Viaje a Adamuz

Adamuz es un municipio de la Comunidad Autónoma de Andalucía que se destaca por su valioso patrimonio arqueológico, el cual queda de manifiesto en sitios como la cueva que está ubicada sobre el Arroyo Calaveralejo, donde se hallaron restos del Neolítico.
También, pueden visitarse los restos del Cerro del Ermitaño y del Poblado de Algallarín, donde fueron encontrados diversos objetos, como hachas realizadas en piedra y cerámicas. Asimismo, existen evidencias de asentamientos ibéricos, romanos y visigodos.
Esta localidad aún conserva los restos de un conjunto de edificios de administración y gobierno originario del siglo XVIII, como es el caso del Pósito, que integraba dicho complejo junto con la cárcel y las carnicerías.
De su arquitectura religiosa sobresale la iglesia parroquial de San Andrés Apóstol, templo del siglo XIII que fue reformado en el XVI y que sorprende por su bóveda de crucería.
La Torre del Reloj, monumento emblemático de Adamuz, y el Pozo Santiago, datado en el siglo XVIII, así como las ermitas de Nuestra Señora del Reloj y de San Pío V, las ruinas de San Francisco Norte y la Casa de los Rivera, son otros de sus principales atractivos.
Los platos más representativos de la gastronomía local son la perdiz al ajillo, el conejo, el salmorejo con vinagreras, las coñas y los culillos.

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Moraleda de Zafayona

Moraleda de Zafayona es un antiguo pueblo andaluz, cuyos primeros asentamientos datan de unos 3.000 años atrás.
En el Cerro de la Mora se encuentra uno de sus principales yacimientos arqueológicos, lo cual le ha valido ser declarado Bien de Interés Cultural. Aquí se atesoran sendos vestigios del periodo de Bronce Argárico Tardío, así como de las culturas ibéricas y romanas. Una necrópolis visigótica es uno de los restos más valiosos que aquí se hallaron.
Otros yacimientos arqueológicos que se encuentran en el término municipal son el del Cortijo de Barandilla y el del Cortijo de Buenavista.
De todos modos, la población es originaria de la época de la dominación árabe, momento en que el asentamiento vivía de la seda. Tras ser reconquistado por los Reyes Católicos, el municipio dependió por mucho tiempo de Loja.
Al margen de su historia, lo que más atrae a los visitantes son sus tradicionales casas-cueva, las cuales permanecen habitadas y están situadas en el barrio más antiguo.
Otos sitios de interés son la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de las Angustias, que data del siglo XIX; El Caño, fuente con tres caños que se alza junto a un antiguo lavadero público restaurado; y el Museo de Coches de Época.
De sus enclaves, quizás el más bello sea el de la unión del río Cacín y el Genil.
Con respecto a la gastronomía local, el viajero no puede dejar de probar los pucheros, el ajo blanco con morcilla y sus exquisitos embutidos artesanales, como el salchichón y las longanizas.

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Cuevas del Becerro

Cuevas del Becerro es un municipio muy particular, ya que se encuentra entre los más pequeños de la provincia de Málaga. Posee una excepcional riqueza arqueológica, que da cuenta de su origen romano, a pesar que en su término municipal se han encontrado también diversos vestigios de mayor antigüedad, como es el caso del Castillo del Cerro del Castillón, datado en la Edad Media.
Del periodo romano se conserva el yacimiento arqueológico conocido como Casa de las Viñas, en donde hay un un antiguo horno de alfarería junto con restos de lo que se cree que fue una factoría de producción de aceite. En esta misma zona, fueron hallados a su vez monedas romanas y restos de cerámicos, entre otros objetos de interés.
Su casco urbano conserva su característico trazado mozárabe. Al recorrerlo, es posible toparse con la Iglesia de San Antonio Abad, el único edificio de interés. El templo es una sencilla construcción de una sola nave de comienzos del siglo XX.
Cerros calizos de singular belleza rodean al municipio, configurando de ese modo un  entorno natural digno de ser retratado. Lugares como la Cueva del Moro, a la que suelen concurrir los adeptos a la espeleología; y la fuente del Nacimiento del río de las Cuevas, que está ubicado en las proximidades del casco urbano y cuya imagen más bella es la que ofrece cuando caen las lluvias que marcan el comienzo del otoño, son considerados de visita obligada.
Las artesanías típicas del municipio, son los objetos hechos con mimbre, esparto y madera, al igual que los artículos de talabartería.
El Día de la Vieja es una de sus principales festividades y tiene lugar en Cuaresma. En esta fecha el pueblo sale al campo para reunirse a comer y apedrear un enorme muñeco.

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Visita Zafarraya

Zafarraya es un pueblo granadino que está situado en el “Boquete de Zafarraya”, un paso de montaña natural que une la Axarquía de Málaga con la sierra de Alhama y que por sus características es considerado uno de los más interesantes accidentes geográficos de la zona.  Tras pasar este camino natural y la población de Ventas de Zafarraya, hallamos los Llanos de Zafarraya, sitio en el que se ubica esta bella localidad de veranos frescos e inviernos suaves.
Uno de los principales hallazgos que se han realizado en este municipio es el de los restos del hombre de Zafarraya, de unos 30.000 años de antigüedad, que conforman un importante testimonio acerca del Neandertal.
Estas tierras fueron habitadas también por fenicios y romanos, tal como lo demuestran los diversos yacimientos arqueológicos que se han encontrado, que son básicamente calzadas y algunos objetos de aquella época.
También, pueden apreciarse los restos que se conservan de algunas torres de comunicación, que en el pasado conectaban la costa con el interior de la península.
Vale destacar que la mayor parte de esta villa resultó destruida por  el terremoto que sacudió a la región en el año 1884. Luego de su reconstrucción, el municipio se constituye de forma independiente.
Al pasear por el casco urbano se observan a simple vista algunos de sus monumentos más destacadas, como es el caso de la Ermita de Nuestro Señor de las Tres Marías, que atesora en su interior una imagen legendaria del un rostro de Jesús dibujado en un cristal; y la Iglesia de la Inmaculada Concepción, que tras ser devastada por el sismo fue reconstruida casi por completo, de modo que sólo conserva unos pocos vestigios de la estructura original.
Además de un interesante patrimonio histórico, Zafarraya cuenta con valiosos parajes naturales, como El Refugio, El Boquete y las Parideras, donde se puede practicar senderismo. En el caso de El Boquete, hay disponible una ruta para recorrer en bicicleta de montaña.

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La riqueza arqueológica de Lupión

Lupión es una atractiva localidad de la provincia de Jaén que se destaca principalmente por su vasta riqueza arqueológica, un claro ejemplo del rico legado histórico de esta población.
Un torreón defensivo constituye el yacimiento arqueológico más sobresaliente de su entorno. Se trata de una construcción del siglo XIII, que representa lo único que queda de lo que en su momento fue un castillo.
Además de estos restos de la época medieval, también se conservan diversos vestigios del periodo islámico.
Paseando por las calles de su casco urbano, es posible vislumbrar algunos de sus monumentos más destacados, como es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de Asunción, una pequeña edificación datada en el siglo XV que combina diferentes estilos. Su estructura consta de tres naves, las cuales están separadas por pilares. Su fachada es más bien sencilla.
También, vale la pena visitar el Ayuntamiento y la plaza sobre la que se asienta, en cuyo centro dispone de una fuente.
Si queremos apreciar mejor el entorno natural de la villa, no hay mejor lugar para hacerlo que la campiña de olivares de gran extención que la circunda, además del paraje conocido como Casa de Máquinas, un sitio al que es posible arribar tanto en auto como a pie, realizando senderismo. En ambas orillas del río Guadalimar, el visitante se impactará con el verde intenso de su vegetación.
De la gastronomía típica de Lupión, merece la pena destacar las tortas a la Carda, elaboradas con una fina masa de pan; y Morrococo, un plato realizado a base de tomate, garbanzos y cebolla.

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Descubre la historia de Antas en primera persona

Antas, es un pueblo que forma parte de la Comarca del Levante Almeriense y que sobresale por su rica y vasta historia, muestra de ello son sus diversos restos de yacimientos arqueológicos que alberga, la mayoría de los cuales, por su enorme valor, fueron trasladados a museos de Europa.
En la zona de El Argar aún se conservan ciertos vestigios originarios de la Edad de Bronce, entre los que se encuentran cerámicas, objetos de cuarzo y pinturas.  En tanto que en El Cárcel y La Gerundia predominan restos pertenecientes al Neolítico y la Edad de Cobre, que se cree pertenecieron a una antigua población que todavía hoy conserva sus estructuras. Incluso, a orillas del río Antas se descubrieron además en un muro sepulturas de estas antiguas civilizaciones. Gracias a la existencia de tales yacimientos se ha podido conocer las características de lo que fue la cultura argárica.
En la zona del casco urbano de esta localidad pueden apreciarse diversos monumentos de especial interés, como por ejemplo el Templo Parroquial de la Virgen de la Cabeza, una construcción del siglo XVII que ha sido sometida a numerosas remodelaciones en el transcurso del tiempo.
Asimismo, pueden visitarse diversas ermitas, que se suman al acueducto del Real, como es el caso de la ermita La Milagrosa, la del Cabezo María y la ermita de la Era.
Aparte de adentrarse en la historia de esta localidad, Antas es el sitio ideal para realizar  turismo rural en pleno contacto con la naturaleza, practicando senderismo en las zonas del Cajete o del Charco de las Palomas.
De la artesanía local, predominan los objetos confeccionados en yeso, al igual que los tejidos.
Con respecto a la gastronomía típica del lugar, los visitantes pueden deleitarse probando los mantecados, las gachas y las pelotas.

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El mágico entorno de Almargen

Almargen, es un pequeño y acogedor pueblo de Málaga que por su ambiente tranquilo y paisaje tipico de campiña resulta perfecto para realizar turismo rural y cultural. Se trata de un destino donde puede disfrutarse del ocio al aire libre, practicando senderismo u otras actividades deportivas, tanto en la Sierra de Almargen, el Manantial de Casas Blancas o en el entorno ofrecido por el Río Salado.
Las aguas del Manantial de Casas Blancas se caracterizan por sus altas concentraciones de yodo, por lo que poseen propiedades curativas, siendo apropiadas para el tratamiento de enfermedades de la piel y del aparato digestivo.
Los orígenes de esta localidad datan de la Edad del Cobre, tal como lo atestiguan los diversos yacimientos arqueológicos que fueron hallados en su término municipal, como es el caso de El Almirón, una necrópolis de cuevas artificiales de gran belleza. También pueden visitarse los restos de termas romanas que se sitúan en la zona del citado manantial.
Al recorrer el casco urbano, es posible apreciar la Iglesia de la Inmaculada Concepción, el principal monumento de Almargen. El templo, que fue construido en el siglo XVI y reformado aproximadamente un siglo después, sobresale por su fachada de estilo manierista y por los artesonados mudéjares de la nave central. 
Claro que no podemos irnos de esta bella ciudad sin llevarnos algunas de sus artesanías típicas de recuerdo, como pueden ser aperos de labranza y objetos de forja.
De su gastronomía, recomendamos probar las setas, las sopas de espárragos y sus embutidos y chacinas de elaboración artesanal.
Aquellos que deseen visitar este pueblo durante sus principales festividades, pueden hacerlo entre el 26 y 27 de septiembre, fecha en la que se celebran las fiestas en honor a San Cosme y San Damián, o durante la primera semana de agosto, cuando tiene lugar  la feria del pueblo.

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