Turismo activo en Pallars Sobirà

Pallars Sobirà, comarca que forma parte del Parque Natural del Alto Pirineo, dispone de muchas opciones interesantes para poder disfrutar al máximo de su entorno durante el invierno. En la época invernal, la cumbre nevada de la Pica d’Estats, 3.143 metros de altitud, conforma el paisaje perfecto para practicar  esquí y muchas otras actividades, que permiten descubrir la naturaleza y el patrimonio artístico y cultural del lugar.
El paisaje blanco que ofrecen las laderas nevadas del Pirineo, se conjuga con la imagen que brindan los ríos de aguas rápidas, los lagos de origen glaciar y las angostas carreteras que conducen hacia pequeños asentamientos rurales. A ello, se le suman diversos sitios, como el pueblo de Tor, el Pla de Negua o els Plans de Boavi, dueños de un cierto halo de misterio.
Tampoco hay que dejar de mencionar a la atractiva arquitectura de montaña, que puede observarse en sus iglesias, construcciones románicas y ermitas, y demás estructuras pastoriles, que propician el turismo rural de montaña y turismo activo.
Debido a su orografía típica de montaña y la magnificencia de su paisaje, los pueblos del Pallars se encuentran entre los más elegidos por los aficionados al turismo de aventura, pues ofrecen el escenario perfecto para realizar descensos de rafting o de barrancos, rutas a caballo, etc. Pero además en invierno pueden realizarse otras actividades, más allá del clásico esquí alpino.
De este modo, Pallars Sobirá dispone de atractivos aunque improvisados senderos blancos, conformados por laderas, senderos y bosques, que permiten estar en contacto con la naturaleza de la cordillera pirenaica realizando senderismo, ascensiones, rutas en trineo impulsados por perros, excursiones con raquetas de nieve y esquí de fondo y de montaña.
En tal sentido, Bosc de Virós, es una estación de esquí muy concurrida para participar de las travesías en trineo con perros debidamente entrenados, con el apoyo de un guía experto.
Aquellos que se decanten por el esquí alpino, pueden hacerlo en Talascán, Port Ainé o Spot Esquí, que entre los tres suman unos 70 kilómetros de pistas, además de un gran número de cañones de nieve y 6 telesillas, entre otras atracciones.

 Imagen:

http://i74.photobucket.com/albums/i272/Pollastrina/Certascan-Lladorre4.jpg

Patrimonio arquitectónico de Llerena

Llerena, ciudad que  ha sido declarada por la calidad de sus tesoros como Conjunto Histórico Artístico y que se encuentra ubicada en la Baja Extremadura, sorprende por su patrimonio arquitectónico que conjuga armoniosamente diversos estilos con la herencia mudéjar.
Visitanto el Casco Histórico de Llerena podemos apreciar los mejores exponentes de su patrimonio arquitectónico, siendo uno de los más emblemáticos la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, templo que se caracteriza por su balconada con arcos de dos plantas y su torre del campanario.
Otros edificios religiosos de gran belleza son la Iglesia de Santiago, sitio en el cual fue enterrado el último Maestre de la Orden de Santiago, así como los conventos de La Concepción, La Merced y Santa Clara. Este último, localizado en la calle de la Corredera, cuenta con un mirador de planta poligonal, retablos barrocos y pinturas murales, además de importantes obras del reconocido escultor español Juan Martínez Montañés.
Mención especial merece la plaza de España, que a lo largo de su historia fue utilizada como coso taurino, mercado y punto de reunión para festejos. Aquí, además de la Iglesia de Nuestra Señora de Granada, se encuentra el portal de la Casineta, al que popularmente se lo conoce también como el Portal de la Cárcel, de las Boticas, del Pan o de las Tiendas, que desde sus orígenes ha sido un punto central en la vida del pueblo. En el ala este de la plaza se encuentra el Ayuntamiento y el portal de Morales, donde vivió el pintor Francisco de Zurbarán.
En Llerena, también es posible apreciar sus diversos edificios palaciegos, como es el caso del Palacio Episcopal, el Maestral, el de los Zapata y el Consistorial, que pertenecieron a las grandes familias.

Imagen:

Wikipedia

Chirivel

Chirivel es un municipio que tradicionalmente ha servido de lugar de posada y descanso para pasajeros y caminantes. 
Su patrimonio artístico y cultural, contiene tesoros como la estatua de Dionisos, de origen romano y familiarmente llamada “el Chirivello”.
Entre sus principales atractivos se encuentran la iglesia parroquial de San Isidoro,  construida durante el siglo XIX, y la Tienda Grande, una casa de estilo modernista originaria del siglo XX. Los interesados en la arqueología, también pueden visitar los yacimientos arqueológicos de Loma de las Cometas, de El Villar, del Pasillo de Chirivel y de Contador.
Con respecto a la artesanía, Chirivel posee un Museo del Esparto que, según se cree, es  el que más piezas contiene en toda Europa. Vale aclarar que el esparto constituye una de las labores predilectas de los locales, quienes la realizan generalmente como pasatiempo.
Los platos más representativos de la gastronomía de Chirivel son el asado de cabezas, el potaje de trigo y las migas. Aunque la repostería ocupa un lugar preponderante, sobresaliendo las gachas, barquillos, tortas de la Virgen y roscos de naranja, ente otros dulces.
A fines del mes de agosto, se realizan las fiestas patronales en honor a San Isidoro, las cuales son precedidas por el Pasa Arte, que consiste en una semana cultural en la que se lleva a cabo una representación de músicas del mundo, en la que participan músicos de España y del exterior.
Otras de las celebraciones que tienen lugar en Chirivel son las Lumbres de San Antón, en enero, y el Baile de las Ánimas y la Misa del Gozo, en Navidad.

Imagen:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/2/22/Panoramica_Chirivel.jpg/800px-Panoramica_Chirivel.jpg

Haro, capital del Rioja

Haro es un municipio de La Rioja que atrae a los turistas no sólo por su patrimonio cultural y artístico sino por la “Batalla del vino”, una de sus principales celebraciones.
El Casco Viejo, conocido como “Herradura”, se halla en la zona de Intramuros, la más antigua de la ciudad, la cual estuvo protegida por una muralla hasta el siglo XV. Esta zona estuvo habitada por cristianos, árabes y judíos, quienes vivían en barrios separados.
Uno de los edificios más importantes de la población es la Parroquia de Santo Tomás, un templo de estilo gótico tardío, cuya fachada contrasta visiblemente con la elegancia de su interior. Dispone de un órgano barroco con 1700 tubos.
El Palacio de los Condes de Haro, situado en la misma plaza de la iglesia, es otro de los monumentos de interés.
También, se destacan el Palacio de Paternita, de estilo plateresco, la Basílica de Nuestra Señora de la Virgen de la Vega, originaria del  siglo XVIII, y el ex Convento de los Agustinos, actualmente transformado en hotel.
La historia de Haro se halla íntimamente ligada al vino, pues el cultivo de la vid fue introducido en la región por los romanos. Desde entonces, y gracias a factores tales como la variedad de la uva, el clima y las propiedades del suelo, se producen en Haro vinos de excelente calidad, para lo cual se valen de un método de crianza en barricas de roble. Esto explica porqué Haro es considerado la capital del Rioja.
Incluso, cada 29 de junio se celebra la Batalla del vino, una Fiesta de Interés Turístico Nacional, que tiene lugar en los Riscos de Bilibio, un paraje situado a 6 km al norte de la localidad. El festejo consiste en remojar con vino tinto a la multitud de participantes, quienes deben vestir de riguroso blanco para la ocasión. La fiesta culmina en la plaza de toros, en donde se sueltan varias reses. Realmente, imperdible.

Imagen:

http://viajardespacio.com/wp-content/uploads/2012/07/718px-Ayuntamiento_en_Fiestas_-_Haro_-_La_Rioja1.jpg