Tazones: pueblo de mar con gran encanto

A orillas del mar Cantábrico y próximo a Gijón, se encuentra Tazones, un pueblo marinero, en donde la sidra y los mariscos deleitan el paladar de los visitantes. Este lugar que no supera los trescientos habitantes, gracias a su recoleto puerto pesquero y a su cercanía a los majestuosos Picos de Europa, posee el encanto especial de los pueblos de mar y de montaña.
Por estas tierras abundan las historias. Hay quienes dicen que aquí desembarcó Carlos V en 1517 para ser coronado, mientras que otros no dudan en alabar su exquisita gastronomía a base de  pescados. Por todo esto y mucho más, Tazones ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico del Principado de Asturias.
Su pequeño puerto invita al paseo. Caminando por su arteria principal, es posible observar la lonja de pescado y mesas que tientan a todo aquel que transite por allí.
Lo primero que encontramos al arribar a esta localidad es el edificio de su iglesia parroquial. De ahí en adelante, es posible toparse con interesantes alicientes. Sin embargo, al descender por el camino que conduce al puerto, el panorama es completamente distinto. Por esta zona las calles empedradas parecen amontonarse en torno a las casas bajas. De las viviendas, sobresale visiblemente una que está cubierta de conchas, el resto posee tan solo una fachada austera con un viejo balcón de madera, de cara al mar, por lo general pintado de azul.
Cada atardecer arriban al puerto las embarcaciones con la pesca del día. Pero también este lugar sirve de escenario para la celebración de la fiesta de San Roque, en la que se realiza la clásica procesión de lanchas.
Asimismo, existen numerosas rutas señalizadas que conducen a los yacimientos de huellas de dinosaurios. Sin dudas, imperdible.

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Turismo verde en Cabrales

Cabrales, concejo ubicado al oeste del Principado de Asturias,  constituye uno de los parajes más atractivos del interior de la región,  el escenario ideal para la práctica de toda clase de deportes. También, este lugar goza de buena fama por ser la cuna del exquisito queso de Cabrales.
Cabrales cuenta con una orografía muy accidentada, siendo que la mayor parte de su territorio integra el Macizo Central de los Picos de Europa, con elevaciones que superan los 2.000 metros de altura. Los valles principales, se encuentran formados por los ríos Casaño y Cares, los cuales  atraen por su rica fauna fluvial a muchos pescadores de todo el país.
Los amantes del senderismo y el alpinismo, encuentran en Cabrales el lugar perfecto para realizar todas las posibilidades de alta, media y baja montaña. Aquí, es donde se erige  el legendario Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes (2.519 m), un verdadero icono de los Picos de Europa. Mucha gente se acerca a esta región para recorrer sus múltiples caminos de montaña, deleitándose con un paisaje sensacional y respirando el aire de la cordillera Cantábrica.
Por su relieve cárstico, existen diseminadas por la región numerosas cuevas y simas, destacándose el Sistema del Trave y la Torca de Urriellu, consideradas entre las más profundas del mundo y que fueron declaradas Monumento Natural. Al margen de la espeleología, el turismo verde de Cabrales da la oportunidad de practicar piragüismo y parapente, así como de realizar rutas a caballo.
Otro gran atractivo de este concejo es el queso de Cabrales, cuyo sabor intenso es conocido en toda España. Cabe destacar que el proceso de maduración de éste queso azul se efectúa en las cuevas naturales que abundan en toda el área de los Picos de Europa. Incluso, para los que les gusta este producto existe la posibilidad de participar del certamen del queso de Cabrales, que se desarrolla el último domingo de agosto cada año en la localidad de Arenas de Cabrales.

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¡Contempla la belleza de Asturias desde sus miradores!

La costa de Asturias resulta encantadora tanto en verano, por sus diversas playas, como en invierno, por ese aire con un dejo romántico que cautiva al visitante observar la inmensidad del mar desde la orilla. Pero tal vez no exista nada mejor que descubrir cada uno de los rincones de este destino privilegiado desde cada uno de sus magníficos miradores: un conjunto de atalayas que se encuentran suspendidas sobre el mar o, bien, asomadas a los Picos de Europa, por lo que ofrecen una perspectiva diferente.
Un amplio litoral y con una interesante cantidad de atractivos naturales, transforman a  la costa asturiana en un edén para los amantes del mar y la montaña. Realizando una ruta que recorre aproximadamente 100 km entre el oeste de Cudillero y el este de Arriondas, es posible descubrir un inmenso número de miradores que invitan a asomarse al paisaje.
Comenzamos la ruta por Cudillero, un pintoresco y típico pueblo marinero, de calles angostas y con casas colgantes como sello distintivo. Aquí se recomienda visitar el Palacio de Selgas, construido en las postrimerías del siglo XIX. Cerca de Cudillero se alza el Cabo Vidio, acantilado de unos 80 metros de alto desde el cual es posible apreciar la silueta de la Estaca de Bares, así como la desembocadura del río Nalón. Para obervar mejor la ría que forma se sugiere hacerlo desde el mirador del Espíritu Santo, situado entre los municipios de San Esteban de Pravia y Muros del Nalón. Es precisamente allú donde tiene su inicio una magnífica senda peatonal costera, que conduce por un camino apropiadamente señalizado hacia Playa Aguilar. El paseo continúa hasta la barra de San Esteban, desde donde puede contemplarse el vaivén de pesqueros donde desemboca el río Nalón en el mar.
En dirección al este, continuamos rumbo al Cabo Peñas, muro natural coronado por un sensacional faro, actualmente convertido en Centro de Interpretación Marítima que informa sobre la biodiversidad de la zona.
Retomamos el camino y pasamos por Villaviciosa, localidad de gran tradición minera que actualmente sobresale por sus coloridas casas ubicadas en forma escalonada.
El recorrido culmina en el Mirador de San Roque, en Lastres, que nos anticipa de algún modo lo que veremos luego en el Mirador del Fito, en Arriendas. Desde ambas atalayas pueden divisarse los Picos de Europa durante los días claros.

 

 

Cahecho: El Mirador de Liébana

Cahecho es una localidad que forma parte del municipio de Cabezón de Liébana, en Cantabria. Compone el Valle Estrechu o Estrecho, el cual está formado por el río Aniezo.
La particularidad de dicha localidad es que se ubica en una zona de enorme belleza paisajística, que ofrece diversas alternativas de ocio, ya sea en el propio pueblo como en las zonas aledañas.
También, vale destacar que aquí el turismo rural ha adquirido mucha importancia debido a la riqueza natural, ecológica y cultural y popular con la que cuenta, ofreciendo al turista un sitio de gran tradición y encanto.
El pueblo de Cahecho es conocido como El Mirador de Liebana, pues ofrece vistas espectaculares hacia los Picos de Europa.
Las verdes praderías que lo rodean hacen que este lugar goce de un clima privilegiado. Además, los bosques de robles y hayas se conjugan con las flores silvestres más exóticas.
El patrimonio histórico-artístico local es dueño de una sensacional belleza, destacándose  la iglesia parroquial, una construcción de estilo gótico cuyo origen se remonta a comienzos  del XVI, que alberga un hermoso retablo con interesante predela, además de un atractivo cordobán como frontal en el altar.

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Potes, la villa de los puentes y las torres

Potes es una población de la comarca de Liébana, situada en la unión de los ríos Deva y Quiviesa, justo en la confluencia de los cuatro valles de la comarca, por lo que el paisaje que la rodea es espectacular.    
Conocida como la villa de los puentes y de las torres, en Potes sobresalen  la del Infantado, actual sede del ayuntamiento, y la de Orejón de la Lama, del siglo XV.
En el casco antiguo de la población, de excepcional riqueza monumental, es posible apreciar sus callejuelas y caserones, en su mayoría con blasones, que transportan al visitante al pasado.
La Torre del Infantado es una casa-torre que preside el casco antiguo y  que constituye el centro de atención de quienes visitan Potes. Se trata del sitio perfecto para empezar la visita por esta villa medieval.
Próxima a la Torre del Infantado se encuentra la Torre de Orejón de la Lama, la cual se halla rematada con pináculos y ventanales de estilo gótico y suele servir para la realización de exposiciones y demás manifestaciones culturales.
Por otro lado, uno de los aspectos que más se destacan en Potes es, sin dudas, el gastronómico. La villa posee una gran cantidad de restaurantes de diversos estilos y categorías, en los que pueden degustarse una importante variedad de platos: como el cocido lebaniego, quesos artesanos y postres caseros.
Yendo hacia el Barrio Viejo, en pleno centro del casco antiguo de Potes, encontramos una zona conectada por el Puente de San Cayetano y el de la Cárcel, cuyas calles conservan aún el ambiente característico de otras épocas, gracias a sus casas populares.
También, podemos visitar la Casa natal de Jesús de Monasterio, localizada en la calle homónima, que fue el lugar donde nació el ilustre violinista.
Un dato particular, Potes posee dos Iglesias de San Vicente, las cuales por supuesto vale la pena visitar, especialmente por sus retablos barrocos. Continuando el periplo por las construcciones religiosas, visitamos el Convento de San Raimundo,  del siglo XVII, que se destaca por su portada de acceso y claustro. Actualmente, aquí se lleva a cabo una exposición sobre Liébana y los Picos de Europa, con el fin de acercar al visitante a la comarca lebaniega.    
A escasos 2 Km de la población, en el municipio de Camaleño, no podemos dejar de visitar el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, un lugar de peregrinaje que alberga el Lignum Crucis, el mayor fragmento que se conserva de la Cruz de Cristo.
Mientras que a 25 km de distancia, se encuentra Fuente Dé, en el Parque Natural de los Picos de Europa. Donde es aconsejable ascender en el teleférico para observar la majestuosidad de la Cordillera Cantábrica.

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Rutas por Cillorigo de Liébana

El Valle de Cillorigo forma parte de la comarca de Liébana junto a otros tres valles: el del río Deva (Valdebaró), Quiviesa (Valle de Cereceda) y Buyón (Valdeprado). El área occidental del municipio de Cillorigo es muy accidentada debido a la presencia de los Picos de Europa, en tanto que en el norte del término municipal  pueden contemplarse las gargantas de los ríos Corvera y Urdón, así como el Desfiladero de la Hermida. En dirección al este, se halla el fantástico Valle de Bedoya, que se esconde en las  laderas del Peña Sagra. ´

También esta zona se destaca por su patrimonio histórico-artístico, en el que se incluye la iglesia mozárabe de Santa María de Lebeña, templo del siglo X que es considerado una de las joyas arquitectónicas más interesantes de Cantabria. En todos los pueblos pueden apreciarse estupendas muestras de arquitectura popular, pero Cillorigo se presenta como una auténtica reserva de patrimonio.

En Cillorigo de Liébana hay múltiples opciones para caminar, desde las rutas por el macizo oriental de los Picos de Europa hasta paseos por los poblados del valle. Para acceder con mayor facilidad a las cumbres del macizo oriental de los Picos de Europa se recomienda hacerlo desde el Circo de Ándara, donde hay un refugio que es de gran ayuda si deseamos movernos por esta zona. Es el Casetón de Ándara, ubicado a 1.700 metros de altitud, en la base de la Pica del Mancondíu. De este modo, podemos ascender a las cumbres más elevadas del macizo: la Morra de Lechugales (2.441), Silla Caballo (2.438) y Pica del Jierru (2.426); u optar por subir a la cima del Samelar (2.227) y el Pico San Carlos, de fácil acceso. Desde estas cumbres es posible contemplar panorámicas maravillosas. Debido a que se trata de picos muy elevados donde la nieve está presente la mayor parte del año, solamente se aconseja su ascensión durante el verano.

Otra alternativa es realizar una excursión a Collado Pelea, una travesía que va desde Cabañes a Bejes. Se puede ascender también desde Lebeña a través del barrio de Allende. Incluso, podemos acercarnos hasta el Puerto de las Brañas desde una pista que parte del Collado Pelea, una encantadora zona de pastos cercana al nacimiento del río Corvera.

El municipio cuenta además con senderos señalizados, como es el caso del “Sendero de la Reserva de Saja” (GR-71), que va desde Polaciones por las laderas de Peña Sagra e ingresa por el Collado de Taba a Cillorigo, descendiendo por la ermita de San Tirso y el monte Casillas. El recorrido continúa por la margen izquierda del Deva, pasando por Tama, Pendes, Cabañes, Collado Pelea y Bejes. La última etapa se extiende desde Bejes hasta Sotres (Asturias), en el interior del Parque Nacional de los Picos de Europa.

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