Altea, la perla de la Costa Blanca

Altea, ciudad situada a unos 50 kilómetros al norte de Alicante, es un destino acogedor que se alza en medio de una bahía que se halla protegida por una cadena montañosa, representando uno de los enclaves más bonitos de la costa del mediterráneo.
En esta ciudad, es posible encontrar desde bellas playas hasta un importante patrimonio cultural, siendo la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo visita obligada.
Otro de los monumentos de gran interés es la Torre de la Galera, que ha sido declarada Bien de Interés Cultural y que representa una bella construcción, situada próxima  a la otra torre que fue adherida en la antigüedad a la muralla del casco antiguo, la cual no es otra sino que la de Bellaguarda, actualmente custodia por una plaza.
Para disfrutar del sol, nada mejor que hacerlo en las playas de lujo de Altea, circunscriptas por acantilados y llanos arenosos, que constituyen una de las joyas de la Costa Blanca. Entre las principales playas es posible mencionar: la Olla, Cap Negret y el Mascarat, así como Campomanes, La Roda y Cap Blanch.
El entorno de la ciudad de Altea es singularmente bello. Al norte, se divisa la punta de Mascarat y el cabo de Toix, al fondo la mole del Peñón de Ifach, y en la zona sur el Faro de Altea.
La parte moderna, que está ubicada junto al mar, dispone de un agradable paseo marítimo y un destacado puerto deportivo, donde se llevan a cabo actividades pesqueras. Se trata de una zona donde proliferan los restaurantes, en donde es posible degustar exquisitos platos a base de pescado y arroz.
Altea es ideal para la práctica de deportes marítimos, ya que hay numerosos amarres en diversos puertos cercanos. También, se practica mucho el golf.
En referencia a la gastronomía, Altea dispone de cocinas de todo el mundo aunque se especializa en los platos de mar, ya que se trata de un pueblo tradicionalmente pesquero. ¡No te lo pierdas!

Palma Nova, centro turístico por excelencia

Para estas vacaciones te recomendamos visitar Palma Nova, un lugar de excelentes playas, un bello paseo marítimo, y una importante concentración de hoteles y restaurantes de primer nivel.  
Palma Nova, ubicada en la mayor de las islas que conforman el Archipiélago Balear, en Mallorca, una isla de gran encanto, es el sitio ideal para los amantes de la naturaleza, de las playas, de calas aisladas y de los deportes acuáticos.  
La ciudad se extiende a lo largo de tres largas playas de arena blanca y agua transparente, al punto que se puede ver el fondo marino en las zonas poco profundas, que están unidas por un pintoresco paseo marítimo.
La primera playa es la de Carregador, situada junto a la pequeña marina, que  ocupa el centro turístico conformado por Magalluf y Palma Nova. El paisaje que brinda es excepcional, con un bosque de pinos  que llega  casi al mar y la escasa concentración de edificios en la orilla, que hacen de este lugar en un verdadero oasis.  
La playa Palma Nova, es igual de encantadora que la anterior y en el tramo del paseo marítimo que la recorre se ubican numerosas tiendas de souvenirs y regalos, restaurantes y bares. En torno a esta playa se localiza el área residencial de la localidad.
La tercera playa es la de San Matías, situada cerca de la localidad de Magalluf, es ideal para nadar.  
Si bien es posible desplazarse fácilmente entre Palma Nova y Magalluf sin notar los límites, la zona de Palma Nova se caracteriza por ser más tranquila, más allá de que ambas disponen de playas y recursos turísticos conforme a las exigencias de los turistas.
Palma Nova constituye la primera urbanización que fue construida en Calviá, municipio del cual depende administrativamente. Esta localidad, que también es un centro turístico, posee muchas zonas verdes, arboledas y bulevares que invitan a dar un paseo. Su paseo marítimo ha sido diseñado para adaptarse temáticamente al sector de la zona que recorre, de modo que va cambiando de estilo y formas de acuerdo a la historia del sitio por donde pasa. 
La recomendación ya está hecha. Ahora es tu turno descubrir  los grandes atractivos que este lugar de Mallorca esconde.

Comillas, para recorrer de punta a punta

Comillas es una de las villas de Cantabria más visitadas, especialmente por su maravilloso conjunto arquitectónico que se encuentra enmarcado por un entorno natural de excepcional belleza.
Bañada por las aguas del mar Cantábrico, esta localidad marinera conserva las huellas que han dejado artistas de la talla de Gaudí, Martorell o Llimona.
Declarada Bien de Interés Cultural, la Universidad Pontificia, en sus tres edificios, es un claro ejemplo de la evolución de los estilos arquitectónicos. Mientras que el empedrado casco histórico fue designado conjunto histórico-artístico. Todo esto, demuestra que Comillas es una localidad que merece ser recorrida en su totalidad.
En el parque natural de la localidad podemos asistir a los diversos centros de información con los que cuenta, los cuales servirán de guía para los visitantes. Al mismo tiempo, cuenta con zonas de recreo y senderos debidamente señalizados, para una mejor aproximación a la naturaleza del lugar.
Por otro lado, cabe señalar que Comillas es poseedora de un conjunto de elementos arquitectónicos de enorme valor, entre los que sobresale el Capricho de Gaudí, una residencia de verano con fantásticos torreones y azulejos con relieve de girasoles, con un diseño digno de un cuento.
También son especial interés el Palacio de Sobrellano y la capilla panteón, entre otros. Todos ellos, muestra viviente del modernismo catalán.
El Palacio de Sobrellano, inaugurado en 1888, encierra diversos estilos que van desde   el gótico civil inglés hasta elementos palaciegos venecianos. Posee una estructura bien sencilla, que incluye un hall central distribuidor y una escalera monumental de mármol blanco.
Contigua al palacio se ubica la Capilla-Panteón de los marqueses de Comillas, que fue construida por el catalán Martorell, como una especie de catedral en miniatura, y que dispone de mobiliario de Antoni Gaudí.
La ruta modernista por Comillas se ve completada con el Santo Hospital de Comillas, la Fuente de Tres Caños y la Coteruca, que fuera casa de verano de la familia Riera.
Por último, y no por eso menos importante, resulta altamente recomendable visitar el Paseo Marítimo y su playa, un lugar ideal para disfrutar del Mar Cantábrico en su máxima expresión.

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Visita Calella, la capital de la Costa del Maresme

 

Calella es una bonita ciudad de la Costa del Maresme, que descansa a orillas del Mediterráneo. Está ubicada al este de la provincia de Barcelona, en la Comunidad Autónoma de Cataluña.
Debido a que cuenta con 3 kilómetros de playa, atrae a muchísimos turistas locales y extranjeros, que llegan a Calella para disfrutar del sol así como para practicar diversos deportes, como el buceo, jet ski, surf o vela, por mencionar algunos. Además, esta ciudad costera ha sido galardonada con el distintivo de Bandera Azul, por el nivel de sus playas, su agradable temperatura y por los servicios que brinda.
Al mismo tiempo, Calella posee un importante legado histórico-monumental, el cual puede apreciarse, en parte, visitando el casco antiguo donde podrás conocer la iglesia de Santa María, la capilla de San Quirze y Santa Julita, y numerosas casas señoriales de origen medieval, como la Casa Sivilla y la Casa de los Salvador.
Además, durante el itinerario por la ciudad de Calella se pueden apreciar diversas construcciones emblemáticas como es el caso de la Fábrica Llobet-Guri y el Mercado Municipal. Si preferimos dar un paseo al aire libre, es recomendable visitar el Parque Dalmau, desde donde es posible contemplar maravillosas vistas de la ciudad.
Calella, a su vez, dispone de varias peatonales, donde se ubican un centenar de bares, restaurantes, discos y tiendas. Resulta increíble disfrutar de una caminata por el Paseo Marítimo, al tiempo que se contempla el atardecer. Tomando este camino se llega al faro, desde donde se obtienen panorámicas magníficas de toda la costa.
En la zona del Club Náutico, hay numerosos restaurantes locales de pescadores, donde el turista puede degustar exquisitos platos a base de mariscos y pescados a precios asequibles.
Para los que les interese la movida nocturna local, es bueno saber que la noche se llena de brillo gracias a modernas discos que disponen de terrazas al mar, además de  alrededor de un centenar de restaurantes con shows y bares temáticos.
La gastronomía del lugar se caracteriza sobre todo por un surtido menú marítimo, que incluye por ejemplo pulpo al ajillo y pescados al horno con patatas y judías, el cual suele ser acompañado por verduras y hierbas.
¡Acércate a la capital de la maravillosa Costa del Maresme y disfruta de unas vacaciones sorprendentes!

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De excursión en Aguadulce

Aguadulce, perteneciente al término municipal de Roquetas de Mar, constituye uno de los principales centros turísticos de Almería.
Según cuentan los lugareños, el nombre de esta barriada procede del hecho de que entre los peñascales emanaban surtidores de agua cristalina y dulce. Tanto en la misma arena como dentro del mar, el agua dulce brotaba a borbotones.
La playa de Aguadulce, con una extensión de 2.500 metros, es una de las de mayor nivel de ocupación de la zona sur de la provincia de Almería, debido a su importante oferta de ocio y sus dos hoteles situados sobre la costa. Sus modernos servicios y equipamientos, la convierten en una playa muy elegida por los turistas cada verano.
Aparte de su Paseo Marítimo, donde puede disfrutarse de estupendas vistas panorámicas de la Bahía Almeriense, Aguadulce posee un Puerto Deportivo de animada vida nocturna.
Otra de sus atracciones es el Centro de Exposiciones, donde se lleva a cabo una de las ferias agrícolas más importantes a nivel mundial, la Expoagro.
La Reserva y Paraje Natural de Puntas Entinas-Sabinar es, sin dudas, una de las visitas obligadas. Está ubicado en la costa oeste de Almería, se extiende en una franja costera entre los municipios de El Ejido y Roquetas de Mar, hasta las salinas de Viejas.
Otra de las excursiones que no podemos dejar de hacer es la del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, dueño de una enorme variedad paisajística y ecológica producto de la intensa actividad volcánica que hubo en la  zona hace aproximadamente unos diez mil millones de años. Su área marítima, que se extiende desde la Playa de los Muertos hasta la de Torre García, cuenta con seis áreas declaradas reservas marinas, además de playas casi vírgenes. A pesar de que el terreno es árido, aquí se encuentra una de las principales zonas húmedas del litoral peninsular: las salinas.

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Altea, uno de los sitios más bellos de la costa del mediterráneo español

Altea, situada a unos 50 kilómetros al norte de Alicante, es una bonita ciudad que se halla en medio de una bahía, la cual está protegida por una cadena montañosa. Se trata de uno de los destinos más atractivos de la costa del mediterráneo español.
Su blanco caserío se encuentra dispuesto en torno a un otero que corona la iglesia parroquial, que sobresale por su cúpula cubierta de tejas vidriadas azules, en claro contraste con los tonos blancos del pueblo.
Callejas empinadas, pequeñas plazas recoletas, agradables bares, algún que otro restaurante, centros de artesanía y un maravilloso mirador, que se erige junto al templo local, conforman una magnífica postal de la ciudad.
El entorno de Altea es realmente bello, conformado por la punta de Mascarat y el cabo de Toix, el Peñón de Ifach y, más al sur, el Faro de Altea.
En la parte de la costa se ubica la parte moderna, con un estupendo paseo marítimo y un importante puerto deportivo. También, en esta zona se localizan numerosos restaurantes, cuya especialidad son los platos a base de pescado y arroz.
En Altea, además de pasear, es posible disfrutar de los  deportes marítimos, ya que existen numerosos amarres en diferentes puertos cercanos, también se puede practicar  golf.
La orografía interior posibilita otras oportunidades de ocio. Unos pocos kilómetros separan el núcleo de la ciudad de entornos como el Puig Campana, de 1400 metros de altura, y la Sierra de Bernia, que supera los 1100 metros de altitud.
Incluso, si disponemos de tiempo, vale la pena visitar algunas de las localidades aledañas como Benidorm y Alfaz del Pi, así como las estupendas playas de la zona.