De Posada de Valdeón a Caín por la Senda del Cares

La ruta de los Picos de Europa que goza de mayor popularidad es la que va desde Posada de Valdeón hasta Caín, por la Senda del Cares.
El atractivo pueblo de montaña, Posada de Valdeón, se alza en un valle de belleza incomparable, desde cuya vertiente meridional se puede acceder a los macizos occidental y central de los Picos de Europa.
Comenzamos nuestro periplo por la senda marcada a un lado del Ayuntamiento, para allegarnos hasta el Mirador del Tombo. Atravesando la zona baja del pueblo, mediante un puente que conduce al camino del Bustio, arribamos a Cordiñanes, en donde podremos contemplar el paisaje increíblemente hermoso que brindan los Picos de Europa desde el Mirador de Tombo.
Prosiguiendo con nuestra marcha y descendiendo de manera vertiginosa accedemos a la majada de Sesanes, donde tras cruzar el río arribamos a la Ermita de Corona. Aunque preferimos ir al Chorco de los Lobos.  “El Chorco”, es una construcción con forma de pozo que representaba el punto culminante de un genial sistema de empalizadas en donde se acorralaba al lobo hasta que caía en el y se le quitaba la vida. Realmente, un sitio estremecedor como pocos.
Siguiendo la ruta, llegamos a donde se comunica el río Peguera con el Cares, sitio en el que se localizan las majadas de las Vegas, Santiján, y la Peguera. Atravesando el puente Capozo es posible apreciar el puente que, en el camino de regreso, nos guiará hasta la Ermita de Corona.
Luego, tras cruzar el puente de Canceles, nos allegamos a la orilla derecha del río Cares, el cual baja hasta Caín, y pasamos por la garganta de los Caínes, para continuar descendiendo hasta el lugar de destino.
Caín, poseedor de un entorno digno de admiración,  es un pueblo acogedor que supo salir de su aislamiento en este valle entre montañas debido a esta ruta que realizan los aficionados al senderismo, ha sabido salir de su aislamiento, a través de la apertura de un gran número de comercios, convirtiéndose  en uno de los poblados de mayor concurrencia de “Picos”.
Luego de un merecido descanso, emprendemos nuestro camino de regreso a Posada de Valdeón ascendiendo por la garganta de los Caínes. Antes de arribar  al puente del río Peguera, tomamos la senda por la que llegaremos, por Santijan, con prontitud a la Ermita de Corona, donde según se cuenta ha sido coronado rey, Don Pelayo, hecho de gran significación en la historia española. En los alrededores, están las cuevas que en el pasado hacían las veces de refugio para los pastores de la zona.
Continuamos con nuestra ruta, y luego de cruzar el puente de la majada de Sesanes, retornamos a Valdeón con la gloriosa sensación que nos ofrece haber realizado esta estupenda excursión.

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Conociendo la extensión de La Mancha

En esta oportunidad tomaremos una ruta que nos permitirá bordear el territorio natural de La Mancha y que nos llevará por localidades de gran interés histórico.
En esta ruta por las vastas llanuras de La Mancha, partiremos desde Tarancón para allegarnos hasta Horcajo de Santiago, pasando por el principal enclave arqueológico de toda la provincia: el poblado romano de Segóbriga.
Tarancón, es una población que ha sabido conservar casi intacto su patrimonio monumental, un verdadero legado de su gran historia.
En la parte alta, se encuentra el popular barrio del Castillejo, donde se ubica la Parroquia de la Asunción, una construcción de estilo gótico que sobresale por su retablo plateresco. También, son de especial interés el Convento de Franciscanos así como numerosas casas señoriales que se disponen dispersas por el núcleo urbano, como por ejemplo el Palacio de los Parada, la Casa Leganesa y el Palacio de los Duques de Riansares, entre otros.
Tarancón, debido a su situación geográfica, que conecta  Madrid con el levante español, es un buen punto de partida para vislumbrar los grandes atractivos que nos depara la Mancha conquense.
De este modo, pasaremos luego por Uclés, una pequeña población que en el pasado tuvo una enorme relevancia histórica, pues contó con un destacado castillo que se localizaba en lo alto del cerro, del que hoy sólo se conservan la torre Albarana, dos torreones y un tramo de muralla.
El ayuntamiento así como las casas que circunscriben la Plaza Mayor, también son atractivos que valen la pena apreciar. De todos modos, el monumento emblemático de la localidad es el Monasterio de la Orden de Santiago, construido entre los siglos XVI y XVII y que posee una sola nave con capillas laterales, dominando el paisaje desde la cima de la colina. Lo más destacable de este lugar son las dos fachadas, el artesonado del refectorio y la monumental escalinata que comunica las dos plantas del claustro.
La etapa siguiente de nuestra ruta nos conduce a la localidad de Saelices, muy popular por conservar los restos arqueológicos de Segóbriga. Se trata de un yacimiento ibero-romano en el que se ha podido recuperar el trazado urbano, aparte del teatro, una gran necrópolis, el anfiteatro y las termas.
Cerca del yacimiento hay un museo donde son exhibidas algunas de las piezas que fueron halladas en la excavación.
Continuando la travesía hacia el sur haremos una parada en la localidad de Villamayor de Santiago, muy ligada a la Orden de Santiago. Es una villa de origen medieval, en cuyo centro histórico es posible contemplar diversos edificios señoriales y palacios, la mayoría construidos por los comendadores de la Orden, que aquí residieron.
En torno a la Plaza Mayor está la Iglesia de la Asunción, originaria del siglo XVI. También, es digno de visitar la Ermita de Magaceda, donde se rinde culto a la patrona de la ciudad.
Por último, realizaremos un alto en Horcajo de Santiago, una localidad que es conocida por su festividad del Vítor, en honor de la Inmaculada, la cual tiene lugar cada 7 y 8 de diciembre, y en cuyo acto central se realiza una gran procesión que recorre las cuatro ermitas del pueblo durante 24 horas de manera ininterrumpida.
Horcajo dispone de monumentos excepcionales, como es el caso de la Casa de la Cadena, además de plazas de lo más tradicionales, como la Plaza de la Tercia o la Plaza de la Barbacana.

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Ruta por Canchos de Ramiro y Embalse de Portaje

Los Canchos de Ramiro, debido a la rica flora y fauna que alberga,  integra la Red de Espacios Naturales Protegidos de Extremadura. Los Canchos es una sorprendente portilla de cuarcita que está situada sobre el Río Alagón. Para conocer este bello lugar, recomendamos una ruta que se puede realizar tanto a pie como en coche.

Para acceder a los Canchos es necesario tomar un sendero señalizado que parte de la localidad de Cachorrilla, el cual discurre por paisajes de dehesa y riberos de inigualable belleza.

También, podemos aprovechar para visitar el Embalse de Portaje, un pequeño humedal artificial que está situado próximo a las villas de Portaje y Torrejoncillo. Para iniciar esta ruta de unos 17 km, partimos desde Portaje rumbo a la pista de servicio de la presa para, tras recorrer  unos 2,5 km y atravesar la Ribera de Fresnedosa, arribar a la presa donde está la Ermita de la Virgen del Casar. Una vez allí, tomando la pista que circunda la margen izquierda del Embalse,  llegamos a la localidad de Torrejoncillo.

En la comarca en su totalidad, sobre todo en la zona de las vegas y llanuras que predominan en la Ribera de Fresnedosa, es posible observar frondosos bosques de encina y alcornoque.

Con respecto a sus valores etnográficos, en los pequeños núcleos urbanos, como por ejemplo Portaje, Pescueza o Cachorrilla, pueden apreciarse estupendas muestras de arquitectura popular, además de las construcciones agropecuarias típicas del entorno.

Si se dispone de tiempo, merece la pena realizar una visita al casco histórico-artístico de la ciudad de Coria, el cual ha sido declarado de interés turístico puesto que alberga uno de los conjuntos monumentales más atractivos de Extremadura, que incluye palacios, puente y murallas romanas, un castillo, conventos, etc.

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serbal.pntic.mec.es

Ruta por el Valle de Boí

Valle de Boí, rodeado por altos picos, es considerado como la cuna del arte románico de Cataluña, pues aquí hay un gran número de ermitas que sobresalen por su encanto y la belleza excepcional del entorno.
Podemos comenzar por recorrer El Pont de Suert, pueblo situado a la derecha del Noguera Ribagorçana. El casco urbano se concentra alrededor de dos pequeñas plazas aledañas, la del Mercadal y la Plaça Major, donde es posible apreciar diversas casas barrocas. La iglesia de Santa María de origen medieval actualmente es la Casa de la Cultura.
Seguir el curso del Noguera de Tor, nos llevará a conocer las aguas del Tuc de Colomers o del Montardo, circos glaciares típicos de la alta montaña. De hecho, el nombre del valle deviene de una enorme lengua glaciar, datada en el cuaternario. 
Luego visitatmos Cóll, un pequeño pueblo que cuenta con una atractiva iglesia románica, desde cuyo mirador es posible observar magníficas vistas del resto de los pueblos que componen el valle.
Continuamos camino ascendiendo hasta Cardet, que se caracteriza por sus casas que permanecen colgadas sobre el valle. También, se destaca su iglesia de Santa María del Cardet, construcción de una sola nave de planta rectangular y un interior decorado diel al estilo barroco. Si así lo deseamos podemos proseguir camino a Barruera, pueblo que es considerado como el centro administrativo del valle. El principal monumento de este lugar es la iglesia de Sant Feliu.
Desde aquí, podemos tomar un desvío que lleva hasta Durro, pueblo de angostas calles y modestas viviendas que dan cuenta de la arquitectura rural de la zona.  En el centro se erige la iglesia de Santa María de la Natividad, templo del siglo XII que sobresale más que nada por la decoración interior.
Tras ello, podemos ir hasta la ermita de Sant Quirz o bien retornar hasta Barruera para retomar la ruta rumbo al interior del valle.

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Recorrido ornitológico por el río Guadiana

Hoy realizaremos un recorrido ornitológico por el río Guadiana. En su paso por Badajoz, el Guadiana se halla embalsado por un azud, una presa de regulación de pequeñas proporciones que ayuda a que su cauce se mantenga a un nivel casi constante.

La ruta se puede efectuar por cualquiera de las dos orillas, pues ambas posee buenos accesos y ofrecen grandes posibilidades de observar aves. En este caso, preferimos hacerla por la margen izquierda.

El primer tramo del recorrido se inicia en el Puente de la Autonomía, que es el primero de los cuatro puentes que encontramos sobre el Guadiana. Desde aquí, es posible apreciar estupendas vistas del tramo del cauce donde desembocan los ríos Rivillas y Gévora. A la vez que se pueden contemplar panorámicas de la Alcazaba árabe y del casco antiguo de la ciudad de Badajoz. Caminamos hasta donde está el Puente Viejo o Puente de Palmas, ubicado justo enfrente de Puerta Palmas, una puerta monumental que es todo un símbolo de Badajoz. Es preciso señalar que el Puente Viejo es peatonal, de modo que es el sitio ideal para dedicarnos a la observación de aves. Luego, continuamos surcando la orilla hasta llegar al Puente de la Universidad, punto en el que culmina el tramo peatonal y tiene su inicio un estrecho sendero que conduce hacia el Puente Real.

La segunda parte de la ruta comienza en un camino de tierra que discurre por debajo del Puente Real y que nos lleva hasta una pista asfaltada de 1.800 m que surca el río. La pista finaliza en una rotonda que se halla un poco más adelante del edificio del Club de Piragüismo de Badajoz. El trayecto lo podemos realizar en coche, parando cada tanto para avistar aves, o a pie a través de un sendero que hay entre la pista asfaltada y la orilla del río, donde se puede apreciar mejor la vegetación de ribera. Si tomamos el camino de tierra que nace en la rotonda llegaremos hasta el muro del azud, donde hay un mirador para observar a las aves.