Senderismo en Rincón de Ademúz

El Rincón de Ademúz, comarca situada entre las provincias de Cuenca y Teruel, constituye uno de los parajes rurales más atractivos de la Comunidad Valenciana, con un territorio accidentado, de grandes contrastes. Se trata de un destino que ofrece a todo aquél que lo visite numerosas posibilidades para disfrutar de la naturaleza y las actividades al aire libre.
Los adeptos al senderismo, encuentran en Rincón de Ademúz un excelente lugar para la realización de múltiples itinerarios, recorriendo los tradicionales caminos y sendas rurales.
Por otro lado, los aficionados a la caza y a la pesca suelen elegir a esta comarca, además de su rica fauna, por la impronta que ofrecen al paisaje sus bosques y ríos.
La altura de la comarca, y de toda la Comunidad Valenciana, es la cumbre del Calderón (1.839 m). Asimismo, dos amplios senderos europeos permiten aproximar al visitante a sus montañas. De ese modo, el GR-8 se extiende por poblaciones y parajes de Camarena, Riodeva y Villet; mientras el GR-10 recorre los Montes Universales hasta el Macizo de Javalambre. Un circuito de senderos cortos recupera vías pecuarias, caminos tradicionales, permitiendo descubrir poblaciones y parajes de singular belleza.
Dos tercios de la superficie del lugar son de ámbito forestal, lo cual convierte a la zona en un verdadero pulmón verde.
Si bien Rincón de Ademúz se caracteriza por su belleza natural, también cuenta con un modesto patrimonio artístico, que permite vislumbrar parte de su historia y que se encuentra encabezado, sin dudas, por las ruinas del Castillo de Castielfabib así como su iglesia fortaleza de origen medieval.
Otros lugares de interés de Ademúz son la Ermita de la Virgen de la Huerta, restaurada en el siglo XVII; y la Casa de los Picos, de Torrebaja, una antigua residencia-fortaleza señorial.
Las casas que se hallan dispuestas en toda la zona conservan un halo tradicional. Aunque por desgracia parte de este patrimonio se halla deteriorado producto de  la despoblación y la falta de interés por la conservación de las construcciones antiguas. 

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http://www.urbevalencia.es/rincon-de-ademuz/

Arcos de la Sierra

Arcos de la Sierra es un pequeño pueblo de la provincia de Cuenca, en Castilla-La Mancha, escasamente poblado. Su principal atractivo deviene de su envidiable situación geográfica, pues se alza justo en el Parque Natural de la Serranía de Cuenca, considerado uno de los espacios protegidos más destacados del continente europeo. Esto hace que goce de gran relevancia no sólo a nivel turístico sino ecológico.

La particularidad de este pueblo reside en que aquí aún persiste la figura pública del pregonero, quien es la persona encargada de informar del arribo de comerciantes a la plaza.

Arcos de la Sierra se localiza de manera estratégica encima de una colina, justo al lado de la orilla del río Trábaque. Se cree que dicha ubicación no es casual, sino que se debió a una clara medida defensiva ante un posible ataque enemigo.

Por otro lado, en el término municipal pueden encontrarse diversas sepulturas, que son básicamente cavidades en la roca que fueron creadas varios siglos atrás. Si bien se desconoce su origen se piensa que, por las dimensiones y la orientación de estas cavidades, pertenecen al período de dominación cristiana.

Si de ocio se trata, qué mejor que dirigirse entonces a la entrada del pueblo, donde se ubica la principal zona recreativa. La misma, contiene canchas de fútbol y baloncesto, merendero, un parque infantil y un frontón. Aquí, es posible practicar diversos deportes y aprovechar a merendar al aire libre.

Otro de los sitios que vale la pena visitar es el Museo de interpretación de la naturaleza autóctona y etnología de Arcos de la Sierra, donde puede aprenderse mucho acerca de la fauna y flora autóctonas, así como del conjunto de tradiciones populares.

También, podemos hacernos un tiempo para practicar Paintball o, mejor aún, tomar la ruta del Picayo.

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Cuenca: La ciudad encantada

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Cuenca es una atractiva ciudad española, perteneciente a Castilla-La Mancha, que fue catalogada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad gracias a su arquitectura tradicional que se conjuga de manera armoniosa con el paisaje. En fin, se trata de una urbe antigua y de estrechas calles que vale la pena recorrer.
Para conocer su patrimonio, nada mejor que emprender un paseo por los museos del lugar, los cuales albergan interesantes piezas romanas, además de importantes  obras de artistas españoles contemporáneos. En sus callejas antiguas encontrará varias iglesias y conventos de diversos estilos. Continue reading

Por las calles de Cuenca

Cuenca, es un buen destino para pasar una estancia relajada. Se trata de una ciudad que, además de un bello paisaje, cuenta con un importante patrimonio monumental.
Si bien casi no queda nada en pie de la antigua muralla árabe, merece la pena realizar una visita al castillo, del cual solo se conservan algunos fragmentos, como  dos cubos y el arco de la puerta de entrada de la fortaleza.
Otro de los lugares de interés  es el edificio donde funciona el Archivo Histórico Provincial. Esta edificación ha sido por mucho tiempo sede del Tribunal de la Inquisición y luego cárcel provincial.
En relación a la arquitectura religiosa, sobresale el convento de las carmelitas descalzas. Una construcción del siglo XVII, que representó una de las más originales y bonitas casonas de Cuenca. Actualmente, el edificio es sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y otras instituciones más.
También, as aconsejable concurrir a la iglesia de San Pedro, erigida en la plaza del Trabuco. Este templo de origen románico, posee una planta octogonal hacia el exterior pero circular en la parte de adentro, todo un lujo para los seguidores de la arquitectura.
De este modo, más allá de que esto es sólo una pequeña muestra de lo que podemos encotrar en Cuenca, la ciudad dispone de más monumentos muy significativos.
La calle de San Pedro y la plaza mayor, de forma irregular, son otras de las visitas obligadas.

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Aventura en Barranco de Villalba

En las cercanías de Madrid, y a escasos 20 minutos de Cuenca,  es posible adentrarse en parajes de pinares por los que desciende el río Júcar, en cuyo curso se puede disfrutar de pequeños rápidos y cascadas.
El origen del río Júcar se encuentra en el Barranco de Villalba, desde donde se abre paso entre pinos y tilos, confiriéndole raras formas a las rocas que lo rodean. Los diversos espacios que por allí se encuentran son una invitación a practicar deportes de aventura, como rafting, espeleología y barranquismo, entre otras actividades que son difundidas por el Club de Turismo Activo de Castilla-La Mancha a través de diferentes iniciativas.
Uno de los sitios preferidos para el Turismo Activo es el Barranco de Villalba que, por su bajo nivel de dificultad, no hace falta ser un experto para incursionar por esta zona.
Para realizar el descenso, sin olvidar enfundar un traje de neopreno, es necesario atravesar la Ruta de los Cortados, que va paralela al barranco y cuyo nombre deviene de los cortes que el agua realizó sobre la roca caliza a lo largo del tiempo. El recorrido comienza en una profunda garganta,  por donde discurren diversos saltos y cascadas, y finaliza en la poza del Tranco, una piscina natural de gran  profundidad.
Otro opción para disfrutar del Turismo Activo en Cuenca es practicar piragüismo en el río Júcar.
Los más experimentados u osados puede practicar este deporte por aguas embravecidas, ya sea por el Júcar o el Guadiela, descendiendo varios kilómetros esquivando saltos y rocas hasta arribar a aguas más propicias para zambullirse.
Tras una jornada en el río,  lo mejor es acampar en Cuenca, ciudad situada en la confluencia del río Júcar y el Huécar, que sorprende por su naturaleza y arquitectura. No por nada ha sido declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La oferta cultural de Cuenca es muy variada. Una buena alternativa es visitar el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, donde se exhiben  los últimos hallazgos de Yacimiento de las Hoyas, o el Museo de Arte Abstracto, que acoge numerosas obras de los artistas más importantes de este movimiento.
Otros sitios que no merecen ser dejados de lado son la Fundación Antonio Saura, el antiguo Convento de las Carmelitas, hoy denominado Fundación Antonio Pérez, y el Museo Diocesano.

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El trazado medieval de Cuenca

Cuenca, ciudad situada en la provincia homónima, es un destino pintoresco que se caracteriza por su casco antiguo, el cual fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es muy conocida por las “Casas Colgadas”, con vista al río Huécar, así como por su trazado medieval y miradores.
Su patrimonio arquitectónico se compone de edificios que poseen elementos de diferentes estilos. Una de las iglesias que sobresalen es la de San Felipe Neri, cuyas escalinatas sirven de escenario para cantar el Miserere durante la celebración de Semana Santa.
La Catedral gótica de Nuestra Señora de Gracia, edificada sobre una antigua mezquita, es un claro ejemplo de la combinación de estilos que presenta la construcción, pudiendo apreciar en su estructura elementos góticos, renacentistas y barrocos. Su fachada permanece inconclusa.
Otras construcciones religiosas de interés son las iglesias de San Miguel, la de San Nicolás y San Pedro, al igual que la ermita de Nuestra Señora de las Angustias, todas ellas situadas a lo largo del camino que nos conduce al punto más alto de Cuenca. Hacer dicho trayecto cuando se oculta el sol representa una experiencia increíble.
Por otro lado, en una de las Casas Colgadas funciona el Museo de Arte Abstracto Español, al cual se lo considera uno de los más interesantes y completos museos de España.
Sobre la ribera del Huécar está el convento de San Pablo, transformado hoy en Parador de Turismo, en cuyo restaurante es posible degustar platos típicos de la zona como el Zarajos, morteruelo o ajoarriero.
Si deseas llevarte un recuerdo de tu visita, puedes optar por las artesanías en mimbre, vidrio, alfarería y cerámica, o comprar un souvenir del “toro”, una réplica del que se halla en el Museo de Cuenca.
Indudablemente, la ciudad de Cuenca es un lugar pintoresco, con paisajes únicos e irrepetibles.