La Alberca: Pueblo litúrgico y tradicional

La Alberca, es una localidad turística del sur de Salamanca que está situada en la Sierra de Francia, muy visitada por aquellos que gustan del turismo ecológico y cultural. Se trata de una población cuyo trazado urbano, de calles laberínticas, permanece casi intacto desde la Edad Media.
La arquitectura popular serrana, compuesta por viviendas que reproducen la arquitectura típica de las sierras de Francia y Gata, es uno de los principales atractivos de La Alberca. Las fachadas de las casas exhiben grandes aleros y entramados de madera, al tiempo que disponen de tres plantas erigidas sobre bases de granito. Muchas de ellas aún conservan establos con animales.
También, la población cuenta con diversos monumentos como la Antigua Cárcel, actual punto de información turística.
El espíritu religioso de este pueblo litúrgico y tradicional, es proyectado en diversos tipos de ritos, los cuales han sido forjados manifestaciones tanto costumbristas como arquitectónicas. En efecto, en todo el pueblo es posible apreciar numerosas manifestaciones religiosas grabadas en piedra.
Podemos comenzar por visitar la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, templo del siglo XVIII, que destaca por su púlpito de granito policromado y su torre de campanario, sobre la cual versan distintas historias.
Rumbo a Mogarraz se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de Majadas Viejas, cuya particularidad reside en estar ubicada en un bosque recóndito de castaño y robledal recóndito, con características casi místicas. Es una construcción sencilla, de la cual sobresale su pórtico románico. Cerca de aquí se halla la Ermita de San Marcos, actualmente en ruinas, que sorprende al visitante por las vistas que allí pueden contemplarse de la Peña de Francia, el Portillo de la Cruz, La Alberca, la Peña del Huevo y el río Francia.
La Ermita del Cristo del Humilladero, es una de las más antiguas del pueblo. En el pasado fue el camino de entrada desde Salamanca.
En dirección a las Batuecas se localiza la Ermita de San Blas, conocida en el pasado como la de Los Santos Mártires. Es muy popular por la romería de “El Día del Pendón” que es celebrada allí. 
Para apreciar el entorno natural de esta población deberemos acercarnos hasta el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, donde se ubican  diversas cuevas prehistóricas. Aquí, 18 ermitas componen el recinto sagrado, encabezado por el convento de los Carmelitas, muchas de ellas pueden visitarse a pesar de encontrarse en ruinas.
A 1723 metros sobre el nivel del mar se sitúa el Santuario de la Virgen de la Peña de Francia, El Cabaco, construido en el siglo XV por los monjes Dominicos. Desde esta atalaya es posible apreciar la belleza paisajística de los alrededores.
Por otro lado, todavía se conserva el “rollo“, un poste de piedra que posee tallados en su fuste los símbolos de la pasión de Cristo.

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Las Batuecas: Naturaleza y arte

Las Batuecas es un valle escondido y de excepcional belleza que se encuentra enclavado en la comarca de la Sierra de Francia, en la provincia de Salamanca. El valle, que recibe su nombre del río que lo atraviesa, alberga un magnífico bosque mediterráneo y está rodeado por escarpadas montañas.

En este estupendo paraje, con el cual no hay dudas que el visitante quedará embelesado, pueden contemplarse interesantes pinturas rupestres del Neolítico, presentes en las cuevas y abrigos del valle.

En la zona central de este parque natural se halla el convento carmelita de San José, desde el cual parte un camino que conduce hacia la cascada del Chorro. El monasterio, de estructura sencilla y decoración austera, fue construido a finales del siglo XV y actualmente se halla en ruinas. Su construcción coincidió con la de otras ermitas, situadas tanto dentro como fuera del recinto conventual. Dicho recinto está conformado por dos cercas, en cuyo interior se sitúan el convento y sus dependencias. El edificio principal es la iglesia, fechada en el año 1602, que está circunscripta por una calle y extensos jardines que hacen las veces de claustro. Además, el conjunto incluye el cementerio de los religiosos, algunas capillas, la sacristía, las celdas de oratorio de los monjes y la biblioteca, entre otras dependencias. El lugar fue habitado por los monjes hasta 1836, año en el que abandonaron Las Batuecas, y es desde 1950 residencia de los Carmelitas Descalzos.

Como se trata de una zona de transición entre el cálido territorio extremeño y la fría meseta castellana, y por las considerables diferencias altitudinales que presenta, este espacio protegido constituye un enclave de gran riqueza botánica, representada por ejemplares de tajos, lentiscos, encinas y madroños. A la vez, contiene amplias zonas de cultivos de cerezos, olivares y viñedos.

En cuanto a la fauna, se observan buitres, águilas reales, alimoches y cigüeñas negras,  entre otras especies de aves. De los mamíferos sobresalen el lince ibérico, el jabalí, el ciervo y la cabra montés.

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