Turismo rural en Arenas del Rey

Arenas del Rey es un municipio granadino que cobró gran trascendencia en el siglo XIX debido a la presencia de las tropas napoleónicas en sus tierras durante la Guerra de la Independencia.
El núcleo poblacional, originariamente denominado sólo Arenas, quedó completamente destruido tras el terremoto que sacudió la región en 1884. Pero gracias a la ayuda recibida de diferentes rincones de España a raíz de la iniciativa de Alfonso XII, logró ser reconstruido, adoptando a partir de ese entonces el nombre de Arenas del Rey.
Este pueblo es especial para hacer turismo rural, pues entre sus atractivos posee un embalse que es usado como depósito y centro recreativo.
En cuanto a sus monumentos, los que más se destacan son los de índole religiosa, como la iglesia parroquial, levantada en el siglo XIX, y la ermita de San Isidro Labrador.
De la artesanía tradicional de Arenas del Rey prácticamente poco y nada queda, aunque todavía siguen realizándose algunos trabajos de cestería con esparto.
Con respecto a la gastronomía, la carne de caza menor, al igual que los guisados de almendras, son sólo algunos de los platos con que el viajero podrá deleitarse.
El calendario festivo de Arenas del Rey comienza el 20 de enero, fecha en que se organiza una procesión en honor a San Sebastián, la cual es acompañada por un espectáculo de fuegos artificiales. En tanto que el 15 de mayo se realiza una romería por San Isidro, complementándose el festejo con una verbena, actuaciones y una comida popular.

Visita Calella, la capital de la Costa del Maresme

 

Calella es una bonita ciudad de la Costa del Maresme, que descansa a orillas del Mediterráneo. Está ubicada al este de la provincia de Barcelona, en la Comunidad Autónoma de Cataluña.
Debido a que cuenta con 3 kilómetros de playa, atrae a muchísimos turistas locales y extranjeros, que llegan a Calella para disfrutar del sol así como para practicar diversos deportes, como el buceo, jet ski, surf o vela, por mencionar algunos. Además, esta ciudad costera ha sido galardonada con el distintivo de Bandera Azul, por el nivel de sus playas, su agradable temperatura y por los servicios que brinda.
Al mismo tiempo, Calella posee un importante legado histórico-monumental, el cual puede apreciarse, en parte, visitando el casco antiguo donde podrás conocer la iglesia de Santa María, la capilla de San Quirze y Santa Julita, y numerosas casas señoriales de origen medieval, como la Casa Sivilla y la Casa de los Salvador.
Además, durante el itinerario por la ciudad de Calella se pueden apreciar diversas construcciones emblemáticas como es el caso de la Fábrica Llobet-Guri y el Mercado Municipal. Si preferimos dar un paseo al aire libre, es recomendable visitar el Parque Dalmau, desde donde es posible contemplar maravillosas vistas de la ciudad.
Calella, a su vez, dispone de varias peatonales, donde se ubican un centenar de bares, restaurantes, discos y tiendas. Resulta increíble disfrutar de una caminata por el Paseo Marítimo, al tiempo que se contempla el atardecer. Tomando este camino se llega al faro, desde donde se obtienen panorámicas magníficas de toda la costa.
En la zona del Club Náutico, hay numerosos restaurantes locales de pescadores, donde el turista puede degustar exquisitos platos a base de mariscos y pescados a precios asequibles.
Para los que les interese la movida nocturna local, es bueno saber que la noche se llena de brillo gracias a modernas discos que disponen de terrazas al mar, además de  alrededor de un centenar de restaurantes con shows y bares temáticos.
La gastronomía del lugar se caracteriza sobre todo por un surtido menú marítimo, que incluye por ejemplo pulpo al ajillo y pescados al horno con patatas y judías, el cual suele ser acompañado por verduras y hierbas.
¡Acércate a la capital de la maravillosa Costa del Maresme y disfruta de unas vacaciones sorprendentes!

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Campodarbe, un lugar para distenderse

Hoy viajaremos hasta Campodarbe, una localidad que pertenece al municipio de Boltaña y que está ubicada en la comarca del Sobrarbe, en Huesca. Un dato, por cierto, curioso: tan solo 12 habitantes viven en esta tranquila villa a más de 1.000 metros de altura.
El pueblo es ideal para realizar una vista breve, en especial si nos alojamos en lugares como Boltaña, Aínsa o Laspuña, que son algunos de los municipios más cercanos. Campodarbe es un sitio que vale la pena ser visitado pues se trata de un pueblo pequeño aunque de gran encanto que sin duda colmará tus expectativas si en tu viaje buscas un ambiente rural y relajado. Si optamos por caminar por el monte, lo podemos hacer por las inmediaciones de la villa, cerca de allí está la Sierra y los cañones de Guara.
Es sabido que los alrededores de Campodarbe resultan ideales para el turismo de aventura. De modo que es posible participar de una serie de excursiones, recorrer rutas y parques de aventura que contienen tirolinas vertiginosas, entre otras atracciones que atraerán por igual tanto a los niños como a los adultos.
Si bien en toda la zona es posible disfrutar de la arquitectura del románico aragonés, al ser tan pequeño, el pueblo no brinda visitas a iglesias o monumentos que se destaquen. Dar un paseo por sus apacibles calles así como apreciar el paisaje de las sierras que rodean el pueblo, resulta muy recomendable para respirar un poco de aire fresco, disfrutando de la naturaleza.
Si deseamos probar la gastronomía de la zona, lo mejor es comprar algunos productos típicos en los pueblos contiguos para disfrutar de un banquete al aire libre en Campodarbe, bajo una buena sombra. Seguramente, no existe mejor plan que éste.

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Moriles, la cuna del buen vino

Moriles es una localidad de la Campiña Sur de Córdoba que es muy popular por su vino, considerado uno de los mejores de España. Es por ese motivo, que todo aquél que visita este municipio no pierde la oportunidad de probar el rico vino fino  de Moriles. De hecho, en todo su entorno es posible contemplar amplias zonas de viñedos y lagares, donde se pisa la uva para la obtención del vino.
Además de este producto, que fue elaborado por la población desde sus orígenes, vale la pena apreciar los yacimientos arqueológicos que dan cuenta del paso de unas nueve culturas distintas.
En la ruta cultural por este municipio, prefijamos efectuar varias paradas. Una de ellas es en la Parroquia de San Jerónimo; un templo de estilo claramente neoclásico en cuyo interior alberga un antiguo retablo que perteneció en el pasado a otra población.
En esta tierra del buen vino, las Bodegas de San Rafael son de paso obligado. Las mismas conservan su estructura original, con tejados de ladrillo y la maquinaria correspondiente para la elaboración del vino.
Saliendo del casco urbano, es posible disfrutar de su entorno natural visitando por ejemplo la Laguna del Rincón, una reserva natural que alberga una rica flora y fauna.
Para aquellos que gustan de hacer turismo rural, una buena opción es acercarse hasta el Cortijo Lagar el Patriarcal, cuyas instalaciones han sido nombradas de interés turístico.
En cuanto a la gastronomía de Moriles, los flamenquines es uno de los platos más característicos de esta población, siendo perfectos para acompañar con una buena copa de vino de la zona. Todo es válido para disfrutar de este destino de especial encanto.

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¡Siente el placer de conocer Costa Teguise!

Costa Teguise es, sin dudas, el destino turístico más atractivo de la isla de Lanzarote, no sólo por sus playas y sus zonas verdes, sino también por su oferta deportiva y la tranquilidad de su entorno.
Este apacible pueblo canario cuenta con una importante infraestructura para actividades marítimas, un parque acuático y campos de golf, así como canchas de squash, tenis y paddle.
Al mismo tiempo, Costa Teguise se destaca por ser un gran centro cultural. En sus calles, se pueden apreciar diversos palacios, plazas y conventos que dan cuenta de su historia.
Por otro lado, aquí es posible observar la típica blancura de la cal de las paredes de las construcciones canarias, un sello distintivo del lugar. Vale decir que las casas ofrecen un bello contraste por el fondo de lava y roca gris.
Las playas de Costa Teguise son ideales para descansar y disfrutar del sol. De este modo, vale la pena visitar las playas de Las Cucharas, que está rodeada por sus escolleras y es la preferida de los surfistas; Los Charcos, de arena blanca y aguas tranquilas;  y la playa de El Jabillo, destacada por su paseo marítimo.
Por su parte, Ensenada de la Caleta, situada en la zona portuaria,  Famara, la preferida de los amantes del windsurf por su fuerte oleaje;  y Caleta Caballo, con moderado oleaje, son otras de las propuestas de Costa Teguise.
La gastronomía del lugar te sorprenderá gratamente. Los platos típicos de Costa Teguise son a base de frutas tropicales, mariscos y vegetales.
De este modo, resulta sencillo afirmar que en Costa Teguise hallarás todo lo necesario para pasar unas vacaciones fantásticas, gracias al amplio abanico de ofertas de ocio y actividades que hay en el lugar. ¡Siente el placer de conocerla!

Úbeda, uno de los principales enclaves renacentistas

La ciudad de Úbeda, declarada Patrimonio de la Humanidad, se localiza en el centro de la provincia de Jaén, en la margen derecha del río Guadalquivir.
España dispone de pocos Centros Históricos de tanta calidad y extensión como Úbeda, la cual es uno de los principales enclaves renacentistas. Su riqueza monumental, queda reflejada en sus palacios, plazas, iglesias y conventos, construcciones que dan cuenta de la rica historia de un pueblo que conserva su pasado indemne.
La notable belleza urbanística del centro monumental de la villa, queda de manifiesto en el conjunto de palacios de estilo renacentista que allí se levantan.
También, es posible hallar numerosas construcciones de estilos árabes, góticos o barrocos que enriquecen de notoriamente el tesoro monumental de Úbeda.
A pesar de su atípica fisonomía, muy similar a la de las ciudades renacentistas italianas, Úbeda es profundamente andaluza, lo cual se confirma en sus tradicionales fiestas, sus artesanías milenarias, su exquisita gastronomía y el carácter de sus gentes.
Úbeda dispone de 48 monumentos notables, además de un centenar de edificios de interés, en su mayoría de estilo renacentista. Por el término municipal, están distribuidos nueve edificios considerados Monumento Nacional, y otros diecinueve declarados Bien de Interés Cultural.  A pesar de que el patrimonio es muy rico, buena parte del mismo se ha perdido.
De todas maneras, del impactante conjunto actual sobresale el nivel de conservación de diversos edificios, que aún hoy conservan importantes detalles, como es el caso de  las puertas de madera claveteada, los faroles y las rejas.

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Turismo cultural en Lubrín

A unos 80 km de la ciudad de Almería se encuentra Lubrín, un acogedor pueblo andaluz que aún hoy conserva en su casco urbano el típico trazado de los moriscos, que se caracteriza por sus calles estrechas y empinadas. En las fachadas de sus casas pueden apreciarse los antiguos escudos nobiliarios.
Para conocer en primera persona su patrimonio cultural, merece la pena visitar la Cueva de los Murciélagos, cavidad que data del Paleolítico Inferior y que fue excavada por Siret. Mención aparte merecen las pinturas rupestres de la Piedra de la Cera, de gran valor histórico y artístico.
Entre sus principales monumentos se pueden mencionar el Monumento al Cantero, la Plaza de San Sebastián, la Plaza del Porche y la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, ésta última originaria del siglo XIX.
A pesar que la artesanía local es bastante escasa, aún algunos lugareños, sobre todo las  personas mayores, que se dedican a trabajar con el esparto como pasatiempo.
De la gastronomía de este pueblo de la comarca del levante almeriense, se destacan platos tales como los roscos con anchoas, las migas con remojón, morcillas, chorizos y los higos chumbos.
En torno al 20 de enero, en Lubrín se acostumbra celebrar la fiesta del pan en honor a San Sebastián, que ha sido declarada de interés turístico, cuya peculiaridad reside en que durante la procesión los vecinos suelen lanzarle roscos y monedas al santo, como parta de una tradición. También durante el mismo mes tienen lugar los festejos de Moros y Cristianos, que de desarrollan en el núcleo de El Marchal.

Chirivel

Chirivel es un municipio que tradicionalmente ha servido de lugar de posada y descanso para pasajeros y caminantes. 
Su patrimonio artístico y cultural, contiene tesoros como la estatua de Dionisos, de origen romano y familiarmente llamada “el Chirivello”.
Entre sus principales atractivos se encuentran la iglesia parroquial de San Isidoro,  construida durante el siglo XIX, y la Tienda Grande, una casa de estilo modernista originaria del siglo XX. Los interesados en la arqueología, también pueden visitar los yacimientos arqueológicos de Loma de las Cometas, de El Villar, del Pasillo de Chirivel y de Contador.
Con respecto a la artesanía, Chirivel posee un Museo del Esparto que, según se cree, es  el que más piezas contiene en toda Europa. Vale aclarar que el esparto constituye una de las labores predilectas de los locales, quienes la realizan generalmente como pasatiempo.
Los platos más representativos de la gastronomía de Chirivel son el asado de cabezas, el potaje de trigo y las migas. Aunque la repostería ocupa un lugar preponderante, sobresaliendo las gachas, barquillos, tortas de la Virgen y roscos de naranja, ente otros dulces.
A fines del mes de agosto, se realizan las fiestas patronales en honor a San Isidoro, las cuales son precedidas por el Pasa Arte, que consiste en una semana cultural en la que se lleva a cabo una representación de músicas del mundo, en la que participan músicos de España y del exterior.
Otras de las celebraciones que tienen lugar en Chirivel son las Lumbres de San Antón, en enero, y el Baile de las Ánimas y la Misa del Gozo, en Navidad.

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Benalúa de las Villas

Benalúa de las Villas, es uno de los tantos municipios de la provincia de Granada que fue repoblado luego de la reconquista cristiana con colonos procedentes de diferentes lugares de España.

Además de ser una gran productora de aceite de oliva, esta localidad posee diversos yacimientos arqueológicos, como es el caso del Cerro del Cántaro, donde fueron encontrados restos de un poblado ibérico, o El Paraje de la Pedriza. Asimismo, cuenta con monumentos de especial interés, como la iglesia parroquial de la Encarnación, construida recientemente.

Con respecto a la artesanía tradicional de este municipio, los trabajos artesanales fueron desapareciendo con el transcurso del tiempo y solamente pueden verse algunas muestras que realizan los mayores del lugar.

De la gastronomía local, destacan las patatas guisadas, las gachas o las migas, entre otros platos.

Las fiestas patronales de Benalúa de las Villas se desarrollan en agosto para que los emigrantes del pueblo puedan asistir. Durante los festejos se quema el “torro chispas”, donde un mozo porta una armadura repleta de cohetes y petardos. El último domingo de marzo tiene lugar el día de las Migas, mientras que el último domingo de abril se celebra la Romería al Cerro del Cabezo. El 16 de octubre se realiza otro de los festejos populares, donde se organizan concursos y juegos de los más tradicionales.

Orense: La Ciudad de las Termas

Orense es una bella ciudad de Galicia de origen romano, por lo que es poseedora de una gran riqueza histórica.
Su principal monumento religioso es la catedral de San Martín, templo de origen románico que presenta retablos de estilo gótico. Siguiendo el recorrido por la arquitectura religiosa, merece la pena realizar una visita a la iglesia Santa María de Aguas Santas. Si concurrimos a la iglesia de la Santísima Trinidad, el retablo renacentista que se encuentra en la capilla mayor y su bóveda de crucería son los elementos que más nos llamarán la atención de todo el conjunto. Entre sus santuarios encontramos el de Nuestra Señora de las Ermitas, muy concurrido durante Semana Santa, el de Santa Clara y el de Nuestra Señora de los Milagros. 
Esta ciudad cuenta también con numerosos puentes,  como es el caso del Puente Romano, datado de la época de César Augusto y actualmente en ruinas, y el Puente Milenio, que simboliza el progreso y modernismo de Orense. El Puente Nuevo, el de Loña y el Puente Codesal, son otros de los puentes que se hallan dispersos por la ciudad. 
Los balnearios de aguas termales son ideales para una jornada de relax. El balneario de Pozas de A Chavasqueira, se destaca porque el agua emana desde el interior de Templarium, una construcción de granito. Otras piscinas al aire libre son el Manantial do Tinteiro, cuyas aguas poseen propiedades para curar enfermedades de la piel, la Burga do Muíño, de acceso gratuito al público, y las Burgas de Outariz, donde la temperatura del agua alcanza 60 grados. Para llegar a las termas, podemos hacerlo en el tradicional trencito que recorre cada una de ellas. La existencia de estas piscinas al aire libre hace que la ciudad sea popularmente conocida como la Ciudad de las Termas.
Lo ideal es hacernos tiempo para conocer los museos de Orense. Por un lado, se encuentra el Museo Gallego do Xoguete de Allariz, ideal para concurrir con niños pues exhibe una interesante colección de juguetes, y por el otro está el Museo Arqueológico, que nos permitirá hacer un recorrido por la vasta  historia de la ciudad.
En la zona del casco histórico, se aglutinan diversos bares y restaurantes donde es posible deleitarse con las mejores exquisiteces de la gastronomía gallega, muy popular por sus empanadas y mariscos.