Fresno de Rodilla: Pueblo con encanto

Fresno de Rodilla es un pequeño pueblo de la provincia de Burgos, en Castilla y León, que limita con varias Comarcas naturales. Podría ser incluido en la Comarca de la Bureba, como en las proximidades de Burgos o en la Sierra de la Demanda.

Tan solo posee 30 habitantes, lo cual hace de este lugar un destino tranquilo. Dar una vuelta por el pueblo supone recorrer sus verdes calles conformadas por el prado que es mantenido por los propios vecinos. En torno a las mismas se disponen las casas de arquitectura tradicional.

Uno de sus principales monumentos es la iglesia parroquial de San Román, ubicada en el extremo del páramo, sobre una cueva, y que destaca por su bello retablo. El paisaje del lugar es excepcional.

Gracias a su magnífico mirador pueden observarse los Montes de Oca, Sierra de Atapuerca y la Sierra de La Demanda.

En la zona del pinar se localiza el dolmen, monumento funerario de la época campaniforme, que configura un grato paseo.

Tomando el camino que conduce a Monasterio, vale la pena ascender hasta el Alto de Rodilla, sitio en el que se hallan los vestigios los restos de la antigua ciudad Tritium autrigonum, que se permanecen ocultos bajo terrenos de cultivo. Por este preciso lugar discurría la vía romana “de Italia en Hispanias”, desde donde nacían sendas secundarias que llevaban hacia ciudades como Clunia y Auca, por mencionar las más importantes. El camino que se encaminaba hacia Clunia, que hoy comunica Fresno con Atapuerca, forma parte del Camino de Santiago, en la ruta conocida como de Aquitania, que en el pasado fue la vía principal de la ruta jacobea.

Otro de los encantos de este pueblo con encanto son, por cierto, las fuentes, como el Pilón, el manantial de los huertos, la fuente Taleja, la fuente Cachín y la fuente Buena, entre otras.

En sus alrededores se encuentran los Yacimientos arqueológicos de la sierra de Atapuerca, el Camino de Santiago y la Catedral de Burgos, que configuran indudablemente los mayores atractivos de la región ya que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad.

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Recorriendo Santo Domingo de la Calzada

Santo Domingo de la Calzada es una ciudad perteneciente a la Comunidad Autónoma de La Rioja, cuyo origen se halla íntimamente ligado al Camino de Santiago.
La catedral, puede tomarse como punto de partida para comenzar el recorrido por la ciudad. Ubicada en la plaza del Santo, cobija el sepulcro de Santo Domingo, debido a que fue construida en su honor. El templo combina  los estilos románico, gótico, renacentista y barroco. Frente a la catedral, se halla el antiguo Hospital de Peregrinos, el cual funcionó como tal hasta el siglo XIX y actualmente constituye uno de los Paradores Nacionales de Turismo.
Continuando a la arquitectura religiosa, otro edificio sobresaliente es la abadía cisterciense de Nuestra Señora de la Asunción, que está habitado por monjas, quienes aparte de regentar un albergue de peregrinos, realizan un taller de restauración de libros antiguos y hacen una exquisita repostería, como los borrachuelos,  unos hojaldres rellenos de pudín de frutas.
Al mismo tiempo, la ciudad de Santo Domingo dispone de un centro de interpretación del Camino de Santiago, donde el turista puede  realizar un recorrido sensorial por cada una de las etapas del Camino Francés hasta arribar  a Compostela.  El centro es, a su vez, la oficina de turismo de Santo Domingo, donde se proponen cuatro rutas para pasear por  la ciudad, a saber: la jacobea, la medieval, la renacentista y la de las ermitas. Asimismo, brinda visitas teatralizadas por los lugares históricos de la ciudad, así como catas de vinos en bodegas cercanas.
Por otro lado, Santo Domingo es el recinto amurallado de mayor importancia que perdura en La Rioja, acogiendo muestras de la arquitectura gótica de la comunidad, como es el caso de  la Casa Trastámara, el edificio civil más antiguo del lugar.
En las afueras, pueden darse bonitos paseos,  como en el Paseo de la Carrera, que parte desde hileras de castaños hasta arribar a la  Ermita del santo. Otra opción es el Paseo de los Molinos, que  llega hasta las únicas huellas que persisten de los diversos molinos que se emplazaban en la zona.
Si dispones de tiempo, vale la pena visitar Haro, ciudad situada a tan solo 16 kilómetros de santo Domingo y es un templo para los aficionados al vino de Rioja. Se trata de un verdadero paraíso para los amantes del buen vino, ya que aquí es donde mejor se da la uva tempranillo, la variedad más representativa de La Rioja.

Viaje a la mítica Pamplona

La legendaria ciudad de Pamplona, capital de la Comunidad Floral de Navarra, es sin lugar a dudas un sitio que bien merece la pena visitar. Aquí, es posible deslumbrarse con la combinación de una antigua arquitectura, legado de viejas culturas, con una edificación de vanguardia.
Los paseos culturales en Pamplona son, por demás, bien diversos. De ese modo, durante el paseo por la ciudad se pueden apreciar las imponentes murallas, además de las iglesias de San Saturnino y San Nicolás, que datan de la Edad Media. También, quedarás fascinado con la Catedral de Santa María, una construcción de estilo gótico, y el edificio del Ayuntamiento, el cual se destaca por su increíble fachada barroca.   En la zona del centro, no puedes dejar de visitar la maravillosa Ciudadela de Pamplona, donde se hallan diferentes instalaciones culturales y donde, a su vez, es posible deleitarse con lo mejor de la gastronomía local. Continue reading

Roncesvalles, un alto en el Camino de Santiago

El Camino de Santiago depara al visitante lugares maravillosos, como es el caso de Roncesvalles, un sitio donde vale la pena hacer una parada no solo por su  paisaje sino por su historia.
Pasando la zona del puerto, donde se erige una ermita y un monumento granítico que conmemora la gesta medieval de Roldán, comienza el descenso en torno a un paisaje lleno de verde que hace estallar los sentidos. En medio de ese paisaje se asoma la Real Colegiata, la cual fue mandada construir en 1219 a pedido de Sancho el Fuerte, el vencedor de las Navas, cuyos restos descansan en un sepulcro gótico que está ubicado en la sala capitular. El conjunto arquitectónico se halla compuesto por la iglesia, el hospital y la abadía.
La iglesia dispone de tres naves, aunque no es de grandes dimensiones. El claustro original de este templo religioso resultó destruido en  el año 1400 producto de un incendio, por lo que debió ser reemplazado por otro más sencillo. Por cierto, la mayor parte de la obra es póstuma a la Guerra Civil española. A pesar de las reconstrucciones, la iglesia continúa manteniendo su encanto y espiritualidad. Mientras que en el museo existen diferentes obras pictóricas y de orfebrería.
El conjunto se ve completado con la capilla de Santiago, una construcción de principios del siglo XIII, de portada románica de formas simples, así como el Silo de Carlomagno, del XII, un verdadero osario de peregrinos. Un tanto más adelante se encuentra una cruz de peregrinaje, originaria del siglo XIV, erigida sobre tres gradas y que posee un relieve que evoca al rey Sancho y su mujer.
En esta parte inicial del Camino Navarro, lo que predomina es la belleza del paisaje. Por lo que es aconsejable realizar una visita con tiempo para adentrarse en  los valles del Urrobi y del Irati que alberga una importante variedad de especies vegetales caducifolias.
De paseo por los alrededores de la población, puede visitarse otros pueblos de gran atractivo, siendo el más cercano Burguete, un pequeño núcleo turístico cuya postal está compuesta por hermosas casas de estilo pirenaico que se alzan en medio de un paisaje estupendo.

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Qué visitar en Castrojeriz

Castrojeriz es una villa de Burgos, que invita a los visitantes a dar un paseo por sus calles para conocer el encanto que envuelve a cada uno de sus monumentos y sitios de interés.

En la zona baja de Castrojeriz, se conservan los restos de la antigua muralla que fue construida con fines defensivos. En la actualidad, cobiga la Puerta del Monte, una plaza muy concurrida puesto que aquí se hallan diversos bares, hoteles y restaurantes.

La Iglesia de San Juan, levantada entre los siglos XIII y XVI, llama la atención por su  doble sistema de contrafuertes, algo inusual pues ese detalle es típico de un castillo y no así de un templo. De su interior destacan el artesonado mudéjar, el retablo mayor y el claustro.

Por su parte, la Casa de los Gutierrez Barona es una de las pocas construcciones nobiliarias que se conservan del siglo XVI. Luego, pasó a ser Cátedra de Latinidad y, en la actualidad, funciona como residencia de ancianos. De su estructura original solamente se conserva su fachada.

También, pueden apreciarse los restos de la muralla del Palacio de los Condes de Castro, una fortaleza que, al igual que el Monasterio de San Francisco, fue completamente destruida durante la Guerra de la Independencia.

Otro de los principales monumentos del lugar es el Convento de Santa Clara, datada a principios del siglo XlV. Se trata de una construcción de una sola nave, que dispone de bóvedas de crucería sencilla y que se destaca por su claustro neoclásico.

Aquellos que recorren el Camino de Santiago, lo primero con lo que se topan al ingresar a la villa es con los restos del Hospital general de San Antón o San Antonio Abad, que fue usado luego como monasterio y del cual se conservan algunos vestigios, como es el caso de los escudos.

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Por las rutas de Palencia

En esta oportunidad, daremos un paseo por la provincia de Palencia, en Castilla y León, atraídos por una extraordinaria gama de paisajes disímiles, que incluyen montaña, vega, tierra de campos y cerrato, en los que se combinan los colores provistos por ríos y arroyos, nieve permanente, flores y verdes bosques. De ahí que podamos identificar a Palencia por la espectacular paleta de colores que ofrece. Continue reading

Mondoñedo: ciudad monumental

Mondoñedo es un municipio situado al norte de la provincia de Lugo, en Galicia, en cuyo casco viejo alberga diversos tesoros, lo cual le valió ser declarado Conjunto Histórico-Artístico. Como la ciudad es uno de los puntos por donde pasa el Camino de Santiago, es muy visitada por los peregrinos.

En el centro de la ciudad se encuentra la encantadora Plaza de España, lugar de paso obligado tanto para los locales como para los viajeros. Desde aquí se obtiene una panorámica estupenda de la Catedral.  Durante el verano, la plaza se convierte en un mercado Medieval, único en su tipo.

Si hay algo que caracteriza a la arquitectura de este lugar son los tejados de losa de las casas que terminan en forma de picos, a modo de protección contra el viento.

El monumento más antiguo es la Catedral de Mondoñedo, que fue construida entre 1230 y 1248. Posee un museo catedralício, en donde se exhiben diversas piezas arqueológicas, así como tallas, retablos, gravados y pinturas, entre otros elementos litúrgicos. A su lado, se alza el Palacio Episcopal.

La Iglesia de Santiago es el único templo nuevo de todo el conjunto histórico, por lo cual es popularmente conocida como Igresia Nueva. Si bien su construcción se inició en 1890, la obra fue finalizada a comienzos del 1900.

En la entrada de la ciudad, más precisamente en Pena de Outeiro, se localiza el Santuario de los Remedios, que se destaca por conservar en su interior el conjunto barroco más bonito de Mondoñedo. Posee planta de cruz latina y naves cubiertas por bóvedas de cañón.

El mayor edificio de Mondoñedo es, por cierto, el Seminario Santa Catalina, cuya construcción data de finales del siglo XVI. Cuando promediaba el siglo XX se construyó un nuevo edificio, de mayores dimensiones. Aquí se han formado importantes escritores.

El valle de Mondoñedo sorprende al viajero por su belleza incomparable. Está rodeado por las cumbres del Pardonelo, la Toxija y La Pena da Roca, con grandes extensiones de pinares, precipicios abruptos y cascadas de aguas cristalinas.

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Castrillo de los Polvazares

En la provincia de León y próximo a Astorga se ubica Castrillo de los Polvazares, un pueblo que sobresale ampliamente por su singular belleza.

De paseo por el casco urbano, es posible apreciar sus callejuelas empedradas, que están surcadas por casas blasonadas. De hecho, la excelente conservación de su arquitectura popular le ha valido ser declarado conjunto histórico artístico. Sus fachadas de piedra y arcilla roja contrastan visiblemente con los colores intensos que lucen sus ventanas y portones.

El Camino de Santiago, pasa a escasos 50 metros de la población, por lo que suele ser bastante habitual toparse con algún peregrino que abandona brevemente la Ruta Jacobea para apreciar el encanto de este municipio.

Además de sus atractivos artísticos, el pueblo se destaca por su exquisita gastronomía, siendo el cocido maragato uno de sus principales manjares.

Por otro lado, sus tradiciones populares, así como la conservación de los trajes típicos y la preexistencia de la arquitectura popular, hacen que los turistas sientan al visitar este pueblo como si hubieran realizado un viaje en el tiempo.

Podría decirse que Castrillo de los Polvazares es el destino perfecto para pasar unos días a puro descanso, disfrutando de la belleza que regala todo su entorno. Durante el verano, suele recibir una gran afluencia de turistas, por lo que si desea una estancia más relajada es conveniente que visite este pueblo en otra época del año.

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San Millán de la Cogolla: Yuso y Suso

Para realizar una visita diferente a La Rioja podemos optar por ir rumbo a San Millán de la Cogolla, municipio ubicado a pocos kilómetros del Camino de Santiago, donde se encuentran los monasterios de Suso y Yuso, un conjunto monumental de características imperdibles.
Lejos de lo que algunos suelen creer, La Rioja es mucho más que vino y bodegas, ya que además alberga a San Millán de la Cogolla, uno de los principales bienes culturales de España dado que aquí se encuentran los monasterios de Arriba y de Abajo, de Suso y Yuso, que han sido declarados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
Durante el siglo VI, San Millán de la Cogolla se refugió en una ermita excavada en la roca, lo cual dio lugar a una tradición monástica que, en el medioevo, se convertiría en uno de los centros culturales más destacados del sur de Europa. Aún hoy muchos peregrinos eligen desviarse de la Ruta Jacobea para realizar una visita a este tradicional caserío de La Rioja, transformado a lo largo de los años en el conjunto monástico de Suso y Yuso. Ambos monasterios están incluidos en la Ruta de la Lengua Castellana, que comunica San Millán de la Cogolla con otros pueblos que desempeñaron un papel más que importante en el desarrollo del latín vulgar, como es el caso de Salamanca, Santo Domingo de Silos o Valladolid.
La primera que se construyó fue la abadía de Suso, en torno a la cual se agruparon los barrios de Barrionuevo y Prestiño, que rodean el monasterio de Yuso.
El Monasterio de Suso, es considerado toda una rareza arquitectónica, sobre todo por las características del techo, que contiene un encantador arco de herradura mozárabe que oficia de bienvenida, así como del mosaico del suelo, al cual se lo conoce como la alfombra de portalejo. Las tres cuevas del monasterio orginal, que se hallan excavadas en la roca, rememoran la época en que fueron habitadas por San Millán. En la parte  central hay un sarcófago de estilo románico tardío donde el santo aparece representado con ropas sacerdotales visigóticas. No podemos irnos de este cenobio sin visitar antes  las tumbas de los siete infantes de Lara.
Por su parte, el monasterio de Yuso es una construcción del siglo XI, pero en varias oportunidades fue sujeto a remodelaciones. En su interior, posee una de las bibliotecas más importantes y de mayor valor de España. Se trata de un museo donde son conservadas las reliquias de San Millán. Sus salas, como el Salón de los Reyes, la sacristía y el claustro, se encuentran adornadas con relieves de marfil en alusión a la vida y milagros del santo, que recibió el apodo de Escorial de la Rioja.

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