Turismo de sol y playa en Vera

Los amantes del sol y la playa, en su búsqueda de nuevos destinos para descansar, pueden recalar en Vera, un atractivo pueblo de la provincia de Almería. Este lugar es muy elegido por los que practican el naturismo, pues hay playas y hoteles que ofrecen exclusivamente servicios para los nudistas.
Esta localidad cuenta además con una oferta cultural sumamente interesante, debido al  patrimonio histórico y artístico que posee. En la zona del caso antiguo, con su entramado de calles estrechas y empinadas, pueden contemplarse los blancos caseríos cuyas fachadas alegran la vista de los transeúntes con sus flores. Por esta zona, se hallan los principales monumentos y edificios de Vera, como es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida a modo de fortaleza en el siglo XVI en el interior del recinto amurallado de la villa. También, se destacan el Ayuntamiento, edificio del siglo XIX donde se encuentra el Archivo Histórico, catalogado como uno de los mejores de la región; y el Museo Etnográfico y Arqueológico, sitio en el que se expone una maqueta de lo que según se cree fue un antiguo asentamiento musulmán que estuvo ubicado en el Cerro del Espíritu Santo.
En cuanto a los edificios de carácter religioso, vale la pena mencionar al Convento de los Mínimos, que atrae la atención por su iglesia fortaleza; la Iglesia de San Agustín, erigida a pedido de Carlos V en el siglo XVI; la Ermita de San Ramón, datada en el siglo XVIII; y la Ermita de la Virgen de las Angustias, patrona del municipio. Además, puede visitarse la Ermita de la Virgen de las Huertas, en las afueras del núcleo urbano, muy concurrida por los vecinos durante la celebración de la romería que se realiza aquí cada año. En torno a ella se localiza el Roceipón, uno de los más importantes yacimientos arqueológicos romanos de Vera.
Los visitantes no deben dejar pasar la oportunidad de visitar el Cerro del Espíritu Santo, sitio en el que se han hallado restos romanos y musulmanes de especial interés.
Para disfrutar del sol, Vera cuenta con un atractivo Paseo Marítimo, además de las playas de las Marinas, Puerto del Rey y la del Playazo, siendo esta última la preferida por los nudistas.

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Ceuta: ¡playas, monumentos y mucho más!

La ciudad de Ceuta es un destino en el que prevalece la diversidad cultural. Sus playas, monumentos y el gran atractivo de sus paisajes, le confieren un encanto especial.
En el casco histórico se encuentra la  plaza de Nuestra Señora de África, cuyo principal atractivo es el monumento a los caídos en la Guerra de África, enfrentamiento que tuvo lugar entre 1859-60. La plaza de Santiago, la de los Reyes y la plaza de la Constitución, son otros de los espacios verdes que invitan a descansar luego de una jornada turística.
Su principal templo religioso es la Catedral de la Asunción de la Virgen,  cuyo edificio fue en el pasado una mezquita musulmana. Pero además de este importante monumento, podemos visitar la iglesia de San Ildefonso,  que alberga la imagen del Cristo de Medinaceli, y la ermita de Nuestra Señora del Valle, la más antigua de Ceuta. La Sinagoga de Bet-El, así como la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios y la de San Francisco, completan el itinerario por la arquitectura de carácter religioso.
Las antiguas Murallas Reales y el Foso de San Felipe, la principal construcción militar de la ciudad es algo que no podemos dejar de ver. Aunque tampoco podemos perdernos la oportunidad de apreciar la muralla del Paseo de las Palmeras.
Otro de los encantos de Ceuta son sus  diversos miradores, que ofrecen una bella postal  de su bahía y puerto marítimo. En uno de los miradores está el Castillo-Museo del Desnarigado, que alberga una interesante colección de objetos militares.
Los baños árabes, así como las mezquitas de Muley el-Mehdi y de Sidi Embarek, son un claro ejemplo de su legado morisco.
Durante el paseo, podemos incluir una visita al Museo de Ceuta, al de la Legión y al Museo de los Regulares, los cuales son parte más importante de la oferta cultural de la ciudad.
Para pasar una jornada distendida, sólo basta con ir al Parque Marítimo del Mediterráneo, que se destaca por su bellos jardines, lagos artificiales y cascadas circunscriptas por palmeras.
Una excursión al Monte Hacho, nos permitirá contemplar estupendas vistas panorámicas del estrecho de Gibraltar y del Mar Mediterráneo.
En cuanto a sus playas, las más concurridas son la de la Ribera y la playa de el Chorrillo.

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Ruta de los Tres Reinos

Los Tres Reinos, de origen medieval, es una zona a caballo con escasa densidad de población que se encuentra ubicada entre Aragón, Castilla – La Mancha y Valencia.
Este territorio abarca alrededor de un centenar de municipios, que pertenecen a las comarcas de Sierra de Albarracín, Rincón de Ademuz, Gúdar-Javalambre y a Teruel. El mismo se prolonga por el Sistema Ibérico, área que se caracteriza por sus sierras, ríos, paisajes rurales y la abundancia de zonas boscosas.
El entorno de los caseríos es de gran valor natural, pues dispone de un patrimonio ambiental de sumo interés dado a la escasa acción del hombre que se registra desde hace décadas en esta zona. Los paisajes agrícolas, característicos por los cultivos de cereales, destacan por su cercanía a numerosas sierras que se alzan por todo el territorio.
Al mismo tiempo, los pocos cambios que se han producido en los pueblos y la tarea restauradora que viene desarrollándose en los últimos años posibilitaron la preservación de un rico patrimonio cultural. La arquitectura popular puede apreciarse en las casas construidas en piedra, que se combinan con palacios señoriales, templos, recintos amurallados, ermitas y amplias casonas, de estilos y épocas diversas.  
Al recorrer el territorio puede apreciarse de cerca el patrimonio arquitectónico, compuesto por  castillos, puentes, antiguos caminos empedrados, molinos, sistemas de riego de larga data e infinidad de corrales de ganado. Existe una amplia oferta museística, que propone itinerarios temáticos para conocer en detalle la zona.
Durante el trayecto visitamos el Rincón de Ademuz, una isla valenciana que se erige en torno al valle del Turia y a los valles del Boilgues y el Ebrón, donde se hallan las  principales poblaciones, en tanto que en la zona de alta montaña que los rodean hay pueblos y aldeas más pequeños. Además de una gran variedad paisajística, en Rincón predominan los campos de cereal y los huertos de manzanas. Incluso, podemos realizar una excursión al Cerro Calderón, 1.859 metros, que es considerado la mayor elevación de toda la Comunidad Valenciana.
El periplo puede continuar por Albarracín, un territorio singular muy popular por las pinturas rupestres que alberga y los numerosos vestigios de poblaciones antiguas que conserva.
Por su parte, en la Comarca de Teruel podemos contemplar su variedad de paisajes, entre los que sobresalen las vegas del Jiloca y Alfambra, además de zonas de alta montaña y páramos desérticos.
La Sierra de Javalambre (2.020 metros de altitud), por su lado, representa uno de los macizos más escarpados del Sistema Ibérico. Se trata de un territorio de contrastes, en el que se incluyen desde el paisaje lunar propio de la alta montaña y bosques, pasando por el desierto de las salinas y vegas. Por lo que la diversidad de su fauna y flora es impactante.

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Puebla de Almenara, un remanso de calma

Si nos encontramos de paseo por Castilla-La Mancha, veremos que hay numerosos poblados, interesantes y atractivos por igual, para poder visitar. Tal es el caso de Puebla de Almenara, un apacible  pueblo, que es visto por muchos turistas como un remanso de calma, por lo que es la opción ideal para escapar de la rutina que conlleva la vida cotidiana. Además de la tranquilidad del lugar, podemos destacar también el calor de sus gentes, muy hospitalarias por cierto.
Para admirar de cerca la oferta cultural de Puebla de Almenara nada mejor que visitar el Castillo de Almenara, poseedor de una muy interesante historia; la  Iglesia Parroquial de la Asunción, una construcción que combina diversos  elementos del Barroco y el Renacimiento; y la Ermita de la Misericordia, templo ubicado en las afueras de la ciudad en el que descansa la patrona del pueblo.
Otros sitios de especial interés son el Cerro de la Cruz, que posee una altura de 1054 metros, y las cuevas que se ubican en las cercanías del mismo.
También, Puebla de Almenara es un buen lugar para todos aquellos que gusten del turismo rural, por su ubicación incomparable en la Península y su excepcional entorno natural. En fin, no hace falta decir mucho más para confirmar que se trata de un destino que merece ser conocido.

Turismo activo en Cercedilla

Cercedilla es un magnífico pueblo de montaña, que se halla en la zona noroeste de la Comunidad de Madrid.
Debido a su ubicación, en plena Sierra del Guadarrama, el municipio posee un territorio montañoso, con un clima de tipo continental, con veranos muy agradables e inviernos fríos con intensas nevadas, sobre todo en el Puerto de Navacerrada, el punto más alto del municipio.
Tales características, sumadas a una estupenda oferta cultural, de ocio y aventura, convierten al municipio en el lugar ideal para disfrutar de unas buenas vacaciones o una escapada de fin de semana.
La historia de Cercedilla queda de manifiesto en la magnífica calzada que cruza la Sierra de Guadarrama por el Puerto de la Fuenfría, fiel testigo de la presencia romana en la zona.
A lo largo de la calzada, hay numerosos puentes que fueron construidos para salvar los ríos y arroyos que atraviesa. Tales puentes, constituyen un claro ejemplo de la excelente calidad de la ingeniería romana, ya que se mantienen en perfecto estado de conservación a pesar del paso del tiempo.
Entre las principales construcciones religiosas, se encuentran la Iglesia Parroquial de San Sebastián, que está ubicada en la parte alta del casco antiguo, y la Ermita de Santa María, que fue erigida en el S.XVII y restaurada en 1955.
También, vale la pena visitar el Centro Cultural Luis Rosales, un antiguo matadero que desde 1998 funciona como centro de actividades culturales dedicado al poeta Luís Rosales; el Lavadero, situado en las inmediaciones del arroyo de la Teja o de Abajo; y la Fábrica de la Luz, localizada en la carretera de Las Dehesas.
Mención aparte merecen las fuentes y manantiales, todos ellos de gran valor cultural y medioambiental. Se ubican en el casco urbano así como en los caminos y sendas de los alrededores. Algunas de las más populares son: Fuente del Bolo, Fuente del Tomillar y la Fuente de los Geólogos.
En fin, qué más se puede pedir a este magnífico pueblo de montaña, donde es posible  disfrutar, en cualquier época del año, de su exquisita gastronomía, de su espectacular entorno y de sus montañas perfectas para el turismo de aventura.

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Excursión a L’Espluga de Francolí

L’Espluga de Francolí, pueblo situado en la comarca de la Conca de Barberà, constituye un gran ejemplo de una organización turística de interior. Su cercanía al Monasterio de Poblet, de gran atracción,  le permitió dotarse de una destacada infraestructura de servicios, oferta cultural y de ocio muy ligada a los atractivos naturales que alberga en su término municipal, como son las Montañas de Prades y las Cuevas de l’Espluga.
Esta pintoresca población debe su nombre a las numerosas cuevas y grutas que se extienden por todo su territorio.
La villa representa un punto de visita obligada para aquellos que buscan introducirse en el arte y la historia de la Catalunya Nueva.
La Bodega Cooperativa de l’Espluga de Francolí, es un edificio extremadamente bello, compuesto por tres naves, en cuyo interior acoge al Museo del Vino
Otro de los sitios excepcionales de la villa es la Cueva de la Font Major, un sistema cárstico binario con río subterráneo, considerada una de las siete cuevas más largas del mundo,  además de ser una de las pocas que se extiende por el subsuelo del casco urbano. Posee más de 3.600 m. de galerías, en las que han quedado la huella de la actividad humana desde la prehistoria. Una parte de la cueva se encuentra habilitada como museo, único en su tipo en todo el mundo.    
También, vale la pena visitar el Museo de la Vida Rural, situado en la antigua casa que perteneció a la familia Carulla, datada en el siglo XVII. Consta de  cuatro grandes apartados, a saber: la payesía, que expone la diversidad de los trabajos del campo; la casa, que muestra las costumbres familiares y populares; los oficios artesanales,  un conjunto de herramientas y manufacturas de los oficios tradicionales; y L’Espluga y la Conca de Barberà, salas monográficas que dan cuenta de la vegetación, la fauna, la estructura geológica, el urbanismo y la historia del lugar.
De todas, la visita obligada es el Real Monasterio de Santa María de Poblet, el cual conjuntamente con los de Santes Creus y Vallbona de les Monges, conforman la Ruta del Cister en Catalunya, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1991.
Al mismo tiempo, podemos aprovechar para realizar excursiones, como por ejemplo a la Ermita de la Santíssima Trinitat, ubicada en las montañas de Prades. Se trata de un extraño santuario, al cual se llega por un camino alquitranado.
A cerca de media hora de la villa, se halla el Oratorio de Sant Miquel, un lugar que ofrece bellísimas vistas de la Conca de Barberà.
Uno de los lugares más conocidos del bosque de Poblet es Las Cent Fonts, una diversidad de fuentes situadas en lo alto de las montañas de Prades.  

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Aventura en Barranco de Villalba

En las cercanías de Madrid, y a escasos 20 minutos de Cuenca,  es posible adentrarse en parajes de pinares por los que desciende el río Júcar, en cuyo curso se puede disfrutar de pequeños rápidos y cascadas.
El origen del río Júcar se encuentra en el Barranco de Villalba, desde donde se abre paso entre pinos y tilos, confiriéndole raras formas a las rocas que lo rodean. Los diversos espacios que por allí se encuentran son una invitación a practicar deportes de aventura, como rafting, espeleología y barranquismo, entre otras actividades que son difundidas por el Club de Turismo Activo de Castilla-La Mancha a través de diferentes iniciativas.
Uno de los sitios preferidos para el Turismo Activo es el Barranco de Villalba que, por su bajo nivel de dificultad, no hace falta ser un experto para incursionar por esta zona.
Para realizar el descenso, sin olvidar enfundar un traje de neopreno, es necesario atravesar la Ruta de los Cortados, que va paralela al barranco y cuyo nombre deviene de los cortes que el agua realizó sobre la roca caliza a lo largo del tiempo. El recorrido comienza en una profunda garganta,  por donde discurren diversos saltos y cascadas, y finaliza en la poza del Tranco, una piscina natural de gran  profundidad.
Otro opción para disfrutar del Turismo Activo en Cuenca es practicar piragüismo en el río Júcar.
Los más experimentados u osados puede practicar este deporte por aguas embravecidas, ya sea por el Júcar o el Guadiela, descendiendo varios kilómetros esquivando saltos y rocas hasta arribar a aguas más propicias para zambullirse.
Tras una jornada en el río,  lo mejor es acampar en Cuenca, ciudad situada en la confluencia del río Júcar y el Huécar, que sorprende por su naturaleza y arquitectura. No por nada ha sido declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La oferta cultural de Cuenca es muy variada. Una buena alternativa es visitar el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, donde se exhiben  los últimos hallazgos de Yacimiento de las Hoyas, o el Museo de Arte Abstracto, que acoge numerosas obras de los artistas más importantes de este movimiento.
Otros sitios que no merecen ser dejados de lado son la Fundación Antonio Saura, el antiguo Convento de las Carmelitas, hoy denominado Fundación Antonio Pérez, y el Museo Diocesano.

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