Almansa turística

Almansa es una villa de la provincia de Albacete, cuyos atractivos turísticos están encabezados por el Castillo de Almansa, una espectacular fortaleza que se alza sobre la enorme roca que preside la ciudad.

El entramado de callejuelas del casco antiguo se dibuja en torno al Castillo de Almansa, considerado uno de los mejor conservados de la provincia y declarado Conjunto Histórico Artístico. Fue edificado en el siglo XIV, según se cree sobre antiguas fortificaciones, y en su interior conserva interesantes obras de cantería góticas.

Aparte del mencionado castillo, puede visitarse el Centro de Investigación y Documentación de la Batalla de Almansa, donde se exhibe documentación de la época, así como maquetas, uniformes y diversos objetos que fueron recuperados del campo de batalla. La Sala de Interpretación de la Batalla se divide en 3 partes, una donde se puede conocer el marco histórico de dicho enfrentamiento, otra donde se informa los sitios y parajes en los que se desarrolló la batalla, y un tercer bloque audiovisual de gran calidad didáctica. Vale destacar que el centro es el primero dedicado a un acontecimiento histórico de Castilla-La Mancha de carácter internacional.

El recorrido puede continuar por la Iglesia de la Asunción, el Palacio de los Condes de Cirat, el Convento de las Agustinas o el Santuario de Nuestra Señora de Belén. En su entorno, pueden apreciarse las fortificaciones existentes en Higueruela y Alpera. Aquí se encuentra la Cueva de la Vieja, que ha sido declarada Monumento Histórico Artístico y Patrimonio de la Humanidad por albergar excelentes ejemplos del arte rupestre levantino.

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Wikipedia

Cardeña natural

Cardeña es una localidad de la provincia de Córdoba que se alza en la Sierra Morena, lo cual la vuelve poseedora de un entorno natural de singular belleza.

De paseo por su término municipal es posible apreciar su arquitectura tradicional, característica por el blanco de sus fachadas, provistas de zócalos de granito. Dicho mineral, también está presente en numerosas construcciones como pozos, fuentes y edificios, como es el caso del edificio del Mercado Municipal.

Uno de los principales elementos que conforman su patrimonio es la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, un templo de estilo neobarroco que fue construido por el arquitecto Carlos Sáez de Santamaría entre 1950 y 1956, en reemplazo de la antigua iglesia.

Entre los sitios de visita obligada se halla la aldea El Cerezo, la cual está conformada por casas sencillas que actualmente funcionan como alojamientos rurales, que conviven en armonía con el resto del paisaje de la dehesa. Se trata de un lugar sumamente tranquilo, una antigua pedanía que fue abandonada en la década del 60, siendo rehabilitada casi 30 años más tarde para una Casa de Oficios y una Escuela-Taller

Por otro lado, en Cardeña es posible encontrar diversos restos de sepulturas megalíticas, así como de antiguas explotaciones mineras, sobre todo en la aldea de Azuel, Venta del Charco y Mañuelas. También, pueden apreciarse los vestigios de unas antiguas atalayas.

Si de naturaleza se trata, no podemos irnos sin antes hacer una excursión al Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro, un espacio protegido dueño de una gran biodiversidad. Dicho Parque Natural, cuya extensión alcanza unas 38.449 hectáreas, cuenta con corredores ecológicos que lo comunican con otros espacios de interés comunitario.

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Parque Natural de la Garrocha

Esta es una buena oportunidad para visitar el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrocha, el cual está ubicado en la comarca Garrotxa, precisamente al nordeste de Cataluña. Se trata, por cierto, del mejor ejemplo de paisaje volcánico que existe en toda España, siendo a la vez uno de los más destacados de Europa.
El parque, que ha sido declarado Paraje Natural de Interés Nacional, cuenta con  áreas de Reservas Integrales de Interés Geobotanico, abarcando una extensión de unas  12.000 hectáreas. Abundan los conos volcánicos y posee una gran variedad de fauna y vegetación por demás singular, pudiendo encontrar vegetación mediterránea, centroeuropea y atlántica.
La comarca de la Garrotxa, por su parte, dispone de un importante patrimonio que incluye ermitas románicas, así como la calzada romana del Capsacosta y pueblos medievales, entre otros atractivos.
El Parque Natural de La Garrocha, es dueño de un extraordinario paisaje, en el cual conviven arboledas, ríos, arroyuelos y una zona volcánica integrada por aproximadamente unos 30 conos de tipo estromboliano.
El parque posee, a su vez, más de 40 volcanes inactivos, conformando el principal conjunto de ese tipo de la Península Ibérica. Alberga volcanes de toda clase, y sus coladas de lava generalmente son visibles, las hay hasta de una extensión de 16 kilómetros, como es el caso de la formación basáltica de Castellfollit de la Roca.
La vegetación, frondosa y variada, está conformada por más de 1.170 especies, algunas de ellas muy raras  o endémicas.
Existen 28 itinerarios pedestres distintos para conocer el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrocha, lo cual permite disfrutar al visitante de diversas experiencias y paisajes.
El volcán más alto de todos es el Croscat, con una altura que alcanza los 180 metros, que a su vez es el último que entró en erupción, lo que lo convierte en uno de los mayores atractivos del Parque.
En fin, el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrocha es un lugar de una naturaleza sorprendente, que invita a recorrer sus bosques además de sus pueblos aledaños y, porqué no, ascender  a la cima de alguno de sus volcanes.

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Aventura en Tella-Sin

El pueblo de Tella y el caserío de Sin conforman uno de los más atractivos municipios del Pirineo. Si bien su origen se remonta al año 1960, existen ciertos vestigios de la antigua población que pertenecen a épocas prehistóricas, siendo un ejemplo de ello  el dolmen megalítico de Piedra del Vasar. Incluso, en diversas cuevas, situadas en las cercanías del municipio, se hallaron restos de osos de las cavernas, que han convivido con el hombre en tiempos remotos.
Tella, posee una excelente ubicación, pues se alza a los pies de un magnífico accidente geográfico, una muralla calcárea que divide los ríos Yaga y Cinca. Dicha muralla natural guarece al pueblo del viento del norte, sumamente frío, que durante la época invernal azota la comarca del Sobrarbe.
En los alrededores de Tella se pueden apreciar numerosos parajes naturales de singular belleza, como es el caso de la Sierra de las Sucas, que ofrece al visitante espectaculares vistas, así como Punta Suelza, Peña Montalesa y Cotiella, por mencionar algunos. Saliendo de Tella, camino a Revilla, se halla uno de los miradores de mayor atractivo de la región.
Para los amantes del turismo aventura, este el destino perfecto para disfrutar  de las numerosas actividades que la zona ofrece para hacer. De este modo, se puede realizar el descenso de los cañones que están ubicados en este sector de los Pirineos, además de participar de excursiones a parques naturales, como por ejemplo los Valles de Pineta, Gargantas de Escuaín, Valle de Ordesa, Valle de Añisclo,  Francia y la Sierra de Guara. También, los más osados pueden practicar escalada o esquí alpino.
En cuanto al patrimonio del casco urbano de Tella, se destaca la ermita de los Santos Juan y Pablo, de gran interés arquitectónico, cuya cripta data del siglo XI.
Al mismo tiempo, puede visitarse el centro de interpretación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el museo etnológico y la oficina de información turística.

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