Visita Antigua, la ciudad de los molinos

Antigua es una villa que está ubicada en el centro de la Isla de Fuerteventura, en Canarias, cuyo nombre hace honor a su origen ya que se trata de la ciudad más antigua de la isla. Este es un enclave que se destaca por su tranquilidad, su naturaleza, y por su rico legado histórico y cultural.
Antigua es dueña de un estilo principalmente rural. Las típicas construcciones del lugar, además de los numerosos molinos y caseríos, pueden observarse a lo largo de la campiña. Asimismo, su costa, que recibe el nombre de Caleta de Fuste, representa uno de los enclaves turísticos más sobresalientes de la isla de Fuerteventura, donde también es recomendable recorrer el Pueblo Majorero, un centro turístico donde encontrarás numerosas tiendas, bares, restaurantes y terrazas.  Si visitas Antigua, podrás descansar y disfrutar del sol en su playa que supera los 800 metros de extensión, con aguas tranquilas, y practicar diversos deportes acuáticos.
También,  puedes visitar la Iglesia de Santa Cruz de los Caldos, la cual data del año 1785.  A su vez, no puedes dejar de conocer los tradicionales molinos rurales, que se hallan esparcidos por toda la villa, conformando un paisaje por demás único. El Molino de Antigua, el más viejo de todos.
Otro de los sitios de interés es el Museo de la Sal, localizado en las Salinas del Carmen, a unos 30 kilómetros del centro. Vale destacar que en Antigua hay una gran cantidad de salinas, ya que representa su actividad tradicional. En el museo, se pueden apreciar cada uno de los pasos del proceso realizados para la producción de la sal, además de imágenes y vistas estupendas.
Continuando en la línea de los museos, Los Molinos Centro de Interpretación es la visita obligada. Se trata de un museo que expone muestras sobre la identidad de la vida rural. En su exterior, se ubica un molino de viento que es utilizado para la elaboración de harina y gofio, por lo que merece la pena apreciar su funcionamiento.
Si de cocina local se trata, podrás degustar las comidas típicas de la isla que se sirven tanto en las pequeñas casas de gastronomía rural como en restaurantes más clásicos.
No esperes más para descubrir este bello lugar. Decídete por Antigua y prepárate para vivir una experiencia diferente.

Deportes de aventura en el pueblo desolado de La Mussara

En el interior de la provincia de Tarragona, en el término municipal de Vila Plana, se ubica La Mussara, un pueblo desolado que ha sido abandonado en el año 1956 y que hasta el día de hoy continúa así. La Mussara destaca por la belleza de su entorno, sus vías de escalada y especialmente por los misterios que encierra.
Hoy en día, sólo se ven las ruinas de unas pocas casas y una iglesia, la cual conserva  muestras de que alguna clase de ritual que ha sido practicado en su interior.
A escasos metros del pueblo se encuentra un caserío junto al cual, según las creencias, existe una gran piedra que, tal como lo manifiesta el mito urbano, todo aquél que la sobrepasa va a parar a la Villa del Seis, un lugar de características siniestras que se halla en otra dimensión. Y es que aquí mismo tuvieron lugar misteriosas desapariciones, a las cuales no se les ha podido encontrar una explicación lógica. De todas maneras, éstas son sólo historias del imaginario popular que, lejos de cualquier misterio, sirven de condimento para visitar este atractivo pero desolado poblado.
Por otro lado, La Mussara dispone de un paisaje ideal para la práctica de deportes de aventura, tales como escalada, senderismo, espeleología, parapente o inclusive descenso de barrancos. Este tipo de actividades pueden ser llevadas a cabo en cualquier época del  año gracias a sus buenas condiciones climáticas dadas por su cercanía al mar.
Para apreciar la increíble belleza de este lugar, que comprende la Sierra de Monsant y las Montañas de Prades, es recomendable emprender La ruta dels Refugis, una ruta que a lo largo de sus 80 kilómetros, abarcando las poblaciones de Albarca, Mont-ral, Mussara y Siurana, ofrece un itinerario sensacional, que te llevará a incursionar por  el interior de bosques, barrancos, ríos de agua fresca y pueblos abandonados. Constituyendo, de este modo, una aventura imperdible.