Senderismo y escalada en Peña Oroel

Huesca alberga numerosos paisajes y localidades de gran atractivo, como es el caso de Peña Oroel, una formación rocosa, cuya escalada a la cima forma parte de una de las rutas turísticas más desafiantes de la región.
Se trata de una de las atracciones naturales de Jaca que goza de mayor popularidad, sobre todo porque se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad.
Peña Oroel integra el sistema de rocas que se encuentran enclaustradas entre el Pre-Pirineo (Partacua) y las sierras exteriores de Guara. Gracias a sus  fáciles accesos, es el sitio perfecto para realizar senderismo y recorridos por la zona.
La ruta hasta las bases transcurre a través de ríos y caminos angostos, circunscriptos por tupidos bosques y siempre con la cima del monte como único punto de referencia.
La base norte, que se puede visitar en automóvil, ofrece un verdadero regalo para la vista por la belleza de sus paisajes, marcados por un muro de piedra rojiza con una pendiente pronunciada y repleta de pinos y abetos. En tanto que para acceder a la base sur es necesario contar con un vehículo 4×4.
Más allá de su belleza natural, Peña Oroel es el centro de numerosas leyendas e historias, según las cuales la reconquista de Aragón habría comenzado cuando unas hogueras en lo alto sirvieron de señal para empezar el ataque. Al mismo tiempo, hay leyendas que le confieren propiedades mágicas a este lugar, pues forma el vértice oriental de un triángulo integrado por San Adrian de Sasabe y San Juan de la Peña. Y hasta hay las que hablan de la existencia de un tesoro o una mina escondida que jamás ha sido hallada.
Lo real es que Peña Oroel representa una de las atracciones turísticas que no podemos ignorar en nuestro paso por Jaca. Sin dudas, ésta es una excursión perfecta para los seguidores del turismo activo.

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Montilla

Montilla, es una encantadora localidad que cuenta con el privilegio de albergar numerosas bodegas, las cuales son consideradas por los lugareños como los santuarios del vino, lo que las convierte en sitios de visita obligada. Y es que en este pueblo si hay algo que abunda es el vino, de sabor y aromas inigualables.
Además, Montilla posee importantes yacimientos arqueológicos, que contienen restos pertenecientes a diferentes períodos, que van desde el Paleolítico hasta la época romana.
En lo alto del cerro donde se erige esta población se alza el Castillo de Montilla, una antigua fortaleza del siglo XVIII de la cual sólo pueden apreciarse algunos restos.
También, en un recorrido por el núcleo urbano pueden contemplarse diversos monumentos de gran valor, que convierten a esta localidad en el destino ideal para los amantes del turismo cultural.
La ruta turística nos conduce primero a la Casa del Inca Garcilaso, donde residió y escribió buena parte de su obra, y que actualmente acoge a la oficina de turismo.
Para apreciar sus edificaciones de carácter religioso, qué mejor que recorrer las Iglesias de Santiago, de San Sebastián, de Francisco Solano y la de la Encarnación. A ellas, se le suma el Convento de Santa Ana, un edificio de estilo toscazo en cuyo interior alberga un retablo mayor de gran historia.
Para finalizar la ruta, podemos visitar el Museo Histórico Local, que se destaca por es uno de los más didácticos de la comarca.
Por su ubicación, Montilla es el sitio adecuado para la práctica del senderismo y el turismo rural. Aunque también podemos aprovechar para dar paseos en bicicleta, y disfrutar de las maravillosas vistas que nos ofrece la Sierra de Montilla.

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