Breve visita a Manzanal del Barco

Para quienes esten de paseo por Zamora, una buena opción es realizar una excursión de un día en Manzanal del Barco.Un pueblo que, si bien no es muy chico, está habitado en su mayoría por gente mayor, pues en los últimos cincuenta años su población ha disminuido notablemente. Aunque es común que los fines de semana o durante las vacaciones el pueblo se vuelva un poco más concurrido.

Pero si algo hay que destacar de Manzanal es la calidez de sus pobladores, gran parte de los cuales se dedica a las actividades agrícolas y a la ganadería. Se trata de un lugar bonito, en el que su arquitectura tradicional está conformada por casas con puertas de cuarterón, que se destacan por sus fachadas de piedra, tal como  las que pueden verse en las zonas de los huertos.

Al mismo tiempo, su entorno natural es encantador, con frondosas y extensas arboledas, en especial en el área del  embalse, que en algunos momentos del año sube hasta el pueblo.

Otro aspecto que vale la pena destacar es su gran vida religiosa, sobre todo porque muchos de los que aquí se han criado se dedicaron al sacerdocio.  En el núcleo poblacional, se encuentra una casa parroquial que es habitada por una Congregación de Hermanas Franciscanas.

Su principal monumento es la iglesia parroquial, una construcción amplia y muy bien conservada, en cuyo interior se conserban imágenes de diversos santos. En fin, la visita es corta pero bien vale la pena realizarla.

La vida rural en Escúzar

Escúzar es un típico pueblo andaluz, que bien puede ser elegido como destino turístico por aquellos que busquen disfrutar del auténtico encanto de la vida rural. Ubicado entre la Sierra de Tejada y la Sierra de la Pera, en la llanura de El Temple, esta acogedora villa granadina cuenta con un encantador entorno natural, sumado a un casco urbano que alberga un patrimonio histórico y artístico de gran interés.
En estas tierras, que fueron habitadas por romanos y árabes, predominan los sembradíos de cereales y olivos que, junto con el bosque mediterráneo de la Sierra de la Pera, conforman un patrimonio natural que invita al descanso. Para apreciar la belleza de su entorno, basta con ascender al Cruz de Mocha, el enclave situado en el punto más alto de Escúzar.
Para contemplar de cerca su patrimonio histórico, el visitante puede comenzar por conocer la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario,  templo del siglo XVI que está ubicado en la plaza central del pueblo. Como es común en las construcciones religiosas de esa época, la iglesia dispone de elementos de distintos estilos arquitectónicos, que correspondes a los diferentes periodos en los que ha sido edificada.  Junto a ella, se encuentra otro de los edificios más representativos de la villa, la Casa de los Fonesca, popularmente conocida también como Casa Grande, que fue edificada en el mismo siglo. Asimismo, contigua al muro sur del templo se alza la Torre de Escúzar.
Al norte de la población, más precisamente en la Plaza de la Ermita, se encuentra la Ermita del Cristo del Rescate, construcción que data del siglo XIX. Otro de los sitios de interés es el Castillejo de Agrón, distante a sólo un kilómetro y medio de la Alquería de la Pera.
Para degustar los manjares típicos de la gastronomía local, el viajero no debe dejar pasar la oportunidad de probar la sopa de maimones y panecillos, el gazpacho con pan tostado y las migas.

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Turismo rural en Los Navalmorales

En la comarca de La Jara se encuentra Los Navalmorales, un encantador pueblo de la provincia de Toledo, en cuyo entorno pueden contemplarse paisajes naturales de admirable belleza. Todo ello, sumado a su interesante patrimonio monumental, hace de este lugar el destino indicado para disfrutar del turismo rural.

El entorno natural de Los Navalmorales resulta más que perfecto para  practicar senderismo y dar paseos en bici.

En Los Navalmorales puede visitarse la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Antigua, templo que destaca por su esbelta torre y su exquisito retablo. Pero también es posible realizar un recorrido por las diversas ermitas que se hallan diseminadas por las calles del pueblo, como es el caso de la Ermita de los Remedios, considerado el edificio religioso de mayor antigüedad de la localidad, y la Ermita de San Antonio, de planta rectangular.

Además, el pueblo posee yacimientos arqueológicos que albergan restos de antiguos asentamientos prerromanos, entre los que se encuentran varias tumbas y un dolmen.

Sus atractivos turísticos van más allá del patrimonio monumental, pues también engloban las fiestas tradicionales del pueblo y la exquisita gastronomía, completando de ese modo una oferta que tentará a más de uno a regresar a esta encantadora población.

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Finestrat, un destino con mucho encanto

Finestrat es un municipio de la provincia de Alicante, en cuyo término municipal se alza la popular montaña del “Puig Campana”, de unos 1.410 metros de altitud. Es considerado uno de los lugares de mayor encanto de la Costa Blanca, por lo que no podemos dejar de visitarlo.
En su casco histórico aún puede observarse casas, que poseen el Puig Campana de fondo, que respetan la estructura tradicional. Tales construcciones se encuentran literalmente colgadas en el cerro donde se sitúa el núcleo urbano de la población, lo que le confiere una impronta muy particular a todo el casco histórico.
En nuestro paso por la villa, podemos visitar la Iglesia de San Bartolomé, un templo de estilo barroco de fachada sencilla.
Continuando con el paseo, llegamos al Castillo, el cual está ubicado en la parte más alta de la población. Se trata de una fortificación cuya construcción data de la época almohade. Dentro del mismo recinto, se halla la Ermita del Santísimo Cristo del Remedio.
Próximo al núcleo urbano de Finestrat se alza la Torre, construida hacia el siglo XII y que fue declarada Bien de Interés Cultural.
En su entorno natural destaca La Font del Molí, la fuente principal del término municipal que consta de 15 caños. Sirve de punto de partida para el ascenso al Puig Campana, así como para diferentes excursiones.
Por su parte, el Puig Campana, debido a su proximidad a la línea de la costa y sus particulares formas, constituye uno de los puntos más representativos de la Costa Blanca. Es el espacio ideal para disfrutar de la naturaleza, por lo que es muy elegido por  senderistas, escaladores y aventureros.
Otro de los sitios de gran encanto es Castellets, una cresta rocosa que se extiende entre Finestrat y el Barranco “del Xarquer”, donde se puede practicar senderismo y escalada.
Además, el término municipal de Finestrat posee unos 300 metros de costa, donde se localiza la Cala de Finestrat.

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Alcalá de los Gazules

Alcalá de los Gazules es un municipio de la provincia de Cádiz que forma parte de la Ruta del Toro y que se destaca por su casco antiguo, el cual ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico. También, sorprende al visitante con sus diversos yacimientos y el encanto inconmensurable del Parque Natural de los Alcornocales.
Se trata de un pueblo tranquilo, cuyas calles conservan la verdadera herencia andalusí, que se refleja en sus diferentes monumentos.
De paseo por la plaza de San Jorge, aparte de apreciar las casas señoriales, es posible conocer la Casa del Cabildo, construido en el siglo XVI, así como la Iglesia Mayor de San Jorge, levantada sobre los restos de una antigua mezquita musulmana y en cuyo interior aún conserva piezas muy valiosas.  Próximo a este templo está el Convento de Santa Clara, famoso por su claustro de galerías y su torre campanario. También, en los alrededores de la plaza pueden contemplarse los restos de las antiguas murallas y del castillo.
En el centro histórico también se ubican la Iglesia de San Francisco y el Convento de Santo Domingo, cuyo estilo cautivará a más de uno.
Otra de las atracciones de este pueblo gaditano es, por cierto, la Fuente de la Salada, que fue construida en la época de los romanos y junto a la cual hay restos originarios del siglo II a. de C.
Saliendo del casco urbano, podemos visitar la Ermita Santuario de Nuestra Señora de los Santos, en donde es conservada una colección de exvotos de Andalucía de gran valor.
También, vale la pena conocer la Mesa del Esparragal, un yacimiento de origen romano donde fue hallado el  Bronce de Lascuta, actualmente exhibido en el Museo del Louvre; y Laja de los Hierros, un yacimiento ubicado en la finca Monte Alto que dispone de interesantes grabados rupestres.
Aquellos que buscan pasar unos días en contacto con la naturaleza, qué mejor que hacerlo en el Parque Natural de Los Alcornocales, que ofrece un entorno natural en donde es posible practicar senderismo, escalada, montar a caballo, entre otras actividades deportivas.

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Villaviciosa de Córdoba

La provincia de Córdoba posee muchos rincones para explorar, tal es el caso de Villaviciosa de Córdoba, localidad que cuyos orígenes se remontan al siglo XVI, momento en que se erigió en torno a la ermita de la Virgen de Villaviciosa.
Lo cautivante de este pueblo son sus parajes, que resultan más que perfectos para la realización de excursiones, ya sea a caballo, en bici o a pie.
Para conocer un poco de su historia y apreciar de cerca la arquitectónica religiosa local, sólo basta con visitar la ermita de Nuestra Señora de Villaviciosa,  la parroquia de San José y la ermita de San Isidro.
Quienes elijan visitar esta localidad no pueden dejar de ir al Castillo de Nevado o a las ruinas del Castillo de Cabeza de Vaca. Otros sitios de especial interés son el puente que se cruza el río Guadiato, construido en la época califal, y la Fuente de la Verbena.
En lo que respecta a la artesanía de Villaviciosa de Córdoba, destacan los trabajos hechos con cuernos de venado que proceden del desmogue anual, así como los artículos elaborados en cuero, anea y hierro forjado.
Una de sus festividades más singulares es la fiesta de los tomillos, que se desarrolla cada 19 de enero, en la cual se queman tomillos y los lugareños bailan alrededor de las hogueras.

Cuevas del Becerro

Cuevas del Becerro es un municipio muy particular, ya que se encuentra entre los más pequeños de la provincia de Málaga. Posee una excepcional riqueza arqueológica, que da cuenta de su origen romano, a pesar que en su término municipal se han encontrado también diversos vestigios de mayor antigüedad, como es el caso del Castillo del Cerro del Castillón, datado en la Edad Media.
Del periodo romano se conserva el yacimiento arqueológico conocido como Casa de las Viñas, en donde hay un un antiguo horno de alfarería junto con restos de lo que se cree que fue una factoría de producción de aceite. En esta misma zona, fueron hallados a su vez monedas romanas y restos de cerámicos, entre otros objetos de interés.
Su casco urbano conserva su característico trazado mozárabe. Al recorrerlo, es posible toparse con la Iglesia de San Antonio Abad, el único edificio de interés. El templo es una sencilla construcción de una sola nave de comienzos del siglo XX.
Cerros calizos de singular belleza rodean al municipio, configurando de ese modo un  entorno natural digno de ser retratado. Lugares como la Cueva del Moro, a la que suelen concurrir los adeptos a la espeleología; y la fuente del Nacimiento del río de las Cuevas, que está ubicado en las proximidades del casco urbano y cuya imagen más bella es la que ofrece cuando caen las lluvias que marcan el comienzo del otoño, son considerados de visita obligada.
Las artesanías típicas del municipio, son los objetos hechos con mimbre, esparto y madera, al igual que los artículos de talabartería.
El Día de la Vieja es una de sus principales festividades y tiene lugar en Cuaresma. En esta fecha el pueblo sale al campo para reunirse a comer y apedrear un enorme muñeco.

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Villacañas: Tradiciones, monumentos y naturaleza, un combo impactante

La localidad de Villacañas, cuya denominación original fue “Villar de Cañas”, es un destino muy rico en cuanto a tradiciones y monumentos se trata.

La villa posee dos museos, el Museo Etnográfico del Silo y el de la Tía Sandalia. El Museo del Silo le ofrece al visitante la posibilidad de disfrutar la experiencia de vivir bajo tierra. La decoración del lugar reconstruye fielmente las características de las viviendas subterráneas que prevalecieron en la región, de las cuales se contabilizaban 1700 en la década del 50. Mientras que el Museo de la Tía Sandalia alberga una interesante colección de obras de carácter religioso de la artista Sandalia Simón Fernández, que incluye 26 lienzos, 66 esculturas y 40 relieves.

Su terreno es llano, aunque presenta pequeñas elevaciones al oeste, que es donde se encuentran las sierras del Coscojo. Asimismo, la villa alberga humedales de gran importancia debido a la riqueza vegetal y ornitológica de los mismos. La belleza natural del paisaje se completa con los auténticos oasis que emergen en la llanura manchega, conformados por las aguas del río Riánsares y diversas lagunas, como por ejemplo la Laguna Larga, La Albardiosa, la del Taray y la Laguna de Tirez, ésta última de agua salada que cuenta con especies botánicas únicas en el mundo.

Cada 1 de mayo, como hace más de trescientos años, tienen lugar las fiestas en conmemoración del Santísimo Cristo de la Viga. Su importancia e interés cultural es tal que fueron declaradas de Interés Turístico Regional. Los bailes que realizan los danzantes del Cristo en la calle son su principal atractivo.

Con respecto a sus monumentos, es interesante visitar la Ermita de la Concepción, fechada en el siglo XVI, la Ermita de San Roque, construcción del siglo XIX de planta rectangular y una sola nave, la Ermita del Cristo, perteneciente al siglo XVIII, y la Ermita de San Gregorio, construida durante el siglo XIX.

Con todos estos atractivos, el viajero seguramente no dejará pasar la ocasión de disfrutar de una estadía en Villacañas.

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Bárcena Mayor, el pueblo más antiguo de Cantabria

Bárcena Mayor es una antiquísima población, una de las más bellas de Cantabria, que se encuentra situada en el valle de Cabuérniga, en el corazón del Parque Natural de Saja-Besaya. Por lo que es el destino perfecto para quienes gusten del turismo rural.
A la villa se accede por Correpoco, en cuyas praderas se celebra cada año, a mediados del mes de agosto, la feria del ganado. El trazado de sus calles, así como el aspecto pintoresco de sus casas y su  maravilloso entorno natural, convierten a esta población en un pueblo lleno de encanto.
Según se dice, éste es el pueblo más antiguo de Cantabria y tal vez de España. Ha sido declarado conjunto histórico-artístico, debido a su asombroso estado de conservación.
Bárcena Mayor conserva sus antiguas construcciones, con sus típicas casas montañesas de galerías de madera y portalones, de las que sobresalen algunos soportales con arcos de sillares y clásica talla en madera con decoración en vigas, pilares y aleros. En fin, estas casonas representan lo mejor de su arquitectura original, algo que solo puede apreciarse en estas poblaciones de montaña.
Recorriendo sus callejuelas, es posible descubrir su carácter medieval y montañés, lo cual se evidencia en los zaguanes, lavaderos, hornos de pan y pajares.
También, aquí el visitante podrá disfrutar del trabajo de la madera que realizan los grandes artesanos del lugar, como las albarcas, las cachavas, los cubiertos, etc.
Siguiendo el curso de los ríos Saja y Argoza, en pleno entorno natural, se llega al alto del valle de Cabuérniga, conjunto histórico-artístico que contiene lo mejor de la arquitectura popular de la comunidad de Cantabria. Otros puntos de especial interés son el puerto de la Polombera, el Mirador de Cardosa, el Tajahierro y el Pozo del Amo.
Para aquellos que deseen practicar senderismo, encontrarán en Bárcena Mayor un buen punto de partida para incursionar en el medio natural, ascendiendo hasta la ermita o al puerto de Palombera, dando un paseo hasta la antiguo área de acampada del pueblo, el Llano Castrillo, entre otros senderos.

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Viaje de relax en Andorra la Vella

La capital del Principado de Andorra, Andorra la Vella, es una estupenda ciudad que se halla ubicada en el corazón de un atractivo y fecundo valle y circunscripta por majestuosas montañas como el Pico de Can Ramonet y la sierra de Enclar. Se trata, sin dudas, de una ciudad en la que contrastan visiblemente sus orígenes medievales con la modernidad imperante.
De su legado histórico puede apreciarse, entre otras cosas, la Casa de la Val, una casa-fuerte que data del siglo XVI y que en la actualidad es sede del Parlamento Andorrano. Si bien ha sido restaurada, aún conserva su estilo arquitectónico medieval, que puede contemplarse en la Sala del Consell General, la sala-museo y la cocina típica. En los jardines, se pueden apreciar una pila bautismal, proveniente de la iglesia de Sant Juliá de Lória, una cruz de término de La Massana y el palomar de la torre, además de diversas esculturas.
Otros edificios históricos de la ciudad son la iglesia parroquial de San Esteban o Sant Esteve, de la que todavía es conservada una parte del templo románico original, y la iglesia de Santa Coloma, característica por su campanario circular.
Andorra la Vella posee, además, un entorno natural de estupendos paisajes montañosos con picos nevados y fecundos valles, que invitan al relax, al descanso y al ocio.
Por otro lado, éste es el destino perfecto para ir de compras ya que goza de un régimen impositivo por el cual casi no se pagan impuestos, pudiendo adquirir  perfumes, ropas de diseñador, tabaco e, incluso, licores y vinos, a precios más que tentadores. La Avinguda de Meritxell es la arteria principal de Andorra la Vella, donde es posible encontrar las mejores boutiques, joyerías, restaurantes y hoteles.
Si decides viajar en el invierno, Andorra la Vella te ofrece una tentadora propuesta para practicar lo mejor del deporte blanco: el esquí, gracias a sus amplias pistas de esquí. Disfruta de tus vacaciones en Andorra la Vella, y anímate a vivir la naturaleza del lugar además de conocer su historia.