Por las cuevas de Bocairent

A 95 kilómetros al sur de Valencia, y a los pies de la Sierra de Mariola, se encuentra Bocairent, una pequeña  población que posee una situación orográfica muy particular, razón por la cual diferentes culturas se han desarrollado aquí a lo largo de la historia.
En esta zona, se han hallado algunos restos de asentamientos humanos del periodo neolítico, en lugares como las cuevas del Vinalopó y de la Sarsa, además de distintos poblados íberos localizados en pequeñas lomas. Incluso, los romanos han dejado su huella en algunas villas dispersas por el campo.
El casco antiguo, declarado conjunto histórico-artístico, sobresale por el trazado de sus calles muy particular, fiel al estilo árabe, con subidas y bajadas, escaleras, plazuelas y calles cortadas.
Además, hay una ruta señalizada, que conduce por los extramuros del casco antiguo, para poder así contemplar las casas que están asentadas en el borde del barranco.
En la zona norte del Barrio Medieval, está la Cava de Sant Biai, a la cual se accede por una galería subterránea. En el pasado, era utilizada para depositar nieve, pero hoy en día es usada para exponer 6 paneles ilustrativos que contienen la historia del hielo y la nieve, además de un plano con todos los neveros que hay en la zona.
Uno de sus mayores encantos son las Covetes dels Moros, un conjunto de cuevas artificiales, situadas a 300 metros del núcleo poblacional, con aberturas en forma de ventana.
Otra de las bellezas de Bocairent es la Plaza de Toros, la cual además de ser la más antigua de la Comunidad Valenciana es considerada única en su tipo, pues se encuentra completamente excavada en la roca.
Continuando con el paseo, visitamos el Monasterio Rupestre, un antiguo convento subterráneo de monjas de clausura que data del siglo XVI, que cuenta con la particularidad de haber sido excavado en la roca.
Por su parte, el Parque Natural de la Sierra de Mariola es un gran reservorio de plantas aromáticas y medicinales, que abarca parte de las comarcas de la Vall d’ Albaida, l’ Alcoia y el Comtat. Incursionando a través de sus senderos señalizados es posible apreciar diversas ermitas, masías y cavas de nieve.

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Relajadas vacaciones en Formigal

En Formigal, localidad perteneciente al municipio de Sallent de Gállego en la comarca del Alto Gállego, representa un lugar increíble para descubrir. Se trata de un valle perfecto para unas relajadas vacaciones.
Formigal es sede de la Estación Invernal que lleva su mismo nombre, un escenario ideal para la práctica del esquí y demás deportes de invierno, aún durante los meses más caluroso gracias a la creación de nieve artificial.
De todas maneras, lo mejor es visitar este pueblo  en las estaciones frías, ya que tendrás la oportunidad de apreciar el imponente paisaje que ofrecen las laderas nevadas.
Entre las numerosas actividades que puedes desarrollar durante tu viaje en Formigal, destacamos pasear en helicóptero, montar una motonieve o pasear en un trineo de perros, que te permitirá contemplar lugares imperdibles.
Como la población se halla muy cerca de Francia; el cruce fronterizo es bastante concurrido, por lo que se observa una gran mixtura entre las dos sociedades. De ese modo, podrás probar quesos y vinos franceses en El Portalet, el sitio de visita obligada durante tu viaje a Formigal.
También, podrás inclinarte por el senderismo, vislumbrando paisajes acogedores, vistas irrepetibles custodiadas por elevados picos, como sucede en la zona de Anayet.
Si optas por viajar a Formigal en verano, podrás disfrutar de actividades como trekking, visitar el gran parque multiaventura, tomar sol en una terraza solarium, hacer paseos y excursiones a miradores, así como a picos e ibones,  o realizar un recorrido en las telesillas.
Al mismo tiempo, en Formigal podrás dar un paseo por Sallent de Gallego y Collado de Portata, dos caminos de una belleza soberbia.
En sus calles, podrás toparte con la iglesia del desolado pueblo de Basarán, un templo prerrománico del siglo XI.
Los visitantes, encontrarán en Formigal un excelente servicio hostelero y turístico, para todos los gustos y bolsillos.
Por otra parte, la variada orografía del terreno posibilita la práctica de otros deportes, tales como el barranquismo, parapente o diferentes actividades náuticas.
En fin, tanto en invierno como en verano, en Formigal hallarás, sin dudas, un fabuloso lugar vacacional para disfrutarlo con amigos o en familia. Vive tú mismo la experiencia de conocer Formigal, una ciudad que te regalará durante tu viaje fotografías únicas.

La calidad turística de Adra

Adra, situada en la provincia de Almería, Comunidad Autónoma de Andalucía, es una ciudad cuyo  término municipal se encuentra enclavado en las estribaciones del Sureste de Sierra Nevada.
Su orografía se caracteriza por la existencia de una serie de lomas y barrancos,  que van aumentando su altura a medida que se avanza hacia el Norte y el Oeste, con cotas máximas cercanas a los 1000 metros.
Desde el punto de vista turístico, Adra dispone de 13  kilómetros de playas y calas vírgenes,  todas ellas de una belleza y atractivo increíble, que la transformaron, en los últimos tiempos, en el destino elegido por un gran número de visitantes. Entre sus principales playas, se encuentran la Playa de la Caracola, ubicada en la zona que lleva el mismo nombre;  Playa de la Sirena Loca, con un elevado grado de ocupación debido a la cantidad de servicios que ofrece; Playa del Carboncillo, que empezó a formarse luego de la construcción del Puerto de Adra en el año 1911; Playa de San Nicolás, cuya integración en el casco urbano la dota de atractivo; y Playa del Censo, con   una extensión total de 500 metros. 
El desarrollo turístico de Adra se halla íntimamente relacionado con el desarrollo de turismos temáticos y de calidad por la valorización del Patrimonio Histórico y Natural.
Incluso, la reciente construcción de la Autovía del Mediterráneo, posibilita una comunicación rápida con toda la franja mediterránea, lo cual contribuye también al desarrollo turístico de la zona.
Pero Adra, además de contar con estupendas playas, posee diversos lugares de interés para visitar, como la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción, la Ermita de San Sebastián, el Museo de Adra, el Museo del Mar, los Arcos de las Ánimas, la Torre de los Perdigones, los restos de las murallas y torreones de la antigua fortaleza de Adra. También, resulta interesante concurrir al yacimiento arqueológico Cerro del Montecristo, lugar de grandes hallazgos y cargado de historia.
En cuanto a la gastronomía local, ésta se caracteriza por platillos a base de pescado y mariscos, que se sirven con una gran variedad de hortalizas. Sus platos principales son  la Olla fresca, el pulpo seco, el potaje de Semana Santa y el gazpacho de Adra.
En fin, Adra posee todo lo que necesitas para un excelente descanso: playas, historia y buena comida. ¿Qué más se puede pedir?

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