Rutas por Mura

La provincia de Barcelona alberga muchos sitios interesantes para recorrer, tal es el caso de Mura, un municipio de la comarca del Bages que está ubicado en el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac.
Esta población, cuyos orígenes se remontan al año 978, se erigió en torno a la iglesia románica de Sant Martí, conservando aún hoy su encanto medieval en sus plazas y calles empedradas.
Este pueblo pintoresco se encuentra rodeado de cuevas, pozas, torrentes, pozas y cuevas, así como de fuentes y balmas, estas últimas son galerías que se forman en la base de las rocas producto de la erosión y que se hallan en torno a los diversos senderos y caminos.
Al estar ubicado en plena montaña, entre verdes promontorios, hace que Mura cuente con paisajes fabulosos. Una sola carretera, no muy transitada, lo atraviesa de un extremo a otro.  Y si bien es un pueblo pequeño, posee algunos bares con terraza que invitan a hacer un alto para tomar algo.
Para conocer a fondo Mura, vale la pena realizar las rutas de Riera de Nespres y Més de Mil Fonts, de dificultad mínima. 
Partimos del Centro de Información de Mura y nos disponemos a atravesar la riera a través de un puente de cemento hasta llegar rápidamente a la Font de la Mascarosa. Pasamos por la Font de la Noguera y el Molí, y continuamos hasta la Font de la Coma, que se halla entre huertos.
Al retomar el camino principal, pasaremos junto al Forn de Calç, un horno de cal que utilizado en el pasado para la extracción de este mineral de las rocas.
La próxima parada es en la Font del Foradot, un salto de agua natural detrás del cual hay una cueva pequeña que se ha formado en la roca. 
Luego nos dirigimos a la Font del Formatget, una fuente pequeña resguardada por un árbol donde podemos tomar un descanso.
Tras ello,  retornamos a Mura para tomar el camino que nos conduce primero a la Font de l’Era y después a la Ermita, desde la cual parte un sendero que sigue la riera. Unos metros más adelante de la Font de l’Escolà se halla el salto de agua Gorg del Pare, un auténtico paraíso terrenal.

Imagen:

Wikipedia

Observación de aves en el Parque Nacional de Monfragüe

El Parque Nacional de Monfragüe está ubicado en el centro de la provincia de Cáceres, justo donde confluyen los ríos Tajo y Tiétar. Las aguas de este último junto con otros cauces menos caudalosos excavan profundas gargantas hasta llegar al río Tajo, originando de ese modo un increíble sistema de cantiles rocosos.

Además de las áreas de bosque y matorral mediterráneo de gran valor tanto faunístico como ambiental, lo que más destaca del conjunto son las amplias extensiones de dehesas que se prolongan al norte y sur del Parque Nacional.

Monfragüe posee accesos fáciles y correctamente señalizados. En su interior sólo hay un núcleo de población, Villarreal de San Carlos, en donde se encuentran los centros de visitantes y de interpretación.

Vale destacar que el área de uso público es bastante reducida, pues la mayor parte del Parque Nacional se encuentra cerrado a los visitantes. Sin embargo, la zona visitable brinda excelentes lugares para la observación de aves. Para conocer mejor la riqueza ornitológica de Monfragüe, es sugerible realizar un recorrido por los principales miradores o aprovechar para hacer algunos de los itinerarios de senderismo que existen en el Parque y el entorno. Cabe señalar que la mejor época para avistar aves en el Parque Nacional es en primavera, entre marzo y mayo.

Uno de los miradores más simbólicos del parque es Salto del Gitano-Peña Falcón, un imponente cantil rocoso que está situado en la entrada desde Trujillo. Alberga una maravillosa comunidad de aves, compuesta por el buitre leonado, cigüeña negra, búho real, águila perdicera, halcón peregrino, etc.

La Serrana, La Tajadilla, La Báscula y Portilla del Tiétar, son otros de los miradores a los que se puede acceder.

En el interior del parque hay diversos elementos artísticos que merecen ser apreciados, como es el caso del castillo de Monfragüe y el puente del Cardenal. Mientras que en los alrededores se puede visitar el poblado prerromano de Torrejón el Rubio, el Museo Etnográfico de Serradilla, el Convento del Santo Cristo y la  iglesia parroquial de Serrejón en Plasencia.

Imagen:

Wikipedia

La Tinença de Benifassá

La  Tinença de Benifassá, es una sub-comarca de la Comunidad Valenciana que está compuesta por los pueblos de Coratxá, La Pobla de Benifassá, El Boixar, Fredes, Castell de Cabres, El Ballestar y  Bel,  todos ellos de aspecto medieval. De manera que las opciones a las que puede acceder el visitante, sobre todo en materia de turismo cultural y turismo rural, son realmente muy diversas.
En lo que respecta a la gastronomía, La Tinença es famosa por su exquisita cocina autóctona, de la que se destacan los platos a base de carne de caza, guisos y diversos productos naturales.
El paisaje de La Tinença es propicio para la realización de numerosas actividades, como paseos a caballo, turismo activo, senderismo y travesías en 4×4.
Los tintes de la postal que arroja el entorno de esta zona van variando con cada estación del año. Se trata de un lugar lleno de contrastes, que incluye una importante área de  cotos de caza, cursos de ríos, frondosos  valles y elevaciones del terreno que denotan su paisaje limpio.
Su principal atractivo es, sin duda alguna, el Parque Natural de la Tinença de Benifassà, el cual abarca diferentes poblaciones. Posee una abundante fauna y flora, y es una zona que puede recorrerse gracias a las diversas rutas con las que cuenta, las cuales llevan a los visitantes a conocer sus diferentes embalses y bosques. La ruta roja, que se extiende desde el Portell de l’Infern hasta el Salt de Robert, es una de las más elegidas por los amantes del senderismo y del turismo activo.
No hace falta esgrimir más motivos para visitar La Tinença de Benifassá. ¡Anímate a descubrirla!

Imagen:

http://www.rutaslatinensa.com/wp-content/uploads/2012/06/la-pobla.jpg

Rutas por Cillorigo de Liébana

El Valle de Cillorigo forma parte de la comarca de Liébana junto a otros tres valles: el del río Deva (Valdebaró), Quiviesa (Valle de Cereceda) y Buyón (Valdeprado). El área occidental del municipio de Cillorigo es muy accidentada debido a la presencia de los Picos de Europa, en tanto que en el norte del término municipal  pueden contemplarse las gargantas de los ríos Corvera y Urdón, así como el Desfiladero de la Hermida. En dirección al este, se halla el fantástico Valle de Bedoya, que se esconde en las  laderas del Peña Sagra. ´

También esta zona se destaca por su patrimonio histórico-artístico, en el que se incluye la iglesia mozárabe de Santa María de Lebeña, templo del siglo X que es considerado una de las joyas arquitectónicas más interesantes de Cantabria. En todos los pueblos pueden apreciarse estupendas muestras de arquitectura popular, pero Cillorigo se presenta como una auténtica reserva de patrimonio.

En Cillorigo de Liébana hay múltiples opciones para caminar, desde las rutas por el macizo oriental de los Picos de Europa hasta paseos por los poblados del valle. Para acceder con mayor facilidad a las cumbres del macizo oriental de los Picos de Europa se recomienda hacerlo desde el Circo de Ándara, donde hay un refugio que es de gran ayuda si deseamos movernos por esta zona. Es el Casetón de Ándara, ubicado a 1.700 metros de altitud, en la base de la Pica del Mancondíu. De este modo, podemos ascender a las cumbres más elevadas del macizo: la Morra de Lechugales (2.441), Silla Caballo (2.438) y Pica del Jierru (2.426); u optar por subir a la cima del Samelar (2.227) y el Pico San Carlos, de fácil acceso. Desde estas cumbres es posible contemplar panorámicas maravillosas. Debido a que se trata de picos muy elevados donde la nieve está presente la mayor parte del año, solamente se aconseja su ascensión durante el verano.

Otra alternativa es realizar una excursión a Collado Pelea, una travesía que va desde Cabañes a Bejes. Se puede ascender también desde Lebeña a través del barrio de Allende. Incluso, podemos acercarnos hasta el Puerto de las Brañas desde una pista que parte del Collado Pelea, una encantadora zona de pastos cercana al nacimiento del río Corvera.

El municipio cuenta además con senderos señalizados, como es el caso del “Sendero de la Reserva de Saja” (GR-71), que va desde Polaciones por las laderas de Peña Sagra e ingresa por el Collado de Taba a Cillorigo, descendiendo por la ermita de San Tirso y el monte Casillas. El recorrido continúa por la margen izquierda del Deva, pasando por Tama, Pendes, Cabañes, Collado Pelea y Bejes. La última etapa se extiende desde Bejes hasta Sotres (Asturias), en el interior del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Imagen:

http://www.ayuntamiento.org/fotos/ayuntamiento-cillorigo-de-liebana-225425.jpg

 

Valle de Guriezo

El Valle de Guriezo, la zona baja de la cuenca del río Agüera, se encuentra lindante con Vizcaya y Castro Urdiales, en  Cantabria. Desde el pueblo de Agüera, el río homónimo atravieza un encantador y amplio valle hasta su desembocadura en El Pontarrón, dando origen a la Ría de Oriñón.

Vale aclarar que Guriezo es un conjunto de 24 barrios que se hallan diseminados por la llana del valle y las laderas contiguas. Entre las entidades de población que más se destacan se hallan El Puente, la capital del municipio, y Trebuesto, uno de los barrios de mayor población que sirve de acceso al embalse del Juncal.

El patrimonio natural y cultural de Guriezo es muy variado. Uno de sus principales atractivos es el Pico las Nieves (778 metros), que alberga en su cima a la ermita del mismo nombre. En todo su entorno existen diferentes restos de monumentos megalíticos, como el menhir del Ilso de Lodos y un túmulo situado en las proximidades. Otro paraje de especial encanto es el Embalse del Juncal, ubicado en las elevaciones que existen al sur del valle. También pueden encontrarse diversos vestigios megalíticos en la divisoria con el municipio de Castro Urdiales.

En cuanto al patrimonio histórico-artístico, merece la pena destacar la iglesia de San Vicente de la Maza, construcción del siglo XVII que está ubicada en mitad del valle, circunscripta por un frondoso encinar. Otro sitio de especial interés es la Ferrería de Laiseca, aunque no puede visitarse debido a que es una propiedad particular. También, puede apreciarse la arquitectura popular de este valle, cuyas casas son de un estilo muy pintoresco y típico de la zona de Cantabria  más allá del Asón.

Una de las excursiones más recomendadas es la subida al Pico las Nieves (778 metros), la cima más alta del valle, a través de la ruta que comienza en el barrio de Landeral.

Otro itinerario interesante es el del Embalse del Juncal, paraje que sobresale por su gran belleza natural y absoluto sosiego. Para acceder a él, es necesario tomar la pista que sube desde Trebuesto y que discurre por bonitos parajes agrestes. Esta ruta, que recorre el trazado original del canal, es un tanto dificultosa debido a que hay que caminar por laderas peñascosas con precipicios de gran altitud y algún túnel que conduce a sitios un tanto peligrosos.

Imagen:

http://www.laspain.com/Cantabria/Guriezo_Cantabria1.jpg

Paseo por la costa de Bárcena de Cicero

Bárcena de Cicero es un municipio de la comarca de Trasmiera, localizado en la ribera de la Bahía de Santoña. La ría y el puente de Treto lo separan de Colindres.

Posee el paisaje típico de la costa de Cantabria, con suaves relieves cubiertos de praderías y amplios eucaliptales, quedando sólo algunos vestigios de los bosques originales. Los pueblos se hallan dispersos, con diversos barrios y viviendas diseminadas a lo largo de las carreteras. Esto dota a la zona de un paisaje rural afable, donde sobresale el verde de las masas forestales.

De todos modos, lo que despierta mayor interés en Bárcena de Cicero es su franja costera, que se caracteriza por sus marismas y zonas intermareales incluidas en la Reserva Natural de las Marismas de Santoña y Noja. Para acceder a ella, se lo debe hacer desde Cicero, Treto, Gama o Adal.

Al realizar paseos por el interior del municipio, podremos conocer por ejemplo el monte o barranco de Ocina, que limita con la Junta de Voto. Para llegar acá es necesario tomar la carretera de Carasa a la altura de Treto, desviándose hacia Nates, para arribar al Puente de Ocina, comienzo de la pista que conduce hasta el barranco.

Otra opción es incursionar por la pista que sube hasta La Tejera de Moncalián, desde el pueblo que lleva el mismo nombre.Se recomienda continuar por las ventas del Pico y de Cobos hasta llegar a la pista por la que se accede a Vidular, el barrio más alejado del municipio.

Imagen:

Wikipedia

Rutas y senderos de Arredondo

Arredondo, es una encantadora localidad del Alto Asón, en Cantabria. Su territorio, escarpado y agreste, no es muy concurrido debido a que se encuentra fuera de paso de las rutas habituales.

Los macizos calizos de cumbres elevadas, que accidentan el relieve tanto de Arredondo como de los municipios aledaños, engloban en su interior un conjunto de cavidades de características únicas. Dentro del término municipal de Arredondo, se ubica el Sistema del Cueto-Coventosa, que con sus 815 metros de desnivel es considerado uno de los más importantes de España. También, vale la pena mencionar a la Cueva de la Vallina,  que se destaca entre las cientos de cuevas y torcas que existen. Este excepcional mundo subterráneo convierte a Arredondo en uno de los sitios preferidos por los espeleólogos de toda Europa.

Desde no hace mucho tiempo, este territorio ha comenzado a ser frecuentado por montañeros y senderistas, pues Arredondo se ha encargado de promocionar este tipo de actividades en esta parte de Cantabria, desconocida por muchos. Esto ha dado lugar en la región a la señalización de algunos senderos de Pequeño Recorrido (PR), que han sido incorporados a una red de carácter comarcal.

Uno de los recorridos más recomendables para realizar, debido a que no reviste dificultades, es el “Camino de las Cabeceras de Alisas”, un sendero de 12 kilómetros con comienza y finaliza junto a la iglesia de Bustablao. El inicio del recorrido nos conduce por la pista asfaltada que llega al barrio de Tabladillo, subiendo luego hasta las cumbres de Alisas, en las que puede observarse un estupendo ejemplar de tejo. Después, el circuito discurre entre cabañas y rodea las cabeceras del valle, donde puede tomarse un desvío a la derecha para acceder hasta El Braneu, collado desde donde se vislumbra el valle del río Miera. Retomando el camino, se desciende hasta el barrio del Avellanal y Bustablao. Si bien se trata de una ruta fácil, es necesario saber que existe un desnivel de 400 metros que hay que salvar, con algunas pendientes pronunciadas.

También, se puede optar por recorrer el “Camino de Peña Lavalle”, ruta que asciende hasta los alrededores de la cumbre que lleva el mismo nombre, donde se asienta la Sima del Cueto. El sendero comienza en Arredondo, sube hasta el barrio de Socueva y pasa por las proximidades de la antigua  ermita rupestre de San Juan de Socueva, y continúa ascendiendo hasta las cabañas de Buzulucueva. El camino sube hasta un collado cercano a la cumbre, desde donde es posible contemplar una magnífica vista panorámica del valle del Asón. Son 6 kilómetros y más de 800 metros de desnivel, siendo por su dureza una excursión de jornada completa.

Imagen:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9d/Iglesia_de_San_Pelayo.JPG/450px-Iglesia_de_San_Pelayo.JPG

 

Déjate embrujar por Zuheros

Una de las localidades por las que discurre la Vía Verde de la Subbética es Zuheros, un pueblo de Córdoba que se caracteriza por sus blancas calles y miradores que envuelven en una suerte de embrujo a todo aquél que pasa por aquí. No por nada se lo ha declarado Bien de Interés Cultural.
Zuheros puede ser tomado como punto de partida para llevar a cabo numerosas rutas de senderismo, así como excursiones por el entorno natural.
Si observamos desde el mirador, contiguo a la Cueva de los Murciélagos, apreciaremos el castillo-palacio, el cual forma parte del patrimonio monumental de la villa. Se trata de una construcción del siglo IX excavada en la roca, de origen árabe, que se halla situada sobre un imponente risco. Hoy el edificio alberga algunos vestigios de un palacio renacentista, desde donde se obtienen maravillosas vistas panorámicas de la localidad.
Adentrándonos en Zuheros, podemos visitar la Iglesia de los Remedios, una vieja mezquita en cuyo interior atesora un atractivo retablo, además de una talla de la Virgen datada en el siglo XIII.
También, vale la pena hacernos un tiempo para hacer una recorrida por los museos de la villa, comenzando por el museo arqueológico, donde se exhiben diversos materiales y utensillios hallados dentro de la Cueva de los Murciélagos; la Casa Muso y el Museo de Costumbres de Artes Populares “Juan Fernández”.
Pero, sin dudas, el plato principal de Zuheros es la visita a la Cueva de los Murciélagos, que se localiza en lo más alto de la montaña, aproximadamente a mil metros de altura sobre el nivel del mar; y sobresale por su interesante conjunto arqueológico. Este Monumento Natural, tal como ha sido declarada, llama la atención del viajero por sus atractivas formaciones calizas, pinturas y lagos. Aunque lo mejor de esta cavidad es, por cierto, el importante yacimiento arqueológico del Neolítico que alberga.
La cueva posee dos entradas: Cueva Grande, que conduce a una serie de corredores con estalactitas y estalagmitas de gran belleza, y Cueva Chica, por donde se encuentra la Sala de los Estratos. Si pensamos visitarla, es bueno que antes sepamos que esta cavidad posee unos 700 escalones en los 450 metros que están abiertos al público.

 Imagen:

http://www.urbecordoba.com/wp-content/uploads/2011/01/cueva-de-los-murcielagos.jpg