Rutas y senderos de Arredondo

Arredondo, es una encantadora localidad del Alto Asón, en Cantabria. Su territorio, escarpado y agreste, no es muy concurrido debido a que se encuentra fuera de paso de las rutas habituales.

Los macizos calizos de cumbres elevadas, que accidentan el relieve tanto de Arredondo como de los municipios aledaños, engloban en su interior un conjunto de cavidades de características únicas. Dentro del término municipal de Arredondo, se ubica el Sistema del Cueto-Coventosa, que con sus 815 metros de desnivel es considerado uno de los más importantes de España. También, vale la pena mencionar a la Cueva de la Vallina,  que se destaca entre las cientos de cuevas y torcas que existen. Este excepcional mundo subterráneo convierte a Arredondo en uno de los sitios preferidos por los espeleólogos de toda Europa.

Desde no hace mucho tiempo, este territorio ha comenzado a ser frecuentado por montañeros y senderistas, pues Arredondo se ha encargado de promocionar este tipo de actividades en esta parte de Cantabria, desconocida por muchos. Esto ha dado lugar en la región a la señalización de algunos senderos de Pequeño Recorrido (PR), que han sido incorporados a una red de carácter comarcal.

Uno de los recorridos más recomendables para realizar, debido a que no reviste dificultades, es el “Camino de las Cabeceras de Alisas”, un sendero de 12 kilómetros con comienza y finaliza junto a la iglesia de Bustablao. El inicio del recorrido nos conduce por la pista asfaltada que llega al barrio de Tabladillo, subiendo luego hasta las cumbres de Alisas, en las que puede observarse un estupendo ejemplar de tejo. Después, el circuito discurre entre cabañas y rodea las cabeceras del valle, donde puede tomarse un desvío a la derecha para acceder hasta El Braneu, collado desde donde se vislumbra el valle del río Miera. Retomando el camino, se desciende hasta el barrio del Avellanal y Bustablao. Si bien se trata de una ruta fácil, es necesario saber que existe un desnivel de 400 metros que hay que salvar, con algunas pendientes pronunciadas.

También, se puede optar por recorrer el “Camino de Peña Lavalle”, ruta que asciende hasta los alrededores de la cumbre que lleva el mismo nombre, donde se asienta la Sima del Cueto. El sendero comienza en Arredondo, sube hasta el barrio de Socueva y pasa por las proximidades de la antigua  ermita rupestre de San Juan de Socueva, y continúa ascendiendo hasta las cabañas de Buzulucueva. El camino sube hasta un collado cercano a la cumbre, desde donde es posible contemplar una magnífica vista panorámica del valle del Asón. Son 6 kilómetros y más de 800 metros de desnivel, siendo por su dureza una excursión de jornada completa.

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Déjate embrujar por Zuheros

Una de las localidades por las que discurre la Vía Verde de la Subbética es Zuheros, un pueblo de Córdoba que se caracteriza por sus blancas calles y miradores que envuelven en una suerte de embrujo a todo aquél que pasa por aquí. No por nada se lo ha declarado Bien de Interés Cultural.
Zuheros puede ser tomado como punto de partida para llevar a cabo numerosas rutas de senderismo, así como excursiones por el entorno natural.
Si observamos desde el mirador, contiguo a la Cueva de los Murciélagos, apreciaremos el castillo-palacio, el cual forma parte del patrimonio monumental de la villa. Se trata de una construcción del siglo IX excavada en la roca, de origen árabe, que se halla situada sobre un imponente risco. Hoy el edificio alberga algunos vestigios de un palacio renacentista, desde donde se obtienen maravillosas vistas panorámicas de la localidad.
Adentrándonos en Zuheros, podemos visitar la Iglesia de los Remedios, una vieja mezquita en cuyo interior atesora un atractivo retablo, además de una talla de la Virgen datada en el siglo XIII.
También, vale la pena hacernos un tiempo para hacer una recorrida por los museos de la villa, comenzando por el museo arqueológico, donde se exhiben diversos materiales y utensillios hallados dentro de la Cueva de los Murciélagos; la Casa Muso y el Museo de Costumbres de Artes Populares “Juan Fernández”.
Pero, sin dudas, el plato principal de Zuheros es la visita a la Cueva de los Murciélagos, que se localiza en lo más alto de la montaña, aproximadamente a mil metros de altura sobre el nivel del mar; y sobresale por su interesante conjunto arqueológico. Este Monumento Natural, tal como ha sido declarada, llama la atención del viajero por sus atractivas formaciones calizas, pinturas y lagos. Aunque lo mejor de esta cavidad es, por cierto, el importante yacimiento arqueológico del Neolítico que alberga.
La cueva posee dos entradas: Cueva Grande, que conduce a una serie de corredores con estalactitas y estalagmitas de gran belleza, y Cueva Chica, por donde se encuentra la Sala de los Estratos. Si pensamos visitarla, es bueno que antes sepamos que esta cavidad posee unos 700 escalones en los 450 metros que están abiertos al público.

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Propuestas para explorar el interior de Alicante

El paisaje compuesto por montañas y valles que encontramos al adentrarnos al norte de la provincia de Alicante conforma un increíble escenario natural, donde además es posible participar de numerosas propuestas de turismo activo o realizar algún deporte de aventura, para disfrutas de la vida al aire libre.
Dicho entorno contrasta visiblemente con el carácter masivo de los principales centros turísticos de la Costa Blanca, pues en el interior lo que más sobresale es su paisaje rural, de enorme riqueza ambiental y paisajística, motivo por el cual buena parte de este enclave ha sido declarado zona protegida e integra la red europea Natura 2000.
Además, por esta zona existe una gran cantidad de vestigios que pertenecieron a los antiguos pobladores y que atraen mucho al turismo cultural, como las fortalezas medievales, asentamientos moriscos, los pozos de nieve y excelentes muestras de arte rupestre.
Sin dudas, el interior de Alicante permite al visitante estar en contacto directo con la naturaleza, gracias a sus poco más de seiscientos kilómetros de senderos y la vía verde del Serpis que propicia el  cicloturismo. Para hacer más apacible el paseo, hay una amplia oferta de alojamientos rurales y exquisita gastronomía.
Alicante es una provincia que todavía tiene mucho por descubrir, por lo que explorar el interior de la misma es una experiencia gratificante. Aquí, se puede practicar espeleología, senderismo, escalada, bicicleta de montaña y barranquismo, entre muchas otras actividades de turismo activo. Además de numerosos senderos, hay diferentes rutas que pueden realizarse, así como 250 simas, 25 barrancos y atractivas vías verdes para explorar.
En contraste con otras zonas de España, su agradable clima es ideal para la práctica de deportes de aventura todo el año.

Sotres: el rey del montañismo asturiano

Aquellos que desean conocer en profundidad el paisaje asturiano pueden optar por subir a Sotres, aldea muy concurrida por excursionistas y montañeros para iniciar rutas y escaladas.

El camino sube desde el puente de Poncebos, atravesando pequeños túneles, junto al río Duje. A unos 6 kilómetros más adelante se halla el valle de Tielve, donde es posible descubrir la tradición del queso de Cabrales y contemplar los rebaños de cabras y ovejas que pastan entre las peñas. El terreno es accidentado, con desniveles, y desde la carretera serpenteante pueden apreciarse pequeños valles.

Al llegar a Sotres, tras recorrer 11 km desde Poncebos, nos encontramos con un pueblo de tradición pastoril de unos 200 habitantes, donde las cabañas forman parte de la arquitectura popular, las cuales se alzan entre grandes extensiones de pastos.

Gracias a que se trata de un sitio muy elegido por los excursionistas, Sotres posee guías de montaña, así como un alto nivel de hostelería y una interesante oferta de productos artesanos. Debido a que esta aldea posee numerosas cuevas naturales para la maduración del queso de Cabrales, aquí es posible encontrar varios elaboradores de este queso tan particular.

El pueblo se halla cercado por los Picos de Europa, lo cual da lugar para el vértigo. En lo alto de este promontorio humano se puede contemplar el paisaje, en la más absoluta quietud. En las inmediaciones de Sotres hay sendas trazadas que permiten adentrarse en la zona de los Picos de Europa.

Los amantes del sederismo pueden ascender desde Sotres hasta el Lago de las Moñetas, una cumbre situada en las cercanías. Para llegar allí es necesario sortear un importante desnivel. En principio, es preciso dirigirse a los invernales del Texu, rumbo a Aliva, hasta las Vegas del Toro o de Sotres donde es común encontrar rebaños de ovejas. Justamente allí es donde comienza el valle de las Moñetas. El Lago es, por cierto, uno de los tantos paraísos asturianos. Quienes no deseen recorrer esta ruta a pie, pueden elegir hacerlo en  4X4.

Si proseguimos rumbo a Aliva, transitaremos cerca a la divisoria de Asturias y Cantabria, entre los macizos de los Urrieles y el de Andara. Tras cruzar el arroyo del Duje, conocido también como Vao Jumiello, podemos visitar la Ermita de la Virgen de las Nieves, lugar desde el cual es posible observar el Refugio de Aliva y las minas.

También, podemos partir desde la citada Vega de Sotres, en dirección Pandébano para llegar al Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu, un pitón aislado de gran altitud. No hace falta agregar nada más para conocer porqué el pueblo de Sotres es llamado el  rey del montañismo asturiano.

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Patrimonio natural de Anievas

A la hora de buscar un destino para vacacionar lejos del bullicio típico de la gran ciudad, el Valle de Anievas se presenta como una excelente alternativa. Ubicado en la comarca del Besaya, el valle lateral está atravesado por el río Casares.

Desde esta localidad, una carretera se interna en Anievas dando acceso a los cuatro pueblos del valle: Barriopalacio, Cotillo, Villasuso y Calga. El paisaje de Anievas es el típico de la media montaña de Cantabria, en el cual predominan los prados en los alrededores de los pueblos y las manchas boscosas se ubican en torno a algunas vaguadas.

Aparte de su maravilloso patrimonio natural, Anievas posee otros atractivos, como es el caso de la iglesia de San Andrés de Cotillo, templo románico que constituye un claro ejemplo de la  arquitectura popular.

Lamentablemente, los últimos cuatro hórreos montañeses han desaparecido. Pero en el pueblo de Cotillo pude contemplarse un hórreo, aunque de construcción moderna.

Aquellos que gustan del senderismo, pueden tomar la “Ruta del Valle de Anievas”, de creación reciente, que forma parte de una red de senderos que abarca la cuenca del Besaya. En sus 9 kilómetros de extensión, este circuito los conducirá por los cuatro pueblos del valle así como por los montes de componen su entorno. La ruta comienza en Barriopalacio y se encamina hacia el sur, pasando por un encantador valle, descendiendo luego al pueblo de Cotillo. El recorrido prosigue por un camino antiguo que conduce a Villasuso, y finaliza en el pueblo de Barriopalacio.

Otra ruta que se puede tomar es la que lleva hasta la cumbre de la Espina del Gallego (965). Parte del Alto del Portillón y recorre la divisoria de aguas con el Pas. Si bien se trata de una senda sin mayores dificultades, no se recomienda hacerla en los días de niebla pues correrían riesgo de perderse.

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El paisaje serrano de Alcudia de Monteagud

Alcudia de Monteagud es un pueblo típico de las sierras, que se caracteriza por conservar una de las mayores empedradas de toda España, la cual llamará seguramente la atención de los viajeros.
La población cuenta con numerosos yacimientos arqueológicos de gran interés, entre los que se encuentran restos de hachas confeccionadas en piedra que pertenecieron a los hombres que vivieron en las cuevas de los alrededores y que poseen una antigüedad de aproximadamente unos 6.000 años de antigüedad.
Para conocer de cerca el legado histórico que conserva la villa, lo mejor es realizar una visita a la Torre de Alhabia, que fue levantada en el siglo XII. También, podemos aprovechar conocer la Torre de los Casares y la Torrecilla, las cuales son conservadas junto a algunos restos de fortificaciones que antiguamente fueron utilizadas con fines defensivos.
En la parte más alta de Alcudia de Monteagud se halla el Monasterio, al cual debe su nombre esta localidad. Se trata de un sitio desde donde es posible contemplar fantásticas vistas de todo el paisaje serrano, así como de los municipios cercanos. Hasta aquí, llegan en peregrinación cada año tanto los habitantes de este municipio como los de Benizalón.
Dentro del casco urbano, pueden visitarse la Iglesia de la Virgen del Rosario, un templo originario del siglo XVI, y el edificio de la Parroquia de Santa María, el cual data del siglo XVII.
Aquellos que gustan de practicar senderismo, hallarán aquí el lugar ideal para hacerlo, puesto que cuenta con numerosas rutas que conducen hacia la zona más alta de la población como también a los alrededores  del entorno natural marcado por las sierras.
Por otro lado, los amantes del turismo rural tienen la opción de alquilar alguno de los tantos cortijos que hay disponibles y, de ese modo, dedicarse a descansar durante alguna de las paradas que realicen.

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Por las sendas de Calanda

La Villa de Calanda, situada al norte de la provincia de Teruel, posee en su término municipal un relieve suave, en el que predominan los valles y llanuras. En este territorio predominan los olivares además de las huertas dedicadas al cultivo del melocotón.
La población se encuentra surcada de numerosos caminos que resultan perfectos para practicar senderismo, como es el caso de las riberas del Guadalopillo, la senda de las aldeas, la subida de la Clocha y el Tolocha, y el que conduce al Convento del Desierto. Para apreciar la arquitectura típica del lugar podemos comenzar por visitar el Templo del Pilar, de especial interés, o la Iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza, una construcción de estilo neoclásico que consta de tres naves.
En la Plaza de España, nos topamos con la Casa Buñuel, un edificio de grandes dimensiones que pertenece a la familia Buñuel y en la que en diversas ocasiones se instaló el cineasta calandino Luis Buñuel, en su paso por su pueblo natal.
Otra de sus atracciones es la Nevera, una inmensa estancia, considerada  una de las más grandes de toda España, que fue usada en el pasado para la conservación de alimentos o bebidas.
En el sendero del Calvario, el cual posee alrededor de un kilómetro y es un tanto zigzagueante, se ubican dos grandes capillas. Absolutamente todos los Vía-Crucis se llevan a cabo en este monte, pudiendo destacar el de la noche del Jueves Santo en la que el monte es iluminado con cientos de antorchas.

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La Horra: la villa del buen vino

La Horra es una villa que se localiza sobre una pequeña ladera, en la provincia de Burgos, rodeada por un pinar extenso y frondoso. Es muy popular por sus vinos, cuya denominación de origen es “Ribera del Duero”, y bodegas, dado que buena parte de su territorio está ocupado por las viñas.

La Horra constituye la primera localidad en la cual fue introducida la variedad de Cabernet Sauvignon, uva traída desde Burdeos por el Hermano francés Martín Dumas, quien fundara la primera casa de su congregación en la villa.

Una de las visitas obligadas es el museo del vino, en el cual es posible conocer la historia del vino en el pueblo, además de apreciar los numerosos utensilios con los que se cultivaba que aquí se exponen. Lo mejor de este museo es, por cierto, la bodega subterránea.

Al mismo tiempo, es interesante remarcar la importante cantidad de bosques y pinares que circundan el pueblo, entre los que se destaca el Monte Villalobón, que cuenta con una ruta de senderismo creada por la Mancomunidad Ruta del Vino.

El monumento más importante de este lugar es la iglesia parroquial, que destaca por su portada clásica con un gran arco realizada por  Domingo de Ondátegui, arquitecto vasco que durante el siglo XVIII participó en la construcción de numerosas obras arquitectónicas, como la imponente torre de la catedral de El Burgo de Osma. El conjunto en sí mismo es maravilloso, en su interior  dispone de tres naves denominadas “de salón”. El altar mayor posee en su interior dos bajorrelieves del siglo XII que sobresalen por su arte.

Sus principales festividades tienen lugar el 12 de febrero, celebración que honra a Santa Eulalia de Barcelona, y el 15 de agosto, fiesta de la Asunción de Nuestra Señora. Además, se lleva a cabo la fiesta del nativo ausente que se inicia el jueves posterior a la de Asunción, donde se efectúa la ya clásica “decoración de los barrios”.

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Wikipedia

Bienvenidos a Villa

Villa es una localidad del Valle de Caldueño, ubicada entre el litoral cantábrico y los Picos de Europa, en Asturias.
Desde el punto más alto de Villa, puede contemplarse la Sierra del Cuera así como diferentes pueblos situados en sus alrededores.
Se trata de una población sumamente tranquila y de gran tradición, en la que sobresale la arquitectura popular.  Por lo que es un buen lugar para hacer turismo rural, disfrutando de paso de su rica cocina tradicional.
Vale decir que este pueblo es perfecto para descansar de la rutina, pues no cuenta con bares, ni hoteles, ni tiendas, excepto algún que otro alojamiento rural. Aquí, es costumbre la venta directa de pescado y pan a domicilio, de modo que nuestra experiencia será como realizar un viaje al pasado.
Los lugareños acostumbran bajar cada viernes hasta Posada, un pueblo que cuenta con un mercado en donde se pueden adquirir, entre otras cosas, productos de la huerta, quesos de elaboración artesanal, carnes y pescado.
Es posible, además, realizar diversas excursiones por los alrededores de Villa, por sitios de montaña o simplemente por la playa, ya sea a pie, en bicicleta o en coche.
Aquellos que prefieren pasear por la montaña, pueden aprovechar para ir a la Tornería, desde donde se obtienen maravillosas vistas de la costa cantábrica. También, se recomienda hacer un paseo hasta el Picu de los Resquilones.
Otra sugerencia es hacer una excursión desde El Mazuco hasta el Pico Peña Blanca, o sino tomar la Ruta del Valle de Viango, en un trayecto a pié que nos llevará por magníficos parajes, culminando en Purón.
Asimismo, si deseamos conocer a fondo el litoral de Llanes, qué mejor que visitar alguna de sus numerosas playas, muchas de ellas salvajes, que resultan propicias para realizar surf.

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