Bienvenidos a Villa

Villa es una localidad del Valle de Caldueño, ubicada entre el litoral cantábrico y los Picos de Europa, en Asturias.
Desde el punto más alto de Villa, puede contemplarse la Sierra del Cuera así como diferentes pueblos situados en sus alrededores.
Se trata de una población sumamente tranquila y de gran tradición, en la que sobresale la arquitectura popular.  Por lo que es un buen lugar para hacer turismo rural, disfrutando de paso de su rica cocina tradicional.
Vale decir que este pueblo es perfecto para descansar de la rutina, pues no cuenta con bares, ni hoteles, ni tiendas, excepto algún que otro alojamiento rural. Aquí, es costumbre la venta directa de pescado y pan a domicilio, de modo que nuestra experiencia será como realizar un viaje al pasado.
Los lugareños acostumbran bajar cada viernes hasta Posada, un pueblo que cuenta con un mercado en donde se pueden adquirir, entre otras cosas, productos de la huerta, quesos de elaboración artesanal, carnes y pescado.
Es posible, además, realizar diversas excursiones por los alrededores de Villa, por sitios de montaña o simplemente por la playa, ya sea a pie, en bicicleta o en coche.
Aquellos que prefieren pasear por la montaña, pueden aprovechar para ir a la Tornería, desde donde se obtienen maravillosas vistas de la costa cantábrica. También, se recomienda hacer un paseo hasta el Picu de los Resquilones.
Otra sugerencia es hacer una excursión desde El Mazuco hasta el Pico Peña Blanca, o sino tomar la Ruta del Valle de Viango, en un trayecto a pié que nos llevará por magníficos parajes, culminando en Purón.
Asimismo, si deseamos conocer a fondo el litoral de Llanes, qué mejor que visitar alguna de sus numerosas playas, muchas de ellas salvajes, que resultan propicias para realizar surf.

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Potes, la villa de los puentes

Potes es una población ubicada en el centro de la comarca de Liébana, donde convergen los ríos Deva y Quiviesa. Circunscripta por un paisaje sensacional, la villa nos devela en cada lugar que visitamos todo sobre su rica historia.
Conocida como la villa de los puentes y de las torres, en Potes sobresale la torre del Infantado, el edificio más simbólico del lugar y actual sede del ayuntamiento. Esta casa-torre del siglo XV, que preside el casco antiguo, es el centro de atención de todos los visitantes.
En la parte antigua se halla un conjunto de barrios que conserva mucho encanto en cada una de sus callejuelas y caserones, significando para el visitante  un verdadero viaje al pasado. Así, podemos recorrer el Barrio Viejo, el cual está unido por dos puentes, uno de ellos posiblemente de origen medieval. 
Algunas de sus calles todavía conservan el ambiente característico de otras épocas, que se hace visible en sus casas populares.  No por nada es considerado uno de los más espectaculares conjuntos históricos monumentales de Cantabria.
Al mismo tiempo, vale la pena visitar las Iglesias de San Vicente. Merecen, en las cuales es posible apreciar sus retablos barrocos, que proceden del antiguo convento de San Raimundo. Dicho convento acoge una exposición sobre Liébana y los Picos de Europa, que nos acerca a la peculiar comarca lebaniega y a su singular etnografía. 
A escasos 2 Km de Potes se halla el  Monasterio de Santo Toribio de Liébana, cuya fundación data aproximadamente del siglo VI. En su interior, alberga el Lignum Crucis, el mayor fragmento que se conserva de la Cruz de Cristo.
No podemos dejar de visitar Fuente Dé, un atractivo enclave turístico ubicado a tan solo 25 km de Potes, más precisamente en el Parque Natural de los Picos de Europa.
Aquí lo mejor es ascender por el teleférico para, de ese modo, contemplar el encanto de la Cordillera Cantábrica desde el mirador de El Cable.

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Turismo activo en Cóbreces

Cóbreces, es un pueblo cantábrico de gran encanto que tiene de todo para ofrecerle al visitante, desde monumentos de gran interés hasta una amplia oferta de turismo activo para disfrutar al máximo de las bondades del entorno. Además, aquellos que les gusta el turismo rural encontrarán aquí las mejores condiciones para ello.

A no más de 10 kilómetros de distancia se encuentran bonitas playas para disfrutar del sol y el buen descanso. Así, por ejemplo, en Suances se hallan las playas de La Concha, muy concurrida durante el verano; Los Locos, ideal para los amantes del surf; y Tagle,  playa muy pequeña y tranquila. Mientras que en Santillana se ubica la playa de Santa Justa, que sobresale por la belleza de su entorno.

El paisaje de montaña es otro de los atractivos de Cóbreces, por ello decimos que este destino es perfecto para el turismo rural. La villa, se encuentra prácticamente rodeada de montañas en las que pueden realizarse excursiones para conocer sus montes, rios, cuevas y la fauna de la zona. Aquellos que cuentan con automovil ven ampliadas las posibilidades, pues a escasos kilometros es posible hacer rutas de gran interés como Bulnes, Sotres, Ruta del Cares, etc.  Incluso, vale la pena desplazarse hasta Potes, situado a los pies de los Picos de Europa, para de ese modo poder disfrutar a pleno de la montaña y realizar actividades deportivas, como barranquismo, escalada, rafting, excursiones en 4×4, cabalgata, entre muchas otras.

En el casco urbano de Cóbreces puede visitarse la Ermita de Santa de Santa Ana, una construcción del siglo XVII de especial atractivo.

También, para conocer más a fondo la arquitectura del lugar merece la pena visitar la Iglesia de San Pedro Advícula, un templo de estilo neogótico que data de fines del siglo XIX y que sobresale por las dos torres de su fachada.

Otro de los monumentos religiosos es la Iglesia de San Felices, un edificio gótico-renacentista que, si bien es originaria de mediados del siglo XII, ha sido reconstruida en el año 1430. Del templo original, sólo se conservan la puerta gótica y la espadaña romana.

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Paseo en teleférico en Fuente Dé

Ascendiendo desde Potes en dirección a los Picos de Europa, se ubica uno de los sitios más representativos y turísticos de la región de Cantabria, en especial por el sensacional teleférico que nos traslada hasta lo alto de las cumbres nevadas: Fuente Dé.
Fuente Dé, donde nace  el río Deva, está ubicado al pie mismo de la parte más elevada de la Cordillera Cantábrica. Desde aquí, es posible ascender con facilidad hasta los Puertos de Aliva, sitio muy elegido por excursionistas.
Este lugar sobresale por ser un sito de ensueño, que incluye verdes prados, bonitos merenderos que invitan a ir de picnic, tiendas de recuerdos, restaurantes y el popular Parador Nacional de Turismo “Río Deva”.
No caben dudas de que lo más atractivo de Fuente Dé es el teleférico, una verdadera obra de ingeniería que cruza los 753 metros de desnivel que existen entre la estación de partida de Fuente Dé y el Mirador  del Cable, en pocos unos minutos. El mirador es realmente increíble: un balcón que se asoma al vacío y desde donde es posible apreciar una vista incomparable.
Viajar en el teleférico, zarandeándose desde muy alto sobre un entorno de fábula es por cierto una experiencia imperdible. Desde el mirador se logran contemplar los puertos de Aliva, sitio desde el cual parten diversas  rutas, ya sea a pie como en bicicleta.

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www.verdenorte.com

 

De Posada de Valdeón a Caín por la Senda del Cares

La ruta de los Picos de Europa que goza de mayor popularidad es la que va desde Posada de Valdeón hasta Caín, por la Senda del Cares.
El atractivo pueblo de montaña, Posada de Valdeón, se alza en un valle de belleza incomparable, desde cuya vertiente meridional se puede acceder a los macizos occidental y central de los Picos de Europa.
Comenzamos nuestro periplo por la senda marcada a un lado del Ayuntamiento, para allegarnos hasta el Mirador del Tombo. Atravesando la zona baja del pueblo, mediante un puente que conduce al camino del Bustio, arribamos a Cordiñanes, en donde podremos contemplar el paisaje increíblemente hermoso que brindan los Picos de Europa desde el Mirador de Tombo.
Prosiguiendo con nuestra marcha y descendiendo de manera vertiginosa accedemos a la majada de Sesanes, donde tras cruzar el río arribamos a la Ermita de Corona. Aunque preferimos ir al Chorco de los Lobos.  “El Chorco”, es una construcción con forma de pozo que representaba el punto culminante de un genial sistema de empalizadas en donde se acorralaba al lobo hasta que caía en el y se le quitaba la vida. Realmente, un sitio estremecedor como pocos.
Siguiendo la ruta, llegamos a donde se comunica el río Peguera con el Cares, sitio en el que se localizan las majadas de las Vegas, Santiján, y la Peguera. Atravesando el puente Capozo es posible apreciar el puente que, en el camino de regreso, nos guiará hasta la Ermita de Corona.
Luego, tras cruzar el puente de Canceles, nos allegamos a la orilla derecha del río Cares, el cual baja hasta Caín, y pasamos por la garganta de los Caínes, para continuar descendiendo hasta el lugar de destino.
Caín, poseedor de un entorno digno de admiración,  es un pueblo acogedor que supo salir de su aislamiento en este valle entre montañas debido a esta ruta que realizan los aficionados al senderismo, ha sabido salir de su aislamiento, a través de la apertura de un gran número de comercios, convirtiéndose  en uno de los poblados de mayor concurrencia de “Picos”.
Luego de un merecido descanso, emprendemos nuestro camino de regreso a Posada de Valdeón ascendiendo por la garganta de los Caínes. Antes de arribar  al puente del río Peguera, tomamos la senda por la que llegaremos, por Santijan, con prontitud a la Ermita de Corona, donde según se cuenta ha sido coronado rey, Don Pelayo, hecho de gran significación en la historia española. En los alrededores, están las cuevas que en el pasado hacían las veces de refugio para los pastores de la zona.
Continuamos con nuestra ruta, y luego de cruzar el puente de la majada de Sesanes, retornamos a Valdeón con la gloriosa sensación que nos ofrece haber realizado esta estupenda excursión.

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Picos de Europa: reflejos de cielo sobre piedras naranja

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Picos de Europa

A los Picos de Europa se llega por muchos caminos. El de la vista es el más rápido y el más directo porque los Picos son un paisaje casi omnipresente desde muchos puntos de Asturias. Entran por los ojos, por eso dice la leyenda que el nombre de estas montañas proviene del hecho de ser el primer elemento geográfico “de Europa” que algunos navegantes veían en el horizonte a divisar tierra desde sus barcos procedentes ultramar.

Sus más de 300 cumbres entre las que predominan alturas de 2.000 metros o más, son perfectamente visibles desde lugares impensables y lejanos de la geografía astur. La belleza de los tres macizos montañosos que integran estas majestuosas paredes calizas puede tener su resumen en los destellos color mandarina que el sol suele arrancar de las paredes ferruginosas del mítico Naranjo de Bulnes.

La Reserva Natural de los Picos de Europa es un clásico de los tesoros naturales del Principado, la Reserva de la Biosfera más visitada de España después del Parque Nacional del Teide y una referencia hasta para quienes nunca han estado en Asturias.

Con estos antecedentes a favor resultaba evidente que este espacio sería declarado Reserva de la Biosfera y entraría en el Club  de Producto Reserva de las Biosfera de Asturias. Con un pie en el Cantábrico y el otro en las alturas de Torrecerredo, la Reserva de Picos de Europa ofrece una espléndida oferta de alojamientos, gastronomía, turismo activo y de experiencias que permiten cubrir las expectativas más dispares.

Los grupos más tranquilos y familiares pueden conocer la vida cotidiana de los productores de queso de Cabrales, asomarse al museo de los bolos de Panes, o conocer los ancestros que integraron la fauna glacial de los Picos de Europa.

Los amantes de experiencias más físicas e intensas pueden practicar el senderismo, la escalada, la espeleología o el descenso de ríos de montaña acudiendo a alguna de las muchas empresas de turismo activo que jalonan las  principales localidades de los concejos que integran el territorio de esta clásica Reserva de la Biosfera.

Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, y primer escalador del Naranjo de Bulnes junto a Gregorio Pérez “el Cainejo”, descansa para siempre entre las cumbres de los Picos, tierra con rincones que él denominó “el reino encantado de rebecos y águilas”. Ese atractivo de lo salvaje y lo cercano, de una belleza que es tan básica como sobrecogedora, es el principal encanto de los Picos de Europa.

Qué hacer en Ribadesella

En la costa oriental de Asturias, a los pies de los Picos de Europa, se encuentra Ribadesella, un pueblo que cuenta con un gran número de atractivos, que van desde su paisaje hasta su historia y naturaleza, congregados en un territorio atravesado por el río Sella, el más famoso de Asturias.
El espacio urbano de la villa se halla articulado por un extenso paseo marítimo en el cual la ría, el río y la mar acompañan al visitante durante el recorrido por otros lugares significativos de Ribadesella, como el Mirador de Guía y Paseo de la Grúa, la Playa, el Paseo de la Princesa Letizia, el Paseo de los Vencedores del Sella, y la ruta de los Dinosaurios en la Punta’l Pozu.
Por su parte, en la zona rural de la población se concentran interesantes visitas, que permiten apreciar la arquitectura popular y las casonas solariegas que se alzan en un paisaje rural que cuenta, a la vez, con pequeñas calas de gran belleza, cuevas con impresionantes  formaciones geológicas, muchas de las cuales se esconden en frondosos bosques, y abruptos acantilados.
De esta manera, nos encontramos en un territorio que sorprende hasta al visitante más exigente gracias a la sucesión de acantilados, montañas, rasas litorales, marismas, playas y valles, que le confieren al lugar una belleza extraordinaria.
El Descenso Internacional del Sella, que le ha conferido fama mundial a dicho río, es ideal para realizar el descenso en canoa, considerada una de las actividades más populares. Asimismo, el turismo activo abre un abanico de opciones para disfrutar del lugar, a través de la práctica de senderismo, excursiones en quad o a caballo, escalada, descenso de cañones, espeleología, golf, kayak de mar, vela, surf y submarinismo.

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El paisaje rural de Amieva

Amieva es un concejo de Asturias, situado en el macizo occidental de los Picos de Europa, cuyo paisaje se caracteriza por imponentes desfiladeros, frondosos bosques y ríos de gran caudal que dan lugar a bellos valles. Todo ello hace que sea un destino perfecto para el turismo rural, por lo que cuenta con una interesante oferta de alojamientos rurales.

En este pueblo, las actividades que más suelen elegir los visitantes son la caza, la escalada, el montañismo y la pesca.

Uno de los edificios religiosos de mayor encanto del lugar es la Iglesia de San Roman, una construcción de aire rural, de planta rectangular y una sola nave, que se cree fue erigida antes del siglo XVII.

No hay nada mejor para disfrutar del bello paisaje asturiano que realizar algunas de las diversas rutas de senderismo por su entorno, como es el caso de la Senda de la Hocica, el Camín de la Reina, el Ascenso a Valdepino o la Subida al Mirador de Ordiales, por dar un ejemplo.

Aparte de estas rutas de montaña, también se puede aprovechar para dar paseos por los caminos de los alrededores, para lograr estar en mayor contacto con la naturaleza. Así, por ejemplo, se puede ir desde el Puente Dobra hasta la Olla de San Vicente. Otra alternativa es tomar el camino que va desde Precendi al Area Recreativa, el cual discurre a la orilla de un arroyo. También, se puede optar por ir desde Santillán hasta el Area Recreativa, un entretenido paseo  en el que además es posible darse una zambullida en el río Ponga para refrescarse.

En fin, muchas son las opciones que existen para disfrutar de la naturaleza y el bello paisaje de Amieva.

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Arenas de Cabrales, punto de partida para conocer los Picos de Europa

Arenas, es un núcleo urbano del Concejo de Cabrales, situado en el Principado de Asturias, que representa el punto de partida ideal para entrar en los Picos de Europa. Se trata de un sitio con grandes atractivos turísticos y con un sensacional ambiente de montaña.
De la época del Imperio Romano se conserva parte de la calzada romana de Caoro, que llega hasta la cima del Caoro.
En Arenas de Cabrales, podemos visitar lugares de gran interés como la Casa del Torrejón,  una casa palacio originaria del siglo XV que ha sido reedificada en el año 1777. En su fachada pueden apreciarse blasones con las armas de Hoyos-Mestas. Hoy en día, alberga diversas viviendas.
La Capilla de San Juan, es otro lugar que vale la pena descubrir. Ha sido capilla funeraria de la Alta Edad Media, de modo que se encuentra circunscripta por necrópolis. En su interior, conserva un bonito retablo neogótico que reemplazó al anterior de estilo barroco, el cual resultó quemado durante la guerra civil. En la parte trasera de la capilla se ubica el Palacio de Mestas y Cossio, de marcado estilo barroco renacentista.
De especial interés  resulta la Casa de La Papera, una casa blasona que perteneció en sus orígenes a la familia más destacada de Arenas y luego a los últimos inquisidores. Detrás de la casona, puede apreciarse la que fuera la primera fuente del pueblo.
Para conocer la historia del Queso de Cabrales, nada mejor que visitar la Cueva-Exposición del Queso de Cabrales, en donde a través de una visita guiada pueden conocerse sus secretos.
Si disponemos de tiempo, merece la pena realizar una recorrida por los pueblos de Camarmeña, Bulnes, Poncebos, Sotres y Tielve, además de realizar la increíble Ruta del Cares hasta Caín.

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Tazones: pueblo de mar con gran encanto

A orillas del mar Cantábrico y próximo a Gijón, se encuentra Tazones, un pueblo marinero, en donde la sidra y los mariscos deleitan el paladar de los visitantes. Este lugar que no supera los trescientos habitantes, gracias a su recoleto puerto pesquero y a su cercanía a los majestuosos Picos de Europa, posee el encanto especial de los pueblos de mar y de montaña.
Por estas tierras abundan las historias. Hay quienes dicen que aquí desembarcó Carlos V en 1517 para ser coronado, mientras que otros no dudan en alabar su exquisita gastronomía a base de  pescados. Por todo esto y mucho más, Tazones ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico del Principado de Asturias.
Su pequeño puerto invita al paseo. Caminando por su arteria principal, es posible observar la lonja de pescado y mesas que tientan a todo aquel que transite por allí.
Lo primero que encontramos al arribar a esta localidad es el edificio de su iglesia parroquial. De ahí en adelante, es posible toparse con interesantes alicientes. Sin embargo, al descender por el camino que conduce al puerto, el panorama es completamente distinto. Por esta zona las calles empedradas parecen amontonarse en torno a las casas bajas. De las viviendas, sobresale visiblemente una que está cubierta de conchas, el resto posee tan solo una fachada austera con un viejo balcón de madera, de cara al mar, por lo general pintado de azul.
Cada atardecer arriban al puerto las embarcaciones con la pesca del día. Pero también este lugar sirve de escenario para la celebración de la fiesta de San Roque, en la que se realiza la clásica procesión de lanchas.
Asimismo, existen numerosas rutas señalizadas que conducen a los yacimientos de huellas de dinosaurios. Sin dudas, imperdible.

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