El paisaje soñado de Caños de Meca

Caños de Meca, que pertenece al municipio de Barbate, representa uno de los atractivos turísticos más importantes de toda la provincia de Cádiz.
Con el transcurso del tiempo, Caños de Meca se ha transformado en un lugar paradisíaco, el cual es elegido por muchos viajeros ávidos por disfrutar de sus playas y de la animada vida nocturna que hay, sobre todo durante el verano.
Por supuesto que sus playas constituyen el mayor atractivo con el que cuentan Los Caños de Meca, las cuales ofrecen magníficos paisajes en los que se conjuga la naturaleza de los pinares con los imponentes acantilados que desembocan sobre la arena.
Durante las décadas del 60 y 70, fue el enclave que reunía a la movida hippie y, a pesar de que en sus playas es posible ver a todo tipo de turistas, todavía es posible encontrarse con muchos visitantes de estética bohemia; debido a que esta zona se convirtió en el punto de encuentro de la movida alternativa.
Si bien todas sus playas cuentan con un gran número de atractivos, tal vez uno de los principales sea el Faro de Trafalgar, que cuenta en su haber con un componente histórico que lo destaca, pues fue aquí donde se realizó la batalla de Trafalgar, allá por el año 1805, en la que se enfrentaron los escuadrones de España y Francia contra los ingleses.
Para llegar a este enclave paradisíaco y de belleza única, tan sólo debemos tomar la carretera A-48 en dirección a Chiclana y luego camino Barbate, hasta llegar a la salida en la rotonda de acceso a Vejer de la Frontera. También, hay autobuses regulares que comunican a la localidad con la capital de Cádiz.

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Turismo cultural en Alpandeire

De visita por Málaga realizaremos un alto en Alpandeire, un municipio que forma parte del Valle del Genal, en la Serranía de Ronda. Su ubicación geográfica hace que la bella estampa que ofrece su casco urbano se combine con un entorno natural sumamente encantador.
Además de poseer una gran cantidad de arroyos, el pueblo cuenta con espacios de singular belleza que son dignos de visitar, como es el caso de los Tajos del Canalizo, el Infiernillo, el Cerro de los Frailes y la Finca de las Amarillas, por mencionar solo algunos.
Esta ciudad fortificada posee en su término municipal diversos yacimientos arqueológicos que dan cuenta de los antiguos pobladores del lugar en sus diferentes épocas.
El casco urbano, de calles angostas y empinadas, aún conserva su traza árabe y mucho de su arquitectura tradicional. Aquí, encontraremos las construcciones y rincones más significativos de la población, entre los que se destacan la Iglesia de San Antonio de Papua, edificada en el siglo XVI y reconstruida dos siglos después, popularmente se la conoce como “la catedral de la serranía”; la Casa Natal de Fray Leopoldo, uno de los monumentos más emblemáticos, la antigua Casa de Pósito, donde actualmente funciona un centro cultural, y el Monolito a Fernando VII, entre otros.
Por otra parte, Alpandeire cuenta con yacimientos arqueológicos prehistóricos, como  los dólmenes de las Encinas Borrachas, los enterramientos de Montero y La Vasija, este útlimo de la época romana.
Entre sus festividades más tradicionales se encuentra el Domingo de Resurrección junto con la Fiesta del Niño del Huerto.
En fin, se trata de un destino de gran interés histórico que vale la pena descubrir durante nuestro paseo por Málaga.

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Actividades en Pallars Sobirà

Pallars Sobirà, que integra el Parque Natural del Alto Pirineo, no sólo es una comarca a la que muchos suelen visitar en invierno para practicar esquí alpino, sino que además cuenta con pueblos de mucho encanto, que se alzan entre valles y montañas, los cuales disponen de interesantes propuestas de actividades para el viajero.
Estos pueblos exhiben la típica arquitectura de montaña del Pirineo, a través de senderos y puentes que reflejan el estipo característico de otros tiempos.
Además de contar con diversos edificios de la época romana, hay una amplia oferta de museos, entre otros sitios de interés cultural, como es el caso del Ecomuseo de les Valls d’Aneu o la Serradora d’Areu, en donde se pueden conocer sobre los usos y costumbres que forman parte de la tradición de la comarca. También, pueden visitarse el Museo de Mariposas de Cataluña y el Centro de Interpretación de Tavascán, así como los conjuntos de Gerri de la Sal, la localidad de  Esterri d’Aneu y Llesui.
Esterri d’Aneu se la conoce por ser la localidad más importante de la región. Su casco antiguo está configurado por angostos callejones con edificios realmente antiguos. En la calle Mayor está la Creu de Terme, una estela discoidal ubicada sobre una columna que, de acuerdo a la tradición, fue levantada por los franceses. El río Noguera Pallaresa es cruzado por un puente medieval que data del siglo XIII. Asimismo, en esta localidad se encuentra la Casa Grassia, uno de los ecomuseos más importantes de la zona, donde el visitante puede hacer un repaso sobre  las costumbres y tradiciones propias de los habitantes del siglo XIX.
Por su parte, la localidad de Llesui, situada cerca de Sort, es popular por su estación de esquí, aunque desde hace años que sus instalaciones permanecen cerradas. Uno de sus principales monumentos es la iglesia románica de Sant Pere.
En tanto que Gerri de la Sal, es un municipio que ha sido declarado conjunto histórico artístico debido a su bello trazado medieval, que incluye la muralla y la Torre de la Presó.
Pero además en la comarca de Pallars Sobirà puede visitarse la Montaña de Tor, situada en el pueblo homónimo, sobre la cual recae un halo de misterio pues durante la Guerra Civil y, sobre todo, en el periodo de posguerra, fue escenario de una serie de extraños asesinatos y revueltas que, sumado las difíciles condiciones de vida, hicieron que fuera abandonado por sus habitantes. Por eso es que muchos la denominan la “Montaña Maldita”. Aunque claro, para conocer más de esta historia y develar el misterio, nada mejor que visitar el pueblo de Tor.

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Campodron, enclave medieval

Campodron, en la comarca de Ripollès, es un lugar mágico como pocos, debido a la belleza paisajística que lo destaca y el trazado medieval que aún conserva la villa.
Podemos visitar el museo dedicado a la vida y obra de Isaac Albéniz, músico oriundo del lugar, o dar un paseo por el espectacular puente románico que se alza sobre el río Ter, conocido como el Pont Nou, que ha sido declarado Monumento Histórico – Artístico por ser uno de los elementos más emblemáticos de Campodron. También, es interesante transitar por sus estrechos callejones, vislumbrando la peculiar arquitectónica de los antiguos edificios construidos en piedra, siendo un verdadero viaje en el tiempo por el Pirineo Catalán.
Para continuar con el paseo, podemos elegir recorrer sus dos núcleos medievales: Vila de Baix, ubicado a orillas del río Ter, y la Vila de Dalt; que se alza en una de las márgenes del Ritort. Es en esta última zona donde se encuentran las construcciones más significativas, como por ejemplo la iglesia de Sant Pere, templo románico del siglo XII que perteneció a un antiguo monasterio y la iglesia de Santa María, con reminiscencias góticas y románicas. Mientras que en Vila de Baix destacan la iglesia del Carmen y el edificio consistorial.
En las afueras del casco urbano, también existen diversos rincones de gran atractivo, como es el caso de la estación de esquí Valtter 2000, una de las más populares de esta zona  del Pirineo.
Caminando río arriba por el Alto Ter, encontraremos el entorno perfecto para practicar senderismo o realizar rutas de montaña, sobre todo en los pueblos de Llanars, Villalonga de Ter y Setcasest.
Llanars, es un típico pueblo de montaña, donde se emplazan grandes mansiones entre sus callejones. En el caso de Villalonga de Ter, este enclave medieval sorprende por su riqueza monumental.
Mientras que en Setcasest, destaca por sus casas con atractivos balcones adornados con flores. Sus calles, que fueron restauradas, le dan un aire especial a este pueblo.

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Lagunas y Llanos de Albuera

La comunidad de Extremadura cuenta con numerosas rutas ornitológicas que valen la pena realizar. En este caso, vamos a recorrer las Lagunas y Llanos de Albuera. Los dos puntos de referencia de este itinerario son La Albuera y Valverde de Leganés, cercanos a la ciudad de Badajoz.

Las Lagunas de La Albuera, son un conjunto de humedales naturales de carácter mediterráneo que conforman el espacio natural conocido como “Complejo Lagunar de La Albuera”, que se halla declarado como Zona de Importancia Internacional para la Avifauna acuática (Área Ramsar). La ruta comienza en la localidad de La Albuera y se la puede hacer en apenas media jornada, combinando una parte en coche y otra a pie. La primera parada la efectuamos en el complejo lagunar compuesto por las Lagunas de la Marciega, Laguna Grande y Laguna Llana. Seguimos viaje y, tras pasar por el Cortijo de las Nateras Altas, llegamos a la Laguna Chica. Las del Carril, La Gitana y del Burro, son otras de las lagunas que encontraremos en el camino. Vale destacar que el valor ambiental de este sistema de humedales es impresionante, pues sirve de hábitat para más de 150 especies de aves.

En tanto que para acceder a los Llanos estepáricos de La Albuera, nos disponemos a realizar un itinerario ornitológico de unos 20 km., que discurre entre las localidades de La Albuera y Valverde de Leganés. Uno de los principales atractivos de esta ruta es El Adobal, una estupenda representación del agrosistema que predomina en este espacio natural, que incluye zonas aprovechadas para los cultivos de secano y regadío. Por aquí, abundan diversas especies de “aves estepáricas”, como el sisón, carraca, aguilucho cenizo, terrera común y cernícalo primilla, entre otros.

Se pueden hacer esta rutas en cualquier época del año, aunque lo ideal es realizarlas durante la primavera. Aquellos que decidan hacer este recorrido en invierno, deben saber que no es muy recomendable porque el estado de los caminos se torna deficiente por las características del terreno.

Valdeverdeja

Valdeverdeja es una villa toledana de la comarca del Campo del Arañuelo, poseedora de un atractivo entramado rural, que se encuentra rodeada por las aguas del río Tajo.
Hay indicios de que esta población estuvo habitada desde el Neolítico. También, en estas tierras verdejas es posible apreciar el legado romano, pues los pueblos prerromanos dejaron aquí una escultura zoomorfa, así como diversas aras romanas.
Durante la época medieval, Valdeverdeja perteneció al señorío de la Puebla de Santiago del Campo Arañuelo y luego pasó a manos de la Orden de Santa María de España, fundada por Alfonso X el Sabio para potenciar la armada castellana. Tiempo después volvió a pertenecer a los Reyes Católicos, siendo entregada en 1423 a don Pedro López de Zúñiga. Para finalmente en 1668 obtener el título de Villa, dejando de ese modo de pertenecer a la Puebla de Santiago del Campo Arañuelo.
La iglesia parroquial de San Blas, datada en el siglo XVI, es una magnífica construcción de sillería de granito que dispone de tres naves y un imponente  crucero conformado por arcos torales. Se encuentra rodeada por  un extenso espacio diáfano, el cual según se cree puede haber sido un antiguo cementerio.
Otro sitio de especial interés es la ermita de los Desamparados, cuya subida por la que se accede a la ermita se halla rodeada por un bonito via crucis realizado con cruces de granito.
En líneas generales, el conjunto urbano se encuentra en muy bien estado de conservación, resultando sumamente atractivo.

Ecoturismo en Sierra de San Pedro

Esta es una buena oportunidad para hacer la ruta por la comarca de Sierra de San Pedro, en el límite entre las provincias de Cáceres y Badajoz. El itinerario se inicia en Alburquerque y culmina en el Castillo de Azagala. Lo ideal es realizarlo parte en coche y parte a pie, en una sola jornada.

Un punto a destacar de esta ruta es que, salvo el embalse de Peña del Águila, no existen grandes infraestructuras en la zona pues se trata de un área escasamente habitada.

Desde la cima de la Sierra de Santiago es posible observar una dehesa de gran extensión que se encuentra circunscripta por sierras de menor altitud que, en general, no superan los 600 metros sobre el nivel del mar.

En este espacio natural protegido pueden observarse numerosas especies de aves. En efecto, durante el recorrido es posible apreciar los hábitats más representativos de este lugar y, con un poco de suerte, ver algunos ejemplares de águila imperial, alimoche, buitre negro o de cigüeña negra, entre otros.

Al llegar a la parte donde se halla el desvío a la entrada del Convento de los Frailes Viejos, es fácil divisar en lo alto de la sierra una gran oquedad a la que popularmente se la conoce como “El Ojo del Diablo”.

Continuando con la ruta, y tras pasar por un eucaliptal y un huerto con naranjos, se accede a la fuente de “Elvira Vaca”, sitio ideal para refrescarse en días de mucho calor mientras se contempla una magnífica panorámica de buena parte de la sierra de San Pedro.

Luego, se puede proseguir a pie hasta el Castillo de Azagala para apreciar la riqueza de la avifauna de la zona, pues el mal estado del camino no permite hacerlo en vehículo. El castillo se encuentra en el punto más alto de la sierra de Santiago y está bordeado por un pantano. Desde aquí se puede contemplar una panorámica extensa tanto de la sierra de San Pedro como de sus estribaciones, tal es el caso de Sierra Fría, el Torrico, la sierra del Puerto del Centinela y la sierra de Los Leones, entre otras elevaciones. A poca distancia de esta construcción se encuentran otros tres castillos que pueden visitarse: Castillo de Luna en Alburquerque, donde se organizan visitas guiadas; el Castillo de Mayorga, al cual no se puede ingresar porque se halla en una finca privada situada en la carretera que comunica La Codosera con San Vicente de Alcántara; y el Castillo de Piedrabuena, ubicado en la dehesa de Piedrabuena.

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Recorrido por Málaga

Un recorrido por la ciudad de Málaga, en Andalucía, nos permitirá conocer el encanto que conserva en cada uno de sus rincones.
Uno de los principales monumentos es la Alcazaba, palacio que perteneció a los reyes nazaritas, cuya construcción se inició en el siglo XI, donde actualmente funciona el Museo Arqueológico Provincial, sitio donde se exponen piezas de diferentes períodos y culturas, predominando las de la era paleolítica. Además de recorrer sus jardines, aquí pueden apreciarse las Ruinas de un viejo Teatro Romano, en cuyo escenario se encuentra la Casa de Cultura.
En sus cercanías, está el Castillo de Gibralfaro, que posee dos torres que se conectan a través de un pasadizo con la Alcazaba.
Otra de las construcciones emblemáticas es la Catedral, que fue construida a lo largo de dos siglos sobre la Mezquita Mayor. Debido a que una de sus torres todavía no ha terminado de construirse, los locales la denominan popularmente “la manquita”.
En el centro histórico de la ciudad, más precisamente en el Palacio de Buenavista, se ubica el Museo Picasso, que alberga una valiosa colección del artista.
El Museo de Bellas Artes, que alberga una de las más grandes colecciones pictóricas del siglo XIX; el Museo de Artes y Tradiciones Populares, en donde es posible conocer los modos de vida característicos de la región; y el Museo Diocesano de Arte Sacro, que acoge interesantes colecciones de pintura, invitan a disfrutar de una experiencia más que enriquecedora.
De sus iglesias, sobresale el Santuario de la Virgen de la Victoria, en donde la Cripta con el Sepulcro de los Condes de Buena Vista capta la atención del visitante por su belleza.
Los jardines de Málaga, como el Parque de Picasso, el Parque de Málaga, El Retiro y la Puerta Oscura, por citar algunos, son otros de sus encantos.
Por supuesto que no podemos dejar la ciudad sin antes visitar la Casa natal de Pablo Picasso, situada en la Plaza de la Merced.

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Observación de aves en el Parque Nacional de Monfragüe

El Parque Nacional de Monfragüe está ubicado en el centro de la provincia de Cáceres, justo donde confluyen los ríos Tajo y Tiétar. Las aguas de este último junto con otros cauces menos caudalosos excavan profundas gargantas hasta llegar al río Tajo, originando de ese modo un increíble sistema de cantiles rocosos.

Además de las áreas de bosque y matorral mediterráneo de gran valor tanto faunístico como ambiental, lo que más destaca del conjunto son las amplias extensiones de dehesas que se prolongan al norte y sur del Parque Nacional.

Monfragüe posee accesos fáciles y correctamente señalizados. En su interior sólo hay un núcleo de población, Villarreal de San Carlos, en donde se encuentran los centros de visitantes y de interpretación.

Vale destacar que el área de uso público es bastante reducida, pues la mayor parte del Parque Nacional se encuentra cerrado a los visitantes. Sin embargo, la zona visitable brinda excelentes lugares para la observación de aves. Para conocer mejor la riqueza ornitológica de Monfragüe, es sugerible realizar un recorrido por los principales miradores o aprovechar para hacer algunos de los itinerarios de senderismo que existen en el Parque y el entorno. Cabe señalar que la mejor época para avistar aves en el Parque Nacional es en primavera, entre marzo y mayo.

Uno de los miradores más simbólicos del parque es Salto del Gitano-Peña Falcón, un imponente cantil rocoso que está situado en la entrada desde Trujillo. Alberga una maravillosa comunidad de aves, compuesta por el buitre leonado, cigüeña negra, búho real, águila perdicera, halcón peregrino, etc.

La Serrana, La Tajadilla, La Báscula y Portilla del Tiétar, son otros de los miradores a los que se puede acceder.

En el interior del parque hay diversos elementos artísticos que merecen ser apreciados, como es el caso del castillo de Monfragüe y el puente del Cardenal. Mientras que en los alrededores se puede visitar el poblado prerromano de Torrejón el Rubio, el Museo Etnográfico de Serradilla, el Convento del Santo Cristo y la  iglesia parroquial de Serrejón en Plasencia.

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