Benahavís: golf, gastronomía y naturaleza por doquier

Benahavís, es un pueblo de montaña de la Costa del Sol Occidental, un paraíso natural cuyo entorno fue calificado como Complejo Serrano de Interés Ambiental. Es el destino preferido por los amantes del golf, pues cuenta con seis campos para practicar este deporte, y de la gastronomía, ya que dispone de una interesante oferta de restauración que ha hecho que el municipio sea conocido como el Comedor de la Costa del Sol.
El origen árabe de este encantador pueblo del interior de Málaga se ve reflejado en el Castillo de Montemayor, uno de sus principales monumentos. Se trata de una fortificación del siglo X, que desempeñó un rol crucial en las batallas que se desarrollaron entre los distintos reinos de Taifas. Desde el castillo pueden contemplarse magníficas panorámicas de la costa, incluyendo el litoral africano.
Otros de sus edificios históricos son la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, construida sobre un antiguo templo del siglo XVIII, un palacio levantado durante el siglo XVI y sus diversas torres vigías, como es el caso de la Torre de Daidín, Campanillas y la de Leonora.
En cuanto a su entorno natural y paisajístico, Las Angosturas es el enclave de mayor belleza y riqueza en lo que a flora y fauna se trata. Es una suerte de cañón sumamente estrecho, declarado Monumento de Interés Natural, por el cual discurren las aguas del río Guadalmina. Este entorno, situado en las faldas del monte Matrona, resulta perfecto para practicar senderismo y bicicleta de montaña, entre otros deportes de aventura.
Para deleitarse con los mejores platos de la gastronomía de los benahavileños, basta con probar los guisos de perdiz y conejo, una rica zarzuela de pescado y marisco, o alguna receta a base de cordero o cochinillo, entre otras exquisiteces.

Regala un viaje por Navidad: Cruceros por el Mediterráneo

La costa mediterránea es rica en calas vírgenes, playas de arena blanca y rincones costeros donde late la historia. Aunque se respire el mismo aire cada lugar que rocía el Mediterráneo posee denominación de origen y una singularidad digna de conocer. Para descubrirlos lo más rentable es viajar con cruceros y elegir el destino que más nos interese. Y también puede ser un buen regalo de Navidad para aquellos seres queridos que se merezcan un descanso o que nunca hayan visto las bellezas del mar Mediterráneo.

Además, la estancia en un barco de estas características hacen el viaje mucho más confortable que viajar en avión o moverse por la ciudad con otro tipo de transporte. Y no hay que decir que contemplar las noches estrelladas sobre el mar es una de las escenas más bonitas que nos puede obsequiar la naturaleza.

Existen muchos destinos de salida pero los más demandados son los minicruceros desde Barcelona, Valencia, Almería y Málaga. La mayoría de estos cruceros acceden a los puertos de las Islas Baleares y algunos de Italia, Francia, Túnez y Malta. Durante el viaje se harán descansos para poder visitar la ciudad y comprar algún souvenir.

Viajar por el Mediterráneo es uno de los destinos obligados para aventureros y amantes de la historia. En las ciudades colindantes de los puertos era donde se desarrollaba los comercios que hicieron emerger la ciudad y desarrollar la cultura mediterránea que nos caracteriza hoy. Nuestros antepasados recorrían el mar en busca de fortuna, otros querían encontrar nuevos lugares que engrandecieran la belleza del mar que les vio nacer.

Asimismo, el Mediterráneo es uno de los destinos preferidos por los extranjeros que llenan las playas de arena blanca y disfrutan de las calas vírgenes que adornan la costa. Además de saborear deliciosos restaurantes donde se ofrece pescado fresco y marisco de primera calidad.

Regalar un viaje es regalar cultura. Es regalar nuevas vistas y experiencias que componen nuestra vida.

Rápido recorrido por Teba

Teba es un municipio de la provincia de Málaga que descolla por el Castillo de la Estrella, su principal monumento, desde donde es posible contemplar estupendas vistas panorámicas de todo el núcleo poblacional. No por nada, este lugar ha sido declarado conjunto histórico-artístico.
Al hacer un recorrido por las calles del centro de la ciudad, se puede apreciar la arquitectura religiosa local, como la Iglesia de la Santa Cruz Real, que comenzó a construirse a fines del siglo XVII y que conserva una interesante colección de objetos sacros; el convento de San Francisco, antiguo edificio del silgo XV de predominante estilo mozárabe. El paseo se completa visitando las ermitas de Nuestra Señora del Carmen y de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
En cuanto a las construcciones civiles, sus principales exponentes son el Palacete del Marqués de Greñina, datado en el siglo XIX; y la Casa Condal Emperatriz Eugenia de Montijo, que destaca por su portada de claro estilo renacentista.
Otro de sus mayores atractivos es el monumento a Sir James Douglas, caballero que luchó junto a las tropas del rey Roberto I de Escocia y que murió en el campo de batalla, en la época de la conquista de la villa por Alfonso XI.
Paseando por el casco urbano, que conserva el típico trazado andaluz, vale la pena visitar el Museo Histórico Municipal, sito en la Plaza de la Constitución, donde se exponen numerosos restos arqueológicos que fueron hallados en el término municipal y que datan de épocas prehistóricas.
Para estar en contacto con la naturaleza del lugar, se puede practicar ala delta o parapente en las sierras del Castillo y del Carmen o en el desfiladero del Tajo del Molino-Torró. La Puente es la zona perfecta para hacer acampada, mientras que los amantes de la pesca no deben dudar en concurrir al embalse del Guadalteba.
Entre una y otra visita, el visitante puede degustar algunos de los exquisitos platos de la región, como la porra tebeña, la sopa “jervía”, el cordero a la pastoril o la olla, entre otros.

Imagen:

malagapedia.wikanda.es

Próximo destino, Benalmádena

Benalmádena, es un municipio que está ubicado en la Costa del Sol, en la provincia de Málaga. Posee tres núcleos urbanos, que aunque prácticamente están unidos entre sí, son bien diferenciados: Benalmádena Pueblo, Benalmádena Costa y Arroyo de la Miel.
Benalmádena Pueblo, el más antiguo de los tres, se caracteriza por sus calles estrechas, apacibles plazas y fantásticos miradores. Aquí se ubica la Iglesia de Santo Domingo, una construcción del siglo XVII, junto a la cual se hallan los Jardines de El Muro, que ofrecen una bella panorámica con el mar de fondo.
En el centro de Benalmádena Pueblo, se localiza el Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando, un importante espacio cultural que es considerado como la muestra más importante de arte precolombino de toda la provincia,  Andalucía y España.
Por su parte, Arroyo de la Miel, el centro económico del municipio, es donde se concentra la mayor parte de la población y de los servicios municipales.
En tanto que Benalmádena Costa es conocida por ser la zona más internacional, pues es aquí donde se aglutina la mayor oferta turística, por lo que dispone de importantes hoteles, puerto deportivo, casino y comercios de toda clase.
Junto a la playa, podemos visitar el Castillo de Bil-Bil, una construcción de estilo árabe, que se encuentra flanqueado por fuentes y que está decorado con azulejos y bajorrelieves fieles a la tradición nazarí.
Otra fortaleza de sumo interés es el Castillo de Colomares, el cual se halla dedicado al descubrimiento de América. Dicha construcción, combina todos los estilos arquitectónicos, lo que genera un gran impacto visual.
La Estupa de la Iluminación, rematada por un cono de oro, es otra de las particularidades del municipio. Se trata de la Estupa budista más grande del mundo occidental, que contiene murales que representan los hitos más significativos de la vida de Buda.
Benalmádena cuenta con un total de 17 playas. Las playas orientales son realmente extensas y espigonadas, y están muy bien equipadas; en tanto que las occidentales son rocosas, en su mayoría tranquilas por lo que resultan perfectas para la ir de pesca o practicar deportes como el submarinismo.

Imagen:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/4d/Vista_de_Benalm%C3%A1dena.jpg/800px-Vista_de_Benalm%C3%A1dena.jpg

Campillos al natural

La provincia de Málaga acoge diversos destinos de especial interés, como es el caso de Campillos, un municipio muy valorado por los amantes de la naturaleza y de la espeleología. Aunque también suele ser elegido por aquellos que buscan comprar artículos hechos en piel, dado a que aquí se halla una de las industrias manufactureras de la piel de mayor prestigio de la región.
Como mencionamos anteriormente, se trata de un sitio ideal para el turismo de naturaleza ya que en su término municipal hay una serie de lagunas que han sido declaradas Reserva Natural, además de un conjunto de cuevas, como las de Herrerías, Jaguazar y Boca de la Peña. A ello, se le suman las simas del Moscón y Peñarrubia.
Desde la perspectiva monumental, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Reposo es el edificio que más se destaca. Su construcción data del siglo XVI, pero fue reformada posteriormente en dos oportunidades, y en su fachada principal puede apreciarse su estilo barroco. Otros monumentos religiosos que pueden visitarse son las ermitas de Santa Ana, San Benito, Nuestra Señora de Belén y la de San Sebastián.
Por otro lado, en Campillos existen diversos yacimientos arqueológicos que valen la pena recorrer, como por ejemplo los de Capacete, Cortijo de la Cuesta y Castillón de Gobantes, todos ellos de la época romana. 
De su artesanía típica, aparte de los artículos confeccionados en piel, pueden encontrarse además piezas de cerámica.
En cuanto a su gastronomía, no podemos dejar de deleitarnos con la porra campillera, las migas o los potajes, tanto de lentejas como de garbanzos.
Si el visitante quiere que su paseo coincida con alguna de las principales festividades del municipio, entonces deben concurrir en torno al 10 y 11 de julio, cuando tiene lugar
su Semana Santa, o bien a mediados de agosto, fecha en la que se desarrolla la Feria de Campillos.

Imagen:

Wikipedia