Descanso soñado en Isla Canela

Para todos aquellos que están buscando escapar de la rutina, existe Isla Canela, un lugar sensacional que les dará la posibilidad de perderse del trajín diario.
Isla Canela posee un paraje espectacular, con playas vírgenes y un increíble entorno natural. Se trata, además, de un lugar sumamente tranquilo, que se encuentra en franca expansión urbanística y turística.
En la isla, que forma parte de la Costa de la Luz, podrás pasar una temporada estupenda, disfrutando de paseos fluviales por el río Guadiana, una excursión muy reconfortante por cierto. 
Además, podrás conocer los alrededores de la isla gracias al Puente Internacional del Guadiana, el cual ha sido construido para aportar nuevos horizontes turísticos a esta comunidad, que recibe visitantes de todas partes, en especial  desde Algarve.
Sus playas, conforman una franja de arena fina muy extensa que realmente dejarán impactado. Es fácil de sorprenderse con las dunas y las marismas, muy atractivas ya sea para oriundos como para turistas.
Para los amantes del deporte, Isla Canela dispone de un magnífico  campo de golf, que se destaca por encima de todos los de la región. En caso que no seas un  experto golfista, podrás conformarte disfrutando de un paraje muy bello. También podrás visitar Ayamonte y Punta del Moral, dos lugares dignos de visitar.
También, podrás conocer la Torre Canela, una construcción del siglo XVI que representa un verdadero legado de la historia. Mientras que en el Barrio de la Canela, se recomienda visitar la capilla del Carmen, una iglesia del siglo XIX, que se halla muy bien conservada y en cuyo interior se conserva la imagen de la Virgen del Carmen, la cual cada 16 de julio, durante las romerías, es llevada en andas hasta el río de la Isla Canela en una jornada difícil de olvidar.
En cuanto a la gastronomía marina del lugar, los pescados y los mariscos componen los principales platillos.
Al mismo tiempo, este bonito destino te brinda la posibilidad de disfrutar del mejor turismo verde de la zona, una atractiva propuesta en la que podrás remontar ríos, conocer laberintos de caños y las marismas.
En fin, muchas son las razones que permiten afirmar que Isla Canela es un lugar paradisíaco y una sensacional opción para todos aquellos que decidan alejarse de la pesada rutina y gozar de tranquilidad, tanto en cada una de sus playas como en los paseos turísticos que te ofrece este destino.

Recorrido ornitológico por el río Guadiana

Hoy realizaremos un recorrido ornitológico por el río Guadiana. En su paso por Badajoz, el Guadiana se halla embalsado por un azud, una presa de regulación de pequeñas proporciones que ayuda a que su cauce se mantenga a un nivel casi constante.

La ruta se puede efectuar por cualquiera de las dos orillas, pues ambas posee buenos accesos y ofrecen grandes posibilidades de observar aves. En este caso, preferimos hacerla por la margen izquierda.

El primer tramo del recorrido se inicia en el Puente de la Autonomía, que es el primero de los cuatro puentes que encontramos sobre el Guadiana. Desde aquí, es posible apreciar estupendas vistas del tramo del cauce donde desembocan los ríos Rivillas y Gévora. A la vez que se pueden contemplar panorámicas de la Alcazaba árabe y del casco antiguo de la ciudad de Badajoz. Caminamos hasta donde está el Puente Viejo o Puente de Palmas, ubicado justo enfrente de Puerta Palmas, una puerta monumental que es todo un símbolo de Badajoz. Es preciso señalar que el Puente Viejo es peatonal, de modo que es el sitio ideal para dedicarnos a la observación de aves. Luego, continuamos surcando la orilla hasta llegar al Puente de la Universidad, punto en el que culmina el tramo peatonal y tiene su inicio un estrecho sendero que conduce hacia el Puente Real.

La segunda parte de la ruta comienza en un camino de tierra que discurre por debajo del Puente Real y que nos lleva hasta una pista asfaltada de 1.800 m que surca el río. La pista finaliza en una rotonda que se halla un poco más adelante del edificio del Club de Piragüismo de Badajoz. El trayecto lo podemos realizar en coche, parando cada tanto para avistar aves, o a pie a través de un sendero que hay entre la pista asfaltada y la orilla del río, donde se puede apreciar mejor la vegetación de ribera. Si tomamos el camino de tierra que nace en la rotonda llegaremos hasta el muro del azud, donde hay un mirador para observar a las aves.