Senderismo y escalada en Peña Oroel

Huesca alberga numerosos paisajes y localidades de gran atractivo, como es el caso de Peña Oroel, una formación rocosa, cuya escalada a la cima forma parte de una de las rutas turísticas más desafiantes de la región.
Se trata de una de las atracciones naturales de Jaca que goza de mayor popularidad, sobre todo porque se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad.
Peña Oroel integra el sistema de rocas que se encuentran enclaustradas entre el Pre-Pirineo (Partacua) y las sierras exteriores de Guara. Gracias a sus  fáciles accesos, es el sitio perfecto para realizar senderismo y recorridos por la zona.
La ruta hasta las bases transcurre a través de ríos y caminos angostos, circunscriptos por tupidos bosques y siempre con la cima del monte como único punto de referencia.
La base norte, que se puede visitar en automóvil, ofrece un verdadero regalo para la vista por la belleza de sus paisajes, marcados por un muro de piedra rojiza con una pendiente pronunciada y repleta de pinos y abetos. En tanto que para acceder a la base sur es necesario contar con un vehículo 4×4.
Más allá de su belleza natural, Peña Oroel es el centro de numerosas leyendas e historias, según las cuales la reconquista de Aragón habría comenzado cuando unas hogueras en lo alto sirvieron de señal para empezar el ataque. Al mismo tiempo, hay leyendas que le confieren propiedades mágicas a este lugar, pues forma el vértice oriental de un triángulo integrado por San Adrian de Sasabe y San Juan de la Peña. Y hasta hay las que hablan de la existencia de un tesoro o una mina escondida que jamás ha sido hallada.
Lo real es que Peña Oroel representa una de las atracciones turísticas que no podemos ignorar en nuestro paso por Jaca. Sin dudas, ésta es una excursión perfecta para los seguidores del turismo activo.

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Atractivos de Castejón de Monegros

Castejón de Monegros es un pequeño pueblo aragonés, situado en la provincia de Huesca, que cuenta con una población cercana a los 650 habitantes.
El poblado se localiza a tan solo 72 kilómetros de distancia de la capital, en un atractivo entorno natural circunscrito por las cimas de la Sierra de Alcubierre, y forma parte de la comarca de los Monegros.
Si bien se trata de una pequeña localidad, Castejón de Monegros posee un rico patrimonio arquitectónico y artístico, del cual sobresalen la Iglesia Parroquial, templo de estilo gótico dedicado a Nuestra Señora de la Lumbre, y la Ermita de Santa Ana, patrona de la ciudad.
También, resulta interesante apreciar los restos del castillo, el cual presidía la población en la Edad Media. Una torre de muralla, que es usada como ermita, es todo lo que queda de él.
Al mismo tiempo, de su legado arquitectónico vale la pena destacar la Ermita de San Miguel, la cual está situada junto al río Alcanadre, en la zona de Juberre, a 20 kilómetros de la población. Según se cree, antiguamente allí existió un núcleo de población.
Aquellos que puedan elegir visitar Castejón de Monegros en julio, es importante saber que a fines de ese mes los vecinos del lugar celebran sus fiestas patronales que incluyen numerosos actos culturales, así como actividades lúdicas, deportivas y tradicionales, como es el caso de la cabalgata de carrozas que van hasta la Ermita de Santa Ana.

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Fraga, ciudad dividida

Fraga es un municipio aragonés que se halla al sureste de la provincia de Huesca, en los confines del valle del río Cinca. La ciudad se divide en “Fraga” o “Fraga la Vieja”, que es la zona del casco histórico; y “Las Afueras” o “Fraga la Nueva”, parte construida a mediados del siglo XX. Ambas zonas, están separadas por el río y se encuentran comunicadas por dos puentes.
Según se cree, la ciudad es de origen prerrománico, siendo su yacimiento más antiguo el del Barranco de Monreal, datado entre los años de 1800 a.C a 1500 a.C.
Uno de sus principales monumentos es la iglesia parroquial de San Pedro, un templo de origen visigótico que fue la mezquita mayor en la época de dominio árabe pero que, luego de la reconquista, fue convertido en templo cristiano. La iglesia, de una sola planta, posee un fuerte aire aragonés, y que mantiene su portada original con sus capiteles de estilo románico.
Otro sitio de especial interés es el famoso Palacio Montacada, un palacio árabe que luego perteneció a los Montcada, que eran los señores de dicha ciudad. Después, pasó a ser conocido como el Palacio del Gobernador, siendo usado como palacio real, y actualmente es la biblioteca municipal y museo.
También, vale la pena conocer el Castillo, que constituye las ruinas de la iglesia de San Miguel y que ha sido reinaugurado en 2007 tras su restauración; y la torre de los frailes, una construcción hecha por los templarios durante el siglo XIII.

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Un poco de Buera

Continuando con nuestro recorrido por la provincia aragonesa de Huesca nos topamos con sitios excepcionales, como es el caso de Buera, un pueblo que forma parte del Somontario de Barbastro.
Conocido como Chifia en lengua aragonesa, este poblado se encuentra unido a la huerta de Vero, conformando el municipio de Santa María de Ailas.
Durante nuestro viaje por Buera, no podemos dejar de visitar la ermita de Nuestra Señora de Dulas, un santuario que fue construido en el sitio sobre el que, según cuenta la leyenda, apareció la Virgen sobre un panal de abejas. La construcción, de estilo románico, data de principios del siglo XIII, y posteriormente se levantó un nuevo edificio de estilo barroco, el cual depende de la Colegiata de Santa María de Alquezar. Cabe resaltar la decoración del mismo, enteramente realizada en yeso, En el interior de la ermita, sobresalen las capillas laterales, la bóveda de cañón, la cúpula del presbiterio, los arcos fajones y los arcos torales. Además, es posible apreciar en la decoración motivos de tipo mudéjar, como por ejemplo el estragón y las estrellas, afines con el barroco más clásico; que hacen de este lugar un espacio de enorme belleza plástica. No obstante, vale señalar que su estado de conservación posee ciertas deficiencias.

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Excursiones en Laspuña

El paisaje de los Pirineos ofrece sitios excepcionales dignos de conocer, como es el caso del pueblo aragonés de Laspuña, situado en la provincia de Huesca, el cual se presenta como el destino perfecto para disfrutar de la montaña a través de excursiones y numerosas actividades.
Así, en Laspuña es posible disfrutar de la arquitectura y cultura local, así como de su gastronomía, de las prácticas deportivas y las diversas actividades lúdicas que el incipiente turismo rural propone a los turistas.
Si deseamos apreciar la arquitectura de esta zona montañosa, vale la pena visitar la Ermita de San Andrés, uno de los principales ejemplos de arquitectura del románico aragonés. Al mismo tiempo, nos podemos acercar hasta el Monolito a los Nabateros del Sobrarbe y la Iglesia de la Virgen de los Dolores.
Al margen de tales monumentos, hay otros lugares de importante valor turístico en la zona. Un ejemplo de ello es el complejo de la Fuente Santa, ubicado en el término municipal de Laspuña y cercano al Pueyo de Araguás. El complejo se compone de una Ermita, la Fuente Santa, un palomar, una vivienda, y una gran extensión de terreno que mucho tiempo atrás era una huerta por demás fértil. Además de su interés turístico, a la Fuente Santa se le atribuyen orígenes milagrosos. Según la leyenda, San Victorián en una de sus peregrinaciones por la comarca hizo que la fuente comenzara a fluir. A partir de entonces, este lugar se convirtió en un centro de peregrinaciones.
Otro de los grandes atractivos de Laspuña es, por cierto, su gastronomía. La comida tradicional es a base de guisos y platos elaborados. Las chuletas de cordero a la brasa, es uno de los manjares que no podemos dejar de probar.

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Viaje a Caldearenas y alrededores

Caldearenas es un pintoresco pueblo perteneciente a la comarca del Alto Gállego, en la provincia de Huesca, cuyos orígenes se remontan a los años 30, momento en que se creó la estación de ferrocarril en torno a la cual se asentó el pueblo.
El pueblo se encuentra ubicado a tan solo 60 kilómetros de la ciudad de Huesca, y desde aquí es posible acceder de manera sencilla a los montes del Parque Nacional de Ordesa, que alberga las alturas que tanto caracterizan a la provincia de Huesca.
Con respecto a los parajes naturales, que tanto embellecen a  la provincia de Huesca, aquél que visite a Caldearenas puede participar de diversas actividades deportivas, como esquiar en las pistas de la comarca, recorrer las rutas de senderismo o escalar las paredes de Santa Elena. Al mismo tiempo, se puede disfrutar del rocódromo, situado en la cercana Biescas, o del club náutico de Búbal.
Otros lugares de especial interés son la Harinera de Dolores y la senda de Izarbe.
En relación a las actividades culturales, vale la pena destacar la ruta del Serrablo, que incluye visitas a las iglesias mozárabes y románicas de toda la comarca. En tanto que si  decidimos ir hasta Anzánigo, sería bueno hacernos tiempo para conocer la ermita románica de Izarbe. Otra visita de interés, consiste en dar un paseo por la entrada del pueblo sobre el imponente puente que da la bienvenida al pueblo.
También, en las proximidades de Caldearenas podemos visitar Javierrelatre, en cuyo casco urbano vale la pena conocer la iglesia parroquial, un templo del siglo XII de estilo románico, y el Museo Artesano.

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Relajadas vacaciones en Formigal

En Formigal, localidad perteneciente al municipio de Sallent de Gállego en la comarca del Alto Gállego, representa un lugar increíble para descubrir. Se trata de un valle perfecto para unas relajadas vacaciones.
Formigal es sede de la Estación Invernal que lleva su mismo nombre, un escenario ideal para la práctica del esquí y demás deportes de invierno, aún durante los meses más caluroso gracias a la creación de nieve artificial.
De todas maneras, lo mejor es visitar este pueblo  en las estaciones frías, ya que tendrás la oportunidad de apreciar el imponente paisaje que ofrecen las laderas nevadas.
Entre las numerosas actividades que puedes desarrollar durante tu viaje en Formigal, destacamos pasear en helicóptero, montar una motonieve o pasear en un trineo de perros, que te permitirá contemplar lugares imperdibles.
Como la población se halla muy cerca de Francia; el cruce fronterizo es bastante concurrido, por lo que se observa una gran mixtura entre las dos sociedades. De ese modo, podrás probar quesos y vinos franceses en El Portalet, el sitio de visita obligada durante tu viaje a Formigal.
También, podrás inclinarte por el senderismo, vislumbrando paisajes acogedores, vistas irrepetibles custodiadas por elevados picos, como sucede en la zona de Anayet.
Si optas por viajar a Formigal en verano, podrás disfrutar de actividades como trekking, visitar el gran parque multiaventura, tomar sol en una terraza solarium, hacer paseos y excursiones a miradores, así como a picos e ibones,  o realizar un recorrido en las telesillas.
Al mismo tiempo, en Formigal podrás dar un paseo por Sallent de Gallego y Collado de Portata, dos caminos de una belleza soberbia.
En sus calles, podrás toparte con la iglesia del desolado pueblo de Basarán, un templo prerrománico del siglo XI.
Los visitantes, encontrarán en Formigal un excelente servicio hostelero y turístico, para todos los gustos y bolsillos.
Por otra parte, la variada orografía del terreno posibilita la práctica de otros deportes, tales como el barranquismo, parapente o diferentes actividades náuticas.
En fin, tanto en invierno como en verano, en Formigal hallarás, sin dudas, un fabuloso lugar vacacional para disfrutarlo con amigos o en familia. Vive tú mismo la experiencia de conocer Formigal, una ciudad que te regalará durante tu viaje fotografías únicas.

Campodarbe, un lugar para distenderse

Hoy viajaremos hasta Campodarbe, una localidad que pertenece al municipio de Boltaña y que está ubicada en la comarca del Sobrarbe, en Huesca. Un dato, por cierto, curioso: tan solo 12 habitantes viven en esta tranquila villa a más de 1.000 metros de altura.
El pueblo es ideal para realizar una vista breve, en especial si nos alojamos en lugares como Boltaña, Aínsa o Laspuña, que son algunos de los municipios más cercanos. Campodarbe es un sitio que vale la pena ser visitado pues se trata de un pueblo pequeño aunque de gran encanto que sin duda colmará tus expectativas si en tu viaje buscas un ambiente rural y relajado. Si optamos por caminar por el monte, lo podemos hacer por las inmediaciones de la villa, cerca de allí está la Sierra y los cañones de Guara.
Es sabido que los alrededores de Campodarbe resultan ideales para el turismo de aventura. De modo que es posible participar de una serie de excursiones, recorrer rutas y parques de aventura que contienen tirolinas vertiginosas, entre otras atracciones que atraerán por igual tanto a los niños como a los adultos.
Si bien en toda la zona es posible disfrutar de la arquitectura del románico aragonés, al ser tan pequeño, el pueblo no brinda visitas a iglesias o monumentos que se destaquen. Dar un paseo por sus apacibles calles así como apreciar el paisaje de las sierras que rodean el pueblo, resulta muy recomendable para respirar un poco de aire fresco, disfrutando de la naturaleza.
Si deseamos probar la gastronomía de la zona, lo mejor es comprar algunos productos típicos en los pueblos contiguos para disfrutar de un banquete al aire libre en Campodarbe, bajo una buena sombra. Seguramente, no existe mejor plan que éste.

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San Esteban de la Litera

En la provincia de Huesca, hay muchos lugares para visitar, como es el caso de San Esteban de la Litera, una localidad perteneciente a la comarca de Litera, la cual en el pasado formaba parte del antiguo condado de Ribagorza, gobernado por los Duques de Villahermosa.
La población, que se encuentra situada en la cuenca del río Cinca, dispone de una atractiva arquitectura que los visitantes pueden apreciar con sólo dar un paseo por sus calles. Una de las construcciones religiosas más representativas es la  iglesia parroquial de San Esteban o la capilla de San Roque, que está ubicada un edificio que supo ser en el pasado la sede del Hospital. Otros monumentos religiosos significativos son la Ermita de San Isidro, la Capilla de la Virgen de la Cama y la capilla de casa Salas.
También, existen diversos monumentos civiles como, por ejemplo, el sifón del Sosa, el puente Perera y la torre del Castell. A los cuales, se les puede agregar la Casa Falces, la Casa Raso y la Casa Callén.
Incluso, una buena opción es dar un paseo por los montes aledaños a San Esteban de Litera, como la sierra de San Salvador, la roca del águila, las Beatas, por mencionar algunos. Asimismo, la población cuenta con instalaciones para la práctica de toda clase de deportes.
Las fiestas populares y tradicionales, son una atracción en sí misma. San Esteban de Litera celebra en agosto sus fiestas en honor a San Roque, mientras que en diciembre tienen lugar los festejos  de San Esteban. Ocasiones ideales para disfrutar por igual del deporte, la gastronomía local y la cultura popular.

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Senegue, pura atracción para los turistas

Senegue es un pueblo de la provincia de Huesca, que pertenece al municipio de Sabiñanigo. La villa se localiza justo sobre la parte central del glaciar, que fue el origen del Valle de Tena, ubicado próximo a Serripas.
El turismo representa una de las actividades económicas más importantes de la población, que se ve atraído por la nieve y la posibilidad de disfrutar de los deportes de invierno. Pero, también, muchos turistas se lanzan a viajar hasta aquí para realizar un recorrido por las iglesias de Serrablo.
Entre los monumentos de visita obligada encontramos el crucero “O redol”, que fue construido en el año 1665. Además, la ermita de la Virgen del Collado, datada en el siglo XVI, es un lindo lugar para visitar. El templo se erige en un pequeño altozano de la monera terminal del glaciar de Tena.
Por su parte, el puente de madera que se alza sobre el río Gallego, y que se ocupa de comunicar las localidades de Senegue y Larrede, es otro de los atractivos del lugar al igual que la torre defensiva, en cuya parte baja se encuentra la antigua cárcel del municipio.
De especial interés es la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo de estilo barroco que se levantado durante el siglo XVIII. Vale aclarar que los muros laterales pertenecen a la vieja iglesia, de estilo románico, que había sido construida entre los siglos XVI y XVII, en honor a San Saturnino.
¿Qué más se puede decir de Senegue? En fin, es un sitio ideal para relajarnos, por su ambiente apacible y su entorno de belleza única.

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