Hoces del río Duratón: paisaje excavado en roca caliza

Hoces-del-río-DuratónAl noreste de la provincia de Segovia, en las proximidades de la villa de Sepúlveda, se halla el Parque Natural de las Hoces del río Duratón, cuyo cauce fluvial está enmarcado por un profundo cañón con desniveles de hasta 100 metros. Se trata de una zona de gran riqueza arqueológica e histórica, ideal para disfrutar realizando turismo de aventura.
A los valores naturales de este paraje se añaden otros atractivos de especial interés, como es el caso de la ermita de San Frutos, de origen romano, las cuevas, que contienen grabados de la Edad del Bronce, y el conjunto arquitectónico de Sepúlveda, así como algunos puentes y calzadas romanas.
Para llegar a la ermita de San Frutos, antiguo cenobio benedictino, es necesario cruzar un puente de piedra y sortear La Cuchillada, una enorme grieta. Además de visitar el templo, construido en el siglo XII, vale la pena encaminarse hacia el cementerio que se halla en sus cercanías, en el cual hay diversos enterramientos antropomórficos altomedievales.
Para recorrer este paraje puede tomarse la Senda Larga, que va desde el Puente de Talcano hasta el Puente de Villaseca, cuya extensión es de 12 km.
Otras rutas que se pueden escoger son la Senda de los Dos Ríos, trayecto de mediana dificultad de unos 5Km, o la Senda de la Molinilla, que comienza en el Puente de Villaseca  y culmina en la Presa de la Molinilla.
Cerca de la presa de Burgomillodo hay un tramo embalsado del río en el que puede practicarse piragüismo. Aunque si la intención es hacerlo en época de cría, entre enero y julio, es necesario solicitar un permiso en la Casa del Parque.
Durante la visita resulta interesante explorar las diversas cavernas que se hallan entre Sepúlveda y la presa del embalse de Burgomillodo, formadas por la acción de las aguas del río sobre las rocas calizas. Una de las más popilares es la cueva de Los Siete Altares, situada junto a la carretera que comunica Cantalejo con Villaseca, que alberga altares de origen visigodo. Otras cavernas que pueden recorrerse con las de La Molinilla, el Pájaro, La Huelga o El Cabrón, en las cuales pueden apreciarse valiosas pinturas rupestres.

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Niebla en el intramuros

Niebla es una villa que está situada en una colina que se  alza sobre el río Tinto, en la provincia andaluza de Huelva. Dueña de una historia milenaria, quizá lo que más se destaca de este lugar es su muralla almohade, de unos dos kilómetros de extensión, que rodea por completo el perímetro de la ciudad y representa el recinto más grande y mejor conservado de toda Europa.
En el intramuros, declarado conjunto histórico monumental, la localidad aún conserva parte de su antiguo trazado. Entre sus principales monumentos se encuentran el alcázar de los Condes de Niebla, la iglesia de San Martín  y la iglesia de Santa María de la Granada. Esta última fue en el pasado catedral bizantina, luego mezquita árabe y a partir del siglo XVI se convirtió en un templo cristiano.  Saliendo del recinto amurallado, el acueducto, la calzada, las termas y el puente romanos son visita obligada.
Cerca de Niebla están los prehistóricos dólmenes, como el de Soto, situado en la localidad de Trigueros, mientras que en la zona de Los Bermejales se conservan interesantes restos neolíticos.
Las puertas del recinto amurallado, así como la antigua mezquita que fue convertida en la iglesia de la Granada, son otras muestras del legado árabe.
Cada verano, en el Castillo de los Guzmanes se realiza el Festival de Teatro y Danza Castillo de Niebla.
De todos modos, buena parte del patrimonio histórico, como numerosas casas solariegas, iglesias, conventos y ermitas, ha desaparecido debido a terremotos que azotaron el lugar o simplemente al abandono.
Para disfrutar la naturaleza del lugar, se puede acampar en el Pantano San Walabonso, ubicado a 15 km de la villa, visitar el paraje de El Guijo,  donde hay un pantano en el que pueden realizarse deportes náuticos, la zona protegida de Charca de la Balastrera, donde nidifican numerosas especies, y Jareta, sitio de recreo y esparcimiento ubicado a sólo 2 km. de Niebla. Un poco más allá, puede visitarse el Pantano del Tamajosoa, que además de una gran cascada sobresale por su exuberante vegetación.

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Postal de Chimeneas

Chimeneas es un pequeño municipio granadino, que en sus orígenes fue una alquería. Hay quienes sostienen que su peculiar nombre deviene del humo de las chimeneas procedente de las primeras casas que poblaron la villa y que llamaba la atención de los caminantes. Con el tiempo, la villa fue creciendo de a poco y se han ido encontrando diversos restos de yacimientos arqueológicos originarios de la época musulmana. También, se pueden apreciar los restos del Castillo de Tajarja, un encantador castillo medieval.

El pueblo está ubicado junto al barranco de las Zarzas, en cuyo entorno predominan las tierras muy fértiles, pues por allí pasan las aguas del río Genil. Para disfrutar al máximo de la naturaleza de los alrededores, nada mejor que hacerlo practicando senderismo o dando paseos a caballo.

Para continuar conociendo el patrimonio histórico de Chimeneas sólo basta con detenerse en la plaza principal para admirar los Arcos, para luego visitar la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario. Este último es el principal monumento del municipio, el cual que resultó parcialmente destruido debido al terremoto que sacudió a la región en  1884. Con los años, el templo logró ser reconstruido, gracias a lo cual hoy puede apreciarse el retablo del siglo XVI que se destaca por su  gran valor artístico.

En cuanto a su gastronomía, el plato estrella entre los lugareños es el  “pucherico”, un cocido elaborado con garbanzos y carne de cerdo. Este plato típico es degustado por los pobladores en una de sus festividades más importantes, el “jueves Lardero”, que es celebrado en el mes de agosto, durante una jornada donde además el pueblo lleva a cabo una romería.

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Turismo rural de montaña en Bayarque

Bayarque es un pequeño municipio de la provincia de Almería, de tan solo 241 habitantes, que está ubicado sobre la Sierra de los Filabres. Desde siempre, se ha caracterizado por ser un reducido asentamiento vecinal pero, de todos modos, posee algunos atractivos de especial interés.

El pueblo, dividido en dos por una rambla, cuenta con algunas de edificaciones importantes, de las más peculiares de la provincia, que le confieren un  toque distintivo a este lugar, que aún conserva en sus calles angostas e intrincadas las huellas del pasado árabe.

Los dos núcleos en los que se divide la villa son: el barrio de la Ermita y el barrio del Pueblo, los cuales están atravesados por la Rambla. En su casco urbano, se hallan la iglesia de la Virgen del Rosario, construida en el siglo XVI; y la antigua casa del Marqués de Villena, ubicada en la calle Real.

Vale aclarar que en el barrio de la Ermita estuvo la ya desaparecida iglesia de San Antonio de Papua, de la cual solamente se conservan algunos pocos vestigios.

De paseo por el pueblo es posible apreciar alguna casa señorial o, una propuesta aún mejor, gozarr de la naturaleza del monte de El Coto, paraje que sobresale por su bosque de pinar autóctono. Asimismo, dispone de un área recreativa, denominada la Rosariera, ubicada al lado de la carretera que lleva a Bacares; al tiempo que cuenta con diferentes caminos que conducen hacia los alrededores de Sierra de Filabres.

De todos modos, si bien Bayarque no es un pueblo muy próspero, sí resulta muy indicado para realizar turismo rural de montaña, pues si hay algo que no le faltan son recursos naturales.

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Barcelona, cosmopolita y vanguardista por excelencia

Barcelona, vanguardista y cosmopolita por excelencia, es una de las ciudades más importantes de España y, por lo tanto, poseedora de toda clase de atractivos turísticos, que van desde el particular encanto del barrio gótico, presidido por la Catedral de Santa Eulalia, hasta  paseos como el de Parc Güell, donde se aprecian diversas obras de Gaudí. En Parc Güell se halla la Fuente Dragón, la cual está decorada con bellas y vistosas cerámicas; además de un acogedor museo que fue reconstruido sobre una antigua casa en la que vivió el genial Gaudí.
Otro sitio emblemático de la ciudad es la Fundación Joan Miró, en donde es posible  apreciar las obras más importantes del pintor mallorquín aparte de exposiciones itinerantes provenientes de diferentes museos. Durante los fines de semana se puede participar de visitas guiadas por las instalaciones de la institución.

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Ruta por Canchos de Ramiro y Embalse de Portaje

Los Canchos de Ramiro, debido a la rica flora y fauna que alberga,  integra la Red de Espacios Naturales Protegidos de Extremadura. Los Canchos es una sorprendente portilla de cuarcita que está situada sobre el Río Alagón. Para conocer este bello lugar, recomendamos una ruta que se puede realizar tanto a pie como en coche.

Para acceder a los Canchos es necesario tomar un sendero señalizado que parte de la localidad de Cachorrilla, el cual discurre por paisajes de dehesa y riberos de inigualable belleza.

También, podemos aprovechar para visitar el Embalse de Portaje, un pequeño humedal artificial que está situado próximo a las villas de Portaje y Torrejoncillo. Para iniciar esta ruta de unos 17 km, partimos desde Portaje rumbo a la pista de servicio de la presa para, tras recorrer  unos 2,5 km y atravesar la Ribera de Fresnedosa, arribar a la presa donde está la Ermita de la Virgen del Casar. Una vez allí, tomando la pista que circunda la margen izquierda del Embalse,  llegamos a la localidad de Torrejoncillo.

En la comarca en su totalidad, sobre todo en la zona de las vegas y llanuras que predominan en la Ribera de Fresnedosa, es posible observar frondosos bosques de encina y alcornoque.

Con respecto a sus valores etnográficos, en los pequeños núcleos urbanos, como por ejemplo Portaje, Pescueza o Cachorrilla, pueden apreciarse estupendas muestras de arquitectura popular, además de las construcciones agropecuarias típicas del entorno.

Si se dispone de tiempo, merece la pena realizar una visita al casco histórico-artístico de la ciudad de Coria, el cual ha sido declarado de interés turístico puesto que alberga uno de los conjuntos monumentales más atractivos de Extremadura, que incluye palacios, puente y murallas romanas, un castillo, conventos, etc.

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Jérica, ciudad famosa por sus fuentes

Jérica es una localidad situada en la Comarca del Alto Palancia, de la Comunidad Valenciana, que posee diversos lugares para visitar.
Uno de sus principales atractivos es la Torre Mudéjar de las Campanas, que se encuentra sobre un promontorio que domina la totalidad de  la población y que sobresale por su importante historia.
El Museo Municipal es otro de los sitios donde podremos deslumbrarnos con el pasado de Jérica, gracias a que atesora la Colección Epigráfica Romana, el Retablo de San Jorge y una colección de cerámica y azulejería digna de admiración.
En los alrededores de la Villa, se destacan diversos lugares realmente bellos, como es el caso de la Vuelta de la Hoz, donde el meandro del río Palencia dio lugar al Monte de la Torreta, cuyo nombre deviene del monumento que lo corona.
Además, a orillas del mismo río se localiza el Paseo de las Fuentes, donde podemos dar un paseo didáctico mientras admiramos sus fuentes: Randurías, El Consuelo y El Carmen. Aquí habitan más de cien especies, todas ellas rotuladas con su nombre para beneficio del visitante.
Por otro lado, en caso que optemos por dirigirnos camino a Viver, podemos hacer un alto en el camino para guarecernos del sol debajo de los nogales de la Fuente de Ula.
Otras fuentes con las que nos podemos topar son las de Santa Águeda, La Salud, la Garabaya, la Piedra, etc.
Si preferimos aprovechar las rutas de senderismo y realizar alguna excursión, los Picos de Yuste, los Montes del Frontón y Pantano del Regajo, son algunas de las sendas, aunque no las únicas, más recomendadas para pasar una jornada disfrutando de la naturaleza.

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Jornada en Embalse de Los Canchales

Visitamos la provincia de Badajoz para disponernos a realizar una ruta por el embalse de Los Canchales, el cual se halla sobre la Rivera de Lácara, un curso de agua que nace en la Sierra de San Pedro y desemboca en el río Guadiana.

Empezamos la ruta en la localidad de La Garrovilla, en donde por tomamos una pista asfaltada que conduce al muro del embalse de Los Canchales. El primer tramo, de aproximadamente 7,5 km, resulta muy interesante pues discurre a lo largo de terrenos que son aprovechados para el cultivo de secano de cereal, olivar y girasol. El resto del itinerario prosigue por una pista perimetral de tierra que se extiende  sobre la cota de máxima inundación del embalse, permitiéndonos de ese modo recorrer el paraje en su totalidad. Sugerimos realizar una parada en el dique artificial, en cuyo extremo hay un observatorio.

Luego de recorrer unos 4 km más, arribamos a la cola del embalse, una zona de aguas poco profundas donde es posible apreciar los brazos zigzagueantes de la Rivera de Lácara. Vale destacar que cuando baja el nivel del agua puede tomarse un camino alternativo, que acorta considerablemente el recorrido. El punto final del periplo es el muro de la presa.

Además de ser considerado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), el Embalse de Los Canchales está declarado como “Humedal de Importancia Internacional”. Este espacio protegido sirve de hábitat para numerosas especies de aves, puesto que cuenta con grandes superficies de aguas someras, a la vez que alberga diferentes tipos de vegetación acuática y subacuática.

En función de la época del año que realicemos la visita, dependerán las especies que vamos a encontrar. Aunque lo ideal es elegir realizar la ruta en verano, porque es el mejor momento para la observación de aves.

Si deseamos ampliar nuestro recorrido ornitológico, podemos optar por dirigirnos hacia la desembocadura del Río Aljucén, a donde llegamos tras pasar por la localidad de Esparragalejo. Al norte del Embalse de Los Canchales, también podemos allegarnos hasta el Dolmen de Lácara, un sepulcro colectivo muy bien conservado que data del período Calcolítico.

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Santander, ciudad balnearia

A orillas del Mar Cantábrico se halla Santander, una encantadora ciudad portuaria que atrae a los viajeros  con sus increíbles balnearios, ideales para disfrutar del sol y del mar, contemplando el bello paisaje marítimo.
El turismo se ve atraído, además, por sus impactantes monumentos y sus pintorescas calles, que dan muestra de una ciudad moderna, con una importante infraestructura en restaurantes, lugares de ocio y centros comerciales.
De recorrida por Santander, no puedes perderte  el Paseo de Pereda, donde podrás apreciar típicas casas de miradores. En torno a la Plaza Porticada se halla la antigua Catedral, que data del XIII, y otros edificios de interés, aglutinados todos en los alrededores del Casco Antiguo.
Para ir de compras, resulta aconsejable dirigirse a las calles más populares, como el Arrabal o el Cubo, donde se pueden adquirir artesanías típicas de la región. También, se puede optar por concurrir al conocido mercado La Esperanza. Continue reading

Cabo Tiñoso, tesoros en el fondo del mar

El escenario escarpado de Cabo Tiñoso, característico por sus imponentes acantilados verticales que se alzan sobre la costa y sus  aguas templadas, lo convierten en un espacio digno de ser retratado. Su ubicación estratégica,  en la confluencia de dos bahías, ha convertido a Cabo Tiñoso en una de las zonas más maravillosas del Mediterráneo puesto que permanece prácticamente intacta por ser un sitio de difícil acceso.
Situado en la provincia de Murcia, entre Cartagena y Mazarrón, Cabo Tiñoso ha sabido permanecer indemne a la acción del hombre. Esta zona se caracteriza por tener costas sobre altos cantiles verticales y suelos difíciles de transitar, debido a las intensas  aguas torrenciales que originaron ramblas y barrancos.
Sin embargo, desde la antigüedad estas costas han sido muy apreciadas por los conquistadores producto de su localización estratégica, quienes dejaron un interesante legado en forma de miradores en toda la línea de la costa.
Actualmente, su condición de inaccesibilidad puede ser comprobada al apreciar la gran diversidad de especies que habitan en el medio submarino, como algas, crustáceos y moluscos gasterópodos. En toda la zona abundan túneles y cuevas submarinas, originadas por desprendimientos de rocas, como es el caso de la Cueva de la Virgen, la de la Herradura y la Cueva del Lago, que son las más conocidas por los buceadores por su asombrosa belleza.
Además de su fauna y flora marinas, en diversos puntos de la costa se han hallado incontables restos arqueológicos pues, a lo largo de su historia, Cabo Tiñoso ha formado parte de vías comerciales importantes. Por lo que diferentes culturas, como la romana, fenicia y griega, dejaron interesantes huellas en el fondo del mar, como restos de barcos, monedas y utensilios, muchos de los cuales son exhibidos en el museo de Cartagena, aunque todavía quedan algunos restos sumergidos en el mar.