Geoparque Villuercas Ibores Jara

El Geoparque Villuercas Ibores Jara es un excelente lugar para los amantes del turismo de naturaleza. Este macizo montañoso está ubicado en el paraje Las Villuercas, al sureste de la provincia de Cáceres, sitio en el que ocupa dos extensos valles que son surcados por las aguas de los ríos Ibor y Guadalupe. Dichas corrientes de agua han causado tal erosión a lo largo de los años que fueron dejando al descubierto el antiguo núcleo de un enorme anticlinal, lo que ha producido la inversión del relieve.

Accediendo por el norte del Anticlinal del Ibor-Guadalupe, es posible apreciar estupendas panorámicas del valle del río Ibor. En el camino vale la pena hacer una parada en las Cuevas de Castañar de Ibor, culmen del relieve kárstico característico de la zona.

Las estructuras geológicas de las Sierras de las Villuercas conforman un relieve compuesto por diversos sinclinales y anticlinales, como es el caso del Anticlinal del Ibor-Guadalupe. Al mismo tiempo, la región en su totalidad destaca por una amplia fracturación, que hace que la megaestructura se vea cortada en diferentes puntos.

El Mirador de la Báscula es el sitio que los visitantes suelen escoger como observatorio, pues desde allí resulta más sencillo comprender que las rocas que conforman las crestas de las sierras pertenecen a una misma formación geológica que en el pasado tuvo forma abovedada y que hoy se ha convertido en un valle de relieve invertido.

El “Risco de La Villuerca”, que alcanza los 1601 metros de altitud, es la mayor elevación del conjunto orográfico. Desde su cima pueden contemplarse magníficas panorámicas de las cadenas montañosas, así como de las rañas, valles y Guadalupe.

Vale destacar que en Villuercas-Ibores-Jara se han contabilizado poco más de cuarenta Geositios de gran valor paleontológico, debido a sus fallas, pliegues, formas sedimentarias y erosivas. En ellos, hay paisajes de incalculable belleza, los cuales se caracterizan por sus ecosistemas únicos.

El patrimonio natural del Geoparque Villuercas Ibores Jara está representado, sobre todo, por las siete Zonas de Especial Protección de Aves, que despiertan los sentidos de los visitantes.

Turismo de Naturaleza en Ortegal

Realmente, si hay algo que escasean en estos tiempos son los pocos los sitios de España que se mantienen sin urbanizar y lejos de la acción del hombre. Uno de ellos es la Comarca de Ortegal y los concejos situados en sus alrededores, como Ortigueira, Cerdido, Cariño y Mañón, que configuran un auténtico paraíso con encantos de sobra, como playas y grandes extensiones de bosques. 
Esta Comarca, como ha permanecido aislada del accionar del hombre, prácticamente no ha sufrido alteración alguna la zona del litoral y otras del interior. No por nada gran parte de su territorio ha sido catalogada como espacio natural protegido, por lo que es el destino perfecto para los amantes del turismo de Naturaleza.
La accidentada linea costera que se extiende desde cabo Ortegal hasta Vixía Herbeira ha sido delcarada Lugar de Interés Comunitario por la Unión Europea, no solamente por su singular forma sino además por su enorme atractivo tanto geológico como natural.
Se trata, por cierto, de uno de los acantilados de mayor antigüedad del planeta, los cuales pueden ser contemplados actualmente desde el observatorio natural de Garita Herbeira. También, para apreciar mejor su magnificencia, el visitante puede optar por realizar  una excursión en barco desde el puerto de Cariño, pasando por los tres Aguillós hasta llegar a San Andrés de Teixido. Pero para tener una visión más integral de la zona, lo más recomendable es hacer una visita por tierra y otra embarcado.
Rías de Ortigueira y O Barqueiro
Para contemplar la vastedad del entorno natural, puede hacerse subiendo al mirador de A Miranda en Cariño, desde donde es posible observar la ría de Ortigueira en su totalidad, ese recodo formado por el mar desde los Aguillós hasta la villa de Ortigueira, en cuyo recorrido sus aguas bañan diversas playas naturales.
Es interesante realizar una visita al Faro de Estaca de Bares e incluso ascender hasta el antiguo Semáforo de Bares, actualmente transformado en Hotel de Naturaleza, desde el cual es posible divisar la playa de Bares y la desembocadura del Río Sor. Mejor aún es la vista que se obtiene al dar un paseo en piragua por el Río Sor.
En la playa de Morouzos, ubicada etre Cabo Ortegal y Estaca de Bares, es posible apreciar sus característicos pinares y dunas, entre los cuales un sendero de madera conduce a la laguna de S. Martiño. Frente a esta espectacular playa se halla la isla de San Vicente, la cual sólo puede visitarse con marea baja, mientras que en dirección al este se erigen pueblos llenos de encanto y playas presididas por los acantilados de Loiba.

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Carboneras al natural

Carboneras es un hermoso pueblo de Almería, que por las características de su entorno se ha convetido en uno de los destinos turísticos preferidos por los amantes del turismo de naturaleza, donde además de disfrutar de sus estupendas vistas pueden practicarse diversos deportes al aire libre, como por ejemplo submarinismo y senderismo. Su término municipal forma parte del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, uno de los espacios protegidos de Europa que se descata por su aridez.
También Carboneras es el sitio perfecto para aquellos que desean disfrutar de unas vacaciones en la playa.  Entre sus principales playas se encuentran la Playa de los Muertos, un tanto inaccesible por su ubicación entre montañas que hace que sea muy frecuentada por los que practican nudismo, la de Los Algarrobicos, que sirvió de escenario para una famosa película; y la de Los Barquicos, la preferida por quienes  practican el submarinismo. Además, en sus costas se encuentra Isla de San Andrés, la cual ha sido declarada Monumento Natural y Reserva Marina de Pesca.
En su casco antiguo, que se erige en torno al Castillo de San Andrés, es posible apreciar sus casas blancas con vista al mar. El Castillo de San Andrés es considerado el monumento más representativo de Carboneras, gracias a él la localidad integra la Ruta de los Castillos por Andalucía. Muy cerca de este edificio histórico se alza la Casa de los Fuentes, actual sede del Ayuntamiento, que fue construido en el siglo XIX. En la misma zona está el Patio Andaluz, un parque recreativo que está ubicado a orillas del Paseo Marítimo, sitio en el que se halla la Casa de las Tejas y bellos jardines.
Otros edificios emblemáticos son la Torre del Rayo, estructura defensiva cuya construcción data de la época nazarí; el Castillo de Mesas Roldán, fortaleza del siglo XVIII que está localizada entre la Punta de los Muertos y la de Media Naranja; y la Casa del Laberinto, ubicada enfrente de la Playa de Las Martinicas.

Ruta por la Moheda Alta y Sierra Brava

Los amantes de la naturaleza no pueden dejar de hacer la ruta que va desde el embalse de Cubilar al embalse de Sierra Brava. A lo largo de 37 km, la ruta los llevará por el área denominada Zona Centro y las Vegas Altas del Guadiana, ubicada al centro-este de Extremadura. El trayecto abarca los términos municipales de Obando, Navalvillar de Pela, Vegas Altas y Madrigalejo.

Una sola jornada es suficiente para completar el itinerario, pudiendo alternar el coche con breves caminatas. Durante el recorrido, es posible apreciar diferentes hábitats, dedicados en su mayoría a aprovechamientos agrícolas y ganaderos, lo cual propicia la observación de distintas especies de aves fáciles. En efecto, el itinerario les permitirá pasar por zonas de diversos cultivos, dehesas y pastizales, hasta llegar a una gran llanura, donde está el embalse de Sierra Brava, punto en el que culmina el recorrido.

Conviene visitar el Centro de Interpretación Moheda Alta, para luego continuar hacia la finca Gorbea y pasar la dehesa, donde abundan  los cultivos de cereal de secano y arrozales y pueden observarse grullas y aguiluchos laguneros en los dormideros. Al arribar al embalse de Sierra Brava, es recomendable transitar por el camino perimetral que se encuentra antes de la presa para contemplar la gran diversidad de especies de aves acuáticas que allí habitan.

Cabe señalar que el otoño y el invierno son el momento perfecto para emprender esta ruta, ya que es cuando puede observarse una mayor concentración de aves, en especial de ánsares, grullas y avefrías. Los aficionados a la ornitología, seguramente no querrán perderse la oportunidad de realizar esta ruta.

 

Por las calles laberínticas de Montoro

El municipio de Montoro, situado en la provincia de Córdoba, llama la atención por sus laberínticas calles de gran belleza, lo cual le ha valido ser declarado como conjunto Histórico-Artístico. Al mismo tiempo, es un buen sitio para el turismo de naturaleza, pues alberga parte del Parque Natural Cardeña-Montoro.
Este pueblo es poseedor de una excepcional riqueza arquitectónica, por lo que el viajero no tendrá tiempo para aburrirse durante el paseo.
Su templo más importante es la iglesia de Santa María de la Mota, una construcción del siglo XIII que aún conserva unos vistosos capiteles románicos. Otros edificios de índole religiosa son la parroquia de San Bartolomé, de estilo gótico-mudéjar; y la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, levantada durante el siglo XVIII. A ellos se les suman las iglesias de Santiago, Santa Ana y San Sebastián, y la ermita de la Virgen de la Gracia.
Otras construcciones tradicionales son el puente ubicado sobre las aguas del río Guadalquivir, el Ayuntamiento y la Plaza de Toros.
Aquellos que quieran llevarse algún producto de la artesanía local, pueden optar por los objetos hechos en cuero, cerámica, hierro forjado y piedra molinaza.
La tortilla de faisanes, las perdices en salsa, el arroz con zorzales y el ajo sopeao, entre otras delicias, son algunos de los platos que forman parte de la gastronomía típica de esta localidad cordobesa.

Imagen:

Wikipedia