El paisaje kárstico del Parque Natural del Cañón del Río Lobos

Valle-del-río-Lobos

El Parque Natural del Cañón del Río Lobos, una de las primeras zonas protegidas de Castilla y León, está enmarcado por un abismal cañón de escarpados desfiladeros. Además de una frondosa vegetación, que incluye grandes extensiones de bosques de sabina y pino laricio, alberga una rica fauna. Debido a las características espectaculares de su relieve, es considerado como uno de los paisajes de mayor belleza de toda España.

En su interior, al igual que en sus alrededores, contiene interesantes restos artísticos y tradicionales pueblos, como es el caso de la ermita de San Bartolomé, El Burgo de Osma, San Leonardo y Ucero.

Resulta interesante tomar las sendas señalizadas que parten desde el Centro de Interpretación del Parque para contemplar el enorme atractivo de este cañón de origen kárstico, ubicado al oeste de Soria, cuyas paredes de roca caliza alcanzan los 200 metros de altura.

Asimismo, en el interior del cañón hay un laberinto de grutas y cuevas dispuestas en diferentes niveles, que se comunican entre sí a través de profundas simas y sumideros.

Luego de visitar la ermita de San Bartolomé, que perteneció a los caballeros templarios, es necesario atravesar un puente de troncos, que se encuentra justo al lado de una gran caverna, para proseguir caminando junto al curso del río Lobos hasta llegar al puente de los Siete Ojos, punto en el cual el cañón se vuelve más escarpado y angosto.

Los más aventureros pueden optar por ir hasta Hontoria del Pinar, donde un puente de origen romano señala la culminación del recorrido.

Imagen:

Wikipedia