Turrillas, el balcón de las sierras

Turrillas, es un municipio andaluz que se alza en la sierra de Alhamilla y que es un balcón natural del barranco que se extiende hasta la Sierra de los Filabres. Su término municipal, se halla dominado por una imponente torre que en la antigüedad fue utilizada con fines defensivos ante el ataque de los piratas, provenientes de Turquía.
Los yacimientos arqueológicos encontrados en la región, que en su mayoría datan del periodo argárico, dan cuenta del origen de la población, la cual se ubicaría a mediados de la Edad de Bronce.
La localidad de Turrillas, dispone de una gran cantidad de lugares de interés que valen la pena conocer. Así, por ejemplo, en los alrededores del casco urbano de este balcón de la sierra es posible visitar la Ermita de San Antonio, un mirador desde donde se obtienen vistas panorámicas que merecen ser retratadas.
De paseo por las calles del casco urbano, que se hallan surcadas por casas encaladas de techos rojizos,  es posible apreciar su típico aspecto rural. Una de las edificaciones más importantes es la torre de la Iglesia local, que ha sobrevivido a numerosos enfrentamientos que se sucedieron a lo largo de la historia de Turrillas.
Otra muestra de su pasado histórico son los restos de la muralla de Los Pichiriches, la cual data de la Edad de Bronce.
De su entorno natural, Los Escalmados, Los Coloraos y Los Zapos, son algunos de los parajes que sobresalen, los cuales resultan perfectos para la práctica de senderismo, en contacto directo con la naturaleza. Al mismo tiempo, estas zonas han sido elegidas por los locales como segunda residencia, lo cual los transforma en entornos ideales para el turismo rural.

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Turismo rural de montaña en Bayarque

Bayarque es un pequeño municipio de la provincia de Almería, de tan solo 241 habitantes, que está ubicado sobre la Sierra de los Filabres. Desde siempre, se ha caracterizado por ser un reducido asentamiento vecinal pero, de todos modos, posee algunos atractivos de especial interés.

El pueblo, dividido en dos por una rambla, cuenta con algunas de edificaciones importantes, de las más peculiares de la provincia, que le confieren un  toque distintivo a este lugar, que aún conserva en sus calles angostas e intrincadas las huellas del pasado árabe.

Los dos núcleos en los que se divide la villa son: el barrio de la Ermita y el barrio del Pueblo, los cuales están atravesados por la Rambla. En su casco urbano, se hallan la iglesia de la Virgen del Rosario, construida en el siglo XVI; y la antigua casa del Marqués de Villena, ubicada en la calle Real.

Vale aclarar que en el barrio de la Ermita estuvo la ya desaparecida iglesia de San Antonio de Papua, de la cual solamente se conservan algunos pocos vestigios.

De paseo por el pueblo es posible apreciar alguna casa señorial o, una propuesta aún mejor, gozarr de la naturaleza del monte de El Coto, paraje que sobresale por su bosque de pinar autóctono. Asimismo, dispone de un área recreativa, denominada la Rosariera, ubicada al lado de la carretera que lleva a Bacares; al tiempo que cuenta con diferentes caminos que conducen hacia los alrededores de Sierra de Filabres.

De todos modos, si bien Bayarque no es un pueblo muy próspero, sí resulta muy indicado para realizar turismo rural de montaña, pues si hay algo que no le faltan son recursos naturales.

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Bédar,”el Mojácar interior”

Bédar es un antiguo pueblo minero, gracias a la explotación de los yacimientos de cobre y cinc, que cuenta con un interesante legado histórico.  Desde siempre, el municipio de Bédar ha sido catalogado por muchos como “el Mojácar interior” debido a su gran belleza. Por su ubicación, en las estribaciones de la Sierra de los Filabres, puede ser considerado un destino inmejorable para los amantes del turismo rural que anden en búsqueda de pasar unos días de descanso.
El esplendor que tuvo la minería en esta localidad impulsó definitivamente su crecimiento industrial, a tal punto que en 1888 poseía el primer cable aéreo de la provincia, el más largo de Europa, que conectaba El Pinar con la Garrucha.
Al pasear por sus calles, estrechas y empinadas, es posible apreciar la influencia de la época musulmana.
El Castillico de los Moros es su principal yacimiento arqueológico. Está situado sobre una ladera y en torno a él giran diversas leyendas que hablan acerca de tesoros que se hallan ocultos en este lugar.
Recorriendo el casco urbano es posible visitar infinidad de sitios de inmenso atractivo, como es el caso de la Iglesia de Santa María de la Cabeza, la antigua mezquita de Serena y la Ermita de Santa María de la Cabeza, entre otros monumentos.
El viajero no debe pasar por alto la oportunidad de acercarse al mirador de la Plaza de San Gregorio, desde donde se obtiene una magnífica panorámica del paisaje serrano.
Con respecto a su gastronomía, destacan las moragas, el ajo “colorao” y la fritada de emperador, entre otros platos. Para acompañar esta exquisita comida se puede probar el bizcocho de dátiles como postre.

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casaturismorural.com