Turismo activo en Cóbreces

Cóbreces, es un pueblo cantábrico de gran encanto que tiene de todo para ofrecerle al visitante, desde monumentos de gran interés hasta una amplia oferta de turismo activo para disfrutar al máximo de las bondades del entorno. Además, aquellos que les gusta el turismo rural encontrarán aquí las mejores condiciones para ello.

A no más de 10 kilómetros de distancia se encuentran bonitas playas para disfrutar del sol y el buen descanso. Así, por ejemplo, en Suances se hallan las playas de La Concha, muy concurrida durante el verano; Los Locos, ideal para los amantes del surf; y Tagle,  playa muy pequeña y tranquila. Mientras que en Santillana se ubica la playa de Santa Justa, que sobresale por la belleza de su entorno.

El paisaje de montaña es otro de los atractivos de Cóbreces, por ello decimos que este destino es perfecto para el turismo rural. La villa, se encuentra prácticamente rodeada de montañas en las que pueden realizarse excursiones para conocer sus montes, rios, cuevas y la fauna de la zona. Aquellos que cuentan con automovil ven ampliadas las posibilidades, pues a escasos kilometros es posible hacer rutas de gran interés como Bulnes, Sotres, Ruta del Cares, etc.  Incluso, vale la pena desplazarse hasta Potes, situado a los pies de los Picos de Europa, para de ese modo poder disfrutar a pleno de la montaña y realizar actividades deportivas, como barranquismo, escalada, rafting, excursiones en 4×4, cabalgata, entre muchas otras.

En el casco urbano de Cóbreces puede visitarse la Ermita de Santa de Santa Ana, una construcción del siglo XVII de especial atractivo.

También, para conocer más a fondo la arquitectura del lugar merece la pena visitar la Iglesia de San Pedro Advícula, un templo de estilo neogótico que data de fines del siglo XIX y que sobresale por las dos torres de su fachada.

Otro de los monumentos religiosos es la Iglesia de San Felices, un edificio gótico-renacentista que, si bien es originaria de mediados del siglo XII, ha sido reconstruida en el año 1430. Del templo original, sólo se conservan la puerta gótica y la espadaña romana.

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Paseo en teleférico en Fuente Dé

Ascendiendo desde Potes en dirección a los Picos de Europa, se ubica uno de los sitios más representativos y turísticos de la región de Cantabria, en especial por el sensacional teleférico que nos traslada hasta lo alto de las cumbres nevadas: Fuente Dé.
Fuente Dé, donde nace  el río Deva, está ubicado al pie mismo de la parte más elevada de la Cordillera Cantábrica. Desde aquí, es posible ascender con facilidad hasta los Puertos de Aliva, sitio muy elegido por excursionistas.
Este lugar sobresale por ser un sito de ensueño, que incluye verdes prados, bonitos merenderos que invitan a ir de picnic, tiendas de recuerdos, restaurantes y el popular Parador Nacional de Turismo “Río Deva”.
No caben dudas de que lo más atractivo de Fuente Dé es el teleférico, una verdadera obra de ingeniería que cruza los 753 metros de desnivel que existen entre la estación de partida de Fuente Dé y el Mirador  del Cable, en pocos unos minutos. El mirador es realmente increíble: un balcón que se asoma al vacío y desde donde es posible apreciar una vista incomparable.
Viajar en el teleférico, zarandeándose desde muy alto sobre un entorno de fábula es por cierto una experiencia imperdible. Desde el mirador se logran contemplar los puertos de Aliva, sitio desde el cual parten diversas  rutas, ya sea a pie como en bicicleta.

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www.verdenorte.com

 

De Posada de Valdeón a Caín por la Senda del Cares

La ruta de los Picos de Europa que goza de mayor popularidad es la que va desde Posada de Valdeón hasta Caín, por la Senda del Cares.
El atractivo pueblo de montaña, Posada de Valdeón, se alza en un valle de belleza incomparable, desde cuya vertiente meridional se puede acceder a los macizos occidental y central de los Picos de Europa.
Comenzamos nuestro periplo por la senda marcada a un lado del Ayuntamiento, para allegarnos hasta el Mirador del Tombo. Atravesando la zona baja del pueblo, mediante un puente que conduce al camino del Bustio, arribamos a Cordiñanes, en donde podremos contemplar el paisaje increíblemente hermoso que brindan los Picos de Europa desde el Mirador de Tombo.
Prosiguiendo con nuestra marcha y descendiendo de manera vertiginosa accedemos a la majada de Sesanes, donde tras cruzar el río arribamos a la Ermita de Corona. Aunque preferimos ir al Chorco de los Lobos.  “El Chorco”, es una construcción con forma de pozo que representaba el punto culminante de un genial sistema de empalizadas en donde se acorralaba al lobo hasta que caía en el y se le quitaba la vida. Realmente, un sitio estremecedor como pocos.
Siguiendo la ruta, llegamos a donde se comunica el río Peguera con el Cares, sitio en el que se localizan las majadas de las Vegas, Santiján, y la Peguera. Atravesando el puente Capozo es posible apreciar el puente que, en el camino de regreso, nos guiará hasta la Ermita de Corona.
Luego, tras cruzar el puente de Canceles, nos allegamos a la orilla derecha del río Cares, el cual baja hasta Caín, y pasamos por la garganta de los Caínes, para continuar descendiendo hasta el lugar de destino.
Caín, poseedor de un entorno digno de admiración,  es un pueblo acogedor que supo salir de su aislamiento en este valle entre montañas debido a esta ruta que realizan los aficionados al senderismo, ha sabido salir de su aislamiento, a través de la apertura de un gran número de comercios, convirtiéndose  en uno de los poblados de mayor concurrencia de “Picos”.
Luego de un merecido descanso, emprendemos nuestro camino de regreso a Posada de Valdeón ascendiendo por la garganta de los Caínes. Antes de arribar  al puente del río Peguera, tomamos la senda por la que llegaremos, por Santijan, con prontitud a la Ermita de Corona, donde según se cuenta ha sido coronado rey, Don Pelayo, hecho de gran significación en la historia española. En los alrededores, están las cuevas que en el pasado hacían las veces de refugio para los pastores de la zona.
Continuamos con nuestra ruta, y luego de cruzar el puente de la majada de Sesanes, retornamos a Valdeón con la gloriosa sensación que nos ofrece haber realizado esta estupenda excursión.

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Picos de Europa: reflejos de cielo sobre piedras naranja

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Picos de Europa

A los Picos de Europa se llega por muchos caminos. El de la vista es el más rápido y el más directo porque los Picos son un paisaje casi omnipresente desde muchos puntos de Asturias. Entran por los ojos, por eso dice la leyenda que el nombre de estas montañas proviene del hecho de ser el primer elemento geográfico “de Europa” que algunos navegantes veían en el horizonte a divisar tierra desde sus barcos procedentes ultramar.

Sus más de 300 cumbres entre las que predominan alturas de 2.000 metros o más, son perfectamente visibles desde lugares impensables y lejanos de la geografía astur. La belleza de los tres macizos montañosos que integran estas majestuosas paredes calizas puede tener su resumen en los destellos color mandarina que el sol suele arrancar de las paredes ferruginosas del mítico Naranjo de Bulnes.

La Reserva Natural de los Picos de Europa es un clásico de los tesoros naturales del Principado, la Reserva de la Biosfera más visitada de España después del Parque Nacional del Teide y una referencia hasta para quienes nunca han estado en Asturias.

Con estos antecedentes a favor resultaba evidente que este espacio sería declarado Reserva de la Biosfera y entraría en el Club  de Producto Reserva de las Biosfera de Asturias. Con un pie en el Cantábrico y el otro en las alturas de Torrecerredo, la Reserva de Picos de Europa ofrece una espléndida oferta de alojamientos, gastronomía, turismo activo y de experiencias que permiten cubrir las expectativas más dispares.

Los grupos más tranquilos y familiares pueden conocer la vida cotidiana de los productores de queso de Cabrales, asomarse al museo de los bolos de Panes, o conocer los ancestros que integraron la fauna glacial de los Picos de Europa.

Los amantes de experiencias más físicas e intensas pueden practicar el senderismo, la escalada, la espeleología o el descenso de ríos de montaña acudiendo a alguna de las muchas empresas de turismo activo que jalonan las  principales localidades de los concejos que integran el territorio de esta clásica Reserva de la Biosfera.

Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, y primer escalador del Naranjo de Bulnes junto a Gregorio Pérez “el Cainejo”, descansa para siempre entre las cumbres de los Picos, tierra con rincones que él denominó “el reino encantado de rebecos y águilas”. Ese atractivo de lo salvaje y lo cercano, de una belleza que es tan básica como sobrecogedora, es el principal encanto de los Picos de Europa.

Qué hacer en Ribadesella

En la costa oriental de Asturias, a los pies de los Picos de Europa, se encuentra Ribadesella, un pueblo que cuenta con un gran número de atractivos, que van desde su paisaje hasta su historia y naturaleza, congregados en un territorio atravesado por el río Sella, el más famoso de Asturias.
El espacio urbano de la villa se halla articulado por un extenso paseo marítimo en el cual la ría, el río y la mar acompañan al visitante durante el recorrido por otros lugares significativos de Ribadesella, como el Mirador de Guía y Paseo de la Grúa, la Playa, el Paseo de la Princesa Letizia, el Paseo de los Vencedores del Sella, y la ruta de los Dinosaurios en la Punta’l Pozu.
Por su parte, en la zona rural de la población se concentran interesantes visitas, que permiten apreciar la arquitectura popular y las casonas solariegas que se alzan en un paisaje rural que cuenta, a la vez, con pequeñas calas de gran belleza, cuevas con impresionantes  formaciones geológicas, muchas de las cuales se esconden en frondosos bosques, y abruptos acantilados.
De esta manera, nos encontramos en un territorio que sorprende hasta al visitante más exigente gracias a la sucesión de acantilados, montañas, rasas litorales, marismas, playas y valles, que le confieren al lugar una belleza extraordinaria.
El Descenso Internacional del Sella, que le ha conferido fama mundial a dicho río, es ideal para realizar el descenso en canoa, considerada una de las actividades más populares. Asimismo, el turismo activo abre un abanico de opciones para disfrutar del lugar, a través de la práctica de senderismo, excursiones en quad o a caballo, escalada, descenso de cañones, espeleología, golf, kayak de mar, vela, surf y submarinismo.

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El paisaje rural de Amieva

Amieva es un concejo de Asturias, situado en el macizo occidental de los Picos de Europa, cuyo paisaje se caracteriza por imponentes desfiladeros, frondosos bosques y ríos de gran caudal que dan lugar a bellos valles. Todo ello hace que sea un destino perfecto para el turismo rural, por lo que cuenta con una interesante oferta de alojamientos rurales.

En este pueblo, las actividades que más suelen elegir los visitantes son la caza, la escalada, el montañismo y la pesca.

Uno de los edificios religiosos de mayor encanto del lugar es la Iglesia de San Roman, una construcción de aire rural, de planta rectangular y una sola nave, que se cree fue erigida antes del siglo XVII.

No hay nada mejor para disfrutar del bello paisaje asturiano que realizar algunas de las diversas rutas de senderismo por su entorno, como es el caso de la Senda de la Hocica, el Camín de la Reina, el Ascenso a Valdepino o la Subida al Mirador de Ordiales, por dar un ejemplo.

Aparte de estas rutas de montaña, también se puede aprovechar para dar paseos por los caminos de los alrededores, para lograr estar en mayor contacto con la naturaleza. Así, por ejemplo, se puede ir desde el Puente Dobra hasta la Olla de San Vicente. Otra alternativa es tomar el camino que va desde Precendi al Area Recreativa, el cual discurre a la orilla de un arroyo. También, se puede optar por ir desde Santillán hasta el Area Recreativa, un entretenido paseo  en el que además es posible darse una zambullida en el río Ponga para refrescarse.

En fin, muchas son las opciones que existen para disfrutar de la naturaleza y el bello paisaje de Amieva.

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Arenas de Cabrales, punto de partida para conocer los Picos de Europa

Arenas, es un núcleo urbano del Concejo de Cabrales, situado en el Principado de Asturias, que representa el punto de partida ideal para entrar en los Picos de Europa. Se trata de un sitio con grandes atractivos turísticos y con un sensacional ambiente de montaña.
De la época del Imperio Romano se conserva parte de la calzada romana de Caoro, que llega hasta la cima del Caoro.
En Arenas de Cabrales, podemos visitar lugares de gran interés como la Casa del Torrejón,  una casa palacio originaria del siglo XV que ha sido reedificada en el año 1777. En su fachada pueden apreciarse blasones con las armas de Hoyos-Mestas. Hoy en día, alberga diversas viviendas.
La Capilla de San Juan, es otro lugar que vale la pena descubrir. Ha sido capilla funeraria de la Alta Edad Media, de modo que se encuentra circunscripta por necrópolis. En su interior, conserva un bonito retablo neogótico que reemplazó al anterior de estilo barroco, el cual resultó quemado durante la guerra civil. En la parte trasera de la capilla se ubica el Palacio de Mestas y Cossio, de marcado estilo barroco renacentista.
De especial interés  resulta la Casa de La Papera, una casa blasona que perteneció en sus orígenes a la familia más destacada de Arenas y luego a los últimos inquisidores. Detrás de la casona, puede apreciarse la que fuera la primera fuente del pueblo.
Para conocer la historia del Queso de Cabrales, nada mejor que visitar la Cueva-Exposición del Queso de Cabrales, en donde a través de una visita guiada pueden conocerse sus secretos.
Si disponemos de tiempo, merece la pena realizar una recorrida por los pueblos de Camarmeña, Bulnes, Poncebos, Sotres y Tielve, además de realizar la increíble Ruta del Cares hasta Caín.

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Tazones: pueblo de mar con gran encanto

A orillas del mar Cantábrico y próximo a Gijón, se encuentra Tazones, un pueblo marinero, en donde la sidra y los mariscos deleitan el paladar de los visitantes. Este lugar que no supera los trescientos habitantes, gracias a su recoleto puerto pesquero y a su cercanía a los majestuosos Picos de Europa, posee el encanto especial de los pueblos de mar y de montaña.
Por estas tierras abundan las historias. Hay quienes dicen que aquí desembarcó Carlos V en 1517 para ser coronado, mientras que otros no dudan en alabar su exquisita gastronomía a base de  pescados. Por todo esto y mucho más, Tazones ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico del Principado de Asturias.
Su pequeño puerto invita al paseo. Caminando por su arteria principal, es posible observar la lonja de pescado y mesas que tientan a todo aquel que transite por allí.
Lo primero que encontramos al arribar a esta localidad es el edificio de su iglesia parroquial. De ahí en adelante, es posible toparse con interesantes alicientes. Sin embargo, al descender por el camino que conduce al puerto, el panorama es completamente distinto. Por esta zona las calles empedradas parecen amontonarse en torno a las casas bajas. De las viviendas, sobresale visiblemente una que está cubierta de conchas, el resto posee tan solo una fachada austera con un viejo balcón de madera, de cara al mar, por lo general pintado de azul.
Cada atardecer arriban al puerto las embarcaciones con la pesca del día. Pero también este lugar sirve de escenario para la celebración de la fiesta de San Roque, en la que se realiza la clásica procesión de lanchas.
Asimismo, existen numerosas rutas señalizadas que conducen a los yacimientos de huellas de dinosaurios. Sin dudas, imperdible.

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Turismo verde en Cabrales

Cabrales, concejo ubicado al oeste del Principado de Asturias,  constituye uno de los parajes más atractivos del interior de la región,  el escenario ideal para la práctica de toda clase de deportes. También, este lugar goza de buena fama por ser la cuna del exquisito queso de Cabrales.
Cabrales cuenta con una orografía muy accidentada, siendo que la mayor parte de su territorio integra el Macizo Central de los Picos de Europa, con elevaciones que superan los 2.000 metros de altura. Los valles principales, se encuentran formados por los ríos Casaño y Cares, los cuales  atraen por su rica fauna fluvial a muchos pescadores de todo el país.
Los amantes del senderismo y el alpinismo, encuentran en Cabrales el lugar perfecto para realizar todas las posibilidades de alta, media y baja montaña. Aquí, es donde se erige  el legendario Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes (2.519 m), un verdadero icono de los Picos de Europa. Mucha gente se acerca a esta región para recorrer sus múltiples caminos de montaña, deleitándose con un paisaje sensacional y respirando el aire de la cordillera Cantábrica.
Por su relieve cárstico, existen diseminadas por la región numerosas cuevas y simas, destacándose el Sistema del Trave y la Torca de Urriellu, consideradas entre las más profundas del mundo y que fueron declaradas Monumento Natural. Al margen de la espeleología, el turismo verde de Cabrales da la oportunidad de practicar piragüismo y parapente, así como de realizar rutas a caballo.
Otro gran atractivo de este concejo es el queso de Cabrales, cuyo sabor intenso es conocido en toda España. Cabe destacar que el proceso de maduración de éste queso azul se efectúa en las cuevas naturales que abundan en toda el área de los Picos de Europa. Incluso, para los que les gusta este producto existe la posibilidad de participar del certamen del queso de Cabrales, que se desarrolla el último domingo de agosto cada año en la localidad de Arenas de Cabrales.

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¡Contempla la belleza de Asturias desde sus miradores!

La costa de Asturias resulta encantadora tanto en verano, por sus diversas playas, como en invierno, por ese aire con un dejo romántico que cautiva al visitante observar la inmensidad del mar desde la orilla. Pero tal vez no exista nada mejor que descubrir cada uno de los rincones de este destino privilegiado desde cada uno de sus magníficos miradores: un conjunto de atalayas que se encuentran suspendidas sobre el mar o, bien, asomadas a los Picos de Europa, por lo que ofrecen una perspectiva diferente.
Un amplio litoral y con una interesante cantidad de atractivos naturales, transforman a  la costa asturiana en un edén para los amantes del mar y la montaña. Realizando una ruta que recorre aproximadamente 100 km entre el oeste de Cudillero y el este de Arriondas, es posible descubrir un inmenso número de miradores que invitan a asomarse al paisaje.
Comenzamos la ruta por Cudillero, un pintoresco y típico pueblo marinero, de calles angostas y con casas colgantes como sello distintivo. Aquí se recomienda visitar el Palacio de Selgas, construido en las postrimerías del siglo XIX. Cerca de Cudillero se alza el Cabo Vidio, acantilado de unos 80 metros de alto desde el cual es posible apreciar la silueta de la Estaca de Bares, así como la desembocadura del río Nalón. Para obervar mejor la ría que forma se sugiere hacerlo desde el mirador del Espíritu Santo, situado entre los municipios de San Esteban de Pravia y Muros del Nalón. Es precisamente allú donde tiene su inicio una magnífica senda peatonal costera, que conduce por un camino apropiadamente señalizado hacia Playa Aguilar. El paseo continúa hasta la barra de San Esteban, desde donde puede contemplarse el vaivén de pesqueros donde desemboca el río Nalón en el mar.
En dirección al este, continuamos rumbo al Cabo Peñas, muro natural coronado por un sensacional faro, actualmente convertido en Centro de Interpretación Marítima que informa sobre la biodiversidad de la zona.
Retomamos el camino y pasamos por Villaviciosa, localidad de gran tradición minera que actualmente sobresale por sus coloridas casas ubicadas en forma escalonada.
El recorrido culmina en el Mirador de San Roque, en Lastres, que nos anticipa de algún modo lo que veremos luego en el Mirador del Fito, en Arriendas. Desde ambas atalayas pueden divisarse los Picos de Europa durante los días claros.