Villoria de Órbigo

Villoria de Órbigo, es un pequeño pueblo de la provincia de León que se destaca por su rica arquitectura religiosa.

El Monasterio Norbertino de Santa María de la Asunción, cuya fundación data del año 1243, se presenta como el edificio más significativo de esta localidad. Su edificio debió ser reconstruido en varias ocasiones, por lo que solamente el arco de la entrada pertenece a la estructura original. Por desgracia, un incendio ocasionó graves daños al miseo, los almacenes y la zona de hospedería. En verdad, es una auténtoca joya de la provincia de León.

Continuando con el recorrido por los edificios religiosos, visitamos la Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, una construcción de estilo neoclásico que fue levantada en 1782. A fines del siglo XX debió ser derribada y fue reconstruida conservando los mismos sillares y campanil.

También, vale la pena destacar a la Ermita de las Angustias, cuyo origen se remonta al año  1680, época en que funcionaba como iglesia de la Veracruz. En su interior, puede apreciarse el retablo y la Urna datada en el siglo XIX, que contiene un cristo en madera y pelo natural.

Al mismo tiempo, Villoria posee restos de la época romana, como la Ponteja Cal y Canto y las termas, una antigua zona de baños de la que se conservan sus muros de arena, canto y cal.

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Turismo monumental en Almería

Almería, además de ser constituir una zona ideal para disfrutar del sol y la playa, aspectos muy requeridos por parte del turismo, es perfecta para aquellos que se inclinen por el turismo monumental.
En toda la provincia existen numerosos restos romanos, sin dudas los más antiguos, aunque tal vez el más destacado e interesante es el del Cerro de Villavieja, en Berja, donde todavía se preserva un anfiteatro sin excavar, entre otros vestigios.
También, vale la pena realizar una excursión al  yacimiento de Murgi y el mausoleo de El Daymún en El Ejido, así como a los Acueductos de Carcuz en Vícar, el puente de Alhama de Almería y los vestigios de los baños romanos que aún se conservan en el Balneario de Sierra Alhamilla en Pechina. Tales restos son solo una muestra, quizás la más significativa de lo que podemos hallar de la época romana, aunque hay otros lugares menos corrientes que también merecen ser visitados. 
Vale aclarar que desde el siglo VIII, cuando los musulmanes arribaron a las costas de Almería, hasta fines de la Edad Media, la provincia vivió bajo los designios del Islam. Respecto a los restos de la época islámica, que dan cuenta del esplendoroso pasado que posee la región, se pueden destacar la Alcazaba, la obra monumental más preciada de la localidad de Almería. Por su parte, los vestigios de los baños árabes de Celín, en Dalías, son considerados como uno de los mejor conservados de toda la provincia.
En tanto que en la población de Fiñana, también podemos encontrar los más diversos vestigios del pasado musulmán de la zona, como es el caso de la mezquita almohade (actual Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno), además de los aljibes, unos baños y la Alcazaba.

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Tras el legado de Jérica

Jérica, ciudad situada en la  provincia de Castellón, es un destino que nos depara grandes sorpresas durante nuestro recorrido.
La Villa de Jérica está ubicada en las estribaciones de un promontorio rocoso, el cual es atravesado por el cauce del río, que ha formado un precipicio imponente. De manera que la población asciende gradualmente en semicírculos hacia esa área elevada desde la calle.
En Jérica es posible encontrar restos pertenecientes a diversas épocas, como es el caso de las lápidas del período romano que fueron halladas en el término municipal, convirtiéndola en una de las más destacadas del Alto Palancia.
De especial interés es el Castillo de Jérica, una fortaleza  que data de la era musulmana de la cual, a pesar de las reformas posteriores, se conservan importantes vestigios.
También, se puede apreciar el torreón, que está situado a los  pies de la actual Ermita de San Roque, aledaña al Castillo, que fue reutilizado como campanario al levantarse la iglesia. En definitiva, la Torre Mudéjar de las Campanas es el edificio más representativo de la villa, tanto por su historia como por su estilo arquitectónico.
Para aquellos que deseen adentrarse en el pasado de la ciudad es recomendable visitar el  Museo Municipal, en el que sobresalen la Colección Epigráfica Romana, el Pendón de la Reconquista, la colección de cerámica y azulejería, el Retablo de San Jorge y el Sepulcro de la familia Roque Ceverio.
Asimismo, vale destacar la conocida Vuelta de La Hoz, donde el recodo del Río Palancia ha creado, con el transcurso del tiempo, lo que hoy se conoce como el Monte de la Torreta, en honor al monumento que lo corona.
A orillas de este mismo río está el Paseo de las Fuentes, donde el turista puede dar un paseo por sus “calles” o, simplemente, beber de sus fuentes: Randurías, El Carmen o El Consuelo.
Si estamos con ganas de realizar excursiones y practicar senderismo.  podemos optar por ir a los Picos de Yuste, del Villar, de la Muela, a los Montes del Frontón, la Herbasana, del Alto Gafero, los Pelaos, entre otros.