Oferta de ocio en Sotogrande

Muy cerca de la Costa del Sol, junto al Estrecho de Gibraltar, se alza Sotogrande, una prestigiosa localidad considerada así porque buena parte de sus habitantes goza de un buen pasar económico. Por eso, es muy común que sus calles estén surcadas por sensacionales casas. De hecho, en su entorno además es posible encontrar una amplia oferta de hoteles de lujo y restaurantes de primer nivel, así como instalaciones para la práctica de todo tipo de deportes.
Los amantes del polo pueden asistir al Club de Polo Santa María, sitio donde se disputan torneos de carácter internacional. Este centro, pone a su disposición once canchas y una escuela de polo.
También, esta urbanización gaditana posee numerosos campos de golf, entre los cuales sobresale el de Valderrama, sitio que supo ser la sede de diversos campeonatos mundiales.
Por su parte, el Centro Hípico Sotogrande es el lugar elegido para disfrutar de todo tipo de actividades, teniendo la posibilidad de tomar clases de equitación, asistir a competiciones o realizar algunas de las rutas ecuestres que allí se proponen. 
La oferta deportiva local se ve completada por las actividades que se organizan en el puerto deportivo, al igual que en el Real Club Marítimo. El padel y el tenis, son otras de las propuestas que atraen a los adeptos a la vida sana.
A los más pequeños, les encantará visitar el Sotogrande Kids Club o el Iguana Park, sitios que concentran una importante oferta de ocio destinadas a toda la familia.
Para aquellos que desean realizar un recorrido cultural, nada mejor que ir hasta San Roque, localidad ubicada próxima a Sotogrande, más precisamente al  Teatro Juan Luis Galiardo y la Galería Municipal de Arte, donde se suelen llevar a cabo interesantes exposiciones y conferencias. Al mismo tiempo, se puede aprovechar para recorrer sus fantásticos museos, como por ejemplo el Museo Carteia, el Taurino o el Museo Ortega Brú.

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Los Gallardos

Entre las sierras de Bédar, Filabres y Cabrera, se alza Los Gallardos, un pueblo pequeño pero con mucho encanto, ideal para pasar unos días a puro relax. Esta localidad se encuentra ubicada a unos 80 kilómetros de la ciudad de Almería, y se puede llegar a ella tomando la autovía A-7 en dirección a Granada, partiendo desde la Rambla de Belén.
Algunos de los monumentos que componen su patrimonio arquitectónico y cultural son el Molino de la Cueva, cuya estructura está construida en piedra de sillería, y el Horno de Leña, considerado el más antiguo de la comarca y donde aún hoy se puede adquirir pan.
Los Baños Árabes de Alfaíx, sumados a la iglesia parroquial de San José, que data de inicios del siglo XX; y a los yacimientos de Cadima, sitio donde son conservados los restos de una villa romana; son otros de sus principales atractivos turísticos.
Aquellos que quieran llevarse algún souvenir de recuerdo de su paso por este acogedor pueblo, seguramente no querrán dejar de llevarse una de las artesanías típicas del lugar, como platos y utensilios de barro, alpargatas o bolsas y espuertas con esparto, los cuales forman parte de una tradición que está desapareciendo.
En cuanto a la gastronomía de Los Gallardos, recomendamos probar la olla de trigo, el ajo colorao, las gachas de pimentón, la tortilla de collejas, las pelotas, entre muchas otras exquisiteces. 

Descubre la historia de Antas en primera persona

Antas, es un pueblo que forma parte de la Comarca del Levante Almeriense y que sobresale por su rica y vasta historia, muestra de ello son sus diversos restos de yacimientos arqueológicos que alberga, la mayoría de los cuales, por su enorme valor, fueron trasladados a museos de Europa.
En la zona de El Argar aún se conservan ciertos vestigios originarios de la Edad de Bronce, entre los que se encuentran cerámicas, objetos de cuarzo y pinturas.  En tanto que en El Cárcel y La Gerundia predominan restos pertenecientes al Neolítico y la Edad de Cobre, que se cree pertenecieron a una antigua población que todavía hoy conserva sus estructuras. Incluso, a orillas del río Antas se descubrieron además en un muro sepulturas de estas antiguas civilizaciones. Gracias a la existencia de tales yacimientos se ha podido conocer las características de lo que fue la cultura argárica.
En la zona del casco urbano de esta localidad pueden apreciarse diversos monumentos de especial interés, como por ejemplo el Templo Parroquial de la Virgen de la Cabeza, una construcción del siglo XVII que ha sido sometida a numerosas remodelaciones en el transcurso del tiempo.
Asimismo, pueden visitarse diversas ermitas, que se suman al acueducto del Real, como es el caso de la ermita La Milagrosa, la del Cabezo María y la ermita de la Era.
Aparte de adentrarse en la historia de esta localidad, Antas es el sitio ideal para realizar  turismo rural en pleno contacto con la naturaleza, practicando senderismo en las zonas del Cajete o del Charco de las Palomas.
De la artesanía local, predominan los objetos confeccionados en yeso, al igual que los tejidos.
Con respecto a la gastronomía típica del lugar, los visitantes pueden deleitarse probando los mantecados, las gachas y las pelotas.

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Consuegra y sus molinos de viento

Para conocer de cerca las tradiciones manchegas nada mejor que visitar Consuegra, un pueblo del sureste de la provincia de Toledo que atrapa al visitante por su calidad paisajística.  Sus 12 Molinos de Viento, que se encuentran entre los mejor conservados de España, y el Castillo de la Muela, configuran un recorrido excepcional  por tierras de Castilla-La Mancha.

Los doce molinos, que en el pasado supieron coronar la denominada Crestería Manchega, se encuentran en la cima del Cerro Calderico, un promontorio que domina la ciudad. Cuatro de ellos, el Rucio, el Espartero, el Sancho y el Bolero, aún conservan la maquinaria en óptimas condiciones. De todos, el Molino Sancho resulta el más interesante. El Vista Alegre, Chispas, Clavileño, Caballero del Verde Gabán, Alcancía, Mambrino, Cardeño y Mochilas, completan este excepcional conjunto de molinos.

Por su parte, el Castillo de la Muela es una fortaleza de arquitectura militar sanjuanista construida entre los siglos X y XIII, que fue habitada por los caballeros de la Orden de San Juan. En su interior es posible visitar el patio de armas, las murallas, los aljibes, la ermita, las terrazas y el jardín, entre otras dependencias. El castillo se encuentra en lo alto del Cerro Calderico, situación que hace posible observar desde sus terrazas magníficas vistas panorámicas del entorno, incluyendo de la docena de molinos de viento manchegos que se erigen junto a él.

Las festividades, entre las que se incluyen las de la Rosa del Azafrán, que se realiza en noviembre, y la de Consuegra Medieval, durante el mes de agosto, también son muestra del pasado medieval y de las antiguas tradiciones del pueblo.

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Escapada a Carranque

Carranque es una apacible villa situada en la Comarca de La Sagra, en la provincia de Toledo, adonde cada vez atrae más turistas deciden hacerse una escapada gracias a su posición estratétiga, ya que se encuentra muy cerca de las capitales de Madrid y Toledo.

Uno de sus principales atractivos es el Parque Arqueológico, sitio que alberga una sensacional colección de mosaicos de la Villa de Materno, además de los restos de la Basílica, entre los que se incluyen columnas de mármol de 4 metros de altitud, que fueron talladas en el pasado en las canterías Grecia, Turquía y Egipto. Durante el mes de mayor, para conmemorar su inauguración, aquí se celebran las Jornadas Romanas “La Huella del Mundo Romano”.

Al pasear por el pueblo, es interesante visitar la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, que destaca por su retablo mayor. La Ermita de San Dimas, al igual que la Fuente de Carlos IV, son otros de los lugares de especial interés. En tanto que para disfrutar de la naturaleza del entorno, lo ideal es dar un paseo por los alrededores del río Guadarrama.

Su calendario festivo incluye la representación del Belén Viviente, que se lleva a cabo el 5 de enero, y la fiesta en honor a Santa María Magdalena, patrona de la villa, que tiene lugar cada 22 de julio.

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El mágico entorno de Almargen

Almargen, es un pequeño y acogedor pueblo de Málaga que por su ambiente tranquilo y paisaje tipico de campiña resulta perfecto para realizar turismo rural y cultural. Se trata de un destino donde puede disfrutarse del ocio al aire libre, practicando senderismo u otras actividades deportivas, tanto en la Sierra de Almargen, el Manantial de Casas Blancas o en el entorno ofrecido por el Río Salado.
Las aguas del Manantial de Casas Blancas se caracterizan por sus altas concentraciones de yodo, por lo que poseen propiedades curativas, siendo apropiadas para el tratamiento de enfermedades de la piel y del aparato digestivo.
Los orígenes de esta localidad datan de la Edad del Cobre, tal como lo atestiguan los diversos yacimientos arqueológicos que fueron hallados en su término municipal, como es el caso de El Almirón, una necrópolis de cuevas artificiales de gran belleza. También pueden visitarse los restos de termas romanas que se sitúan en la zona del citado manantial.
Al recorrer el casco urbano, es posible apreciar la Iglesia de la Inmaculada Concepción, el principal monumento de Almargen. El templo, que fue construido en el siglo XVI y reformado aproximadamente un siglo después, sobresale por su fachada de estilo manierista y por los artesonados mudéjares de la nave central. 
Claro que no podemos irnos de esta bella ciudad sin llevarnos algunas de sus artesanías típicas de recuerdo, como pueden ser aperos de labranza y objetos de forja.
De su gastronomía, recomendamos probar las setas, las sopas de espárragos y sus embutidos y chacinas de elaboración artesanal.
Aquellos que deseen visitar este pueblo durante sus principales festividades, pueden hacerlo entre el 26 y 27 de septiembre, fecha en la que se celebran las fiestas en honor a San Cosme y San Damián, o durante la primera semana de agosto, cuando tiene lugar  la feria del pueblo.

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Pulpí, tesoro natural

El municipio de Pulpí, situado en la provincia de Almería, es poseedor de un tesoro que enorgullece por su exclusividad a sus habitantes: la geoda gigante de Pulpí, una atractiva formación rocosa de millones de años de antigüedad que está completamente recubierta de cristales de yeso casi transparentes y que es catalogada como la mejor conservada en el mundo. De ahí que fue declarada Monumento Natural. Fue encontrada dentro de una mina abandonada en El Pilar de Jaravia, uno de los tantos núcleos poblacionales de Pulpí.
Isla Negra, también conocida como la Isla de las Palomas, es otro de los monumentos naturales que posee este municipio. Se trata de uno de los diversos islotes de origen volcánico de la zona, que se encuentra ubicado en el núcleo costero y turístico de San Juan de los Terreros. Y ya que estamos descubriendo la naturaleza del lugar, es recomendable además hacerse un tiempo para visitar el encantador Palmeral de Pilar de Jaravia.
En el pueblo de Pulpí, que forma parte de la Ruta de los Castillos por Andalucía, el visitante tendrá la oportunidad de apreciar, a su vez, su rico patrimonio arquitectónico, como es el caso de la Iglesia de San Miguel, templo de estilo neoclásico que se halla en la Plaza Mayor; y el Castillo de San Juan de los Terreros, construcción situada sobre una colina que fue levantada en el siglo XVIII.  Si disponen de más tiempo no pueden dejar de visitar la Torre de los Terreros, de estilo renacentista; la Batería de San Juan de los Terreros, cuya construcción data de a mediados del XVIII; la Casa del Inglés, un claro ejemplo de casa solariega; el edificio del Ayuntamiento, de estilo mudéjar; y la Estación de Tren, de inicios del siglo XX.
La zona del litoral de Pulpí es perfecta para los amantes del turismo de sol y playa. Su costa alberga playas de aguas cristalinas que, por sus características, resultan ideales para la práctica de deportes acuáticos. Algunas de ellas son la Playa de Los Nardos, Mar Serena, Entrevista y Calipso. También, posee bellas calas como Cala Cerrada, la de la Tía Antonia y Cala Cuartel.
Para conocer a fondo el término municipal, se sugiere tomar el camino de hierro de la vía del tren de finales del siglo XIX, que llevará al viajero a través de puentes y túneles que actualmente se encuentran en desuso.

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La herencia arquitectónica de Dos Torres

Dos Torres, es un pueblo de la provincia de Córdoba que merece ser visitado para apreciar su herencia arquitectónica y disfrutar de su cultura.

Entre sus monumentos religiosos se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que fue construida entre los siglos XV y XVII y en la cual se combinan de forma armoniosa los estilos renacentista, barroco, gótico y mudéjar andaluz, Se trata de un templo de planta de cruz latina que se halla separado en tres naves. El magnífico altar mayor fue añadido luego en las obras de ampliación durante el siglo XVI.

Puede visitarse también la Iglesia de Santiago, templo que data del siglo XV, que constituye el monumento más representativo de la antigua villa de Torrefranca. Posee una sola nave, y sobresale por las roscas irregulares de los arcos que sostienen la cubierta. Aquí, actualmente se halla la Casa de la Cultura,  donde se realizan buena parte de las actividades culturales de esta localidad.

Otra de las joyas arquitectónicas es la antigua Basílica Paleocristiana, conocida actualmente como Pozo de la Nieve, cuyos orígenes se remontan a los  siglos I al IV d.C. Su importancia radica en que se trata de uno de los pocos monumentos que existen de  este tipo en Andalucía. Se destaca, sobre todo, por la bóveda que cubre el cubículo. El pozo fue abierto recién en el siglo XVIII.

De todos modos, podría decirse que el mayor atractivo de Dos Torres recae en la monumentalidad de la Plaza Mayor, la cual se caracteriza por sus soportales, que fue la antigua cárcel de Torremilano. Su estructura posee diversas similitudes con la arquitectura castellana y extremeña.

También, se puede realizar un recorrido por las ermitas de la Villa, que forman parte del  Conjunto Histórico: San Bartolomé, San Sebastián, San Roque, Nuestra Señora de Loreto y la Ermita del Santo Cristo. Con excepción de esta última, que se ubica en el centro de Dos Torres, el resto están orientadas hacia los cuatro puntos cardinales. Estas construcciones datan entre los siglos XVI y XVIII, y poseen las características constructivas típicas de la región, con nave única y muros de piedra.

Por último, merece una visita el Puente Romano de Santiago, que se alza sobre el arroyo Milano, comunicando el barrio de San Juan con el resto de la población.

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Montilla

Montilla, es una encantadora localidad que cuenta con el privilegio de albergar numerosas bodegas, las cuales son consideradas por los lugareños como los santuarios del vino, lo que las convierte en sitios de visita obligada. Y es que en este pueblo si hay algo que abunda es el vino, de sabor y aromas inigualables.
Además, Montilla posee importantes yacimientos arqueológicos, que contienen restos pertenecientes a diferentes períodos, que van desde el Paleolítico hasta la época romana.
En lo alto del cerro donde se erige esta población se alza el Castillo de Montilla, una antigua fortaleza del siglo XVIII de la cual sólo pueden apreciarse algunos restos.
También, en un recorrido por el núcleo urbano pueden contemplarse diversos monumentos de gran valor, que convierten a esta localidad en el destino ideal para los amantes del turismo cultural.
La ruta turística nos conduce primero a la Casa del Inca Garcilaso, donde residió y escribió buena parte de su obra, y que actualmente acoge a la oficina de turismo.
Para apreciar sus edificaciones de carácter religioso, qué mejor que recorrer las Iglesias de Santiago, de San Sebastián, de Francisco Solano y la de la Encarnación. A ellas, se le suma el Convento de Santa Ana, un edificio de estilo toscazo en cuyo interior alberga un retablo mayor de gran historia.
Para finalizar la ruta, podemos visitar el Museo Histórico Local, que se destaca por es uno de los más didácticos de la comarca.
Por su ubicación, Montilla es el sitio adecuado para la práctica del senderismo y el turismo rural. Aunque también podemos aprovechar para dar paseos en bicicleta, y disfrutar de las maravillosas vistas que nos ofrece la Sierra de Montilla.

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Cañete la Real

Cañete la Real puede ser considerado como el destino ideal para disfrutar de la naturaleza en su más puro estado, combinado con el encanto que transmite su patrimonio histórico y monumental.
La Sierra del Padrastro, de gran valor ecológico, domina su entorno natural. Estña habitado por numerosas especies animales y vegetales, conformando así un escenario estupendo para la práctica de deportes, tales como parapente, espeleología, senderismo, escalada o bicicleta de montaña. Aquellos que practican parapente, seguramente no querrán perderse la oportunidad de saltar junto al cementerio del pueblo. En tanto que quienes prefieren la escalada, la Sierra del Padrastro y “La albacara”, son de cita obligada. 
De sus monumentos sobresalen las casas señoriales, propias de los siglos XV y XVIII, la Iglesia Parroquial de San Sebastián, que se caracteriza por su portada barroca, el Convento de San Francisco, edificio levantado en el siglo XVII, el Monasterio del Santísimo Sacramento de las Monjas Carmelitas, datado en el siglo XVIII, las torres defensivas de Ortegícar y Atalayón y los restos del castillo Hins Canit, de origen árabe.
Con respecto a su artesanía, los visitantes suelen preferir comprar los tradicionales azulejos decorados, al igual que productos de repostería hechos por las monjas de clausura.
Para degustar lo mejor de su gastronomía, sólo tenemos que probar la carne guisada con cebolla, la porra, el potaje de tagarninas, el gazpacho tostado y las chacinas.

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