Altea, la perla de la Costa Blanca

Altea, ciudad situada a unos 50 kilómetros al norte de Alicante, es un destino acogedor que se alza en medio de una bahía que se halla protegida por una cadena montañosa, representando uno de los enclaves más bonitos de la costa del mediterráneo.
En esta ciudad, es posible encontrar desde bellas playas hasta un importante patrimonio cultural, siendo la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo visita obligada.
Otro de los monumentos de gran interés es la Torre de la Galera, que ha sido declarada Bien de Interés Cultural y que representa una bella construcción, situada próxima  a la otra torre que fue adherida en la antigüedad a la muralla del casco antiguo, la cual no es otra sino que la de Bellaguarda, actualmente custodia por una plaza.
Para disfrutar del sol, nada mejor que hacerlo en las playas de lujo de Altea, circunscriptas por acantilados y llanos arenosos, que constituyen una de las joyas de la Costa Blanca. Entre las principales playas es posible mencionar: la Olla, Cap Negret y el Mascarat, así como Campomanes, La Roda y Cap Blanch.
El entorno de la ciudad de Altea es singularmente bello. Al norte, se divisa la punta de Mascarat y el cabo de Toix, al fondo la mole del Peñón de Ifach, y en la zona sur el Faro de Altea.
La parte moderna, que está ubicada junto al mar, dispone de un agradable paseo marítimo y un destacado puerto deportivo, donde se llevan a cabo actividades pesqueras. Se trata de una zona donde proliferan los restaurantes, en donde es posible degustar exquisitos platos a base de pescado y arroz.
Altea es ideal para la práctica de deportes marítimos, ya que hay numerosos amarres en diversos puertos cercanos. También, se practica mucho el golf.
En referencia a la gastronomía, Altea dispone de cocinas de todo el mundo aunque se especializa en los platos de mar, ya que se trata de un pueblo tradicionalmente pesquero. ¡No te lo pierdas!

Calpe, lugar soñado

Al norte de la costa de Alicante se encuentra Calpe, un municipio de la Comunidad Valenciana, que cuenta con uno de los símbolos de la Costa Blanca, el Peñón de Ifach, de 332 m de altura.
Hay muchos lugares que visitar en Calpe, como el Castellet de Calp, los restos de una Torre vigía, datada a finales del S. XVI, que era utilizada a modo de prevenir posibles ataques de los piratas berberiscos.
Por otro lado, la arquitectura religiosa es realmente abundante. Así encontramos lugares como la Ermita de San Juan de la Cometa, un conjunto conformado por edificaciones de una antigua masía fortificada, la Ermita de San Salvador, de estilo gótico tipo conquista, la Ermita Vella D’Oltá, desde donde se obtiene una estupenda panorámica de la villa, y la Iglesia Antigua, templo de planta rectangular con dos naves,  entre otras.
Para conocer un poco de su historia, qué mejor que conocer La Pobla Medieval D’ Ifac,  un yacimiento sin igual de la Comunidad Valenciana.
También, podemos aprovechar para visitar Pou Salat, una construcción rural del siglo XVIII que posee un pequeño monolito de piedra tallada y una fuente.
Otras construcciones significativas en la Torre Molí del Morelló, un típico molino de viento harinero propio de la Comarca de la Marina Alta, de mediados del siglo XIX, que se sitúa en el extremo más occidental de Baños de la Reina, una zona arqueológica que es considerada como un enclave costero privilegiado.
A quienes les gustan los museos, pueden allegarse hasta el Museo Arqueológico, ubicado en el solar de “El Portalet”, el único acceso al recinto amurallado desde el siglo XIV.
A ambos lados del Peñón de Ifach hay playas de fina arena y aguas transparentes, como la de Levante, La Fossa, las de Cantal Roig y Arenal-Bol, y el Morro de Toix, que conforman la Bahía de Calpe. A los pies del peñón está el Real Club Náutico Calpe y el Puerto pesquero.
Al mismo tiempo, Calpe sirve como punto de reunión para escaladores y submarinistas provenientes de todas partes del mundo.

Imagen:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/b2/Sonnenaufgang_penon_de_ifach.jpg/800px-Sonnenaufgang_penon_de_ifach.jpg

Altea, uno de los sitios más bellos de la costa del mediterráneo español

Altea, situada a unos 50 kilómetros al norte de Alicante, es una bonita ciudad que se halla en medio de una bahía, la cual está protegida por una cadena montañosa. Se trata de uno de los destinos más atractivos de la costa del mediterráneo español.
Su blanco caserío se encuentra dispuesto en torno a un otero que corona la iglesia parroquial, que sobresale por su cúpula cubierta de tejas vidriadas azules, en claro contraste con los tonos blancos del pueblo.
Callejas empinadas, pequeñas plazas recoletas, agradables bares, algún que otro restaurante, centros de artesanía y un maravilloso mirador, que se erige junto al templo local, conforman una magnífica postal de la ciudad.
El entorno de Altea es realmente bello, conformado por la punta de Mascarat y el cabo de Toix, el Peñón de Ifach y, más al sur, el Faro de Altea.
En la parte de la costa se ubica la parte moderna, con un estupendo paseo marítimo y un importante puerto deportivo. También, en esta zona se localizan numerosos restaurantes, cuya especialidad son los platos a base de pescado y arroz.
En Altea, además de pasear, es posible disfrutar de los  deportes marítimos, ya que existen numerosos amarres en diferentes puertos cercanos, también se puede practicar  golf.
La orografía interior posibilita otras oportunidades de ocio. Unos pocos kilómetros separan el núcleo de la ciudad de entornos como el Puig Campana, de 1400 metros de altura, y la Sierra de Bernia, que supera los 1100 metros de altitud.
Incluso, si disponemos de tiempo, vale la pena visitar algunas de las localidades aledañas como Benidorm y Alfaz del Pi, así como las estupendas playas de la zona.