Excursión a la Isla de Tabarca

Es indiscutible que la Costa Blanca nos depara paisajes de enorme belleza, bañados por el mar Mediterráneo. En esta oportunidad, daremos un paseo por la Isla de Tabarca, de Alicante, situada a escasos minutos de las poblaciones de esta importante como extensa costa.
La Isla de Tabarca  representa la visita obligada, ya sea que nos encontremos en Alicante, Elche o Benidorm. Es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana en la que es posible pasar unas vacaciones fantásticas rodeados de mar.
Tabarca posee unos 1.800 metros de extensión y se halla rodeada por otros islotes más pequeños, como la Cantera, La Galera y la Nao. La isla es dueña de una gran historia, ya que era el sitio elegido por los piratas durante la Edad Media y luego fue ocupada por familias de pescadores.
La isla sobresale, sin dudas, por su rica mezcla de fauna y flora, y por su reserva marina de Mediterráneo, ideal para realizar submarinismo. Existen numerosas empresas que organizan estas prácticas, claro está siempre preservando su biodiversidad.
Para llegar a la isla, basta con arribar al puerto de Alicante desde donde parten los barcos. También, se llevan a cabo excursiones en catamarán.
En la isla, se puede disfrutar del sol en sus espectaculares calas y playas. Además, el pueblo es muy bonito, pudiendo realizar una parada para comer en cualquiera de sus pintorescos restaurantes.

Conoce cada rincón de Santa Pola

Santa Pola es un municipio de la Costa Blanca, en la Comunidad Valenciana, que tiene mucho para ver y recorrer.
El castillo-fortaleza es uno de sus principales atractivos, puesto que se trata un claro ejemplo de la arquitectura militar renacentista propia del siglo XVI.  En la actualidad, funciona como un centro cultural, que alberga el Museo del Mar, la Sala Municipal de Exposiciones, el Museo de la Pesca, la Capilla de la Virgen de Loreto y el Salón de Actos “Baluarte del Duque de Arcos”.
Uno de los barrios más emblemáticos de Santa Pola es la Plaza del Calvario, que se localiza en una de las zonas más altas del municipio. Aquí, se encuentra una ermita de origen árabe, de especial interés.
El Molino de la Calera, que data de 1771, es un molino de viento que era utilizado para abastecer de molienda de grano a toda la población, En las cercanías del mismo hay una calera, la cual era empleada para la producción de cal.
Las Torres Vigía son otros de sus encantos. Construidas en el año 1552, servían para avistar al enemigo en caso de posibles ataques.
Por otro lado, desde el Faro es posible apreciar una panorámica sensacional de la Bahía de Santa Pola, la Isla de Tabarca y Alicante.
Su puerto, que aglutina actividades como la pesca, la construcción de embarcaciones deportivas y el embarque de sal, es uno de los más importantes del Mediterráneo.
El Acuario, por su lado, representa una de las mejores visitas para realizar, pues aquí es posible conocer la fauna y flora que habita el Mar Mediterráneo. Sin dudas, una experiencia más que enriquecedora.
En tanto que en el entorno natural de Santa Pola se destacan sus playas, las cuales se abarcan poco más de 11 kilómetros. Pudiendo encontrar, de ese modo, calas de fina arena, y playas para disfrutar en familia, debido a su tranquilo oleaje. Si desean disfrutar de zonas vírgenes, hay diversas calas solitarias que se alzan en la zona del Cabo.
También, saliendo embarcado del puerto de Santa Pola podemos acceder a la Isla de Tabarca, situada a escasas 3 millas del Cabo.
No podemos irnos sin antes realizar una visita al Parque Natural de las Salinas, un humedal que abarca unas 2.470 hectáreas, declarado “Zona de Especial Importancia para las Aves”.

Imagen:

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