Descubre la historia de Antas en primera persona

Antas, es un pueblo que forma parte de la Comarca del Levante Almeriense y que sobresale por su rica y vasta historia, muestra de ello son sus diversos restos de yacimientos arqueológicos que alberga, la mayoría de los cuales, por su enorme valor, fueron trasladados a museos de Europa.
En la zona de El Argar aún se conservan ciertos vestigios originarios de la Edad de Bronce, entre los que se encuentran cerámicas, objetos de cuarzo y pinturas.  En tanto que en El Cárcel y La Gerundia predominan restos pertenecientes al Neolítico y la Edad de Cobre, que se cree pertenecieron a una antigua población que todavía hoy conserva sus estructuras. Incluso, a orillas del río Antas se descubrieron además en un muro sepulturas de estas antiguas civilizaciones. Gracias a la existencia de tales yacimientos se ha podido conocer las características de lo que fue la cultura argárica.
En la zona del casco urbano de esta localidad pueden apreciarse diversos monumentos de especial interés, como por ejemplo el Templo Parroquial de la Virgen de la Cabeza, una construcción del siglo XVII que ha sido sometida a numerosas remodelaciones en el transcurso del tiempo.
Asimismo, pueden visitarse diversas ermitas, que se suman al acueducto del Real, como es el caso de la ermita La Milagrosa, la del Cabezo María y la ermita de la Era.
Aparte de adentrarse en la historia de esta localidad, Antas es el sitio ideal para realizar  turismo rural en pleno contacto con la naturaleza, practicando senderismo en las zonas del Cajete o del Charco de las Palomas.
De la artesanía local, predominan los objetos confeccionados en yeso, al igual que los tejidos.
Con respecto a la gastronomía típica del lugar, los visitantes pueden deleitarse probando los mantecados, las gachas y las pelotas.

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Mojácar: pueblo blanco de gran encanto

Mojácar es un pueblo de la costa almeriense que ha sabido sacar provecho del atractivo turístico que le confieren sus casas encaladas, transformándolo en un destino vacacional exclusivo. De hecho, fue en la década del 60 cuando todo comenzó a raíz de que el alcalde local decidiera regalar parcelas a personajes famosos para que pasaran sus vacaciones de verano allí. Y fue entonces que, a raíz de ello, el pueblo se transformó en punto de encuentro para escritores, intelectuales y artistas, configurando el municipio actual.
En la zona del casco urbano, de calles estrechas y empinadas, es posible visitar numerosos rincones de gran encanto, como el Mirador de la Plaza Nueva, desde donde pueden contemplarse estupendas panorámicas del  Valle de las Pirámides, así como de las sierras de Cabrera, Bédar y Almagreda, e incluso del Mediterráneo.
Entre sus principales monumentos se encuentra el Castillo de Mojácar, una fortaleza del siglo XIII que se alza sobre una elevación del terreno junto al núcleo poblacional.
Además, al pasear por el centro pueden visitarse la Casa del Torreón, la Plaza de las Flores y el Arco de Luciana. Mientras que fuera del recinto amurallado, los visitantes no pueden dejar de recorrer El Arrabal, antiguo barrio judío.
Al mismo tiempo, Mojácar posee aproximadamente 17 kilómetros de playas que todavía hoy se mantienen en estado casi virgen. Entre las playas más destacadas, es posible mencionar la playa de la Cueva del Lobo, la de Macenas o la playa de la venta del Cantal. En cuanto a las calas, vale la pena disfrutar de la cala del Lance, la del Peñón o la cala de Granatilla, todas ellas situadas en espacios protegidos.
En las calas del Peñón o Pirulico se alza la Torre del Pirulico, una antigua torre vigía que se halla en las estribaciones de un acantilado, desde la cual es posible obtener maravillosas vistas de Mojácar.

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Atractivos turísticos de Garrucha

Garrucha es un municipio costero situado en la provincia de Almería, cuyo atractivo turístico deviene de su interés histórico. Vale decir que cuando corría el siglo XVIII, esta localidad vivió su época de máximo esplendor pues era el puerto de las minas de Levante, gracias a lo cual se lo solía llamar como “la pequeña San Sebastián”. En ese entonces, Garrucha ya era un destino turístico elegido por las familias pudientes, e incluso llegó a ser residencia de vicecónsules de una decena de países.
Al dar un paseo por las calles del casco urbano, el viajero seguramente quedará gratamente sorprendido con su Paseo Marítimo, popularmente conocido como El Malecón, un magnífico balcón mirador ubicado en la playa de Garrucha, sitio en el que se halla el Castillo de Jesús de Nazareno, al cual también se lo suele designar como Castillo de San Ramón. El castillo es una fortificación militar que fue construida durante el siglo XVIII con fines defensivos, para evitar los permanentes ataques de los piratas. De todo el conjunto, sobresalen su plaza de armas y sus dos torreones. Es importante saber que esta fortaleza le ha valido a Garrucha la incorporación en la Ruta de los Castillos en Andalucía.
Otros edificios de especial interés son el del Ayuntamiento, que se encuentra erigido  sobre los restos de un antiguo depósito de sal de la época de la dominación árabe; y la Iglesia Parroquial de San Joaquín, el principal monumento religioso que data del siglo XIX. A ellos se les suman la Casa de Marina de la Torre, cuyos orígenes se remontan al siglo XX; la Torre de la Fundición de San Jacinto, situada sobre un promontorio desde donde se observan inmejorables vistas panorámicas de Garrucha y alrededores; y la lonja de pescado.
Asimismo, resulta interesante realizar un recorrido por sus tres puertos: el comercial, que antiguamente era usado para el transporte de minerales y hoy al del yeso de Sorbas; el deportivo, al que suelen concurrir los aficionados a los deportes náuticos; y el pesquero, el segundo en importancia de la provincia de Almería y a donde se recibe el pescado que cada atardecer es subastado en la lonja de Garrucha.
Los platos típicos de la gastronomía local son guisos marineros o arroces a base de caballa, gamba roja, el mero o el gallopedro, por mencionar sólo algunos. En fin, una delicia más que tentadora.

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Bédar,”el Mojácar interior”

Bédar es un antiguo pueblo minero, gracias a la explotación de los yacimientos de cobre y cinc, que cuenta con un interesante legado histórico.  Desde siempre, el municipio de Bédar ha sido catalogado por muchos como “el Mojácar interior” debido a su gran belleza. Por su ubicación, en las estribaciones de la Sierra de los Filabres, puede ser considerado un destino inmejorable para los amantes del turismo rural que anden en búsqueda de pasar unos días de descanso.
El esplendor que tuvo la minería en esta localidad impulsó definitivamente su crecimiento industrial, a tal punto que en 1888 poseía el primer cable aéreo de la provincia, el más largo de Europa, que conectaba El Pinar con la Garrucha.
Al pasear por sus calles, estrechas y empinadas, es posible apreciar la influencia de la época musulmana.
El Castillico de los Moros es su principal yacimiento arqueológico. Está situado sobre una ladera y en torno a él giran diversas leyendas que hablan acerca de tesoros que se hallan ocultos en este lugar.
Recorriendo el casco urbano es posible visitar infinidad de sitios de inmenso atractivo, como es el caso de la Iglesia de Santa María de la Cabeza, la antigua mezquita de Serena y la Ermita de Santa María de la Cabeza, entre otros monumentos.
El viajero no debe pasar por alto la oportunidad de acercarse al mirador de la Plaza de San Gregorio, desde donde se obtiene una magnífica panorámica del paisaje serrano.
Con respecto a su gastronomía, destacan las moragas, el ajo “colorao” y la fritada de emperador, entre otros platos. Para acompañar esta exquisita comida se puede probar el bizcocho de dátiles como postre.

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Carboneras al natural

Carboneras es un hermoso pueblo de Almería, que por las características de su entorno se ha convetido en uno de los destinos turísticos preferidos por los amantes del turismo de naturaleza, donde además de disfrutar de sus estupendas vistas pueden practicarse diversos deportes al aire libre, como por ejemplo submarinismo y senderismo. Su término municipal forma parte del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, uno de los espacios protegidos de Europa que se descata por su aridez.
También Carboneras es el sitio perfecto para aquellos que desean disfrutar de unas vacaciones en la playa.  Entre sus principales playas se encuentran la Playa de los Muertos, un tanto inaccesible por su ubicación entre montañas que hace que sea muy frecuentada por los que practican nudismo, la de Los Algarrobicos, que sirvió de escenario para una famosa película; y la de Los Barquicos, la preferida por quienes  practican el submarinismo. Además, en sus costas se encuentra Isla de San Andrés, la cual ha sido declarada Monumento Natural y Reserva Marina de Pesca.
En su casco antiguo, que se erige en torno al Castillo de San Andrés, es posible apreciar sus casas blancas con vista al mar. El Castillo de San Andrés es considerado el monumento más representativo de Carboneras, gracias a él la localidad integra la Ruta de los Castillos por Andalucía. Muy cerca de este edificio histórico se alza la Casa de los Fuentes, actual sede del Ayuntamiento, que fue construido en el siglo XIX. En la misma zona está el Patio Andaluz, un parque recreativo que está ubicado a orillas del Paseo Marítimo, sitio en el que se halla la Casa de las Tejas y bellos jardines.
Otros edificios emblemáticos son la Torre del Rayo, estructura defensiva cuya construcción data de la época nazarí; el Castillo de Mesas Roldán, fortaleza del siglo XVIII que está localizada entre la Punta de los Muertos y la de Media Naranja; y la Casa del Laberinto, ubicada enfrente de la Playa de Las Martinicas.

Benahavís: golf, gastronomía y naturaleza por doquier

Benahavís, es un pueblo de montaña de la Costa del Sol Occidental, un paraíso natural cuyo entorno fue calificado como Complejo Serrano de Interés Ambiental. Es el destino preferido por los amantes del golf, pues cuenta con seis campos para practicar este deporte, y de la gastronomía, ya que dispone de una interesante oferta de restauración que ha hecho que el municipio sea conocido como el Comedor de la Costa del Sol.
El origen árabe de este encantador pueblo del interior de Málaga se ve reflejado en el Castillo de Montemayor, uno de sus principales monumentos. Se trata de una fortificación del siglo X, que desempeñó un rol crucial en las batallas que se desarrollaron entre los distintos reinos de Taifas. Desde el castillo pueden contemplarse magníficas panorámicas de la costa, incluyendo el litoral africano.
Otros de sus edificios históricos son la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, construida sobre un antiguo templo del siglo XVIII, un palacio levantado durante el siglo XVI y sus diversas torres vigías, como es el caso de la Torre de Daidín, Campanillas y la de Leonora.
En cuanto a su entorno natural y paisajístico, Las Angosturas es el enclave de mayor belleza y riqueza en lo que a flora y fauna se trata. Es una suerte de cañón sumamente estrecho, declarado Monumento de Interés Natural, por el cual discurren las aguas del río Guadalmina. Este entorno, situado en las faldas del monte Matrona, resulta perfecto para practicar senderismo y bicicleta de montaña, entre otros deportes de aventura.
Para deleitarse con los mejores platos de la gastronomía de los benahavileños, basta con probar los guisos de perdiz y conejo, una rica zarzuela de pescado y marisco, o alguna receta a base de cordero o cochinillo, entre otras exquisiteces.

Jimena de la Frontera

Jimena de la Frontera es un municipio andaluz que forma parte de la Ruta del Toro. La ciudad alberga buena parte del Parque Natural de los Alcornocales y se ufana de su casco urbano, el cual ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico. Se trata de un enclave que atrae a los amantes del turismo natural y cultural.
Su legado histórico puede ser apreciado en sitios como la Cueva de Laja Alta, catalogado como uno de los monumentos de la prehistória de mayor importancia del arte rupestre peninsular, dado a que incluye pinturas que representan escenas marítimas. Este yacimiento está ubicado a aproximadamente unos siete kilómetros del núcleo poblacional, en la Garganta de Gamero.
El Castillo de Jimena, procedente de las épocas romana y morisca, es un Monumento Nacional que, por su ubicación geográfica privilegiada, permite contemplar panorámicas sensacionales de los alrededores.  De esta estructura sobresalen la Torre del Homenaje, los lienzos de murallas, la Torre Albarrana y las puertas de acceso.  Fue construido sobre la ciudad romana de Oba y gozó de gran esplendor durante la época de dominación árabe.
En las inmediaciones del castillo se localizan el Baño de la Reina Mora, pileta que se cree fue utilizada como pila bautismal por una iglesia mozárabe; los restos de la Iglesia de la Misericordia, levantada tras la conquista cristiana sobre los cimientos de una antigua mezquita; y la Real Fábrica de Artillería, a la cual se la conoce popularmente como El Cao y que fue mandada a construir por Carlos III para la fabricación de cañones y artillería militar.
En el centro de la ciudad, más precisamente en la Plaza de la Constitución, está El Campanario, el único resto que es conservado de la antigua iglesia de Santa María Coronada. En el Barrio Alto del municipio puede visitarse la Iglesia de Ntra. Sra. de la Victoria, edificio histórico cuya portada, claustro y campanario son de gran valor arquitectónico.
En la Estación Ferroviaria, situada a escasos dos kilómetros del centro de la población, se encuentra el Santuario de Ntra. Sra. de los Ángeles, mejor conocido como El Convento, originario del siglo XV.
Por su excelente entorno natural, Jimena de la Frontera es el destino perfecto para realizar turismo rural y desarrollar diversas prácticas deportivas, como caza, senderismo, tiro al plato o cabalgar. 

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Sotogrande: destino de lujo

Sotogrande, ciudad gaditana situada en el término municipal de San Roque, es un destino de lujo. Casas espectaculares, amplia oferta de ocio, hoteles y restaurantes de primer nivel, conforman la postal del lugar, considerado como una de las urbanizaciones residenciales de mayor prestigio de Europa.
El Club de Polo Santa María, con sus once canchas, se encuentra entre los  mejores de Europa. Eso explica que sea sede de grandes torneos internacionales.
Entre sus campos de golf se destaca el Valderrama, que desde el año 1989 es el líder indiscutido en el continente europeo.
El Centro Hípico Sotogrande, ubicado en el antiguo Cortijo Valderrama, es ideal para concurrir en familia, pues aquí pueden tomarse clases de equitación, disfrutar de las competiciones o realizar rutas ecuestres, entre muchas otras actividades, en un entorno natural sin parangón.
La oferta deportiva de esta urbanización de lujo se completa con el puerto deportivo y el Real Club Marítimo.
Las propuestas para los más pequeños incluyen visitas al Iguana Park y el Sotogrande Kids Club, donde se desarrollan juegos, fiestas y todo tipo de entretenimientos.
Dada su cercanía, vale la pena aprovechar la oportunidad para visitar la localidad de San Roque, cuya oferta cultural contempla la realización de exposiciones de fotografía, pintura y conciertos, actividades que suelen tener lugar en el Teatro Juan Luis Galiardo y la Galería Municipal de Arte. En cuanto a su oferta museística, puede visitarse el Museo Taurino, así como el Ortega Brú o el Museo Carteia. En este último se exhiben restos del yacimiento arqueológico homónimo, que pertenecieron a la ciudad fundada por los fenicios y primera colonia de los romanos en el país.

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Viaje de placer a Marbella

Marbella es una de las ciudades más encantadoras de la Costa del Sol, por su agradable microclima, la calidad de sus playas, su ambiente único y la hospitalidad de sus gentes. No por nada ha sido elegida por los famosos como lugar de descanso durante el verano.
Entre sus principales atractivos se encuentran los diversos campos de golf, Puerto Banús y sus tiendas y locales de moda de primer nivel.
Mención aparte merecen sus playas que, a lo largo de 27 kilómetros de costa, invitan a broncearse, zambullirse en sus aguas templadas y probar alguno de los platillos típicos de los chiringuitos. La Playa de Guadalmina, ideal para practicar deportes náuticos, así como la Playa de San Pedro Alcántara, de arena negra, y la Playa de Puerto Banús, de gran atractivo, son algunas de las más concurridas.
La ciudad de Marbella es poseedora, además, de una rica cultura. Las termas, al igual que la muralla y las torres de origen musulmán, la villa romana, los templos y ermitas de la época cristiana, dan cuenta de su interesante legado histórico.
El casco antiguo es la zona donde se concentran la mayor parte de los monumentos. Posee el típico entramado de pueblo andaluz, con calles angostas de adoquines y casas de fachadas blancas adornadas con flores que penden de las macetas. El punto neurálgico se encuentra en la plaza de los Naranjos, sitio ideal para tomar un descanso y beber algo en sus terrazas. En ella se encuentran el edificio del ayuntamiento, una fuente datada en 1704 y la ermita de Santiago, que son sus principales atractivos.
Si bien no es su faceta más popular, Marbella es dueña de un patrimonio artístico y monumental de gran belleza. La localidad fue fundada por los romanos, de esa época se conservan la Villa Romana de Río Verde y las termas de Guadalmina. Asimismo, continúan en pie varias torres del período musulmán, como es el caso de la Torre Ladrones, ubicada cerca del Puerto de Cabopino.  De los monumentos religiosos se destaca la ermita de Santiago, construida en el siglo XV, por ser la más antigua.
También en el casco antiguo se alza la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, levantada entre los siglos XVI y XVIII, cuyos principales atractivos son el órgano de Sol Mayor y la portada Rococó. 

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Rutas por Mura

La provincia de Barcelona alberga muchos sitios interesantes para recorrer, tal es el caso de Mura, un municipio de la comarca del Bages que está ubicado en el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac.
Esta población, cuyos orígenes se remontan al año 978, se erigió en torno a la iglesia románica de Sant Martí, conservando aún hoy su encanto medieval en sus plazas y calles empedradas.
Este pueblo pintoresco se encuentra rodeado de cuevas, pozas, torrentes, pozas y cuevas, así como de fuentes y balmas, estas últimas son galerías que se forman en la base de las rocas producto de la erosión y que se hallan en torno a los diversos senderos y caminos.
Al estar ubicado en plena montaña, entre verdes promontorios, hace que Mura cuente con paisajes fabulosos. Una sola carretera, no muy transitada, lo atraviesa de un extremo a otro.  Y si bien es un pueblo pequeño, posee algunos bares con terraza que invitan a hacer un alto para tomar algo.
Para conocer a fondo Mura, vale la pena realizar las rutas de Riera de Nespres y Més de Mil Fonts, de dificultad mínima. 
Partimos del Centro de Información de Mura y nos disponemos a atravesar la riera a través de un puente de cemento hasta llegar rápidamente a la Font de la Mascarosa. Pasamos por la Font de la Noguera y el Molí, y continuamos hasta la Font de la Coma, que se halla entre huertos.
Al retomar el camino principal, pasaremos junto al Forn de Calç, un horno de cal que utilizado en el pasado para la extracción de este mineral de las rocas.
La próxima parada es en la Font del Foradot, un salto de agua natural detrás del cual hay una cueva pequeña que se ha formado en la roca. 
Luego nos dirigimos a la Font del Formatget, una fuente pequeña resguardada por un árbol donde podemos tomar un descanso.
Tras ello,  retornamos a Mura para tomar el camino que nos conduce primero a la Font de l’Era y después a la Ermita, desde la cual parte un sendero que sigue la riera. Unos metros más adelante de la Font de l’Escolà se halla el salto de agua Gorg del Pare, un auténtico paraíso terrenal.

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