Bentarique y su tesoro

A tan sólo 32 kilómetros de Almería, donde comienza la Alpujarra, se halla Bentarique, pueblo de gran encanto que se halla cercado por huertas y que es muy popular por su tesoro árabe de fines del siglo XV que es expuesto en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
El tesoro de Bentarique, consiste básicamente en un collar de oro, un brazalete y una ajorca de plata, que ha sido objeto de una leyenda ligada a la riqueza del Al Andalus durante la época de la civilización muslmana.
Las termas de este pueblo si bien protagonizaron el periodo romano, deben su impronta a  los árabes.
Los sitios más importantes que no pueden dejar de ser visitados son la Plaza de San Jose, la Ermita de San José y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, esta última originaria del siglo. XV.
Precisamente, la plaza de San José sobresale por su maravilloso conjunto neoclásico, fruto de la recuperación económica y demográfica que propició el cultivo de la uva de Ohanes.
Aquellos que visiten esta población durante la primavera quedarán extasiados con el fresco aroma a azahar que desprenden sus árboles cítricos. Aroma que los acompañará en los recorridos por las huertas que se hallan en los alrededores de Bentarique. Lo que también les resultará sorprendente de este municipio almeriense es su magnífico entorno natural de belleza inexpugnable.
La Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, es todo un símbolo del poderío de la época, en la que se abrieron paso a los campanarios. Su construcción fue realizada a comienzos
del siglo XVI, y su edificio posee un marcado estilo mudéjar. El templo presenta la cabecera mayor levantada y techos de madera. Una ventana situada en uno de los laterales se halla rodeada por atauriques de decoración musulmana.

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Faramontanos de Tábara

Faramontanos de Tábara es un municipio perteneciente a la provincia de Zamora. Se trata de un lugar de encanto singular, con diversos atractivos para visitar.

La Fuente del Chariz, es una antigua fuente abovedada, que está ubicada en la parte baja del pueblo. Construida en piedra y con cubierta a dos aguas, fue utilizada para abastecer de agua potable a los locales.

El Puente sobre el Arroyo Matafios, de moderna construcción, permite cruzar el arroyo, aunque durante el verano el mismo permanece seco. Por aquí pasaba el tradicional camino de  Pozuelo y Moreruela, que a la vez servía para a las zonas de las huertas, los Rompidos y los Arrañales.

Por su parte, el Puente Quintos, que está situado en la carretera que conecta Tábara con La Tabla, le confiere al entorno un gran atractivo. Se trata de una construcción de 1920, que dispone de nueve arcos los cuales cubren los casi 100 metros que separan Tierra de Campos con la comarca de Tierra de Tábara.

El valle del río Esla se abre aguas arriba para dar lugar a los prados y campos de cultivo. Mientras que aguas abajo, el paisaje de la ribera se torna aún más espectacular, por su calidad de escarpado.

Al lado del puente de Quintos está la Ermita de la Virgen de la Pedrera o de los Montes Negros. Una de las principales festividades es la Romería en Granja de Moreruela, en la que los remeros se acercan hasta el Puente Quintos para la celebración.

Otro de los encantos del lugar es Los Tejares, un bonito paraje natural rodeado de encinas que se localiza en la falda de la Sierra de las Cavernas, a 5 Km. del casco urbano de la villa. Aquí puede apreciarse el bosque de ribera, así como alguna viña y alguna huerta.

Para apreciar la arquitectura religiosa vale la pena visitar la Iglesia de San Martin, que destaca por su retablo mayor de gran belleza dedicado a San Martín, el cual cuenta con un atractivo sagrario. A la vez, en el templo se conservan diversas tallas de especial interés.

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Turismo de sol y playa en Vera

Los amantes del sol y la playa, en su búsqueda de nuevos destinos para descansar, pueden recalar en Vera, un atractivo pueblo de la provincia de Almería. Este lugar es muy elegido por los que practican el naturismo, pues hay playas y hoteles que ofrecen exclusivamente servicios para los nudistas.
Esta localidad cuenta además con una oferta cultural sumamente interesante, debido al  patrimonio histórico y artístico que posee. En la zona del caso antiguo, con su entramado de calles estrechas y empinadas, pueden contemplarse los blancos caseríos cuyas fachadas alegran la vista de los transeúntes con sus flores. Por esta zona, se hallan los principales monumentos y edificios de Vera, como es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida a modo de fortaleza en el siglo XVI en el interior del recinto amurallado de la villa. También, se destacan el Ayuntamiento, edificio del siglo XIX donde se encuentra el Archivo Histórico, catalogado como uno de los mejores de la región; y el Museo Etnográfico y Arqueológico, sitio en el que se expone una maqueta de lo que según se cree fue un antiguo asentamiento musulmán que estuvo ubicado en el Cerro del Espíritu Santo.
En cuanto a los edificios de carácter religioso, vale la pena mencionar al Convento de los Mínimos, que atrae la atención por su iglesia fortaleza; la Iglesia de San Agustín, erigida a pedido de Carlos V en el siglo XVI; la Ermita de San Ramón, datada en el siglo XVIII; y la Ermita de la Virgen de las Angustias, patrona del municipio. Además, puede visitarse la Ermita de la Virgen de las Huertas, en las afueras del núcleo urbano, muy concurrida por los vecinos durante la celebración de la romería que se realiza aquí cada año. En torno a ella se localiza el Roceipón, uno de los más importantes yacimientos arqueológicos romanos de Vera.
Los visitantes no deben dejar pasar la oportunidad de visitar el Cerro del Espíritu Santo, sitio en el que se han hallado restos romanos y musulmanes de especial interés.
Para disfrutar del sol, Vera cuenta con un atractivo Paseo Marítimo, además de las playas de las Marinas, Puerto del Rey y la del Playazo, siendo esta última la preferida por los nudistas.

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Monumentos más importantes de Pastrana

Pastrana es un municipio localizado en la provincia de Guadalajara, que fue reconstruido por el cónsul Paterno Paterniano, de quien tomó su nombre, tras haber resultado destruido por obra del romano Tito Sempronio Graco.
Sus monumentos más importantes datan del siglo XVI, época de mayor esplendor de Pastrana, lo que le ha valido ser declarado conjunto Histórico Artístico.
Una de las visitas obligadas es el Palacio de los Duques o Palacio Ducal, una fortaleza de estilo renacentista que fue construida a mediados del siglo XVI, aunque nunca fue finalizada del todo, por iniciativa de doña Ana de Mendoza y de la Cerda, princesa de Éboli. Son de destacar su fachada con torreones así como su portada plateresca, rodeada por columnas corintias, y que lleva el escudo de los propietarios. En el interior dispone de salones de bonitos artesonados de madera tallada. Aquí fue donde, durante once años, debió permanecer recluida la princesa de Éboli, quien sólo tenía permitido ver el exterior una hora al día por un ventanal enrejado, de ahí que la plaza en la que está ubicada el palacio es conocida como Plaza de la Hora.
Pero si de edificios importantes hablamos, no podemos dejar de mencionar a la Colegiata e Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida sobre una antigua iglesia, de la que se conservan algunas partes como la torre y la portada sur. El resto del conjunto, en su mayoría renacentista, fue erigido entre los años 1625 y 1639.  El edificio consta de tres naves, y contiene un panteón debajo del presbiterio.
Hoy en día, funciona un museo donde antiguamente se encontraba la sala capitular.
También, puede visitarse el Convento de San Francisco, datado en el siglo XVI, que está situado en la Plaza del Deán, junto a la ermita de Santa Ana. La iglesia, de estilo barroco, ha sido levantada sobre otra anterior.
El Convento de San José, fundado en 1569 por la princesa de Éboli conjuntamente con Santa Teresa, posee una iglesia renacentista, con bóvedas de cañón que cubren tres tramos.
Otro de los monumentos religiosos es el Convento del Carmen, del siglo XVII, en cuyo interior acoge un museo de historia natural.
Vale la pena dar un paseo por la Plaza de los Cuatro Caños, donde antes se ubicaba el mercado. En el centro de la misma se alza una fuente por demás pintoresca.

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Descubre Tembleque

A escasos 56 km de la ciudad de Toledo se encuentra Tembleque, una pequeña población de la Comarca de La Mancha que ofrece al viajero una serie de lugares interesantes para descubrir.

En el caso urbano se halla la Casa Torres, construcción del siglo XVIII erigida en torno a un patio cuadrado que dispone de doble galería de columnas toscanas de piedra. Por su relevancia histórica ha sido declarada Bien de interés cultural.

En el pueblo pueden apreciarse también diversas muestras de arquitectura religiosa. Comenzamos visitando la Ermita de la Purísima, templo de una sola nave con fábrica de mampostería y cubierta por bóveda de cañón.

El itinerario puede continuar por la Ermita de la Vera Cruz, construcción neoclásica de planta octogonal que fue erigida en el siglo XVIII. La cúpula ý el coro, son los elementos más sobresalientes de esta ermita.

Otro de los edificios religiosos de especial interés es la Ermita de Loreto, templo de una nave con bóveda de cañón y portada adintelada. Su construcción se remonta al siglo XVII y es de claro estilo barroco.

Los monumentos de carácter religioso están representados, además, por la Ermita de San Antón, del siglo XVII, y la Ermita del Cristo de la Palma, fechada en el mismo siglo que la anterior.

La Plaza Mayor, de planta cuadrada, es otro de los atractivos de Tembleque. La plaza posee un pórtico que se extiende lo largo de las fachadas sur, norte y este, con columnas de granito.

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Tour por Villanueva de Alcardete

Villanueva de Alcardete, perteneciente a la Comarca de La Mancha, es una antigua población que se encuentra asentada a orillas del río Gigüela.

Su vasta historia queda reflejada en sus diversos monumentos, tal es el caso de la Ermita de Nuestra Señora de Gracia, una construcción de planta de cruz latina cubierta por bóveda de cañón. La ermita fue erigida en el siglo XVIII y exhibe un claro estilo neoclásico.

En la villa también puede visitarse la Ermita de San Isidro, templo que fue construido en el año 1950 sobre unos terrenos que fueron cedidos por D. José Collado Castell. Este edificio de una sola nave es de planta rectángular, y posee su interior muy iluminado gracias a los dos ventanucos atractivamente adornados con los que cuenta.

Otro de los ejemplos de arquitectura religiosa es la Ermita de San Roque, templo de planta rectangular cuya nave central, de gran valor arquitectónico, se halla cubierta por artesonado de par y nudillo.

Una visita a la Iglesia Parroquial Santiago Apóstol no puede faltar en el itinerario del viajero. Se trata de un templo del S. XVI que no posee un estilo arquitectónico definido, pues presenta una combinación de elementos góticos, renacentistas, barrocos y románicos.  A pesar de sus grandes dimensiones, posee un interior en el que prima la simplicidad.

Entre sus atractivos también puede mencionarse al Pilar Abrevadero, edificio cilíndrico que contiene un pozo, del cual era extraída el agua mediante un mecanismo impulsado por mulas. El agua se vertía al exterior por un caño y caía sobre pilas de piedra, de donde bebían los animales. El edificio es usado actualmente como sala de exposiciones.

El paseo puede continuar por el Pósito de Simón de Villanueva, una casa en la que, además de vender y prestar granos, funcionaba como un banco.

Una de las estampas de mayor atractivo de este pueblo es la que ofrece el Puente del Clemente, una construcción romana que presenta 6 ojos con arcos de medio punto, a través del cual es posible llegar a diferentes parajes del término municipal.

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Viaje en el tiempo en Trujillo

En la provincia extremeña de Cáceres se erige Trujillo, una ciudad que transporta en el tiempo al visitante a través de sus tesoros arquitectónicos de origen medieval.
Su paisaje arquitectónico está configurado por los restos de la muralla árabe y las torres de Santa María la Mayor y Santiago, desde donde partió el navegante Francisco Pizarro para acabar descubriendo Perú. Este aventurero español es la figura emblemática de la ciudad, tal como puede verse en la escultura hecha en su homenaje que preside la Plaza Mayor, punto de encuentro de los habitantes de Trujillo. Si deseamos conocer más acerca de su persona podemos visitar la casa museo Pizarro, que funciona en una casona medieval construida en el siglo XV.
Uno de los edificios que da cuenta del devenir de la historia de Trujillo es el de la Iglesia de San Martín, templo erigido durante el siglo XVI que posee dos puertas de acceso, la occidental, de claro estilo renacentista, y la meridional, a la que popularmente se la conoce como “la Puerta de Las Limas”.
La Iglesia de Santiago es uno de los templos más antiguos de la ciudad. Comenzó a construirse  en el siglo XII, siendo finalizado tras la conquista almohade, por lo que presenta un estilo romántico tardío.
La iglesia de Santa María la Mayor, considerada un legado arquitectónico de gran valor, se construyó en el siglo XIII, aunque del edificio original tan sólo se conservan unos pocos vestigios ya que debió ser reconstruida en el siglo XVI. De sus dos campanarios, destaca la “Torre Julia”, una réplica de la original que fue reconstruida en el siglo XX, pues la misma resultó seriamente dañada tras dos terremotos que azotaron la región.
Su legado árabe está representado por el castillo y la muralla, cuya construcción fue realizada entre los siglos IX y X sobre un promontorio que domina Trujillo. Del conjunto, sobresale el patio de armas con sus aljibes.
Una buena alternativa es realizar la ruta de los conquistadores, que nos conducirá por tres localidades: Trujillo, donde nacieron Orellana, García y Pizarro; Medellín, cuna de Hernán Cortés; y Guadalupe, pueblo que fue centro evangelizador del medievo español.
En Guadalupe no podemos dejar de visitar su  monasterio, declarado Patrimonio de la Humanidad y considerado centro cultural, religioso y político, en cuyo interior alberga interesantes tesoros artísticos y arquitectónicos.
Mientras que en Medellín, debemos visitar el monumento construido en honor a Hernán Cortés, precisamente donde antiguamente se encontraba la casa natal del conquistador.

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Turre

Turre es un municipio andaluz cuyos orígenes se remontan al siglo XVI, época en que Felipe II ordenó un plan de repoblación luego de la expulsión de los moriscos de estas tierras.
Uno de los principales monumentos de esta localidad de Almería es la iglesia parroquial de la Purísima, templo de estilo mudéjar que fue construido en el siglo XVI y remodelado dos siglos después. Otro edificio religioso de especial interés es la ermita de San Francisco de Asís, levantada en el siglo XVII.
Al visitar Turre, no hay plan mejor que hacer un recorrido por sus diversos yacimientos, como por ejemplo el de Cerro de Castellón, que contiene vestigios del poblado argárico de Gata; el de Los Gallardos, de carácter ibérico y romano; el del Poblado de Teresa, que conserva restos de los periodos Paleolítico Superior y Neolítico; y el de Poblados de Cabrera, de origen hispano-musulmán.
Otros de los tesoros que componen el patrimonio cultural de Turre son la fuente morisca, la Cueva de Los Murciélagos, un aljibe, la Cueva de la Palmera y los restos de una antigua  mezquita. 
En relación a la artesanía de este pueblo, se destacan los trabajos realizados con esparto y latón, además de toda clase de elementos decorativos confeccionados con encaje de bolillos.
La gastronomía típica de esta localidad de la comarca del levante almeriense sorprende al visitante con exquisitos platos, como las pelotas, la olla de trigo, la fritaílla, las migas con tropezones y los gurullos a base de conejo y perdiz.
Las principales festividades de Turre son las que se celebran en honor a San Francisco de Asís, las cuales tienen lugar entre el 3 y 6 de octubre. Durante las mismas, se realiza la tradicional corrida de cintas a caballos, que atrae a gente de toda la comarca.

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Qué ver en Argés

Argés es una población situada en la provincia de Toledo, a la cual es posible llegar tomando la carretera local que comunica la capital con Cuerva. Su término municipal se encuentra ubicado en un terreno de características sinuosas que es atravesado por las aguas del río Guajaraz.

El monumento más importante de esta localidad es la Iglesia Parroquial de San Eugenio Mártir, templo de estilo neoclásico que fue construido a inicios del siglo XVII. En un comienzo, perteneció a la Cofradia del Santísimo Sacramento de la parroquia de Santa María de Yébenes, pero fue donada a Argés en 1687 por el Dr. D. Bernardino de las Quentas y Zayas, quien fuera Presidente del Consejo de la Gobernación del Arzobispado de Toledo.

La Casa Medrano, es otro de los sitios de interés que alberga el municipio. Se trata de una antigua casa señorial de estilo barroco, cuyo origen se remonta a la época fundacional del pueblo. Esta construcción de dos plantas posee su fachada principal con varios huecos repartidos de forma desigual. Actualmente, es usada para alquiler de caballos.

Aproximadamente a 15 km de Argés puede visitarse la Torre Cervatos, construcción militar de planta cuadrada cuyo nombre deviene de la dehesa en la que se halla enclavada. En las esquinas posee fábrica de sillería, y de mampostería en el resto.

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Visita guiada en Los Yébenes

Los Yébenes es un municipio del sur de la provincia de Toledo, que se encuentra ubicado entre las comarcas de Los Montes de Toledo y La Mancha. Se caracteriza por la singularidad y belleza de sus parajes, por lo que se trata de un sitio propicio para aquellos que desean descansar disfrutando del contacto directo con la naturaleza.

La riqueza paisajística de Los Yébenes queda de manifiesto en lugares como el Coto Nacional de Los Quintos de Mora, sitio en el cual con frecuencia se llevan a cabo estudios cinegéticos. Asimismo, los montes y sierras que conforman el entorno constituyen el escenario perfecto para realizar visitas guiadas, tanto a caballo, en bicicleta o a pie.

En su término municipal pueden apreciarse además diversos molinos de viento, algunos de los cuales se encuentran completamente restaurados, así como las pinturas rupestres de la Sierra de Los Yébenes.

Entre sus monumentos más importantes puede mencionarse al Castillo de Las Guadalerzas, una fortaleza medieval que cuenta con una atractiva torre del homenaje, pero que desafortunadamente no puede visitarse más que su exterior ya que se trata de una propiedad privada.

El pueblo posee, a su vez, una interesante arquitectura religiosa que se ve plasmada en la Ermita de la Concepción, cuya nave está cubierta por falso techo; la Ermita de la Soledad, que dispone de una capilla mayor situada tras un arco triunfal de medio punto; la Ermita de San Blas, templo de una nave de estilo popular; y la Ermita del Cristo, que destaca por el artesonado de su interior. A ellas se les suman la Iglesia de San Juan, edificio del siglo XVII-XVIII que contiene un atractivo retablo barroco, y la Iglesia de Santa María, templo con planta de cruz latina que posee un retablo de estilo rococó.

La Casa del Prior, el Palacio de la Encomienda y Fuente Nueva, son otros de los sitios de interés de este pueblo apacible y lleno de encanto.

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