Hoces del río Duratón: paisaje excavado en roca caliza

Hoces-del-río-DuratónAl noreste de la provincia de Segovia, en las proximidades de la villa de Sepúlveda, se halla el Parque Natural de las Hoces del río Duratón, cuyo cauce fluvial está enmarcado por un profundo cañón con desniveles de hasta 100 metros. Se trata de una zona de gran riqueza arqueológica e histórica, ideal para disfrutar realizando turismo de aventura.
A los valores naturales de este paraje se añaden otros atractivos de especial interés, como es el caso de la ermita de San Frutos, de origen romano, las cuevas, que contienen grabados de la Edad del Bronce, y el conjunto arquitectónico de Sepúlveda, así como algunos puentes y calzadas romanas.
Para llegar a la ermita de San Frutos, antiguo cenobio benedictino, es necesario cruzar un puente de piedra y sortear La Cuchillada, una enorme grieta. Además de visitar el templo, construido en el siglo XII, vale la pena encaminarse hacia el cementerio que se halla en sus cercanías, en el cual hay diversos enterramientos antropomórficos altomedievales.
Para recorrer este paraje puede tomarse la Senda Larga, que va desde el Puente de Talcano hasta el Puente de Villaseca, cuya extensión es de 12 km.
Otras rutas que se pueden escoger son la Senda de los Dos Ríos, trayecto de mediana dificultad de unos 5Km, o la Senda de la Molinilla, que comienza en el Puente de Villaseca  y culmina en la Presa de la Molinilla.
Cerca de la presa de Burgomillodo hay un tramo embalsado del río en el que puede practicarse piragüismo. Aunque si la intención es hacerlo en época de cría, entre enero y julio, es necesario solicitar un permiso en la Casa del Parque.
Durante la visita resulta interesante explorar las diversas cavernas que se hallan entre Sepúlveda y la presa del embalse de Burgomillodo, formadas por la acción de las aguas del río sobre las rocas calizas. Una de las más popilares es la cueva de Los Siete Altares, situada junto a la carretera que comunica Cantalejo con Villaseca, que alberga altares de origen visigodo. Otras cavernas que pueden recorrerse con las de La Molinilla, el Pájaro, La Huelga o El Cabrón, en las cuales pueden apreciarse valiosas pinturas rupestres.

Imagen:

Wikipedia

Turismo de aventura en Teruel

La provincia de Teruel sobresale por su geografía árida y rocosa en la parte de las altas sierras y arcillas blandas en los llanos.
En las sierras de Javalambre y Valdelinares, hay dos centros de esquí que ofrecen sus instalaciones a los apasionados de los deportes de invierno.
Teruel es, en sí misma, ideal para el turismo de aventura debido a su naturaleza agreste,  siendo especial para realizar caminatas y excursiones contemplando los paisajes y la fauna propia de la región.
En cuanto a la arquitectura,  es posible apreciar numerosos castillos, fortificaciones, templos y ermitas, así como el sensacional mudéjar de Teruel, que conforman el patrimonio histórico-cultural de la provincia.
En el municipio de Alcañiz vale la pena visitar el Castillo de los Calatravos, sede actual del Parador Nacional de Turismo, el cual conjuntamente con la Plaza de España y el casco histórico reúnen restos artísticos de estilos románicos, góticos, renacentistas y barrocos. Mención aparte merecen los pasadizos situados bajo la Plaza de España y el mural gótico de la Casa Consistorial.
Por su parte, en la capital homónima encontramos grandes atracciones como las Torres de cerámica vidriada y alfarería única, un auténtico legado de los musulmanes,  la Catedral, que exhibe elementos islámicos almohades, y la Plaza del Torico, famosa por su escultura taurina. El Paseo del Óvalo, junto con las Torres de San Martín, de San Pedro y del Salvador, también merecen ser visitadas.
La gastronomía local se basa especialmente en el cerdo, destacándose además  las sopas de ajo, la perdiz escabechada y el cordero asado.
Esta es sólo una pequeña muestra de lo que podrás apreciar en tu viaje a Teruel. Escoge tu alojamiento y prepárate para disfrutar al máximo de los placeres que esconde esta bella región en cada uno de sus rincones.

El exotismo de Melilla

En la costa norteafricana, más precisamente en la región de Kelaya, se levanta la ciudad de Melilla, conocida por contar con un clima privilegiado, además de atractivas aguas cristalinas,  que transforman a este enclave español en el paraíso para los amantes del submarinismo.
Para aquellos que desean disfrutar del sol y darse una zambullida en el mar, nada mejor que optar por hacerlo en cualquiera de las playas de arena muy fina y bañadas por el Mediterráneo, que se hallan  a lo largo de toda su costa. Continue reading

Turismo activo en Pallars Sobirà

Pallars Sobirà, comarca que forma parte del Parque Natural del Alto Pirineo, dispone de muchas opciones interesantes para poder disfrutar al máximo de su entorno durante el invierno. En la época invernal, la cumbre nevada de la Pica d’Estats, 3.143 metros de altitud, conforma el paisaje perfecto para practicar  esquí y muchas otras actividades, que permiten descubrir la naturaleza y el patrimonio artístico y cultural del lugar.
El paisaje blanco que ofrecen las laderas nevadas del Pirineo, se conjuga con la imagen que brindan los ríos de aguas rápidas, los lagos de origen glaciar y las angostas carreteras que conducen hacia pequeños asentamientos rurales. A ello, se le suman diversos sitios, como el pueblo de Tor, el Pla de Negua o els Plans de Boavi, dueños de un cierto halo de misterio.
Tampoco hay que dejar de mencionar a la atractiva arquitectura de montaña, que puede observarse en sus iglesias, construcciones románicas y ermitas, y demás estructuras pastoriles, que propician el turismo rural de montaña y turismo activo.
Debido a su orografía típica de montaña y la magnificencia de su paisaje, los pueblos del Pallars se encuentran entre los más elegidos por los aficionados al turismo de aventura, pues ofrecen el escenario perfecto para realizar descensos de rafting o de barrancos, rutas a caballo, etc. Pero además en invierno pueden realizarse otras actividades, más allá del clásico esquí alpino.
De este modo, Pallars Sobirá dispone de atractivos aunque improvisados senderos blancos, conformados por laderas, senderos y bosques, que permiten estar en contacto con la naturaleza de la cordillera pirenaica realizando senderismo, ascensiones, rutas en trineo impulsados por perros, excursiones con raquetas de nieve y esquí de fondo y de montaña.
En tal sentido, Bosc de Virós, es una estación de esquí muy concurrida para participar de las travesías en trineo con perros debidamente entrenados, con el apoyo de un guía experto.
Aquellos que se decanten por el esquí alpino, pueden hacerlo en Talascán, Port Ainé o Spot Esquí, que entre los tres suman unos 70 kilómetros de pistas, además de un gran número de cañones de nieve y 6 telesillas, entre otras atracciones.

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