Principales puntos de interés de Denia

Si eliges la costa de Alicante para pasar unas buenas vacaciones, nada mejor que visitar Denia, una pequeña pero próspera ciudad que cuenta con uno de los puertos principales de la zona, además de una importante oferta para el turismo.
Uno de los emblemas de Denia es el Castillo, construido entre el siglo XI y XII, el cual se halla ubicado en pleno centro de la ciudad y alberga el Palau del Governador  y el Museo Arqueológico. Dicha construcción, conserva diversos testimonios de otras épocas, como por ejemplo la Torre del Gerro, las torres vigías y las almenas. Desde aquí, es posible apreciar maravillosas vistas  del mar, la villa y el sertón.
Otro de los sitios de interés más representativos del lugar es el Museo del Juguete, en donde pueden apreciarse juguetes datados de comienzos del siglo XX hasta la fecha.
Por supuesto que Denia sobresale, también, por sus bonitas playas y calas, que cada año son galardonadas con la Bandera Azul. Unos 20 kilómetros de costa, cobijan paisajes paradisíacos que ofrecen a los visitantes la oportunidad de disfrutar del sol, sumado al encanto del Mediterráneo. Las rocosas calas protegen el atractivo de sus playas, bañadas por cristalinas aguas con un rico fondo marino.
Denia es considerada como la ciudad española con mayor cantidad de celebraciones, que incluyen romerías, fallas y fiestas religiosas, además de ferias y carnavales que visten de color las calles de esta población.
En definitiva, esta acogedora ciudad dispone de una variada oferta de sitios donde pasar un rato ameno en compañía de amigos, como numerosos restaurantes, bares de copas, pubs, discotecas y terrazas.
Si dispones de tiempo, también puedes realizar un recorrido por las ciudades aledañas o un paseo en barco por Javea, Altea y Benidorm, todos ellos increíbles destinos de la Costa Blanca.  ¡No te lo puedes perder!

Los mejores atractivos de Benissa

Benissa es un municipio de la provincia de Alicante, en la Comunidad Valenciana, que además de sus 4 km de costa le ofrece al visitante una gran variedad de atractivos para disfrutar.
Su Centro Histórico se encuentra perfectamente conservado, por lo que dar un paseo por él nos permitirá apreciar sus edificios antiguos, además de sus calles empedradas, muros centenarios y casas señoriales, que nos harán sentir en la Edad Media.
Entre los lugares de interés más tradicionales de Benissa es posible destacar la Iglesia de la Purísima Xiqueta, de estilo neogótico; el Ayuntamiento, situado en la Plaza del Portal; .el Museo Abargues, que funciona en una casa palaciega datada en los siglos XVIII-XIX; el Monumento al Ribereño, un personaje de larga tradición en la vida de esta ciudad; y el Convento de los Padres Franciscanos, que se asentaron en el pueblo allá por el año 1611.
En su entorno natural sobresalen bonitas playas como Bahía de les Bassetes, que ofrece una estupenda vista al Peñón de Ifach, la Playa la Fustera, de arena fina, Cala Pintes, ideal para ir con niños, Cala de la Llobella, la cala más pequeña y silvestre de todas y Platgeta de l´Advocat, que cuenta con espigón y una plaza para reposar tranquilamente.
Asimismo, Benissa se destaca por la riqueza y el colorido de sus especies submarinas, que habitan en verdaderos  santuarios naturales. De modo que el buceo con botella o el snorkel, son las mejores opciones para conocer este magnífico universo en el fondo del mar.
Los cuatro kilómetros de costa benissera se encuentran recorridos por un paseo ecológico, el cual podemos recorrer sin problemas gracias a su clima apacible. El Paseo Ecológico dispone en su recorrido de paneles informativos que describen diferentes aspectos acerca de la cultura local, su riqueza botánica y su historia.
Para los que gustan del senderismo, existen diversas rutas que los llevarán por las sierras de Bèrnia, Oltà, La Solana y Mallà Verda. En estos trayectos, es posible realizar paradas para conocer sus ermitas, montar a caballo o escalar.

Imagen:

http://www.guiaplayas.es/fotos/buenavista-1.jpg

 

Finestrat, un destino con mucho encanto

Finestrat es un municipio de la provincia de Alicante, en cuyo término municipal se alza la popular montaña del “Puig Campana”, de unos 1.410 metros de altitud. Es considerado uno de los lugares de mayor encanto de la Costa Blanca, por lo que no podemos dejar de visitarlo.
En su casco histórico aún puede observarse casas, que poseen el Puig Campana de fondo, que respetan la estructura tradicional. Tales construcciones se encuentran literalmente colgadas en el cerro donde se sitúa el núcleo urbano de la población, lo que le confiere una impronta muy particular a todo el casco histórico.
En nuestro paso por la villa, podemos visitar la Iglesia de San Bartolomé, un templo de estilo barroco de fachada sencilla.
Continuando con el paseo, llegamos al Castillo, el cual está ubicado en la parte más alta de la población. Se trata de una fortificación cuya construcción data de la época almohade. Dentro del mismo recinto, se halla la Ermita del Santísimo Cristo del Remedio.
Próximo al núcleo urbano de Finestrat se alza la Torre, construida hacia el siglo XII y que fue declarada Bien de Interés Cultural.
En su entorno natural destaca La Font del Molí, la fuente principal del término municipal que consta de 15 caños. Sirve de punto de partida para el ascenso al Puig Campana, así como para diferentes excursiones.
Por su parte, el Puig Campana, debido a su proximidad a la línea de la costa y sus particulares formas, constituye uno de los puntos más representativos de la Costa Blanca. Es el espacio ideal para disfrutar de la naturaleza, por lo que es muy elegido por  senderistas, escaladores y aventureros.
Otro de los sitios de gran encanto es Castellets, una cresta rocosa que se extiende entre Finestrat y el Barranco “del Xarquer”, donde se puede practicar senderismo y escalada.
Además, el término municipal de Finestrat posee unos 300 metros de costa, donde se localiza la Cala de Finestrat.

Imagen:

http://www.alicantevivo.org

Altea, uno de los sitios más bellos de la costa del mediterráneo español

Altea, situada a unos 50 kilómetros al norte de Alicante, es una bonita ciudad que se halla en medio de una bahía, la cual está protegida por una cadena montañosa. Se trata de uno de los destinos más atractivos de la costa del mediterráneo español.
Su blanco caserío se encuentra dispuesto en torno a un otero que corona la iglesia parroquial, que sobresale por su cúpula cubierta de tejas vidriadas azules, en claro contraste con los tonos blancos del pueblo.
Callejas empinadas, pequeñas plazas recoletas, agradables bares, algún que otro restaurante, centros de artesanía y un maravilloso mirador, que se erige junto al templo local, conforman una magnífica postal de la ciudad.
El entorno de Altea es realmente bello, conformado por la punta de Mascarat y el cabo de Toix, el Peñón de Ifach y, más al sur, el Faro de Altea.
En la parte de la costa se ubica la parte moderna, con un estupendo paseo marítimo y un importante puerto deportivo. También, en esta zona se localizan numerosos restaurantes, cuya especialidad son los platos a base de pescado y arroz.
En Altea, además de pasear, es posible disfrutar de los  deportes marítimos, ya que existen numerosos amarres en diferentes puertos cercanos, también se puede practicar  golf.
La orografía interior posibilita otras oportunidades de ocio. Unos pocos kilómetros separan el núcleo de la ciudad de entornos como el Puig Campana, de 1400 metros de altura, y la Sierra de Bernia, que supera los 1100 metros de altitud.
Incluso, si disponemos de tiempo, vale la pena visitar algunas de las localidades aledañas como Benidorm y Alfaz del Pi, así como las estupendas playas de la zona.

Turismo alternativo en Alicante

La herencia cultural de Alicante se refleja a día de hoy en los monumentos y la disposición de las localidades de la provincia.

Ruta histórica

El clima benévolo de Alicante, favorecido por la orientación al sur y la protección que le ofrecen los montes del interior, facilitó el asentamiento de poblaciones que han dejado su huella en la cultura de la región. Si nos decidimos por adentrarnos en la ciudad de Alicante en busca de las rutas árabes, por ejemplo, podemos iniciar la ruta en el Castillo de Santa Bárbara, precisamente el punto de partida del asentamiento musulmán en el siglo IX. Dentro de esta edificación podemos distinguir tres áreas bien diferenciadas. En primer lugar, destaca la parte superior del Castillo, conocida como “El Macho”. Con 166 metros de altitud, ofrece una vista privilegiada de las montañas que protegen la ciudad y despunta sobre posteriores añadidos. Entre estos se cuenta, por ejemplo, el cuartel de la tropa, un anexo que data del siglo XVI y que se construyó por orden de Felipe II para garantizar la seguridad del edificio. Sus dimensiones sufren diferentes modificaciones entre los siglos XVIII y XIX que le otorgan su aspecto actual.

Vinculación al agua

 

El paso de los siglos sigue bien visible en este monumento, pero la cultura mediterránea ha moldeado otras muchas costumbres de esta región. Así, no es de extrañar que podamos encontrar un Museo de Aguas, un bien escaso en Alicante. La manera de canalizar las corrientes hasta la ciudad y los ingenios alrededor de esta necesidad han moldeado en gran medida la cultura y costumbres alicantinas. En el Museo de Aguas podemos conocer algunos de los sistemas de canalización utilizados desde hace siglos. Precisamente, junto a este edificio encontraremos los Pozos de Garrigós, herencia de una época en la que la costumbre de guardar el agua de la lluvia en pozos entronca directamente con la tradición de los aljibes musulmanes. Muestra de esta simbiosis cultural es la Basílica de Santa María, que originalmente era una mezquita de la que todavía se conservan algunos resquicios.
Pero la provincia de Alicante tiene muchos más enclaves donde disfrutar de un turismo diferente, menos masificado. Eso sí, para desplazarnos con la libertad y autonomía que este tipo de turismo requieren, necesitaremos un vehículo propio, o al menos uno alquilado. En el caso de las segunda opción, algunas páginas como, por ejemplo,http://www.alquilerdecoches-online.es ofrecen diferentes tipos de vehículo, a todos los precios y en la mayoría de ciudades de España.

Excursión a la Isla de Tabarca

Es indiscutible que la Costa Blanca nos depara paisajes de enorme belleza, bañados por el mar Mediterráneo. En esta oportunidad, daremos un paseo por la Isla de Tabarca, de Alicante, situada a escasos minutos de las poblaciones de esta importante como extensa costa.
La Isla de Tabarca  representa la visita obligada, ya sea que nos encontremos en Alicante, Elche o Benidorm. Es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana en la que es posible pasar unas vacaciones fantásticas rodeados de mar.
Tabarca posee unos 1.800 metros de extensión y se halla rodeada por otros islotes más pequeños, como la Cantera, La Galera y la Nao. La isla es dueña de una gran historia, ya que era el sitio elegido por los piratas durante la Edad Media y luego fue ocupada por familias de pescadores.
La isla sobresale, sin dudas, por su rica mezcla de fauna y flora, y por su reserva marina de Mediterráneo, ideal para realizar submarinismo. Existen numerosas empresas que organizan estas prácticas, claro está siempre preservando su biodiversidad.
Para llegar a la isla, basta con arribar al puerto de Alicante desde donde parten los barcos. También, se llevan a cabo excursiones en catamarán.
En la isla, se puede disfrutar del sol en sus espectaculares calas y playas. Además, el pueblo es muy bonito, pudiendo realizar una parada para comer en cualquiera de sus pintorescos restaurantes.