Deportes de aventura en Llavorsí

En la Comarca del Pallars Sobirá, visitamos Llavorsí, un municipio catalán que posee seis pueblos agregados, a saber: Aidí, Santa Romà de Tavèrnoles, Arestui, Baiasca, Romadriu y Montenartró. 
Las casas se disponen escalonadas en las pendientes, en torno a la Plaza de la Iglesia, esta última presidida por la Iglesia   Parroquial de Santa Ana. En la zona noreste de la villa, están los restos de la antigua capilla románica de Santa Eulalia. También, puede apreciarse los restos del antiguo Castillo de Gilanery, el cual ha sido rehabilitado.
Al sur de la población, se ubica  el Santuario de Madre de Dios de Biuse, sitio que pertenece al antiguo Castillo de Biuse, del Condado de Pallars. Vale destacar que en 1985, muy cerca de esta ermita fueron encontradas numerosas piezas de la Edad del Bronce.
Llavorsí se caracteriza por su paisaje de montaña, escarpado y abrupto, por el que pasa el Río Noguera Pallaresa, el cual es perfecto para practicar diversos  deportes de aventura, como rafting, kayak, o piragüismo, entre otros, a través de un recorrido de 14 kilómetros, con tramos de diferente dificultad. La mejor época para realizar rafting es en los meses de mayo a junio, debido a que el caudal del río aumenta producto del deshielo.
A su vez, gracias a la excelente ubicación de esta localidad, el senderismo es otra actividad que predomina, pudiendo optar por diversas rutas. Aunque uno de los principales objetivos de los amantes de los deportes de aventura es el ascenso a la Pica d’Estats (3143 m.), el pico más alto de Cataluña.
Llavorsí es un pueblo rural, ideal para disfrutar de un fin de semana con mucha adrenalina. ¡Te invitamos a visitarlo!

Lo mejor de Calles

En esta ocasión, haremos una visita a Calles, un municipio perteneciente a la Comarca de Los Serranos, en la Comunidad Valenciana. La villa se encuentra ubicada en un llano, sobre la margen derecha del río Tuéjar.
El pueblo se alza en torno a la iglesia parroquial de la Purísima Concepción, la cual se localiza en el centro de Calles.
El término municipal posee una superficie por demás montañosa y abrupta, pudiéndose destacar las elevaciones de Peña Uncel (993 m.), Mataja (1.024 m.),  Castellano (1.059 m.) y Escorpión (645 m.).
El territorio de Calles, se encuentra bañado por las aguas de los ríos Tuéjar y Turia, éste último transcurre entre los imponentes paredones del paraje conocido como La Cerrada.
Si salimos de paseo por Calles, podemos hacer un alto en la Ermita de Santa Quiteria, Patrona del municipio, la cual se ubica justo en el centro de una curva cerrada de la carretera, frente al pueblo.
También, vale la pena acercarse hasta la Iglesia de la Purísima Concepción, un templo originario templo del siglo XVII, cuya fachada puede apreciarse desde la Plaza de la Iglesia.
Otro de los atractivos del lugar es el Acueducto romano de laPeña Cortá”, el cual es considerado uno de los más excepcionales de la Comunidad Valenciana. Dicho acueducto empieza en el Azud del río Tuéjar, a 600 metros sobre el nivel del mar. Esta obra monumental, realizada con el propósito de salvar el Barranco de la Cueva del Gato, debe su nombre al corte tan singular que se ha realizado sobre la roca para la construcción del acueducto.
Además, Calles se caracteriza por sus diversas torres que se alzan en su entorno, de las que sobresalen la Torrecilla, que fue utilizada como torre de vigilancia, y la Torre de Castro, una estructura de origen medieval.

Imagen:

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Benabarre medieval

Benabarre, es considerada la capital histórico-cultural de la comarca de Ribagorza, título que deviene de su antigua condición como capital del Condado de Ribagorza, así como de su carácter medieval que queda de manifiesto en cada uno de sus monumentos. 
Su casco urbano conserva intacta la esencia medieval que lo supo caracterizar en el pasado, la cual se puede apreciar en sus interesantes monumentos como por ejemplo el Castillo de los Condes de Ribagorza o la iglesia gótica.
El Castillo de Benabarre, es una fortificación originaria del siglo X que fue construida en los tiempos de la dominación musulmana en la región. En sus comienzos, se llamaba  Ibn Awar, siendo luego reconquistado por el rey aragonés Ramiro I. El castillo ha sufrido diversas remodelaciones, por lo que actualmente lo que se puede apreciar es una superposición de  tres recintos fortificados, dos iglesias y una cisterna.
Asimismo, su carácter histórico-cultural se ve revelado en sus tradiciones, que son representadas en sus fiestas todos los años. Así, por ejemplo, cada 8 de junio tienen lugar las fiestas en honor a San Medardo, el patrón de la ciudad, que incluyen la pastorada entre el amo y el ramada y el baile de los palitroques, además del concurso de adorno para carrozas, denominada la Bajada de los carricoches.
La Calle Mayor, la arteria principal de la ciudad que se extiende entre la Plaza Mayor y la Plaza de la Iglesia, nos conduce por el Benabarre medieval. Otra de las calles más atractivas es la de Pere García, la cual sobresale por atravesar la zona de tradición islámica de Benabarre.