De Yellowstone al Urriellu

Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós  marqués de Villaviciosa (1870-1941) fue el primer hombre del que hay constancia de que escalara con la ayuda de El Cainejo la cumbre del Picu Urriellu (Naranjo de Bulnes) y, tal vez, la primera voz que se alzó a favor de la protección de los Picos de Europa como conjunto natural. Pidal preparó la histórica escalada en Suiza, compró la cuerda en Londres y el calzado en Madrid. Su perfil temperamental y aventurero, amigo de la caza y la Naturaleza, hombre de convicciones firmes y opiniones contundentes, le convirtió en un firme defensor de la creación de un parque natural en los Picos de Europa. En unos tiempos en los que el conservacionismo no era una asignatura social tan cultivada como en la actualidad, Pidal no dudó en buscar refuerzo a sus argumentos viajando a Yellowstone, en los Estados Unidos, una de las primeras grandes reservas naturales que cuenta con la protección del Estado norteamericano desde 1872. Han pasado más de cien años de todas aquellas caballerosas hazañas y queda de ellas  haber sido capaces de conservar los Picos de Europa, 646 kilómetros cuadrados de naturaleza (245 de ellos en Asturias). Fue el Primer Parque Nacional de España llamado de la Montaña de Covadonga (1918), Parque Nacional de los Picos de Europa en 1995 y Reserva de la Biosfera en 2003.

Picos de Europa es uno de los seis territorios integrados en el Club de Producto Reservas de la Biosfera de Asturias. Este espectacular entorno natural ofrece al viajero un total de 28 ofertas de ocio, gastronomía y alojamientos que se unen a la facilidad de las comunicaciones desde cualquier zona de Asturias y a la variedad de paisajes que se suceden en un entorno con 300 millones de años de historia geológica. Lo que se puede ver o hacer en Picos de Europa entronca con la memoria de Pedro Pidal y sigue camino en todas las direcciones de la historia para llevarnos desde la noche prehistórica de los tiempos, pasando por el emblemático Real Sitio de Covadonga, hasta el paseo por la realidad actual de un mundo que, además del turismo de calidad, vive de la ganadería, el queso, la sidra o su propia historia. Las 300 cumbres de los Picos son un reclamo infalible para los caminantes de todos los niveles y experiencias.

El buscador de recursos del Club Reservas de la Biosfera es una excelente ayuda para quienes se aventuran por primera vez en una de las seis joyas protegidas de la naturaleza asturiana.

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