Campodarbe, un lugar para distenderse

Hoy viajaremos hasta Campodarbe, una localidad que pertenece al municipio de Boltaña y que está ubicada en la comarca del Sobrarbe, en Huesca. Un dato, por cierto, curioso: tan solo 12 habitantes viven en esta tranquila villa a más de 1.000 metros de altura.
El pueblo es ideal para realizar una vista breve, en especial si nos alojamos en lugares como Boltaña, Aínsa o Laspuña, que son algunos de los municipios más cercanos. Campodarbe es un sitio que vale la pena ser visitado pues se trata de un pueblo pequeño aunque de gran encanto que sin duda colmará tus expectativas si en tu viaje buscas un ambiente rural y relajado. Si optamos por caminar por el monte, lo podemos hacer por las inmediaciones de la villa, cerca de allí está la Sierra y los cañones de Guara.
Es sabido que los alrededores de Campodarbe resultan ideales para el turismo de aventura. De modo que es posible participar de una serie de excursiones, recorrer rutas y parques de aventura que contienen tirolinas vertiginosas, entre otras atracciones que atraerán por igual tanto a los niños como a los adultos.
Si bien en toda la zona es posible disfrutar de la arquitectura del románico aragonés, al ser tan pequeño, el pueblo no brinda visitas a iglesias o monumentos que se destaquen. Dar un paseo por sus apacibles calles así como apreciar el paisaje de las sierras que rodean el pueblo, resulta muy recomendable para respirar un poco de aire fresco, disfrutando de la naturaleza.
Si deseamos probar la gastronomía de la zona, lo mejor es comprar algunos productos típicos en los pueblos contiguos para disfrutar de un banquete al aire libre en Campodarbe, bajo una buena sombra. Seguramente, no existe mejor plan que éste.

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San Esteban de la Litera

En la provincia de Huesca, hay muchos lugares para visitar, como es el caso de San Esteban de la Litera, una localidad perteneciente a la comarca de Litera, la cual en el pasado formaba parte del antiguo condado de Ribagorza, gobernado por los Duques de Villahermosa.
La población, que se encuentra situada en la cuenca del río Cinca, dispone de una atractiva arquitectura que los visitantes pueden apreciar con sólo dar un paseo por sus calles. Una de las construcciones religiosas más representativas es la  iglesia parroquial de San Esteban o la capilla de San Roque, que está ubicada un edificio que supo ser en el pasado la sede del Hospital. Otros monumentos religiosos significativos son la Ermita de San Isidro, la Capilla de la Virgen de la Cama y la capilla de casa Salas.
También, existen diversos monumentos civiles como, por ejemplo, el sifón del Sosa, el puente Perera y la torre del Castell. A los cuales, se les puede agregar la Casa Falces, la Casa Raso y la Casa Callén.
Incluso, una buena opción es dar un paseo por los montes aledaños a San Esteban de Litera, como la sierra de San Salvador, la roca del águila, las Beatas, por mencionar algunos. Asimismo, la población cuenta con instalaciones para la práctica de toda clase de deportes.
Las fiestas populares y tradicionales, son una atracción en sí misma. San Esteban de Litera celebra en agosto sus fiestas en honor a San Roque, mientras que en diciembre tienen lugar los festejos  de San Esteban. Ocasiones ideales para disfrutar por igual del deporte, la gastronomía local y la cultura popular.

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Senegue, pura atracción para los turistas

Senegue es un pueblo de la provincia de Huesca, que pertenece al municipio de Sabiñanigo. La villa se localiza justo sobre la parte central del glaciar, que fue el origen del Valle de Tena, ubicado próximo a Serripas.
El turismo representa una de las actividades económicas más importantes de la población, que se ve atraído por la nieve y la posibilidad de disfrutar de los deportes de invierno. Pero, también, muchos turistas se lanzan a viajar hasta aquí para realizar un recorrido por las iglesias de Serrablo.
Entre los monumentos de visita obligada encontramos el crucero “O redol”, que fue construido en el año 1665. Además, la ermita de la Virgen del Collado, datada en el siglo XVI, es un lindo lugar para visitar. El templo se erige en un pequeño altozano de la monera terminal del glaciar de Tena.
Por su parte, el puente de madera que se alza sobre el río Gallego, y que se ocupa de comunicar las localidades de Senegue y Larrede, es otro de los atractivos del lugar al igual que la torre defensiva, en cuya parte baja se encuentra la antigua cárcel del municipio.
De especial interés es la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo de estilo barroco que se levantado durante el siglo XVIII. Vale aclarar que los muros laterales pertenecen a la vieja iglesia, de estilo románico, que había sido construida entre los siglos XVI y XVII, en honor a San Saturnino.
¿Qué más se puede decir de Senegue? En fin, es un sitio ideal para relajarnos, por su ambiente apacible y su entorno de belleza única.

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Principales atractivos de Hecho

Hecho, es una localidad que pertenece al municipio del Valle de Hecho, en la provincia de Huesca, que sobresale por la arquitectura popular de su casco urbano.
Las grandes balconadas que se abren en bonitas fachadas de piedra,  y las techumbres coronadas por las tradicionales chimeneas de la zona, son la impronta del lugar. La Casa Mazo y la Casa Gascón, son dos claros ejemplos de la arquitectura típica del pirineo jacetano.
También, es posible apreciar otros modelos de construcciones populares, que llaman la atención por las bordas, cruceros y humilladeros que se diseminan por toda la población.
La Iglesia Parroquial dedicada a San Martín, la principal construcción religiosa de la ciudad, data de los siglos XI o XII.  El templo sufrió un voraz incendio durante la Guerra de la Independencia, por lo que debió ser remodelada casi en su totalidad, conservándose tan solo su estructura y el ábside. Dispone de una planta de cruz latina con tres naves y portada clásica.
Asimismo, vale destacar a la Torre Ysil del siglo XVI, que construida a pedido de Felipe II para ser empleada como torre de vigilancia en la Calzada Romana.
Aparte de su pintoresco núcleo urbano, otros lugares que valen la pena visitar son el Museo Etnológico “Casa Mazo”, donde se exhiben los trajes tradicionales que fueron usados hasta mediados del siglo XX; y el Museo de Escultura Contemporánea al Aire Libre, donde se conservan numerosas esculturas contemporáneas de piedra, además de obras pictóricas.
En su alrededores se alza el Castillo de Acher, una formación geológica que se encuentra circunscripta por murallas rocosas, por lo que se asemeja a una fortaleza.
En la zona, existen frondosos bosques situados a los pies de los valles conocidos como “selvas”, como es el caso de la Selva de Oza, un magnífico paraje que sirve de hábitat para numerosas especies endémicas.
Otro de los principales atractivos de la región es el Río Aragón y sus alrededores, espacio ideal para la práctica del piragüismo y barranquismo.

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Visitando Huesca

Huesca, perteneciente a la Comunidad Autónoma de Aragón, es una ciudad del  noroeste de España que tiene la particularidad de poseer su historia escondida en los diversos edificios que se encuentran, sobre todo, en el casco histórico.Es una localidad perfecta para hacer una escapada original con la pareja o la familia. Además el entorno ofrece muchas posibilidades: desde visitas a pintorescos pueblos y castillos románicos, pasando por la práctica de deportes de montaña como la escalda o el barranquismo hasta lujosos balnearios en el corazon de las montañas.
Precisamente, es en el casco histórico donde se alza la  Catedral de Huesca, que data del siglo XIII y que fue construida en el mismo sitio en donde supo haber un foro romano. En la misma zona, se halla la Casa Consistorial, la cual constituye un vivo ejemplo de la arquitectura aragonesa.
Con referencia a los edificios religiosos, durante el paseo por Huesca es imposible  dejar de visitar la Iglesia de las Miguelas, la Basílica de San Lorenzo y la Ermita de Salas, tres bellos templos de estilo románico oscense que fueron levantados en el siglo XII. El Monasterio de San Pedro el Viejo, es otra edificación que vale la pena apreciar.

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Ideas de excursiones en Castigaleu

Castigaleu es un municipio aragonés, situado más precisamente en la provincia de Huesca. En este lugar, el turista puede disfrutar visitando los valles del Pirineo, realizar la ruta del románico, o practicar deportes náuticos en alguno de los tantos ríos.

Dada la orografía del terreno, Castigaleu es ideal para realizar paseos y organizar excursiones, ya sea a pie como en vehículo. Uno de los sitios más visitados es el tozal de San Isidro, ubicado a unos 3 Kms. del pueblo, en donde es posible contemplar una panorámica sensacional.

También, se puede hacer un recorrido por las distintas ermitas, como es el caso de San Andrés, San José y San Pedro Mártir. Incluso, otra opción es allegarse hasta alguna de las diversas aldeas que hay en los alrededores, algunas de ellas actualmente deshabitadas, que también ofrecen panorámicas de una belleza incomparable.

El Santuario de Torreciudad, situado próximo al pantano de El Grado, en Secantilla, es otro lugar que merece ser visitado. Su nombre deviene de una antigua torre vigía, de origen árabe, cuyas ruinas reposan a pocos metros de la antigua ermita.

El monasterio de Obarra, ubicado en el valle del Isábena, se comenzó a construir en el siglo X, a mano de los propios monjes, una época en la que lució su máximo esplendor, aunque luego cayó en decadencia. Cuando promediaba el XVI, fue levantado un palacio anexo. Pero finalmente el monasterio en 1835 cerró sus puertas.

Otra alternativa es hacer una excursión hasta el templo budista de Panillo, Dag Shang Kagyu, en el municipio de Graus. Esta comunidad budista fue fundada en 1984 y, al año siguiente, se estableció  como centro de estudio del budismo.

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Chía

En el valle de Benasque, encontramos a Chía, una ciudad que se levanta a los pies de la sierra homónima, en la provincia de Huesca. Para llegar hasta aquí es preciso hacerlo desde Castejón de Sos, tomando el desvío que señala el camino para llegar a Chía, el pueblo que conserva el encanto de antaño a pesar del paso del tiempo.
Chía es un pueblo que cuenta con aproximadamente 130 habitantes empadronados, pero hay que tener en cuenta que durante la época invernal se llena de gente porque cientos de esquiadores arriban a los Pirineos para disfrutar de la nieve y los deportes de invierno. De todos modos, el verano también es un buen momento para viajar a Chía ya que al margen de la práctica de diversos deportes, es posible realizar excursiones a ermitas y otros monumentos de interés.
Entre los principales referentes de la arquitectura religiosa, se pueden visitar dos templos románicos, como es el caso de la iglesia de San Vicente, una construcción del siglo XIII que todavía conserva los crismones de origen románico, y la ermita románica de San Martín,  una verdadera muestra de la arquitectura medieval.
La religión, como en la mayoría de los pueblos de la región, se encuentra relacionada con las fiestas populares. En Chía, es posible participar de las fiestas mayores, con motivo de la Virgen de la Encontrada, el 8 de septiembre. Asimismo, durante todos los sábados de mayo se llevan a cabo romerías a la ermita, momento en el cual los visitantes tienen la posibilidad de aprovechar para apreciar el recorrido, admirando el entorno natural y disfrutando de la gentileza de los lugareños.
Para aquellos que prefieren optar por realizar excursiones y paseos, ya sea en soledad o compañía reducida, Chía funciona como un excelente punto de partida ya que desde allí se inicia la pista forestal, que supera los 20 kilómetros y pasa por los valles de Benasque y Gistaín así como por el puerto de Sahún.

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Basbastro

La localidad de Basbastro, situada en la provincia de Huesca, es la capital de la comarca de Somontana de Barbastro. En sus comienzos, dicha ciudad llevaba el nombre de Bergidum o Bergiduna, y fue erigida en el sitio donde convergen los ríos Cinca y Vero.
En esta región sorprendente, existen numerosas acequias, las cuales se alimentan de las aguas del río Vero, que cruza la ciudad.
En nuestro paso por Barbatro, no podemos dejar de visitar la catedral, dedicada a Santa María de la Asunción, puesto que constituye el monumento más significativo de Barbastro. Fue construida sobre una antigua mezquita aljama, aproximadamente  en el año 1517, por el arquitecto Juan de Segura. Se trata de un templo de estilo gótico; aunque ha sido construido como renacentista. Carece de cúpula y crucero, y en su  retablo se dispone un magnífico alabastro, obra de Damián Forment.
El Palacio Episcopal, levantado en el siglo XVI y ampliado luego en el siglo XVII, es otro de los sitios sorprendentes de la ciudad. También, merece la pena acercarse hasta el  Palacio de los Argensola, una típica casa solariega, cuya galería sobresale por sus arcos coronados por un clero confeccionado en madera labrada.
Otros lugares de interés son el Palacio de Congresos, el cual se localiza en la Avenida de la Estación,  y el pueyo, una ermita de gran historia en la que los habitantes de la localidad y de los pueblos más cercanos celebran las romerías.  La ermita está ubicada en un atractivo mirador, desde donde se obtienen unas vistas únicas de la comarca y algunos de los picos principales del Pirineo oscense. Sin duda, un lugar lleno de atractivos digno de visitar.

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Yebra de Basa, tras la ruta de los santuarios

De paso por la provincia de Huesca, vale la pena visitar Yebra de Basa, un pueblo con encanto perteneciente a la comarca del Alto Gállego. Con una población que apenas alcanza los 160 habitantes, es una población  acogedora para pasar unos días de descanso.
El tiempo parece haberse detenido en este lugar de casas típicas del pirineo aragonés, con fachadas de piedra y tejados con pendientes más que pronunciadas. Además, las tradiciones y el arte religioso se conservan como el primer día.
Yebra de Basa posee una iglesia parroquial, datada en el siglo XVI, que está dedicada a San Lorenzo. Se trata de un templo gótico, en cuyo interior puede apreciarse tablas ornamentales renacentistas así como el relicario de Santa Osoria.
En nuestro paso por este atractivo pueblo, no podemos dejar pasar la oportunidad de realizar la ruta de los santuarios rupestres, más aún si nuestra visita coincide con el 25 de junio, fecha en la que se lleva a cabo la romería hacia la ermita de Santa Osoria, que discurre por los distintos santuarios.
Desde Yebra de Basa, podemos acceder a otros pueblos interesantes, como es el caso de Fanlillo, San Julián de Basa, Orús o Sobás. Sitios en los que vale la pena disfrutar de su arquitectura civil y religiosa.
En cuanto a la gastronomía de la zona, vale la pena destacar que se adapta  a las costumbres y las temporadas climáticas. Por lo que podremos degustar longanizas, jamones, morcillas, chorizos y tortetas.

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La Hoya de Huesca

A muy pocos kilómetros de Huesca, al adentrarse en el valle de Belsué y Nocito, localizado entre el Pico del Águila y el Cabezo de Guara, es posible apreciar los contrastes entre lo que es la vida en las sierras y los llanos, además de sorprendentes paisajes que invitan a descubrir un valle casi desahabitado.
El embalse de Arguis, construido a comienzos del siglo XVIII, representa una de las fuentes que suministra agua a la Hoya de Huesca.
Continuando nuestro camino hacia Belsué,  descubrimos a esta pequeña población conformada tan solo por una decena de viviendas, de las cuales solamente una de ellas permanece ocupada permanentemente. En lo alto, se divisa la iglesia parroquial dedicada a San Martín de Tours; un excelente ejemplar del Románico lombardo.
Luego, proseguimos hasta Santa María de Belsué, una aldea despoblada que posee un templo parroquial declarado Monumento Histórico-Artístico.
Cerca de la presa del embalse de Belsué se hallan las conocidas cuevas de Artica, que data de la edad de bronce, Toro, que según cuenta la leyenda contiene un toro de oro, y de ahí su nombre; y Esteban Felipe, en cuyos dos kilómetros de extensión guarda numerosas galerías de cristal. En fin, una alternativa excepcional para los amantes de la espeleología.
En una escarpada y acantilada montaña, a la que se accede a pie, se localiza Lusera. Un lugar deshabitado donde aún se pueden apreciar restos de la herrería, así como de grandes casonas y pasos abovedados en sus calles.
De camino a Nocito, contemplamos un bello paisaje que comprende barrancos y bosques. Una vez allí, mediante un puente medieval que atraviesa el río Guatizalema, visitamos el  barrio de San Pedro, también conocido como Santa Marina, pues tiene una ermita dedicada a esta santa. Se trata de una construcción popular, erigida sobre restos románicos. En sus cercanías, encontramos el Santuario de San Úrbez, templo construido entre los s. XVI y XVII, considerado un punto clave  para toda la Hoya de Huesca.

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