Almansa turística

Almansa es una villa de la provincia de Albacete, cuyos atractivos turísticos están encabezados por el Castillo de Almansa, una espectacular fortaleza que se alza sobre la enorme roca que preside la ciudad.

El entramado de callejuelas del casco antiguo se dibuja en torno al Castillo de Almansa, considerado uno de los mejor conservados de la provincia y declarado Conjunto Histórico Artístico. Fue edificado en el siglo XIV, según se cree sobre antiguas fortificaciones, y en su interior conserva interesantes obras de cantería góticas.

Aparte del mencionado castillo, puede visitarse el Centro de Investigación y Documentación de la Batalla de Almansa, donde se exhibe documentación de la época, así como maquetas, uniformes y diversos objetos que fueron recuperados del campo de batalla. La Sala de Interpretación de la Batalla se divide en 3 partes, una donde se puede conocer el marco histórico de dicho enfrentamiento, otra donde se informa los sitios y parajes en los que se desarrolló la batalla, y un tercer bloque audiovisual de gran calidad didáctica. Vale destacar que el centro es el primero dedicado a un acontecimiento histórico de Castilla-La Mancha de carácter internacional.

El recorrido puede continuar por la Iglesia de la Asunción, el Palacio de los Condes de Cirat, el Convento de las Agustinas o el Santuario de Nuestra Señora de Belén. En su entorno, pueden apreciarse las fortificaciones existentes en Higueruela y Alpera. Aquí se encuentra la Cueva de la Vieja, que ha sido declarada Monumento Histórico Artístico y Patrimonio de la Humanidad por albergar excelentes ejemplos del arte rupestre levantino.

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As Covas da Andía y el bosque encantado

El entorno rural de Asturias esconde lugares excepcionales como As Covas da Andía, auténtico monumento natural que está ubicado próximo a la villa de La Caridad. Se trata de un valle excavado en roca caliza, por acción de la naturaleza y el hombre, ya que durante el periodo romano fue una mina en la que se explotaba oro, lo cual permite comprendera las formas que poseen sus cuevas y galerías.
Este sitio de abundante vegetación es una curiosa combinación de bosque mediterráneo y atlántico, que acogen numerosos ejemplares de castaños, tejo, madroños y laureles, entre muchos otros. Es interesante saber que el tejo era considerado por los celtas un árbol sagrado para los celtas y en torno a él se tejen numerosas leyendas, como aquella que dice que hasta la sombra del tejo es venenosa porque a su alrededor nada crece.
Por su privilegiada situación  geográfica, este lugar posee un microclima bastante especial, lo que favoreció la presencia de singulares especies singulares, conformando un bosque denso.
Si se observa con detenimiento, es posible apreciar que la totalidad de las rocas se hallan agujereadas por la ruptura de la caliza, producto del proceso de karstificación. En efecto, durante millones de años, las aguas acidas fueron labrando grietas, huecos y fisuras, que acabaron por darle formas raras y fantásticas a las rocas. Durante el paseo por el bosque es posible encontrar también canales y enormes escalones en la roca, así como pozos de agua.
¡No pierdas la oportunidad de visitar este hermoso bosque encantado y conocer sus cuevas!

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Actividades en Pallars Sobirà

Pallars Sobirà, que integra el Parque Natural del Alto Pirineo, no sólo es una comarca a la que muchos suelen visitar en invierno para practicar esquí alpino, sino que además cuenta con pueblos de mucho encanto, que se alzan entre valles y montañas, los cuales disponen de interesantes propuestas de actividades para el viajero.
Estos pueblos exhiben la típica arquitectura de montaña del Pirineo, a través de senderos y puentes que reflejan el estipo característico de otros tiempos.
Además de contar con diversos edificios de la época romana, hay una amplia oferta de museos, entre otros sitios de interés cultural, como es el caso del Ecomuseo de les Valls d’Aneu o la Serradora d’Areu, en donde se pueden conocer sobre los usos y costumbres que forman parte de la tradición de la comarca. También, pueden visitarse el Museo de Mariposas de Cataluña y el Centro de Interpretación de Tavascán, así como los conjuntos de Gerri de la Sal, la localidad de  Esterri d’Aneu y Llesui.
Esterri d’Aneu se la conoce por ser la localidad más importante de la región. Su casco antiguo está configurado por angostos callejones con edificios realmente antiguos. En la calle Mayor está la Creu de Terme, una estela discoidal ubicada sobre una columna que, de acuerdo a la tradición, fue levantada por los franceses. El río Noguera Pallaresa es cruzado por un puente medieval que data del siglo XIII. Asimismo, en esta localidad se encuentra la Casa Grassia, uno de los ecomuseos más importantes de la zona, donde el visitante puede hacer un repaso sobre  las costumbres y tradiciones propias de los habitantes del siglo XIX.
Por su parte, la localidad de Llesui, situada cerca de Sort, es popular por su estación de esquí, aunque desde hace años que sus instalaciones permanecen cerradas. Uno de sus principales monumentos es la iglesia románica de Sant Pere.
En tanto que Gerri de la Sal, es un municipio que ha sido declarado conjunto histórico artístico debido a su bello trazado medieval, que incluye la muralla y la Torre de la Presó.
Pero además en la comarca de Pallars Sobirà puede visitarse la Montaña de Tor, situada en el pueblo homónimo, sobre la cual recae un halo de misterio pues durante la Guerra Civil y, sobre todo, en el periodo de posguerra, fue escenario de una serie de extraños asesinatos y revueltas que, sumado las difíciles condiciones de vida, hicieron que fuera abandonado por sus habitantes. Por eso es que muchos la denominan la “Montaña Maldita”. Aunque claro, para conocer más de esta historia y develar el misterio, nada mejor que visitar el pueblo de Tor.

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Ajofrín: La cuna de Jacinto Guerrero

En un recorrido por la provincia de Toledo, es interesante realizar una parada en Ajofrín, pueblo que vio nacer al maestro Jacinto Guerrero, autor de la popular zarzuela “La Rosa del Azafrán”. Paseando por sus apacibles calles, es posible toparse con numerosos  y, a la vez, antiguos edificios de estilo señorial, como es el caso de la Casa Grande, la Casa Facho, la Casa de los Martín de Vidal o la Casa de Las Laurinas, por mencionar sólo algunos ejemplos. Uno de sus mayores atractivos es la Iglesia de Santa María Magdalena, que sobresale por su torre mudéjar. En su interior pueden apreciarse diferentes elementos arquitectónicos y decorativos de estilo renacentista y barroco. Otro de los lugares más importantes del pueblo es el Museo Jacinto Guerrero, el cual alberga una vasta colección de objetos personales y fotografías del compositor que permite recorrer su trayectoria profesional. La exposición se halla dividida en cuatro temáticas:  el personaje y su relación con Ajofrín, las primeras composiciones de Guerrero y su vinculación con Toledo, sus primeros éxitos y el renombre alcanzado por el personaje por su contribución a la historia de la música española. Al caminar por el casco urbano, pueden visitarse también el rollo de justicia, la Ermita de San Andrés y la de Jesús Nazareno, la Cárcel Visigoda, y la fuente de los Cuatro Caños, ésta última construida en homenaje a San Ildefonso.

Actividades en Pallars Sobirà

Pallars Sobirà, que integra el Parque Natural del Alto Pirineo, no sólo es una comarca a la que muchos suelen visitar en invierno para practicar esquí alpino, sino que además cuenta con pueblos de mucho encanto, que se alzan entre valles y montañas, los cuales disponen de interesantes propuestas de actividades para el viajero.
Estos pueblos exhiben la típica arquitectura de montaña del Pirineo, a través de senderos y puentes que reflejan el estipo característico de otros tiempos.
Además de contar con diversos edificios de la época romana, hay una amplia oferta de museos, entre otros sitios de interés cultural, como es el caso del Ecomuseo de les Valls d’Aneu o la Serradora d’Areu, en donde se pueden conocer sobre los usos y costumbres que forman parte de la tradición de la comarca. También, pueden visitarse el Museo de Mariposas de Cataluña y el Centro de Interpretación de Tavascán, así como los conjuntos de Gerri de la Sal, la localidad de  Esterri d’Aneu y Llesui.
Esterri d’Aneu se la conoce por ser la localidad más importante de la región. Su casco antiguo está configurado por angostos callejones con edificios realmente antiguos. En la calle Mayor está la Creu de Terme, una estela discoidal ubicada sobre una columna que, de acuerdo a la tradición, fue levantada por los franceses. El río Noguera Pallaresa es cruzado por un puente medieval que data del siglo XIII. Asimismo, en esta localidad se encuentra la Casa Grassia, uno de los ecomuseos más importantes de la zona, donde el visitante puede hacer un repaso sobre  las costumbres y tradiciones propias de los habitantes del siglo XIX.
Por su parte, la localidad de Llesui, situada cerca de Sort, es popular por su estación de esquí, aunque desde hace años que sus instalaciones permanecen cerradas. Uno de sus principales monumentos es la iglesia románica de Sant Pere.
En tanto que Gerri de la Sal, es un municipio que ha sido declarado conjunto histórico artístico debido a su bello trazado medieval, que incluye la muralla y la Torre de la Presó.
Pero además en la comarca de Pallars Sobirà puede visitarse la Montaña de Tor, situada en el pueblo homónimo, sobre la cual recae un halo de misterio pues durante la Guerra Civil y, sobre todo, en el periodo de posguerra, fue escenario de una serie de extraños asesinatos y revueltas que, sumado las difíciles condiciones de vida, hicieron que fuera abandonado por sus habitantes. Por eso es que muchos la denominan la “Montaña Maldita”. Aunque claro, para conocer más de esta historia y develar el misterio, nada mejor que visitar el pueblo de Tor.

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El Puente del Arzobispo

El Puente del Arzobispo es un municipio perteneciente a la Comarca de Campana de Oropesa, cuyos orígenes están ligados al Puente de piedra, el cual fue construido en el S. XIII a pedido de Pedro Tenorio, Arzobispo de Toledo y Duque de Estrada, sobre las aguas del río Tajo.

El recorrido puede comenzar en el Convento de Franciscanos Descalzos, construcción del siglo XVII que incluía un retablo mayor, cinco altares, una cueva y  17 celdas, entre otras dependencias.

El paisaje del lugar se ve interrumpido por Los Molinos, los cuales eran utilizados antiguamente para la molienda de harina. Estos molinos contaban con cinco grandes piedras y cubierta abovedada. Actualmente, se pueden observar varias de estas construcciones, aunque ya no se utilizan para la elaboración de pan.

Tal como mencionábamos al principio, el Puente de Piedra, por su historia y características, es el principal monumento de este pueblo. Actualmente, gracias a su ubicación estratégica, constituye un importante nudo de comunicaciones.

El Rollo de Justicia, por su parte, es un monumento de estilo gótico que se encuentra entre los más valiosos de la provincia de Toledo.

Por último, recomendamos visitar la iglesia parroquial, la cual está ubicada junto a la Residencia de ancianos de Santa Catalina, donde antiguamente funcionaba un hospital. La construcción presenta una combinación de estilos gótico y mudéjar.

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Lo mejor de Gálvez

Gálvez es una localidad de gran encanto que se halla situada en la comarca de los Montes de Toledo. Con un entorno en el que destacan los paisajes serranos, Gálvez atrae al viajero por su patrimonio monumental, su gastronomía de primer nivel y la diversidad de espacios para realizar actividades en contacto con la naturaleza.

Al Norte de la población hay un acueducto y molino que data de comienzos del siglo XX, que resulta interesante visitar por el estado de conservación en el que se encuentra.

El edificio de las Antiguas Escuelas, por su parte, es una construcción de 1903 que consta de tres fachadas con dos plantas. Tras ser restaurado en el año 2003, pasó a albergar al actual Teatro Auditorio Municipal.

Otro de los lugares de especial interés es la Casa de la Tercia, antigua casona cuya fachada da a la plaza de la Iglesia. Esta construcción de dos alturas, que en el pasado fue utilizada como granero, es de fábrica de mampostería y ladrillo toledano.

Del patrimonio religioso sobresale la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, templo de tres naves divididas por arcos de medio punto que data del S. XVI. Del conjunto, destaca su torre de estilo mudéjar. También, pueden visitarse la Ermita de los Cristos, del siglo XVI, la Fuente de Kalato, la Casa Consistorial y los restos del Castillo medieval.

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Villafranca de los Caballeros

Villafranca de los Caballeros es un municipio de Toledo, en Castilla-La Mancha, que se destaca por albergar a uno de los humedales más importantes de la región. Dicha Reserva Natural, que está conformada por la Laguna Chica, la Laguna Grande, la Dehesa encharcable y la Laguna de la Sal, dispone de un Aula de la Naturaleza en donde es posible aprender todo sobre el entorno.

Además de un bello paraje, la villa cuenta con interesantes monumentos religiosos. Tal es el caso de la Ermita de San Antón, templo de una sola nave de atractivo artesonado que fue construido durante el siglo XVII.

En su término municipal pueden visitarse también la Ermita de San Blas, una pequeña construcción que destaca por el artesonado de parhilera con limas que cubre a la única nave, la Ermita de San Isidro, edificio de fábrica de mampostería que data del siglo XX, y la Ermita de San Sebastián, de estilo popular.

Mención aparte merece la Ermita del Cristo de Santa Ana, templo del siglo XVI que sobresale por sus decoraciones al fresco que aluden al paisaje. Esta ermita de planta de cruz latina posee tres naves con pilares de piedra que las separan.

En el paraje de Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros, en donde predominan las viñas y olivares, se localiza la Ermita Virgen del Rocío, digna de visitar.

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Qué hacer en Badajoz

Badajoz es una encantadora ciudad de  la Comunidad de Extremadura, que le ofrece al viajero una amplia variedad de actividades para hacer.
La Alcazaba, cuya construcción estuvo a cargo de los moros en la época de la conquista a España, es una de las visitas ineludibles. La torre almohade de Espantaperros, al igual que la Puerta de las Palmas y las murallas de origen medieval de Bauvan, son otros de los monumentos que no pueden faltar en nuestro recorrido.
El principal exponente de la arquitectura  religiosa de Badajoz es la  Catedral de San Juan Bautista, templo donde se conjugan a la perfección los estilos renacentista, gótico y barroco. Otras iglesias de especial interés son las de San Andrés, San Agustín y Santo Domingo. Mientras que de sus conventos se destacan el de las Franciscanas, las Carmelitas y el convento de las Trinitarias.
La oferta museística, por su parte, incluye el Museo de la Ciudad, el de Bellas Artes y el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo.
Continuando con el paseo por la ciudad, es recomendable realizar un alto en el casco antiguo, zona donde se ubican sitios de especial interés, como por ejemplo el Palacio Municipal, la Plaza Cervantes y la Plaza de España. 
Tampoco podemos perdernos la posibilidad de conocer el edificio de la Giralda o de visitar la Plaza Alta, que en la antigüedad fue un zoco musulmán. En la zona del centro, podemos hacer un recorrido por la Casa Buiza, el casino y la Casa del Cordón, entre otros edificios emblemáticos.
Si nos queda tiempo, podemos aprovechar la oportunidad de viajar hasta Mérida, la capital de Extremadura, ciudad que sobresale por su maravilloso conjunto arqueológico romano, el cual incluye antiguos templos, mausoleos, el circo romano y el anfiteatro, así como diversos acueductos y puentes.

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Almonacid de Toledo

Almonacid de Toledo, situado muy cerca de la ciudad de Toledo, es un pequeño y tranquilo pueblo de apenas 800 habitantes. Para llegar a él se puede tomar  la Autovía de los Viñedos CM-42 hasta desembocar  de frente con su soberbio castillo.

El castillo de Almonacid es el principal monumento de esta localidad. Esta fortaleza de origen árabe, que hoy se encuentra en ruinas, perteneció hasta fines del siglo XVIII al arzobispado de Toledo. Según se cuenta, el castillo fue conquistado por el Cid Campeador durante el reinado de Alfonso VI, tras lo cual pasó a llamarse Almenas del Cid, transformándose con el tiempo en Almonacid y de ahí tomaría su nombre a la población. En este castillo permaneció preso Alfonso Enríquez, quien fuera conde de Gijón y Noreña, debido a sus pretensiones de ocupar el trono de Portugal. Posee muros altos y almenados, que se esconden detrás de una barrera exterior y un camino de ronda. En su interior solamente permanece en pie la torre del homenaje, ubicada en el centro del recinto, a la vez que alberga los restos de un silo, dos aljibes y algunas dependencias.

Aparte del castillo, pueden visitarse la Parroquial de San Antonio Abad, la Ermita de Nuestra Señora de la Oliva y algunas casonas solariegas que se encuentran en el centro de Almonacid.

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