Turismo y deportes de aventura en Castejón de Sos

En la Comarca de la Ribagorza, en pleno Valle de Benasque, se localiza Castejón de Sos, ciudad famosa por ser considerada como uno de los mejores lugares para practicar parapente en España.
Su estructura urbana se halla delimitada por dos barrios, producto del creciente  turismo que experimenta la zona. Uno de los barrios, el más nuevo, es atravesado por una carretera. En tanto que en el antiguo asentamiento pueden observarse  bellas casonas, características por sus portadas blasonadas.
Son de destacar los restos de la antigua Iglesia, perteneciente al siglo XVII,  que actualmente funciona como centro cultural, cuya portada se encuentra flanqueada por pilastras estriadas.
El  municipio de Castejón de Sos está, a su vez, conformado por los núcleos poblaciones de El Run, Liri y Ramastué.
El Run, es una localidad que posee un entorno natural de inigualable belleza, con un vasto bosque que hace las veces de telón de fondo. El casco urbano se alza en medio de este maravilloso espacio natural.
Una de las principales construcciones es la Ermita de Nuestra Señora de Gracia o de la Virgen de la Almanera, originaria de los siglos XI y XII.
Por su parte, Liri es un pueblo que se halla separado en dos pequeños barrios por el barranco que lleva el mismo nombre. Está inmerso en medio de la naturaleza salvaje del Valle de Benasque.
Sus construcciones, ofrecen la típica postal de las aldeas alpinas que exhiben las características inherentes a la arquitectura popular de La Ribagorza. En las cercanías aún es posible apreciar una atractiva vivienda, que es conocida como Casa de “La Plana”, cuyo interés reside en que conserva parte del recinto defensivo que la guarecía con su torreón de defensa, entre otros elementos muy interesantes.
La Iglesia Parroquial, otro de sus atractivos, se levanta sobre un montículo rocoso. Posee orígenes románicos, pero ha sido remodelada y ampliada en los siglos XVI y XVII.
En tanto que en la pequeña localidad de Ramastué, con sus casas de piedra y  pizarra, cuenta con algunos sitios de interés como la Casa Riu y  la Iglesia Parroquial de Santa Eulalia.
Vale decir que los amantes a los deportes de aventura encuentran en Castejón de Sos un reducto ideal  para la práctica del parapente y todo tipo de actividades como: barranquismo en San Feliú de Veri, rafting y piragüismo en el cauce del Ésera,  senderismo en los Senderos de la Ribagorza, entre otros.
La rica orografía del terreno arroja parajes majestuosos, como  el Circo de Armeña, el Macizo del Turbón, el Congosto de Obarra; y El Forau de Aigüalluts, cerca de Francia.

Imagen:

http://www.atlasrural.com/images/casasrurales/2757_vistaspueblo2.jpg

Chía

En el valle de Benasque, encontramos a Chía, una ciudad que se levanta a los pies de la sierra homónima, en la provincia de Huesca. Para llegar hasta aquí es preciso hacerlo desde Castejón de Sos, tomando el desvío que señala el camino para llegar a Chía, el pueblo que conserva el encanto de antaño a pesar del paso del tiempo.
Chía es un pueblo que cuenta con aproximadamente 130 habitantes empadronados, pero hay que tener en cuenta que durante la época invernal se llena de gente porque cientos de esquiadores arriban a los Pirineos para disfrutar de la nieve y los deportes de invierno. De todos modos, el verano también es un buen momento para viajar a Chía ya que al margen de la práctica de diversos deportes, es posible realizar excursiones a ermitas y otros monumentos de interés.
Entre los principales referentes de la arquitectura religiosa, se pueden visitar dos templos románicos, como es el caso de la iglesia de San Vicente, una construcción del siglo XIII que todavía conserva los crismones de origen románico, y la ermita románica de San Martín,  una verdadera muestra de la arquitectura medieval.
La religión, como en la mayoría de los pueblos de la región, se encuentra relacionada con las fiestas populares. En Chía, es posible participar de las fiestas mayores, con motivo de la Virgen de la Encontrada, el 8 de septiembre. Asimismo, durante todos los sábados de mayo se llevan a cabo romerías a la ermita, momento en el cual los visitantes tienen la posibilidad de aprovechar para apreciar el recorrido, admirando el entorno natural y disfrutando de la gentileza de los lugareños.
Para aquellos que prefieren optar por realizar excursiones y paseos, ya sea en soledad o compañía reducida, Chía funciona como un excelente punto de partida ya que desde allí se inicia la pista forestal, que supera los 20 kilómetros y pasa por los valles de Benasque y Gistaín así como por el puerto de Sahún.

Imagen:

http://www.laspain.com/Huesca/Chia_Huesca2.jpg