Valdeverdeja

Valdeverdeja es una villa toledana de la comarca del Campo del Arañuelo, poseedora de un atractivo entramado rural, que se encuentra rodeada por las aguas del río Tajo.
Hay indicios de que esta población estuvo habitada desde el Neolítico. También, en estas tierras verdejas es posible apreciar el legado romano, pues los pueblos prerromanos dejaron aquí una escultura zoomorfa, así como diversas aras romanas.
Durante la época medieval, Valdeverdeja perteneció al señorío de la Puebla de Santiago del Campo Arañuelo y luego pasó a manos de la Orden de Santa María de España, fundada por Alfonso X el Sabio para potenciar la armada castellana. Tiempo después volvió a pertenecer a los Reyes Católicos, siendo entregada en 1423 a don Pedro López de Zúñiga. Para finalmente en 1668 obtener el título de Villa, dejando de ese modo de pertenecer a la Puebla de Santiago del Campo Arañuelo.
La iglesia parroquial de San Blas, datada en el siglo XVI, es una magnífica construcción de sillería de granito que dispone de tres naves y un imponente  crucero conformado por arcos torales. Se encuentra rodeada por  un extenso espacio diáfano, el cual según se cree puede haber sido un antiguo cementerio.
Otro sitio de especial interés es la ermita de los Desamparados, cuya subida por la que se accede a la ermita se halla rodeada por un bonito via crucis realizado con cruces de granito.
En líneas generales, el conjunto urbano se encuentra en muy bien estado de conservación, resultando sumamente atractivo.

Monumentos y parajes de Valdeverdeja

Valdeverdeja es una villa de la provincia de Toledo, que está situada en la comarca de la Campana de Oropesa. Su término municipal se encuentra prácticamente rodeado por las aguas del río Tajo, el cual hace de frontera entre Castilla-La Mancha y Extremadura.

El terreno granítico sobre el que se asienta da lugar a los denominados canchales. El Tajo cruza el municipio y en sus márgenes pueden observarse diversos molinos de agua, actualmente en desuso.

Entre sus principales monumentos es posible citar a la Iglesia de San Blas, templo del siglo XVI que fue ampliado durante el siglo XVIII, y a la Ermita de Nuestra Señora de los Desamparados, construcción del siglo XVIII que fue erigida sobre otra anterior.

De sus parajes destaca el del Pozos Nuevos, sitio en el que se localizan numerosos pozos con sus respectivos lavaderos fabricados en piedra. Vale mencionar que este lugar ha sido declarado Bien de Interés Cultural, bajo la categoría de Sitio Histórico.

La Casa Curato, es otro de los principales atractivos de la villa. Se trata de una casa rectoral que sobresale por su bonita fachada con vista a la plaza Mayor. Sobre la calle San Blas se encuentra el acceso principal, por el cual se ingresa al patio mediante un portalón en medio punto.

Su patrimonio arquitectónico se completa con la Casa del arco, construcción levantada en el año 1876 con bóveda de cañón y arcos de medio punto.

Imagen:

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