Ceuta: ¡playas, monumentos y mucho más!

La ciudad de Ceuta es un destino en el que prevalece la diversidad cultural. Sus playas, monumentos y el gran atractivo de sus paisajes, le confieren un encanto especial.
En el casco histórico se encuentra la  plaza de Nuestra Señora de África, cuyo principal atractivo es el monumento a los caídos en la Guerra de África, enfrentamiento que tuvo lugar entre 1859-60. La plaza de Santiago, la de los Reyes y la plaza de la Constitución, son otros de los espacios verdes que invitan a descansar luego de una jornada turística.
Su principal templo religioso es la Catedral de la Asunción de la Virgen,  cuyo edificio fue en el pasado una mezquita musulmana. Pero además de este importante monumento, podemos visitar la iglesia de San Ildefonso,  que alberga la imagen del Cristo de Medinaceli, y la ermita de Nuestra Señora del Valle, la más antigua de Ceuta. La Sinagoga de Bet-El, así como la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios y la de San Francisco, completan el itinerario por la arquitectura de carácter religioso.
Las antiguas Murallas Reales y el Foso de San Felipe, la principal construcción militar de la ciudad es algo que no podemos dejar de ver. Aunque tampoco podemos perdernos la oportunidad de apreciar la muralla del Paseo de las Palmeras.
Otro de los encantos de Ceuta son sus  diversos miradores, que ofrecen una bella postal  de su bahía y puerto marítimo. En uno de los miradores está el Castillo-Museo del Desnarigado, que alberga una interesante colección de objetos militares.
Los baños árabes, así como las mezquitas de Muley el-Mehdi y de Sidi Embarek, son un claro ejemplo de su legado morisco.
Durante el paseo, podemos incluir una visita al Museo de Ceuta, al de la Legión y al Museo de los Regulares, los cuales son parte más importante de la oferta cultural de la ciudad.
Para pasar una jornada distendida, sólo basta con ir al Parque Marítimo del Mediterráneo, que se destaca por su bellos jardines, lagos artificiales y cascadas circunscriptas por palmeras.
Una excursión al Monte Hacho, nos permitirá contemplar estupendas vistas panorámicas del estrecho de Gibraltar y del Mar Mediterráneo.
En cuanto a sus playas, las más concurridas son la de la Ribera y la playa de el Chorrillo.

Imagen:

Wikipedia

Relajadas vacaciones en Formigal

En Formigal, localidad perteneciente al municipio de Sallent de Gállego en la comarca del Alto Gállego, representa un lugar increíble para descubrir. Se trata de un valle perfecto para unas relajadas vacaciones.
Formigal es sede de la Estación Invernal que lleva su mismo nombre, un escenario ideal para la práctica del esquí y demás deportes de invierno, aún durante los meses más caluroso gracias a la creación de nieve artificial.
De todas maneras, lo mejor es visitar este pueblo  en las estaciones frías, ya que tendrás la oportunidad de apreciar el imponente paisaje que ofrecen las laderas nevadas.
Entre las numerosas actividades que puedes desarrollar durante tu viaje en Formigal, destacamos pasear en helicóptero, montar una motonieve o pasear en un trineo de perros, que te permitirá contemplar lugares imperdibles.
Como la población se halla muy cerca de Francia; el cruce fronterizo es bastante concurrido, por lo que se observa una gran mixtura entre las dos sociedades. De ese modo, podrás probar quesos y vinos franceses en El Portalet, el sitio de visita obligada durante tu viaje a Formigal.
También, podrás inclinarte por el senderismo, vislumbrando paisajes acogedores, vistas irrepetibles custodiadas por elevados picos, como sucede en la zona de Anayet.
Si optas por viajar a Formigal en verano, podrás disfrutar de actividades como trekking, visitar el gran parque multiaventura, tomar sol en una terraza solarium, hacer paseos y excursiones a miradores, así como a picos e ibones,  o realizar un recorrido en las telesillas.
Al mismo tiempo, en Formigal podrás dar un paseo por Sallent de Gallego y Collado de Portata, dos caminos de una belleza soberbia.
En sus calles, podrás toparte con la iglesia del desolado pueblo de Basarán, un templo prerrománico del siglo XI.
Los visitantes, encontrarán en Formigal un excelente servicio hostelero y turístico, para todos los gustos y bolsillos.
Por otra parte, la variada orografía del terreno posibilita la práctica de otros deportes, tales como el barranquismo, parapente o diferentes actividades náuticas.
En fin, tanto en invierno como en verano, en Formigal hallarás, sin dudas, un fabuloso lugar vacacional para disfrutarlo con amigos o en familia. Vive tú mismo la experiencia de conocer Formigal, una ciudad que te regalará durante tu viaje fotografías únicas.

El majestuoso verde de Caldera de Taburiente

El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, en La Palma, fue declarado en 2002 Reserva de la Biosfera. Representa un imponente conjunto basáltico, cuya forma se asemeja a una herradura, que fue originado por la erupción volcánica, la cual dio lugar a un maravilloso circo de paredes verticales en las que abunda el pino canario.

Para acceder en coche, es necesario hacerlo a través de la barrera de la zona de los Brecitos, que conduce a la Cumbrecita (1287 m). Tras pasar el centro de visitantes, debe ascenderse durante unos 6 o 7 kilómetros por una angosta carretera llena de curvas y rodeada de pinos.

El ingreso por la barrera debe realizarse en ciertos horarios, los cuales varían de acuerdo a la época del año en que realicemos la visita. Es conveniente reservar con antelación, dado que los pequeños parkings situados en la Cumbrecita generalmente se encuentran colapsados. Una vez que se consigue aparcar, vale la pena apreciar el interior de esta caldera volcánica.

Tomando como punto de partida a la Cumbrecita, es posible emprender una ruta de aproximadamente 3 kilómetros que discurre por un camino de tierra, mediante la cual pueden recorrerse diversos miradores que permiten contemplar en detalle la belleza de estos paisajes. El primer mirador con el que nos topamos es el del Lomo de las Chozas, cuyo precipicio no es apto para quienes sufren de vértigo.

Un dato interesante es que las paredes alcanzan los 1500 metros de altura, mientras que el diámetro de la Caldera es de aproximadamente 10 km.

Si se pretende vislumbrar una mejor panorámica de la Caldera de Taburiente, entonces es necesario subir hasta el mirador de los Picos; una suerte de balcón al vacío desde donde es posible obtener las mejores fotos.

Imagen:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/43/Caldera_de_Taburiente_La_Palma.jpg/800px-Caldera_de_Taburiente_La_Palma.jpg

El trazado medieval de Cuenca

Cuenca, ciudad situada en la provincia homónima, es un destino pintoresco que se caracteriza por su casco antiguo, el cual fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es muy conocida por las “Casas Colgadas”, con vista al río Huécar, así como por su trazado medieval y miradores.
Su patrimonio arquitectónico se compone de edificios que poseen elementos de diferentes estilos. Una de las iglesias que sobresalen es la de San Felipe Neri, cuyas escalinatas sirven de escenario para cantar el Miserere durante la celebración de Semana Santa.
La Catedral gótica de Nuestra Señora de Gracia, edificada sobre una antigua mezquita, es un claro ejemplo de la combinación de estilos que presenta la construcción, pudiendo apreciar en su estructura elementos góticos, renacentistas y barrocos. Su fachada permanece inconclusa.
Otras construcciones religiosas de interés son las iglesias de San Miguel, la de San Nicolás y San Pedro, al igual que la ermita de Nuestra Señora de las Angustias, todas ellas situadas a lo largo del camino que nos conduce al punto más alto de Cuenca. Hacer dicho trayecto cuando se oculta el sol representa una experiencia increíble.
Por otro lado, en una de las Casas Colgadas funciona el Museo de Arte Abstracto Español, al cual se lo considera uno de los más interesantes y completos museos de España.
Sobre la ribera del Huécar está el convento de San Pablo, transformado hoy en Parador de Turismo, en cuyo restaurante es posible degustar platos típicos de la zona como el Zarajos, morteruelo o ajoarriero.
Si deseas llevarte un recuerdo de tu visita, puedes optar por las artesanías en mimbre, vidrio, alfarería y cerámica, o comprar un souvenir del “toro”, una réplica del que se halla en el Museo de Cuenca.
Indudablemente, la ciudad de Cuenca es un lugar pintoresco, con paisajes únicos e irrepetibles.

Observación de aves en el Parque Nacional de Monfragüe

El Parque Nacional de Monfragüe está ubicado en el centro de la provincia de Cáceres, justo donde confluyen los ríos Tajo y Tiétar. Las aguas de este último junto con otros cauces menos caudalosos excavan profundas gargantas hasta llegar al río Tajo, originando de ese modo un increíble sistema de cantiles rocosos.

Además de las áreas de bosque y matorral mediterráneo de gran valor tanto faunístico como ambiental, lo que más destaca del conjunto son las amplias extensiones de dehesas que se prolongan al norte y sur del Parque Nacional.

Monfragüe posee accesos fáciles y correctamente señalizados. En su interior sólo hay un núcleo de población, Villarreal de San Carlos, en donde se encuentran los centros de visitantes y de interpretación.

Vale destacar que el área de uso público es bastante reducida, pues la mayor parte del Parque Nacional se encuentra cerrado a los visitantes. Sin embargo, la zona visitable brinda excelentes lugares para la observación de aves. Para conocer mejor la riqueza ornitológica de Monfragüe, es sugerible realizar un recorrido por los principales miradores o aprovechar para hacer algunos de los itinerarios de senderismo que existen en el Parque y el entorno. Cabe señalar que la mejor época para avistar aves en el Parque Nacional es en primavera, entre marzo y mayo.

Uno de los miradores más simbólicos del parque es Salto del Gitano-Peña Falcón, un imponente cantil rocoso que está situado en la entrada desde Trujillo. Alberga una maravillosa comunidad de aves, compuesta por el buitre leonado, cigüeña negra, búho real, águila perdicera, halcón peregrino, etc.

La Serrana, La Tajadilla, La Báscula y Portilla del Tiétar, son otros de los miradores a los que se puede acceder.

En el interior del parque hay diversos elementos artísticos que merecen ser apreciados, como es el caso del castillo de Monfragüe y el puente del Cardenal. Mientras que en los alrededores se puede visitar el poblado prerromano de Torrejón el Rubio, el Museo Etnográfico de Serradilla, el Convento del Santo Cristo y la  iglesia parroquial de Serrejón en Plasencia.

Imagen:

Wikipedia