Lagunas y Llanos de Albuera

La comunidad de Extremadura cuenta con numerosas rutas ornitológicas que valen la pena realizar. En este caso, vamos a recorrer las Lagunas y Llanos de Albuera. Los dos puntos de referencia de este itinerario son La Albuera y Valverde de Leganés, cercanos a la ciudad de Badajoz.

Las Lagunas de La Albuera, son un conjunto de humedales naturales de carácter mediterráneo que conforman el espacio natural conocido como “Complejo Lagunar de La Albuera”, que se halla declarado como Zona de Importancia Internacional para la Avifauna acuática (Área Ramsar). La ruta comienza en la localidad de La Albuera y se la puede hacer en apenas media jornada, combinando una parte en coche y otra a pie. La primera parada la efectuamos en el complejo lagunar compuesto por las Lagunas de la Marciega, Laguna Grande y Laguna Llana. Seguimos viaje y, tras pasar por el Cortijo de las Nateras Altas, llegamos a la Laguna Chica. Las del Carril, La Gitana y del Burro, son otras de las lagunas que encontraremos en el camino. Vale destacar que el valor ambiental de este sistema de humedales es impresionante, pues sirve de hábitat para más de 150 especies de aves.

En tanto que para acceder a los Llanos estepáricos de La Albuera, nos disponemos a realizar un itinerario ornitológico de unos 20 km., que discurre entre las localidades de La Albuera y Valverde de Leganés. Uno de los principales atractivos de esta ruta es El Adobal, una estupenda representación del agrosistema que predomina en este espacio natural, que incluye zonas aprovechadas para los cultivos de secano y regadío. Por aquí, abundan diversas especies de “aves estepáricas”, como el sisón, carraca, aguilucho cenizo, terrera común y cernícalo primilla, entre otros.

Se pueden hacer esta rutas en cualquier época del año, aunque lo ideal es realizarlas durante la primavera. Aquellos que decidan hacer este recorrido en invierno, deben saber que no es muy recomendable porque el estado de los caminos se torna deficiente por las características del terreno.

Sierras centrales de Badajoz

Aquellos que deseen apreciar la riqueza ornitológica de Extremadura no pueden dejar de realizar una ruta por las Sierras centrales de Badajoz, itinerario que se extiende por las localidades de Almendralejo, Alange, Oliva de Mérida y Hornachos.

Las serranías del centro de Badajoz son consideradas auténticos “ecosistemas-islas” de enorme valor ornitológico que albergan un gran número de aves rapaces.

La ruta propuesta es larga y puede realizarse en coche en dos jornadas completas. Comenzaremos visitando la “Iglesia de la Purificación de Almendralejo”, templo religioso que ha sido declarado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) pues alberga una gran  colonia de Cernícalo Primilla. Luego, proseguiremos por la histórica Vía de la Plata en dirección a Mérida, camino que discurre entre viñas y olivares de la llanura de Tierra de Barros, hasta llegar al “Embalse de Alange y Sierras Centrales de Badajoz”. Después de sobrepasar esta serranía seguiremos hacia Almendralejo, no sin antes realizar una parada en la Laguna de Melchor Gómez, un pequeño humedal en el que abunda la vegetación acuática.

Al atravesar el imponente muro de presa del Embalse de Alange, nos detendremos bajo los riscos del Cerro del Castillo de Alange, punto perfecto para la observación ornitológica. Aquí, es interesante recorrer a pie el trayecto que va desde la solana del Castillo hasta Alange, pudiendo realizar un alto en el camino en un yacimiento arqueológico que se encuentra en la misma calzada.

También, se puede visitar la zona de las Minas de Tierrablanca de La Zapatera, desde donde se obtienen maravillosas panorámicas de la Sierra de Peñas Blancas. Más adelante, realizaremos el descenso frente a la Cueva de la Zapatera en la Sierra de Juan Bueno, para continuar hasta Oliva de Mérida. La ruta incluye, además, una caminata por “Sierra Grande de Hornachos”, espacio natural de excepcional riqueza avifaunística que está conformado por Sierra de Pinos y Sierra Grande.

Diferentes propuestas para recorrer el Embalse de Orellana

El Embalse de Orellana, situado entre las comarcas de La Serena y Vegas Altas del Guadiana, es uno de los tres grandes embalses que regulan las aguas del río Guadiana. Los valores ambientales que alberga son una excelente razón para emprender una ruta por este paraje.

La localidad de Casas de Don Pedro es el punto de inicio de esta ruta. Allí, tomaremos la carretera BA-137 rumbo a Talarrubias. A tan solo  1 km de distancia, vale la pena desviarnos un instante para conocer el Azud de Casas de Don Pedro, sitio perfecto para observar aves acuáticas. Luego, retomamos el camino hasta llegar al Camping “Puerto Peña”, que se encuentra justo al lado del Centro de Interpretación de la Fauna Rupícola de Puerto Peña. Proseguimos en dirección a Valdecaballeros hasta el “Mirador de Puerto Peña”, lugar de parada obligada si deseamos dedicarnos a la observación de las aves de los roquedos.

El segundo tramo de la ruta discurre entre Puerto Peña y Puebla de Alcocer. El tráfico en este trayecto suele ser escaso, podremos disfrutar de un recorrido apacible hasta arribar a Talarrubias y de apreciar diferentes hábitats, entre los que se incluyen dehesas, pastizales y olivares. En las afueras de Puebla de Alcocer están las ruinas del Convento de Nuestra Señora de la Asunción, habitadas por una importante colonia de cernícalos primillas.

La tercera parte de la ruta se extiende desde Puebla de Alcocer, pasando por Cogolludo, hasta Orellana la Vieja. En este caso, circularemos por un tranquilo camino mientras disfrutamos del maravilloso paisaje verde de las sierras.

El último tramo, nos llevará desde Orellana La Vieja hasta Puebla de Alcocer, para apreciar el entorno del Embalse de Orellana y observar  las aves estepáricas que habitan entre los pastizales naturales y cultivos de cereal.

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Jornada en Embalse de Los Canchales

Visitamos la provincia de Badajoz para disponernos a realizar una ruta por el embalse de Los Canchales, el cual se halla sobre la Rivera de Lácara, un curso de agua que nace en la Sierra de San Pedro y desemboca en el río Guadiana.

Empezamos la ruta en la localidad de La Garrovilla, en donde por tomamos una pista asfaltada que conduce al muro del embalse de Los Canchales. El primer tramo, de aproximadamente 7,5 km, resulta muy interesante pues discurre a lo largo de terrenos que son aprovechados para el cultivo de secano de cereal, olivar y girasol. El resto del itinerario prosigue por una pista perimetral de tierra que se extiende  sobre la cota de máxima inundación del embalse, permitiéndonos de ese modo recorrer el paraje en su totalidad. Sugerimos realizar una parada en el dique artificial, en cuyo extremo hay un observatorio.

Luego de recorrer unos 4 km más, arribamos a la cola del embalse, una zona de aguas poco profundas donde es posible apreciar los brazos zigzagueantes de la Rivera de Lácara. Vale destacar que cuando baja el nivel del agua puede tomarse un camino alternativo, que acorta considerablemente el recorrido. El punto final del periplo es el muro de la presa.

Además de ser considerado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), el Embalse de Los Canchales está declarado como “Humedal de Importancia Internacional”. Este espacio protegido sirve de hábitat para numerosas especies de aves, puesto que cuenta con grandes superficies de aguas someras, a la vez que alberga diferentes tipos de vegetación acuática y subacuática.

En función de la época del año que realicemos la visita, dependerán las especies que vamos a encontrar. Aunque lo ideal es elegir realizar la ruta en verano, porque es el mejor momento para la observación de aves.

Si deseamos ampliar nuestro recorrido ornitológico, podemos optar por dirigirnos hacia la desembocadura del Río Aljucén, a donde llegamos tras pasar por la localidad de Esparragalejo. Al norte del Embalse de Los Canchales, también podemos allegarnos hasta el Dolmen de Lácara, un sepulcro colectivo muy bien conservado que data del período Calcolítico.

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elperiodicoextremadura.com

Embalse de Cornalvo

En Extremadura, hay mucho sitios de gran belleza para conocer y numerosas rutas que pueden tomarse para recorrer cada uno de ellos. En este caso, proponemos un itinerario por el Embalse de Cornalvo, el cual se halla ubicado en pleno centro del Parque Natural de Cornalvo, espacio que ha sido declarado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Partimos del Centro de Interpretación del Parque Natural de Cornalvo, sitio en el cual es posible acceder a información adicional acerca de este espacio protegido y otras rutas que pueden hacerse. Tras avanzar unos 7 km, debemos tomar un desvío que nos llevará hasta la Presa del Embalse de Cornalvo.

La ruta, a través de caminos y senderos, discurre por todo el perímetro del embalse, de unos 6.800 m de longitud. Sin embargo, cuando el nivel de las aguas baja se pueden tomar otros caminos y, de ese modo,  acortar distancias. A medida que el sendero se aleja de la ladera va disminuyendo la densidad de encinas y alcornoques, dando lugar a zonas adehesadas que se combinan con matorrales y pastizales, facilitando así la observación de las aves.

Es bueno saber que este itinerario podemos realizarlo en cualquier época del año, aunque lo más recomendable es hacerlo en primavera, sobre todo si nos interesa observar aves que habitan en el bosque y la dehesa.

En la ruta, podemos incluir una visita al Observatorio del Embalse del Muelas, e incluso realizar un paseo cultural por Mérida, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad.

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Embalse de Arroyo Conejos

La riqueza ornitológica del sur de Extremadura queda de manifiesto en lugares como el Embalse de Arroyo Conejos, una extensa llanura agrícola cerealista que supera las 250.000 has, donde abundan las aves estepáricas y acuáticas.

Partiendo desde Llerena, nos dirigimos hacia el muro de presa del Embalse de Arroyo Conejos. En el trayecto, nos toparemos con el Caserío de Casas de Pila, típico ejemplo de los cortijos rurales de La Campiña. Además, surcaremos las Dehesas de Las Tiendas, Casablanca y Malajuncia, parajes que albergan grandes poblaciones grulleras durante la invernada, y transitaremos por un camino rodeado de olivares, viñas y cereales.

Es conveniente destacar que en el humedal que conforma el Embalse de Arroyo-Conejos pueden observarse numerosos ejemplares de la avifauna acuática, como la pagaza piconegra, el charrancito, la canastera y la cigüeñuela. Durante el invierno, es muy común ver en el embalse gansos, patos cuchara, patos colorados, etc.

Tanto en la comarca como en su entorno hay diversos Espacios Naturales que integran la Red Natura 2000 en Extremadura y que valen la pena visitar, como es el caso de la Olmeda del Arroyo de las Veguillas en Maguilla, las estribaciones de Sierra Morena en Azuaga o la “Mina de la Jayona” en Fuente del Arco.

También, podemos destinar un poco de tiempo para recorrer los pueblos de Llerena, con sus murallas, casas mudéjares y el conjunto monumental de su Plaza Mayor, y Azuaga, donde las ermitas, el Castillo de Miramontes y las casas solariegas son sus principales atractivos.

Embalse de Cornalvo

En Extremadura, hay mucho sitios de gran belleza para conocer y numerosas rutas que pueden tomarse para recorrer cada uno de ellos. En este caso, proponemos un itinerario por el Embalse de Cornalvo, el cual se halla ubicado en pleno centro del Parque Natural de Cornalvo, espacio que ha sido declarado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Partimos del Centro de Interpretación del Parque Natural de Cornalvo, sitio en el cual es posible acceder a información adicional acerca de este espacio protegido y otras rutas que pueden hacerse. Tras avanzar unos 7 km, debemos tomar un desvío que nos llevará hasta la Presa del Embalse de Cornalvo.

La ruta, a través de caminos y senderos, discurre por todo el perímetro del embalse, de unos 6.800 m de longitud. Sin embargo, cuando el nivel de las aguas baja se pueden tomar otros caminos y, de ese modo,  acortar distancias. A medida que el sendero se aleja de la ladera va disminuyendo la densidad de encinas y alcornoques, dando lugar a zonas adehesadas que se combinan con matorrales y pastizales, facilitando así la observación de las aves.

Es bueno saber que este itinerario podemos realizarlo en cualquier época del año, aunque lo más recomendable es hacerlo en primavera, sobre todo si nos interesa observar aves que habitan en el bosque y la dehesa.

En la ruta, podemos incluir una visita al Observatorio del Embalse del Muelas, e incluso realizar un paseo cultural por Mérida, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad.

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La Serena: Una de las zonas estepáricas más bellas de Extremadura

La comarca La Serena, ubicada al este de la provincia de Badajoz, se caracteriza por su paisaje protagonizado por extensos pastizales. Esta penillanura de pizarras se encuentra surcada por el río Zújar y sus afluentes, a la vez que se halla circunscripta por una serie de sierras que no superan los 950 m de altitud.

Para visitar la zona, es necesario tomar como punto de referencia a la localidad de Villanueva de la Serena. Durante el recorrido, de aproximadamente 77 km, discurre por los pueblos La Coronada, Campanario, Castuera y Cabeza del Buey.

El primer tramo de la ruta se inicia en Campanario y se prolonga hasta La Serena, una de las zonas estepáricas más bellas de Extremadura. Tras pasar por la Ermita de Piedra Escrita y el Río Guadalefra, hay que tomar la carretera que conduce hacia Orellana la Vieja y Puebla de Alcocer. Luego, hay que seguir camino a la Ermita de Belén, un trayecto de 22 km por la “Carretera de las Golondrinas”, que está rodeada de pastizales y cultivos. Siguiendo rumbo a Castuela y después de pasar por la pequeña población de Almorchón, es necesario tomar el desvío que conduce a la Ermita de Belén. El último tramo va desde la Ermita de Belén hasta Castuera, y finaloza junto al cementerio de dicha localidad.

La Serena constituye una de las zonas estepáricas más importantes de España, no sólo por su extensión sino también por la diversidad de hábitats y especies de aves que alberga, razón por la cual ha sido declarada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

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