Santa Cruz de la Serós

Santa Cruz de la Serós, puede ser considerado uno de los pueblos mejor conservados del Pirineo. Popular por su arquitectura tradicional, cuenta con viviendas de piedra rematadas con el tradicional tejado de losas y chimeneas coronadas por espantabrujas. Todo ello da cuenta de que se trata de la población de mayor valor arquitectónico de toda la comarca.
Su nombre deviene de su relación secular con las religiosas que, hasta fines del siglo XVI, residieron en el Monasterio de Santa María, el cual fue fundado por Ramiro I de Aragón aproximadamente en el año 1060. La monumental Iglesia de Santa María, una verdadera  joya del románico aragonés, se conserva casi intacta, en tanto que las diferentes dependencias del monasterio han ido desapareciendo con los años.
A la salida de Santa Cruz de la Serós, se alza la Iglesia Parroquial de San Caprasio, una construcción típicamente lombarda, en cuya cabecera se erige una imponente torre, datada a fines del siglo XII.
Durante nuestro paso por el lugar, no podemos dejar de acercarnos hasta el Parque Cultural de San Juan de la Peña, un área considerada Lugar de Interés Comunitario y declarada zona Zona de Especial Protección de Aves, que conjuga patrimonio con el entorno idílico de la localidad.
Muy cerca de la población, se halla el Monasterio de San Juan de la Peña, un Sitio Nacional en el que confluyen importantes valores naturales, históricos y culturales. Éste ha sido el Monasterio más emblemático de Aragón durante la Alta Edad Media.

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Lugares con encanto de El Toro

Recorriendo el noroeste de la Comarca del Alto Palancia hacemos un alto en El Toro, un municipio de la provincia de Castellón, que tiene la particularidad de sobresalir por el famoso Castillo de El Toro, el cual domina el núcleo urbano desde lo alto de un pequeño cerro.
El Castillo es una fortaleza de tipo montano, que actualmente se encuentra en ruinas, pero que de todos modos se destaca por su envergadura. Durante la época medieval, sus murallas fueron ampliadas y mejoradas por la situación fronteriza que ocupaba, entre Aragón y Valencia. En su interior se halla, también en ruinas, la antigua Iglesia de Santa María, de la cual se desconoce la fecha exacta de su construcción. Luego de la construcción del nuevo templo parroquial, que data del siglo XVII, la antigua iglesia fue consagrada como Ermita de San Miguel. Junto al templo se ubica  la Torre Campanario, de planta cuadrada y notables dimensiones.
 En la plaza donde se sitúa el templo parroquial hay un acceso al Ayuntamiento, construido en 1572, que ha sido declarado Bien de Interés Cultural y que es considerado como uno de los edificios civiles más simbólicos de El Toro.
Por otro lado, en el centro del municipio es posible apreciar la Fuente del Járiz, construida completamente en piedra negra de sillería, que data del año 1799, y de la cual brotan aguas muy estimadas por los vecinos del lugar.
A un kilómetro de distancia, al final del camino del Vía Crucis, se ubica una de las ermitas más bonitas de todo Castellón, en la que se rinde devoción a la imagen de San Roque. Su pórtico, de singular belleza, y su estructura le confieren un aspecto pintoresco.
Al mismo tiempo, en la localidad de El Toro se encuentra la pedanía de El Molinar, un caserío de propiedad privada, localizado en los orígenes del río Palancia. Realmente, digno de ver.
El Nacimiento del Río Palancia es, sin dudas, el paraje natural por excelencia de toda la localidad. Es una sensacional garganta de roca caliza que conforma un estrecho pasillo.
Otros lugar a destacar es el Paraje Natural Municipal el Pozo Junco, un bosque endémico considerado de mayor interés en la Comunidad Valenciana.

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Sorbas, “Cuenca la chica”

En el Levante Almeriense, a orillas del río Aguas, se ubica Sorbas, un pueblo andaluz que es más conocido como  “Cuenca la chica“, nombre que deviene por sus casas colgantes que recuerdan a la ciudad manchega.
Sorbas posee una importante tradición artesanal, la cual se hace visible en el barrio de la Alfarería, en donde es posible apreciar el proceso de transformación de la arcilla, con trabajos de gran calidad. 
De paseo por el casco urbano de Sorbas, encontraremos bellos e interesantes lugares para visitar, como es el caso de la Iglesia de Santa María, un templo del siglo XVI que fue construido sobre una mezquita y que posee un campanario bastante particular.
Otros de sus grandes atractivos son las Cuevas Kársticas de Yeso, las más importantes de toda Europa, que constituyen la cita obligada para los adeptos a la espeleología. Este paraje se halla conformado por el paso del río Aguas, entre profundas gargantas y cañones, mediante una vasta área de yesos, va creando pozos y galerías en el terreno que conducen a maravillosas grutas, llenas de estalactitas y estalagmitas. Para poder visitar las cuevas, se debe acudir al Centro de Visitantes Los Yesares para combinar la realización de una excursión, pudiendo optar entre tres tipos de rutas diferentes, que varían de acuerdo a su grado de dificultad: la básica, la combinada y la técnica.  Por lo general, la más elegida es la Ruta Combinada, ya que la técnica es un tanto arriesgada.

Visita Calella, la capital de la Costa del Maresme

 

Calella es una bonita ciudad de la Costa del Maresme, que descansa a orillas del Mediterráneo. Está ubicada al este de la provincia de Barcelona, en la Comunidad Autónoma de Cataluña.
Debido a que cuenta con 3 kilómetros de playa, atrae a muchísimos turistas locales y extranjeros, que llegan a Calella para disfrutar del sol así como para practicar diversos deportes, como el buceo, jet ski, surf o vela, por mencionar algunos. Además, esta ciudad costera ha sido galardonada con el distintivo de Bandera Azul, por el nivel de sus playas, su agradable temperatura y por los servicios que brinda.
Al mismo tiempo, Calella posee un importante legado histórico-monumental, el cual puede apreciarse, en parte, visitando el casco antiguo donde podrás conocer la iglesia de Santa María, la capilla de San Quirze y Santa Julita, y numerosas casas señoriales de origen medieval, como la Casa Sivilla y la Casa de los Salvador.
Además, durante el itinerario por la ciudad de Calella se pueden apreciar diversas construcciones emblemáticas como es el caso de la Fábrica Llobet-Guri y el Mercado Municipal. Si preferimos dar un paseo al aire libre, es recomendable visitar el Parque Dalmau, desde donde es posible contemplar maravillosas vistas de la ciudad.
Calella, a su vez, dispone de varias peatonales, donde se ubican un centenar de bares, restaurantes, discos y tiendas. Resulta increíble disfrutar de una caminata por el Paseo Marítimo, al tiempo que se contempla el atardecer. Tomando este camino se llega al faro, desde donde se obtienen panorámicas magníficas de toda la costa.
En la zona del Club Náutico, hay numerosos restaurantes locales de pescadores, donde el turista puede degustar exquisitos platos a base de mariscos y pescados a precios asequibles.
Para los que les interese la movida nocturna local, es bueno saber que la noche se llena de brillo gracias a modernas discos que disponen de terrazas al mar, además de  alrededor de un centenar de restaurantes con shows y bares temáticos.
La gastronomía del lugar se caracteriza sobre todo por un surtido menú marítimo, que incluye por ejemplo pulpo al ajillo y pescados al horno con patatas y judías, el cual suele ser acompañado por verduras y hierbas.
¡Acércate a la capital de la maravillosa Costa del Maresme y disfruta de unas vacaciones sorprendentes!

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El entorno natural de Jaraiz de la Vera

Jaraiz de la Vera, municipio perteneciente a la comarca de la Vera, es una buena opción para pasar unos días. Posee diversos lugares de interés, como es el caso de la Plaza Mayor, la cual es bastante fuera de lo común ya que se halla  dividida en dos partes y culmina en forma de cuña.
Paseando por Jaraiz, hallaremos sitios para visitar como la Iglesia parroquial de Santa María, una de las fábricas parroquiales e mayor antigüedad de la comarca; y la Parroquia de San Miguel, que se destaca por su órgano de gran historia puesto que fue robado, vendido, comprado y desaparecido hasta que logró ser recuperado. La Iglesia de San Miguel de Jaraiz, posee una construcción que  poco conserva de la original debido a las sucesivas refacciones a las que fue sometida.
En las inmediaciones de la Plaza Mayor, se ubica el Palacio de Obispo Manzado, una edificación de 3 plantas en cuya fachada puede apreciarse el escudo de la familia Manzado.
La picota o Rollo es uno de los monumentos del municipio que simbolizaba el poder para administrar la justicia. El mismo, se halla erigido sobre cuatro escalones y posee forma cilíndrica. En la parte alta, se pueden observar tres brazos que culminan en diversas cabezas de animales o gárgolas.
Pero más allá de todo esto, lo que más sobresale en Jaraiz de la Vera es la particular belleza de su entorno natural así como sus zonas rurales. El Lago de Jaraiz, que cuenta con piscinas naturales acondicionadas, es una muestra de ello. 
También, es recomendable realizar las rutas de senderismo que ofrece el lugar, para poder apreciar de cerca durante la caminata los más bellos paisajes. Así, es posible optar por diversas rutas, como las de Rota del robledo y Cerrogordo, Cerro de las Cabezas, Pilas del Collado, la ruta de las Fuentes y la de las Brujas, por mencionar solo algunas.
Entre sus fiestas más representativas, se encuentran los carnavales, los festejos patronales de la Virgen del Salobrar, de San Antonio de Padua y de San Cristobal, además de las celebraciones del tabaco y el pimiento.

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Aínsa, auténtica postal del medioevo

Aínsa, ubicada en un cruce de caminos y circunscripta por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, es una bella ciudad que ofrece una estupenda postal del medievo que permanece vigente gracias al turismo.
Comenzamos el paseo por la Plaza Mayor, una enorme plaza de inconfundible estilo románico, que se encuentra ornada con un pórtico de arcos irregulares. Allí, surge la calle Mayor donde se alzan las casas señoriales, que exhiben sus característicos escudos de armas en las fachadas, y al final de la cual se halla la Iglesia de Santa María, la cual está coronada por una torre desde donde es posible divisar el valle en su totalidad. Detrás de la iglesia, hay una fortaleza que se destaca por sus tres baluartes del siglo XVI. Este ha sido un escenario de luchas, las más legendarias contra los musulmanes. El primer domingo de setiembre de cada año impar se lleva a cabo la Fiesta de la Morisma, en la que se representa la gesta de los García Jiménez que conquistaron la villa, que estaba en poder de los invasores árabes, luego de que una gran cruz de fuego, considerada una señal divina,  se les presentara en lo alto de una encina.
Actualmente, Aínsa es elegida por miles de visitantes cada año. Continúa siendo el cruce de caminos entre el Somontano y la Ribagorza y, desde la inauguración del túnel de Bielsa durante la década del 60, también entre Francia y los valles oscenses. Los turistas franceses se transformaron en una gran fuente de ingresos para los comercios locales, que arriban en masa todos los veranos con el propósito de participar y disfrutar del Festival de Música Étnica del Castillo de Aínsa.

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