Turismo rural en la Ribera del Ebro

Uno de los grandes lugares para realizar turismo rural, tan en auge hoy en día y que cada vez gana más adeptos, es la Ribera del Ebro en Tarragona, que ofrece a los viajeros la posibilidad de realizar múltiples actividades así como estupendas rutas de singular belleza.
Esta clase de excursiones, puede contratarse mediante empresas especializadas que brindan todo lo necesario para vivir una experiencia sin parangón.
Entre las distintas opciones que existen, está la ruta realizada en bicicleta y piraguas por la Ribera de Ebro, la cual empieza con un descenso en piraguas, partiendo desde Móra d´Ebre hasta llegar a Miravet, uno de los tramos más atractivos del Ebro si de naturaleza y paisajes hablamos.
De más está decir, que este tipo de excursiones se lleva a cabo de la mano de guías especializados, pudiendo optar por efectuar el descenso en una piragua individual o doble.
Desde Móra d´Ebre es posible atravesar diversos puentes e incluso la maravillosa Isla del Galtxo, realizando una parada en el poblado de Benissanet para descansar.
Además, se arriba a la Isla de la Pestaña, donde se localiza el Paso de Barca de Miravet, pudiendo visitar también el Castillo Templario, desde el cual se obtienen magníficas vistas de la isla del Tamarigar.
Además, se recomienda hacer un alto en la Reserva Natural de Sebes y al antiguo pueblo de Corbera d´Ebre.
En un segundo tramo, desde Móra d´Ebre, vale la pena visitar el pueblo de Horta de Sant Joan, realizando un recorrido inolvidable por las Vías Verdes, que antiguamente era el recorrido del ferrocarril que conectaba Zaragoza con el mar pero que cayó en desuso durante los años sesenta.
En la Horta de Sant Joan, es posible realizar un paseo por el casco antiguo de la ciudad, además de visitar el Ecomuseo de los Ports, el Museo Picasso y el Convento de Sant Salvador.
Vale aclarar que, cuando se contrata este tipo de excursiones, se encuentra incluido el alojamiento, la ruta guiada y la asistencia de guías especializados. Por lo cual, nada queda librado al azar y el turista sólo debe preocuparse por disfrutar de la travesía.
En fin, recorrer la Ribera del Ebro representa una gran alternativa para todos aquellos que desean pasar unos días en contacto con la naturaleza, disfrutando de lo mejor del turismo aventura.

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Salamanca, única e imperdible como pocas

 

Salamanca, es conocida por ser una ciudad de una vasta riqueza monumental. Manifestaciones artísticas del románico, gótico, plateresco y barroco pueden apreciarse en las catedrales, palacios, iglesias y conventos.
Entre sus principales atractivos se encuentra la Cueva de Salamanca, situada en la iglesia de San Cebrián. Según la leyenda, en esta cueva el diablo enseñaba magia negra a los estudiantes. Otro sitio de marcado interés es el Huerto de Calixto y Melibea, un bello jardín de rasgos musulmanes que invita a un paseo que exalta  los sentidos con el aroma de sus plantas y árboles frutales.
Al mismo tiempo, vale la pena realizar una visita al centenario Café Novelty, sitio que sirvió de inspiración para el famoso  escritor Torrente Ballester.

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Excursión al Valle de Arán

El Valle de Arán es una pintoresca comarca de Cataluña, que se halla aislada del resto y que posee una cultura distinta, además de una lengua propia (el aranés), un sistema de gobierno autónomo y costumbres  disímiles a las de sus vecinos.
Su paisaje de montaña y su ubicación geográfica en los Pirineos constituyeron en el pasado una barrera para su desarrollo. Algo muy distinto a lo que sucede hoy, ya que este sitio se ha transformado en una de las principales capitales del esquí de toda España, a la vez que representa el destino perfecto para quienes gustan del turismo rural y de aventura. Por lo que es fácilmente accesible desde aeropuertos de localidades vecinas como Barcelona, Zaragoza etc y gracias a que operan numerosas compañías low cost es posible encontrar vuelos baratos.
Su variedad de iglesias de estilo románico, que en total suman unas quince, están repartidas entre Vielha, la capital del valle, y las poblaciones de Sant Andréu de Salardú, Santa Maria d’Arties, Sant Miquèu de Vielha, Sant Andréu de Casau y Santa Maria de Cap d’Aran. Todos ellos pueblos de montaña, apacibles y atractivos a la vez, con calles de adoquín y casas de arquitectura tradicional. Dichos templos conforman el gran patrimonio cultural de esta región pirenaica.
No obstante, la mayor cantidad de la gente llega hasta aquí en busca de la nieve y los deportes de aventura, ya que su clima atlántico asegura la presencia de nieve a lo largo de todo el invierno, transformándolo en un verdadero paraíso para los esquiadores que cada año visitan Baqueira, Beret y Bonaigua. Aparte del esquí alpino, también es posible practicar snowboard y esquí nórdico, entre otros deportes de nieve.
La comarca del Valle de Arán, se halla rodeada de imponentes cumbres, y su clima permite a los observadores de la naturaleza apreciar su rica flora y fauna autóctona, siendo los senderos que rodean el valle los preferidos por los excursionistas.
Incluso este destino invita a disfrutar de sus diversas propuestas de ocio como rutas de bicicleta de montaña, alpinismo, rafting, piragüismo, escalada y pesca, por mencionar las más elegidas.

Campodarbe, un lugar para distenderse

Hoy viajaremos hasta Campodarbe, una localidad que pertenece al municipio de Boltaña y que está ubicada en la comarca del Sobrarbe, en Huesca. Un dato, por cierto, curioso: tan solo 12 habitantes viven en esta tranquila villa a más de 1.000 metros de altura.
El pueblo es ideal para realizar una vista breve, en especial si nos alojamos en lugares como Boltaña, Aínsa o Laspuña, que son algunos de los municipios más cercanos. Campodarbe es un sitio que vale la pena ser visitado pues se trata de un pueblo pequeño aunque de gran encanto que sin duda colmará tus expectativas si en tu viaje buscas un ambiente rural y relajado. Si optamos por caminar por el monte, lo podemos hacer por las inmediaciones de la villa, cerca de allí está la Sierra y los cañones de Guara.
Es sabido que los alrededores de Campodarbe resultan ideales para el turismo de aventura. De modo que es posible participar de una serie de excursiones, recorrer rutas y parques de aventura que contienen tirolinas vertiginosas, entre otras atracciones que atraerán por igual tanto a los niños como a los adultos.
Si bien en toda la zona es posible disfrutar de la arquitectura del románico aragonés, al ser tan pequeño, el pueblo no brinda visitas a iglesias o monumentos que se destaquen. Dar un paseo por sus apacibles calles así como apreciar el paisaje de las sierras que rodean el pueblo, resulta muy recomendable para respirar un poco de aire fresco, disfrutando de la naturaleza.
Si deseamos probar la gastronomía de la zona, lo mejor es comprar algunos productos típicos en los pueblos contiguos para disfrutar de un banquete al aire libre en Campodarbe, bajo una buena sombra. Seguramente, no existe mejor plan que éste.

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Expedición al Valle del Navía

En la zona accidental del Principado de Asturias acapara nuestra atención el curso del río Navía, el cual integra un paisaje maravilloso de naturaleza desbordante. Valles, montañas, zonas boscosas y barrancos conforman el espacio perfecto para el turismo aventura, con múltiples propuestas de excursiones y actividades al aire libre.
También, como alternativa se pueden conocer los vestigios de antiguos asentamientos que se alzan en la margen izquierda del Navía.  Mientras que en sentido contrario podemos visitar el Aula de la naturaleza de Villalón.
Otros lugares donde es interesante realizar una parada son la Cova del Demo con sus pinturas rupestres, el castro del Chao San Martín y el museo etnográfico de Grandas.
Aquellos que viajen en familia, pueden combinar sin problema alguno las actividades con los niños, ya que hay un servicio de guardería activa en la que los pequeños llevan a cabo diversas actividades de acuerdo a su edad mientras los padres dan un paseo por la zona. 
La expedición al río Navía constituye una auténtica aventura, en la que recorreremos todo su cauce en diferentes etapas. Así, por ejemplo, lograremos descubrir el encanto natural del entorno durante los días de navegación en canoa, accediendo a rincones recónditos, a los que de otra manera no podríamos llegar. Lo que más llama la atención de este imponente paraje, son las estructuras naturales permanentes que se han formado por la conjunción de la piedra y la madera y que persisten con el paso del tiempo.
Cada actividad comporta el hallazgo de las costumbres ancestrales de la gente de la zona, con sus leyendas e historias que le dan un tinte especial a nuestro viaje.
Esta aventura nos llevará por los rincones de mayor belleza de la geografía asturiana, que incluyen pueblos de gran historia y un paisaje realmente conmovedor. Todo esto es amenizado por las delicias que pueden degustarse de sus fogones.
Durante la excursión no podemos resistirnos a recoger las Piedras de la Suerte (Quiastolitas), para lo cual debemos acercarnos hasta la Cueva del Demonio, en los alrededores del río Urubio. Es preciso señalar que estas piedras, eran usadas por los peregrinos del Camino de Santiago como una sierte de amuletos y elementos de veneración pagana para ahuyentar la tentación del diablo y el “mal francés”.
La estancia en este bello medio natural configura, con certeza, una grata experiencia para el viajero.

Turismo activo en Cercedilla

Cercedilla es un magnífico pueblo de montaña, que se halla en la zona noroeste de la Comunidad de Madrid.
Debido a su ubicación, en plena Sierra del Guadarrama, el municipio posee un territorio montañoso, con un clima de tipo continental, con veranos muy agradables e inviernos fríos con intensas nevadas, sobre todo en el Puerto de Navacerrada, el punto más alto del municipio.
Tales características, sumadas a una estupenda oferta cultural, de ocio y aventura, convierten al municipio en el lugar ideal para disfrutar de unas buenas vacaciones o una escapada de fin de semana.
La historia de Cercedilla queda de manifiesto en la magnífica calzada que cruza la Sierra de Guadarrama por el Puerto de la Fuenfría, fiel testigo de la presencia romana en la zona.
A lo largo de la calzada, hay numerosos puentes que fueron construidos para salvar los ríos y arroyos que atraviesa. Tales puentes, constituyen un claro ejemplo de la excelente calidad de la ingeniería romana, ya que se mantienen en perfecto estado de conservación a pesar del paso del tiempo.
Entre las principales construcciones religiosas, se encuentran la Iglesia Parroquial de San Sebastián, que está ubicada en la parte alta del casco antiguo, y la Ermita de Santa María, que fue erigida en el S.XVII y restaurada en 1955.
También, vale la pena visitar el Centro Cultural Luis Rosales, un antiguo matadero que desde 1998 funciona como centro de actividades culturales dedicado al poeta Luís Rosales; el Lavadero, situado en las inmediaciones del arroyo de la Teja o de Abajo; y la Fábrica de la Luz, localizada en la carretera de Las Dehesas.
Mención aparte merecen las fuentes y manantiales, todos ellos de gran valor cultural y medioambiental. Se ubican en el casco urbano así como en los caminos y sendas de los alrededores. Algunas de las más populares son: Fuente del Bolo, Fuente del Tomillar y la Fuente de los Geólogos.
En fin, qué más se puede pedir a este magnífico pueblo de montaña, donde es posible  disfrutar, en cualquier época del año, de su exquisita gastronomía, de su espectacular entorno y de sus montañas perfectas para el turismo de aventura.

Imagen:

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Aventura en Tella-Sin

El pueblo de Tella y el caserío de Sin conforman uno de los más atractivos municipios del Pirineo. Si bien su origen se remonta al año 1960, existen ciertos vestigios de la antigua población que pertenecen a épocas prehistóricas, siendo un ejemplo de ello  el dolmen megalítico de Piedra del Vasar. Incluso, en diversas cuevas, situadas en las cercanías del municipio, se hallaron restos de osos de las cavernas, que han convivido con el hombre en tiempos remotos.
Tella, posee una excelente ubicación, pues se alza a los pies de un magnífico accidente geográfico, una muralla calcárea que divide los ríos Yaga y Cinca. Dicha muralla natural guarece al pueblo del viento del norte, sumamente frío, que durante la época invernal azota la comarca del Sobrarbe.
En los alrededores de Tella se pueden apreciar numerosos parajes naturales de singular belleza, como es el caso de la Sierra de las Sucas, que ofrece al visitante espectaculares vistas, así como Punta Suelza, Peña Montalesa y Cotiella, por mencionar algunos. Saliendo de Tella, camino a Revilla, se halla uno de los miradores de mayor atractivo de la región.
Para los amantes del turismo aventura, este el destino perfecto para disfrutar  de las numerosas actividades que la zona ofrece para hacer. De este modo, se puede realizar el descenso de los cañones que están ubicados en este sector de los Pirineos, además de participar de excursiones a parques naturales, como por ejemplo los Valles de Pineta, Gargantas de Escuaín, Valle de Ordesa, Valle de Añisclo,  Francia y la Sierra de Guara. También, los más osados pueden practicar escalada o esquí alpino.
En cuanto al patrimonio del casco urbano de Tella, se destaca la ermita de los Santos Juan y Pablo, de gran interés arquitectónico, cuya cripta data del siglo XI.
Al mismo tiempo, puede visitarse el centro de interpretación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el museo etnológico y la oficina de información turística.

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