Vacaciones de verano en Alcocebre

Alcocebre es una población de la provincia de Castellón, que forma parte del término de Alcalá de Xivert, y que suele ser muy visitada durante la época estival debido a su paisaje de gran belleza, gracias a la combinación perfecta de mar y montaña.

El pueblo está divido en tres núcleos: Alcocebre, Las Fuentes y Cap i Corb, que sobresalen por sus playas de gran extensión y diversas calas.

Entre sus principales atractivos se encuentra la Ermita de Santa Lucia o Sant Benet, que está ubicada en la Sierra de Irta, también conocida como montaña de San Benet. Según se cree, esta construcción de líneas simples es originaria de fines del siglo XVII. Su parte posterior pudo haber funcionado antaño como torre de vigilancia, ya que desde aquí es posible contemplar  las Islas Columbretes, las Agujas de Santa Agueda, el Prat de Cabanes – Torreblanca y el Desierto de las Palmas, entre otros. Adosado a esta estructura hay un edificio, que antiguamente fue hostal que albergaba a los peregrinos; además de establos y dos pozos en la plaza.

En las proximidades al río Cuevas está la Ermita de Sant Antoni, construida en 1773 en honor a San Antonio de Papua. Su estructura es de una sola nave.

Por otro lado, la zona del Faro de Alcocebre, ubicada a los pies de la Sierra de Irta, resulta perfecta para pescar o, simplemente, para dar paseos por áreas apartadas. Se trata de un conjunto rocoso que se halla rodeado por dos pequeñas calas de piedras. Prosiguiendo por la linea de la costa, apartándonos de Alcocebre, hay numerosas calas y zonas rocosas, que pueden recorrerse en bicicleta.  En esta Ruta de las Calas, es posible recorrer una serie de playas casi desérticas, que discurren entre caminos rodeados por matorrales. Las dos últimas, son playas vírgenes que nos despertarán con su belleza el más puro asombro.

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La magia del mar de Agua Amarga

La costa de Almería, en el litoral andaluz, se caracteriza por la existencia de un gran número de acantilados, donde se han asentado atractivas poblaciones de casas encaladas dispuestas de cara al mar, como es el caso de Agua Amarga, sitio tranquilo si los hay.
Se trata de un antiguo pueblo de pescadores, cuyo cálido ambiente se mantiene vigente. Así, podemos apreciar el encanto de la arquitectura popular, que destaca por sus casas de fachadas blancas que se confunden con la claridad de sus aguas.
A pesar de que se ha convertido en un destino bastante concurrido por los turistas, en este lugar es posible dar un paseo por recoletas calas y playas de gran belleza, que se suceden unas a otras, sin tener que preocuparse del reloj. Podemos concurrir a la playa del Plomo, de fina arena y grava, a la cual se accede en coche a través de la rambla que lleva el mismo nombre. Inclusive, podemos optar por ir a la playa de los Muertos que, al margen del nombre, ofrece al viajero un espacio de franco sosiego que resulta perfecto para distenderse y pasar buenos momentos lejos de la rutina de las grandes ciudades.
Tanto Agua Amarga como las localidades vecinas de Carboneras, San José o Las Negras, fueron testigos de las diferentes culturas y modos de vida que han formado parte de la historia de estas tierras. Un buen ejemplo de ello es una antigua fortaleza, de la que hoy sólo se conservan sus restos, que en sus tiempos de esplendor seguramente fue majestuosa.
El viaje a Agua Amarga es una grata experiencia, no sólo por la magia del mar sino por el sosiego que aquí reina.

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De camping en la Costa Brava

Los campings que se extienden a lo largo de toda la Costa Brava ya no son lo que eran, pues su estética y espirítu han cambiado en los últimos tiempos. Ahora las instalaciones son de mejor calidad, al igual que los servicios ofrecidos por ellos, para atraer a un mayor número de visitantes.
Estas instalaciones, que se traducen en acogedores bungalows, mobil-homes y casitas de madera, sumados a la oferta de apartamentos, resultan muy atractivas no sólo por el placer de poder disfrutar del mar con el máximo confort sino además por el entorno natural en el que se encuentran, ya que la Costa Brava es una de las zonas costeras de mayor atractivo de España.
La estancia en la Costa Brava se torna aún más atractiva por su cercanía a diversas ciudades turísticas y espacios de gran valor medioambiental.
La zona norte de la Costa Brava, conocida como el Alto Ampurdán, es poseedora de un paisaje mediterráneo de excepcional belleza. En esta comarca vale la pena visitar, por ejemplo, la localidad de Peralada, cuyos principales monumentos son  un castillo del siglo XIV y las iglesias de Santo Domingo y Carme. Incluso, es recomendable dirigirse hacia el Monasterio de Sant Pere de Rodes, desde donde se obtienen maravillosas vistas de todo el entorno.
Retornando el camino a la costa, desde el Port de la Selva, se localiza el cabo de Creus, donde se ubican las localidades de Cadaqués y Port Lligat, que ofrecen un paisaje compuesto por calas recónditas, acantilados y grandes rocas.
Luego es interesante hacer un alto en Roses, que se asienta en la bahía homónima, donde se suceden diversas playas pequeñas rodeadas de pinares. Un poco más lejos de la playa, se halla Castelló de Empuries, que llama la atención por su casco urbano erigido en torno a su majestuosa iglesia.
También, resulta interesante recorrer los numerosos rincones que se esconden en el trayecto que va desde Aiguablava hasta Blanes, como es el caso del cabo de San Sebastián, la cala de Aigua Xellida, Llafranc, Cap Roig y Calella de Palafrugell.
Prosiguiendo por la ruta que marca la costa se encuentra Palamós, ciudad portuaria que brinda estupendas vistas de la bahía. Desde este lugar hasta San Feliu de Gixols hay diversos enclaves llenos encanto, como por ejemplo Calonge, que conserva numerosas muestras de su arquitectura tradicional.
Al retomar el camino de la costa, es posible arribar a Tossa de Mar, dueña de un entorno tranquilo ideal para descansar y un interesante recinto medieval, denominado Vila Vella.
Una vez en Lloret, tras atravesar un bello paisaje de pinares, se puede disfrutar de calas y pequeñas playas apartadas. Para concluir el paseo por la Costa Brava recomendamos visitar Blanes, una villa de gran encanto que posee una hermosa playa.

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Viaje a El Campello

Si buscamos un destino apacible para vacacionar, entonces El Campello es realmente el lugar indicado. Si bien se trata de un pueblo muy tranquilo, éste se halla próximo a las ciudades de Benidorm y Alicante, las cuales cuentan con una animada vida nocturna.
El pueblo posee interesantes edificios históricos, que reflejan lo mejor de la arquitectura tradicional y se alzan en un escenario de mucho encanto, que permanece casi indemne a la acción del  turismo.
Una de las principales atracciones de Campello es la Torre Vigía de la Illeta, una torre defensiva del siglo XVI, que se impone de tal manera que domina el puerto.
El Puerto está dividido en dos partes. Por un lado, encontramos el Puerto Deportivo, donde está el Club Náutico Campello y, por el otro, se halla el Puerto Pesquero. En la  Lonja, se puede participar de subastas o comprar pescado fresco apelando siempre al regateo.
Justo a los pies de la Torre Vigía están las Ruinas de la Illeta, uno de los más sobresalientes yacimientos arqueológicos del Mediterráneo. Se trata de los restos de un asentamiento que supera los 5.000 años de antigüedad, que fue habitado por iberos y romanos respectivamente, del cual se conservan algunos edificios redondos y diversos enseres de la época. Desde aquí comienza el paseo marítimo La Voramar de les Escultures, donde es posible apreciar un conjunto escultórico, obra del artista Vicente Ferrero. Además, podemos amenizar el paseo en sus numerosos bares, cafés y restaurantes.
Por otro lado, El Campello dispone de bellas playas y calas, como Coveta Fumá, Cala Venta, Playa Carrerlamar  y la de Muchavista. Ésta última posee un paseo marítimo, el cual se extiende hasta la Playa de San Juan en Alicante. Para los nudistas, está Cala Cuartel.

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Cuevas del Almanzora

En Andalucía, se encuentra Cuevas del Almanzora, un municipio que se caracteriza por sus numerosas bondades y sus paisajes de contrastes.
Del pasado del lugar es mucho lo que se conserva, como es el caso del yacimiento argárico de Fuente Álamo, una de las organizaciones de la Cuenca Mediterránea que supera los 4.000 años de antiguedad.
Por su parte, la riqueza del patrimonio religioso y arquitectónico se puede apreciar en cada rincón que se visite, como por ejemplo templos, castillos y casas del neoclásico y barroco.
Aunque las construcciones que más identifican al municipio son las casas-cueva, actualmente recuperadas como viviendas, museo y alojamientos turísticos. Pertenecen al periodo medieval y se hallan excavadas en piedra.
Para aquellos que disfrutan recorriendo museos pueden visitar el Museo de Arte Contemporáneo, que expone importantes colecciones, Sala Goya, donde se realiza una exposición permanente de dos carpetas de grabados de Goya, la Cueva-Museo, que da cuenta del estilo de vida de las cuevas de mediados del siglo XX, el Museo Sotomayor, en funcionamiento en la Casa Figueras, y el Museo Arqueológico, de gran importancia histórica.   
Otros de los sitios recomendados son el Castillo del Marqués de los Vélez, el Palacete de Torcuato Soler Bolea, la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación y la Ermita de San Diego, por mencionar algunos.
Además, el municipio Cuevas de Almanzora dispone de algunas playas para descansar, como es el caso de Quitapellejos, de arena fina y con un frondoso bosque de pinos y eucaliptos que oficia de fondo, Calaverde, llena de roquedales y arrecifes naturales, Peñón Cortao, cala alejada y tranquila de enorme belleza paisajística y natural, y Cala Panizo, de aguas tranquilas y estancia agradable.

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Costa Tropical: Ítrabo

La Costa Tropical es una comarca granadina, que dispone de poco más de 70 kilómetros de litoral, en la que se extienden pequeñas calas y playas de gran encanto, que configuran el escenario perfecto para la práctica de deportes náuticos y acuáticos, como el submarinismo.
Los municipios que conforman a dicha comarca, cuentan con excelentes enclaves naturales en los que pueden realizarse senderismo, escalada, espeleología y demás actividades deportivas.
Uno de los municipios turísticos de la Costa Tropical es el de Ítrabo, el cual es ideal para aquellas personas a las que les gusta hacer turismo rural, puesto que se trata de un pueblo acogedor que aún hoy mantiene intacta gran parte de su estructura tradicional.
Su casco urbano, delineado por callejuelas angostas surcadas por casas encaladas, sobresale por el edificio de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, un templo de grandes dimensiones que fue contruido entre los siglos XVI y XVII. Otro de los lugares más destacados de la población es la Ermita de la Virgen de la Salud, la cual se localiza en el enclave conocido como La Era. Según cuentan los locales, apareció la imagen de esta Virgen a los pies de dicha construcción, más precisamente sobre una fuente que allí se erige.
También, los visitantes se sorprenderán con la fuente llamada La Carenata, que antiguamente era utilizada como lavadero público y que en la actualidad es el punto de encuentro por excelencia de los lugareños.
Su entorno natural, marcado por la Sierra de Bodíjar, dispone de una serie de rutas para practicar senderismo, como las de Al-Idrisi y León Africano.

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