Senderismo en Calatayud

La ciudad de Calatayud, situada en la provincia de Zaragoza, en Aragón, dispone en todo su territorio de un gran número de caminos y sendas señalizadas que conducen al viajero por diferentes rincones por demás tranquilos.  Los senderos de la región se encuentran marcados de acuerdo a su extensión como de Pequeño Recorrido (PR) o Gran Recorrido (GR).
Sus valles, praderas y sierras se caracterizan por su vegetación exuberante. Entre sus principales enclaves naturales se encuentran las hoces del río Mesa, las sierras de Armantes y de la Virgen e Ibdes con su peculiar paisaje de las chimeneas de las hadas. También, resultan de especial interés el Parque Natural del Monasterio de Piedra, así como los valles del Ribota y Jiloca. Las aguas del río Jalón y sus afluentes conforman una importante red fluvial, dando lugar a un gran número de cascadas, embalses y grutas que embellecen el paisaje.
Los amantes del senderismo, seguramente se sentirán atraídos por visitar el Balneario La Virgen, que se halla sobre el río Mesa. Por aquí, hay una importante cantidad de senderos intercomunicados, encabezados por el GR 90.2 Sistema Ibérico, el cual comunica las ciudades de Tobed, Paracuellos de la Ribera, Codos, Aluenda, Viver de Vicor y Embid de la Ribera.
Por su parte, el PR-Z94 conduce al caminante hacia la profundidad de las Sierras de Vicort y del Espigar, en un sendero que discurre entre campos de cultivo y huertas.
Por otro lado, hay numerosas rutas que permiten ir de Jaraba a Calmarza. En función a la que escoja transitar el viajero, éste podrá descubrir diversos lugares, como por ejemplo el Puente del Diablo,  el Santuario de la Virgen, el mirador del Mesa, la Cañada del Campillo y el mirador de los Buitres.
Aquellos que deseen practicar bicicleta de montaña, tienen la opción de hacerlo tomando el sendero PR-Z92 que llega hasta la Sierra de Pardos. De todos modos, es importante saber que como se trata de un terreno pedregoso, solamente algunos tramos son aptos para transitar en bicicleta.

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Bárcena Mayor, el pueblo más antiguo de Cantabria

Bárcena Mayor es una antiquísima población, una de las más bellas de Cantabria, que se encuentra situada en el valle de Cabuérniga, en el corazón del Parque Natural de Saja-Besaya. Por lo que es el destino perfecto para quienes gusten del turismo rural.
A la villa se accede por Correpoco, en cuyas praderas se celebra cada año, a mediados del mes de agosto, la feria del ganado. El trazado de sus calles, así como el aspecto pintoresco de sus casas y su  maravilloso entorno natural, convierten a esta población en un pueblo lleno de encanto.
Según se dice, éste es el pueblo más antiguo de Cantabria y tal vez de España. Ha sido declarado conjunto histórico-artístico, debido a su asombroso estado de conservación.
Bárcena Mayor conserva sus antiguas construcciones, con sus típicas casas montañesas de galerías de madera y portalones, de las que sobresalen algunos soportales con arcos de sillares y clásica talla en madera con decoración en vigas, pilares y aleros. En fin, estas casonas representan lo mejor de su arquitectura original, algo que solo puede apreciarse en estas poblaciones de montaña.
Recorriendo sus callejuelas, es posible descubrir su carácter medieval y montañés, lo cual se evidencia en los zaguanes, lavaderos, hornos de pan y pajares.
También, aquí el visitante podrá disfrutar del trabajo de la madera que realizan los grandes artesanos del lugar, como las albarcas, las cachavas, los cubiertos, etc.
Siguiendo el curso de los ríos Saja y Argoza, en pleno entorno natural, se llega al alto del valle de Cabuérniga, conjunto histórico-artístico que contiene lo mejor de la arquitectura popular de la comunidad de Cantabria. Otros puntos de especial interés son el puerto de la Polombera, el Mirador de Cardosa, el Tajahierro y el Pozo del Amo.
Para aquellos que deseen practicar senderismo, encontrarán en Bárcena Mayor un buen punto de partida para incursionar en el medio natural, ascendiendo hasta la ermita o al puerto de Palombera, dando un paseo hasta la antiguo área de acampada del pueblo, el Llano Castrillo, entre otros senderos.

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Deportes de aventura en Llavorsí

En la Comarca del Pallars Sobirá, visitamos Llavorsí, un municipio catalán que posee seis pueblos agregados, a saber: Aidí, Santa Romà de Tavèrnoles, Arestui, Baiasca, Romadriu y Montenartró. 
Las casas se disponen escalonadas en las pendientes, en torno a la Plaza de la Iglesia, esta última presidida por la Iglesia   Parroquial de Santa Ana. En la zona noreste de la villa, están los restos de la antigua capilla románica de Santa Eulalia. También, puede apreciarse los restos del antiguo Castillo de Gilanery, el cual ha sido rehabilitado.
Al sur de la población, se ubica  el Santuario de Madre de Dios de Biuse, sitio que pertenece al antiguo Castillo de Biuse, del Condado de Pallars. Vale destacar que en 1985, muy cerca de esta ermita fueron encontradas numerosas piezas de la Edad del Bronce.
Llavorsí se caracteriza por su paisaje de montaña, escarpado y abrupto, por el que pasa el Río Noguera Pallaresa, el cual es perfecto para practicar diversos  deportes de aventura, como rafting, kayak, o piragüismo, entre otros, a través de un recorrido de 14 kilómetros, con tramos de diferente dificultad. La mejor época para realizar rafting es en los meses de mayo a junio, debido a que el caudal del río aumenta producto del deshielo.
A su vez, gracias a la excelente ubicación de esta localidad, el senderismo es otra actividad que predomina, pudiendo optar por diversas rutas. Aunque uno de los principales objetivos de los amantes de los deportes de aventura es el ascenso a la Pica d’Estats (3143 m.), el pico más alto de Cataluña.
Llavorsí es un pueblo rural, ideal para disfrutar de un fin de semana con mucha adrenalina. ¡Te invitamos a visitarlo!

O Grove, ¡allá vamos!

O Grove, situado en la provincia de Pontevedra, Galicia, es un municipio que combina una caprichosa geografía con paisajes excepcionales. Bellas playas muy bien equipadas y una pujanza turística compuesta por senderismo, golf, arqueología y una activa vida nocturna, son sólo una muestra de lo que te depara en tu viaje a O Grove.
La pequeña península de O Grove, localizada en la entrada de la ría de Arousa, se halla unida al continente por O Bao, un istmo que posee al este la marisma de Umia-O Grove y al oeste la playa de la Lanzada. Por medio de un puente, es posible acceder a la isla de A Toxa para disfrutar de las aguas termales, aprovechar para embellecerte en un spa, jugar al golf o, mejor aún, entretenerte en su estupendo casino.
Este paraíso de ensueños es, además, uno de los principales puertos pesqueros y marisqueros de la Comunidad Autónoma de Galicia.
Para despuntar el ocio, nada mejor que surcar las aguas del Arousa a bordo de algún catamarán o barco, hasta el muelle de O Grove. También, puedes optar por practicar surf, windsurf o kitesurf en las playas de La Lanzada, así como vela, moto náutica o remo en las playas localizadas al norte de la península. Para los más aventureros, está la posibilidad de realizar una excursión de buceo para descubrir los desconocidos fondos marinos del lugar.
Mientras que la naturaleza en O Grove te sorprenderá con rincones de una belleza inigualable, como es el caso de la ensenada de O Bao, un espacio protegido y la zona húmeda más importante de Galicia, o la laguna de A Bodeira, que sorprende por la gran variedad de aves migratorias que visitan el lugar. Otros de los espacios protegidos con los que cuenta el municipio son Red Natura 2000, Espacio Natural del Complejo Intermareal Umia-O Grove, A Lanzada, Punta Carreirón y la Laguna A Bodeira.
Si todo lo anterior te deslumbró ni qué decir entonces de los diez kilómetros de playa que ofrece O Grove, destacándose las  playas de A Lanzada, que cuenta con un bello paseo de madera,  Área da Cruz, orientada al sur, Raerios, la cual ofrece una hermosa vista de la Isla de Ons,  y la playa de Área das Pipas, ubicada en un entorno rural.
La geografía, la historia y las encantadoras playas de O Grove, convierten a este lugar en un destino verdaderamente de ensueño.

Litos: Un destino de naturaleza salvaje

Litos, es un pequeño pueblo de la provincia de Zamora que está situado en la Sierra de la Culebra. Este lugar atrae a los turistas por la belleza inigualable de su entorno, el cual resulta perfecto para realizar senderismo.

Recorriendo su entorno, el visitante puede, además de conocer nuevos lugares, descubrir  la naturaleza del lugar. La Sierra de la Culebra, es una reserva de caza que, en sus 67.000 hectáreas de extensión, alberga una gran diversidad de animales. Para apreciar una panorámica general de Litos se recomienda hacerlo desde el mirador de ICONA, ubicado en la peña Pedrizona (1055 m.).  También, desde este punto se pueden contemplar los bosques de pinos.

En la parte occidental de esta sierra se encuentra el monte Corral de Moros, donde se halla la fuente El Pilo, símbolo del pueblo. Asimismo, aquí se hallan las ruinas de lo que se cree pertenecieron a un castro prerromano. Aunque existen algunas leyendas que las conecta a dichas ruinas con una fortificación de origen musulmán.

Por otro lado, Litos es un destino muy propicio para la práctica de senderismo, puesto que cuenta con atractivos lugares y enclaves inhóspitos para descubrir, en muchos de los cuales es posible observar en estado salvaje algunos ejemplares de la fauna endémica de la región. Así, por ejemplo, se puede optar por realizar la Ruta de La Guadaña, que es óptima para hacer en familia. Se trata de un recorrido de unas dos horas que conduce a la cumbre del monte La Guadaña, situado a 903 metros de altitud. Si bien no es posible adentrarse en el paraje, la ascensión se puede hacer sin dificultades.

Los más expertos pueden decantarse por hacer la Ruta de La Balina, que conduce hacia un paraje que se caracteriza por la dureza del terreno y sus frondosos bosques de pinos; o bien la Ruta del Lobo, un sendero de dificultad media que es ideal para los amantes de la naturaleza.

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Visita guiada en Los Yébenes

Los Yébenes es un municipio del sur de la provincia de Toledo, que se encuentra ubicado entre las comarcas de Los Montes de Toledo y La Mancha. Se caracteriza por la singularidad y belleza de sus parajes, por lo que se trata de un sitio propicio para aquellos que desean descansar disfrutando del contacto directo con la naturaleza.

La riqueza paisajística de Los Yébenes queda de manifiesto en lugares como el Coto Nacional de Los Quintos de Mora, sitio en el cual con frecuencia se llevan a cabo estudios cinegéticos. Asimismo, los montes y sierras que conforman el entorno constituyen el escenario perfecto para realizar visitas guiadas, tanto a caballo, en bicicleta o a pie.

En su término municipal pueden apreciarse además diversos molinos de viento, algunos de los cuales se encuentran completamente restaurados, así como las pinturas rupestres de la Sierra de Los Yébenes.

Entre sus monumentos más importantes puede mencionarse al Castillo de Las Guadalerzas, una fortaleza medieval que cuenta con una atractiva torre del homenaje, pero que desafortunadamente no puede visitarse más que su exterior ya que se trata de una propiedad privada.

El pueblo posee, a su vez, una interesante arquitectura religiosa que se ve plasmada en la Ermita de la Concepción, cuya nave está cubierta por falso techo; la Ermita de la Soledad, que dispone de una capilla mayor situada tras un arco triunfal de medio punto; la Ermita de San Blas, templo de una nave de estilo popular; y la Ermita del Cristo, que destaca por el artesonado de su interior. A ellas se les suman la Iglesia de San Juan, edificio del siglo XVII-XVIII que contiene un atractivo retablo barroco, y la Iglesia de Santa María, templo con planta de cruz latina que posee un retablo de estilo rococó.

La Casa del Prior, el Palacio de la Encomienda y Fuente Nueva, son otros de los sitios de interés de este pueblo apacible y lleno de encanto.

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Torla, historia viva

La villa de Torla, situada en la provincia de Huesca, es poseedora de  una vasta historia y un patrimonio por demás singular.
Su casco antiguo, de origen medieval, se encuentra en perfecto estado de conservación, guardando auténticas muestras de la arquitectura tradicional altoaragonesa, como es el caso del Casón de los Viu, un palacio datado en el siglo XIV,  considerado una de las construcciones más importantes de todo el valle.
Otras construcciones interesantes son la Casa Ruba, Casa Bun y la Casa Lardiés, por mencionar algunas, las cuales se hallan construidas en piedra, y ostentan escudos nobiliarios en sus fachadas.
De la arquitectura religiosa, sobresale la iglesia parroquial, un templo del s. XVI, de estilo gótico tardío, que ha sido recientemente restaurado, admirado por su bella portada románica.           
Por otro lado, el magnífico escenario en el que se alza la villa posibilita la realización de diversas actividades deportivas, como rafting en el río Ara, considerado uno de los últimos ríos vírgenes del pirineo; hidroespeed y barranquismo.
El paraje montañés, durante el verano, es ideal para practicar senderismo, realizar ascensiones y escalada. Mientras que, en el invierno, se puede disfrutar del esquí de montaña, alpinismo y escalada en hielo.
Sin lugar a dudas, el principal lugar de interés de Torla es el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Monte Perdido, con sus 3355 metros de altitud, sobresale por ser el macizo calcáreo más alto del continente europeo, en cuyo relieve es posible encontrar una importante diversidad de ecosistemas.

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La riqueza arqueológica de Lupión

Lupión es una atractiva localidad de la provincia de Jaén que se destaca principalmente por su vasta riqueza arqueológica, un claro ejemplo del rico legado histórico de esta población.
Un torreón defensivo constituye el yacimiento arqueológico más sobresaliente de su entorno. Se trata de una construcción del siglo XIII, que representa lo único que queda de lo que en su momento fue un castillo.
Además de estos restos de la época medieval, también se conservan diversos vestigios del periodo islámico.
Paseando por las calles de su casco urbano, es posible vislumbrar algunos de sus monumentos más destacados, como es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de Asunción, una pequeña edificación datada en el siglo XV que combina diferentes estilos. Su estructura consta de tres naves, las cuales están separadas por pilares. Su fachada es más bien sencilla.
También, vale la pena visitar el Ayuntamiento y la plaza sobre la que se asienta, en cuyo centro dispone de una fuente.
Si queremos apreciar mejor el entorno natural de la villa, no hay mejor lugar para hacerlo que la campiña de olivares de gran extención que la circunda, además del paraje conocido como Casa de Máquinas, un sitio al que es posible arribar tanto en auto como a pie, realizando senderismo. En ambas orillas del río Guadalimar, el visitante se impactará con el verde intenso de su vegetación.
De la gastronomía típica de Lupión, merece la pena destacar las tortas a la Carda, elaboradas con una fina masa de pan; y Morrococo, un plato realizado a base de tomate, garbanzos y cebolla.

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Campodron, enclave medieval

Campodron, en la comarca de Ripollès, es un lugar mágico como pocos, debido a la belleza paisajística que lo destaca y el trazado medieval que aún conserva la villa.
Podemos visitar el museo dedicado a la vida y obra de Isaac Albéniz, músico oriundo del lugar, o dar un paseo por el espectacular puente románico que se alza sobre el río Ter, conocido como el Pont Nou, que ha sido declarado Monumento Histórico – Artístico por ser uno de los elementos más emblemáticos de Campodron. También, es interesante transitar por sus estrechos callejones, vislumbrando la peculiar arquitectónica de los antiguos edificios construidos en piedra, siendo un verdadero viaje en el tiempo por el Pirineo Catalán.
Para continuar con el paseo, podemos elegir recorrer sus dos núcleos medievales: Vila de Baix, ubicado a orillas del río Ter, y la Vila de Dalt; que se alza en una de las márgenes del Ritort. Es en esta última zona donde se encuentran las construcciones más significativas, como por ejemplo la iglesia de Sant Pere, templo románico del siglo XII que perteneció a un antiguo monasterio y la iglesia de Santa María, con reminiscencias góticas y románicas. Mientras que en Vila de Baix destacan la iglesia del Carmen y el edificio consistorial.
En las afueras del casco urbano, también existen diversos rincones de gran atractivo, como es el caso de la estación de esquí Valtter 2000, una de las más populares de esta zona  del Pirineo.
Caminando río arriba por el Alto Ter, encontraremos el entorno perfecto para practicar senderismo o realizar rutas de montaña, sobre todo en los pueblos de Llanars, Villalonga de Ter y Setcasest.
Llanars, es un típico pueblo de montaña, donde se emplazan grandes mansiones entre sus callejones. En el caso de Villalonga de Ter, este enclave medieval sorprende por su riqueza monumental.
Mientras que en Setcasest, destaca por sus casas con atractivos balcones adornados con flores. Sus calles, que fueron restauradas, le dan un aire especial a este pueblo.

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