Castilléjar y sus Casas Cueva

Castilléjar es un pueblo de la provincia de Granada, ubicado en la confluencia de los ríos Guardal y Barbata. Uno de sus principales atractivos son las Casas Cueva construidas a mano por sus antiguos moradores que si bien se asemejan mucho a una vivienda normal, en cuanto a comodidades se trata, poseen la ventaja de tener una temperatura interior que oscila entre los 18 y 20 grados en cualquier época del año.
Su paisaje se caracteriza por sus contrastes, entre el terreno casi desértico que impera en los barrancos y la vega, y las fabulosas vistas que pueden contemplarse de las alamedas. Hay diversas opciones para realizar excursiones, ya sea a pie como en bicicleta, y descubrir el paisaje.
El Molino del Duque, construido entre fines del siglo XVII y comienzos del XVIII, es una estructura casi integramente de madera. Arriba hay dos silos, en los cuales era almacenado el grano que luego pasaba a las piedras mediante unos canales para, por último, ser molido o triturado.
Se puede planificar visitar la ermita de Santo Domingo de Guzmán, levantada en homenaje a Santo Domingo de Guzmán, Patrón de Castilléjar. De todos modos, es importante saber que actualmente está en estado de abandono y su interior se halla en ruinas por completo. Desde que resultó destruida durante la guerra civil no fue restaurada.
Los barrios más tradicionales de Castilléjar son los de la Morería, el de la Cruz y el Barrio de San Marcos, los cuales exhiben la arquitectura típica de la región: las casas cueva excavadas. Hoy en día se han empezado a rehabilitar dichos barrios con el propósito de optimizar la aclimatación de las viviendas.
La Iglesia Ntra. Sra. de la Purísima Inmaculada Concepción, cuyos orígenes remontan al año 1650, es un templo de estilo mudéjar toledano que se construyó encima de los restos de una antigua fortaleza. En su interior, conserva interesantes esculturas.
Para completar el itinerario, vale la pena allegarse al Mirador de las Eras Altas, sitio que ofrece maravillosas vistas panorámicas de todo el municipio.

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El escenario rural de los Valles Pasiegos

Hoy visitamos la comarca de los Valles Pasiegos, en Cantabria, cuya singularidad reside en que se alza en torno a las cuencas de los ríos Pas, Miera y Pisueña. Cuenta con un encantador paisaje rural, de alguna manera esculpido por los estilos de vida tradicionales muy ligados a la ganadería que todavía persisten, y numerosos atractivos por descubrir.
Los primeros pobladores, que habitaron los valles pasiegos durante el Paleolítico, han dejado sus huellas en las cuevas del Monte Castillo, tres de ellas delcaradas Patrimonio de la Humanidad.
Las primeras iglesias y ermitas datan del siglo XVII, en torno a las cuales se asentaron las villas de San Pedro del Romeral, San Roque del Riomiera y la Vega de Pas. En efecto, los templos más antiguos son los de San Roque de Riomiera, Nuestra Señora de la Vega y el de San Pedro del Romeral.
Las cabañas pasiegas, construcciones características de la zona, dan cuenta del modo de vida de los pobladores del valle pasiego. Hasta no hace mucho, eran usadas en verano por los pastores cuando llevaban el ganado desde los pueblos hacia la zona de pastos. Su estructura es de dos plantas y tejado de lastras de pizarra. Era común que cada familia tuviera unas cinco o seis de estas cabañas, a las cuales se trasladaban de acuerdo a los pastos.
La práctica de la trashumancia ha conformado desde siempre el estilo de vida pasiega, pues esta comarca, gracias a sus grandes extensiones de praderías y pastizales, ha sido el sitio perfecto para la cría de la vaca pasiega, su raza autóctona. Con su leche son elaborados diversos productos representativos de la zona, como las quesadas, la mantequilla y los dulces.
Todas las costumbres y tradiciones ancestrales del lugar pueden conocerse mejor visitando el Museo de las Tres Villas Pasiegas, ubicado en un antiguo edificio de la Vega de Pas, cuya construcción se asemeja a una típica cabaña pasiega. Allí, se exponen numerosos utensillios de trabajo, entre otros objetos representativos de los pasiegos.
También, puede visitarse la Casa del Pasiego, centro de interpretación en el que se exhiben distintos elementos, maquetas y útiles que dan cuenta de la forma de vida tradicional de la comarca.
Otra opción es acercarse a coocer el Museo de las Amas de Cría Pasiegas, en Valvanuz, que cuenta con una exposición conformada por  más de 300 fotografías de amas de crías pasiegas, a modo de documentar las costumbres típicas de los pobladores de la comarca.

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