La Tinença de Benifassá

La  Tinença de Benifassá, es una sub-comarca de la Comunidad Valenciana que está compuesta por los pueblos de Coratxá, La Pobla de Benifassá, El Boixar, Fredes, Castell de Cabres, El Ballestar y  Bel,  todos ellos de aspecto medieval. De manera que las opciones a las que puede acceder el visitante, sobre todo en materia de turismo cultural y turismo rural, son realmente muy diversas.
En lo que respecta a la gastronomía, La Tinença es famosa por su exquisita cocina autóctona, de la que se destacan los platos a base de carne de caza, guisos y diversos productos naturales.
El paisaje de La Tinença es propicio para la realización de numerosas actividades, como paseos a caballo, turismo activo, senderismo y travesías en 4×4.
Los tintes de la postal que arroja el entorno de esta zona van variando con cada estación del año. Se trata de un lugar lleno de contrastes, que incluye una importante área de  cotos de caza, cursos de ríos, frondosos  valles y elevaciones del terreno que denotan su paisaje limpio.
Su principal atractivo es, sin duda alguna, el Parque Natural de la Tinença de Benifassà, el cual abarca diferentes poblaciones. Posee una abundante fauna y flora, y es una zona que puede recorrerse gracias a las diversas rutas con las que cuenta, las cuales llevan a los visitantes a conocer sus diferentes embalses y bosques. La ruta roja, que se extiende desde el Portell de l’Infern hasta el Salt de Robert, es una de las más elegidas por los amantes del senderismo y del turismo activo.
No hace falta esgrimir más motivos para visitar La Tinença de Benifassá. ¡Anímate a descubrirla!

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Los Gallardos

Entre las sierras de Bédar, Filabres y Cabrera, se alza Los Gallardos, un pueblo pequeño pero con mucho encanto, ideal para pasar unos días a puro relax. Esta localidad se encuentra ubicada a unos 80 kilómetros de la ciudad de Almería, y se puede llegar a ella tomando la autovía A-7 en dirección a Granada, partiendo desde la Rambla de Belén.
Algunos de los monumentos que componen su patrimonio arquitectónico y cultural son el Molino de la Cueva, cuya estructura está construida en piedra de sillería, y el Horno de Leña, considerado el más antiguo de la comarca y donde aún hoy se puede adquirir pan.
Los Baños Árabes de Alfaíx, sumados a la iglesia parroquial de San José, que data de inicios del siglo XX; y a los yacimientos de Cadima, sitio donde son conservados los restos de una villa romana; son otros de sus principales atractivos turísticos.
Aquellos que quieran llevarse algún souvenir de recuerdo de su paso por este acogedor pueblo, seguramente no querrán dejar de llevarse una de las artesanías típicas del lugar, como platos y utensilios de barro, alpargatas o bolsas y espuertas con esparto, los cuales forman parte de una tradición que está desapareciendo.
En cuanto a la gastronomía de Los Gallardos, recomendamos probar la olla de trigo, el ajo colorao, las gachas de pimentón, la tortilla de collejas, las pelotas, entre muchas otras exquisiteces. 

Descubre la historia de Antas en primera persona

Antas, es un pueblo que forma parte de la Comarca del Levante Almeriense y que sobresale por su rica y vasta historia, muestra de ello son sus diversos restos de yacimientos arqueológicos que alberga, la mayoría de los cuales, por su enorme valor, fueron trasladados a museos de Europa.
En la zona de El Argar aún se conservan ciertos vestigios originarios de la Edad de Bronce, entre los que se encuentran cerámicas, objetos de cuarzo y pinturas.  En tanto que en El Cárcel y La Gerundia predominan restos pertenecientes al Neolítico y la Edad de Cobre, que se cree pertenecieron a una antigua población que todavía hoy conserva sus estructuras. Incluso, a orillas del río Antas se descubrieron además en un muro sepulturas de estas antiguas civilizaciones. Gracias a la existencia de tales yacimientos se ha podido conocer las características de lo que fue la cultura argárica.
En la zona del casco urbano de esta localidad pueden apreciarse diversos monumentos de especial interés, como por ejemplo el Templo Parroquial de la Virgen de la Cabeza, una construcción del siglo XVII que ha sido sometida a numerosas remodelaciones en el transcurso del tiempo.
Asimismo, pueden visitarse diversas ermitas, que se suman al acueducto del Real, como es el caso de la ermita La Milagrosa, la del Cabezo María y la ermita de la Era.
Aparte de adentrarse en la historia de esta localidad, Antas es el sitio ideal para realizar  turismo rural en pleno contacto con la naturaleza, practicando senderismo en las zonas del Cajete o del Charco de las Palomas.
De la artesanía local, predominan los objetos confeccionados en yeso, al igual que los tejidos.
Con respecto a la gastronomía típica del lugar, los visitantes pueden deleitarse probando los mantecados, las gachas y las pelotas.

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El mágico entorno de Almargen

Almargen, es un pequeño y acogedor pueblo de Málaga que por su ambiente tranquilo y paisaje tipico de campiña resulta perfecto para realizar turismo rural y cultural. Se trata de un destino donde puede disfrutarse del ocio al aire libre, practicando senderismo u otras actividades deportivas, tanto en la Sierra de Almargen, el Manantial de Casas Blancas o en el entorno ofrecido por el Río Salado.
Las aguas del Manantial de Casas Blancas se caracterizan por sus altas concentraciones de yodo, por lo que poseen propiedades curativas, siendo apropiadas para el tratamiento de enfermedades de la piel y del aparato digestivo.
Los orígenes de esta localidad datan de la Edad del Cobre, tal como lo atestiguan los diversos yacimientos arqueológicos que fueron hallados en su término municipal, como es el caso de El Almirón, una necrópolis de cuevas artificiales de gran belleza. También pueden visitarse los restos de termas romanas que se sitúan en la zona del citado manantial.
Al recorrer el casco urbano, es posible apreciar la Iglesia de la Inmaculada Concepción, el principal monumento de Almargen. El templo, que fue construido en el siglo XVI y reformado aproximadamente un siglo después, sobresale por su fachada de estilo manierista y por los artesonados mudéjares de la nave central. 
Claro que no podemos irnos de esta bella ciudad sin llevarnos algunas de sus artesanías típicas de recuerdo, como pueden ser aperos de labranza y objetos de forja.
De su gastronomía, recomendamos probar las setas, las sopas de espárragos y sus embutidos y chacinas de elaboración artesanal.
Aquellos que deseen visitar este pueblo durante sus principales festividades, pueden hacerlo entre el 26 y 27 de septiembre, fecha en la que se celebran las fiestas en honor a San Cosme y San Damián, o durante la primera semana de agosto, cuando tiene lugar  la feria del pueblo.

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Viajar a Espejo

Espejo es un municipio de la provincia de Córdoba, cuyos primeros pobladores datan de  los tiempos del Imperio Romano, tal como lo comprueban las inscripciones de esa época que fueron encontradas dentro de su término municipal.
Su patrimonio arquitectónico queda evidenciado en el Castillo de Alcalat, una construcción de estilo gótico mudéjar situada en lo más alto de la villa que fue levantada durante el siglo XIV. Actualmente, es la  residencia de los duques de Osuna, debido a lo cual no es posible acceder a visitarlo. En el centro del recinto está la torre del Homenaje. Desde el  torreón del Caballero, es posible bajar por las abruptas cuestas que conducen a la plaza principal, en torno a las cuales se disponen numerosas casas señoriales.
Otro de los principales edificios del municipio es la iglesia de San Bartolomé, que sobresale por sus hermosos y antiguos retablos, considerados verdaderas joyas artísticas. Su arquitectónica es fiel a la estructura tradicional de las iglesias parroquiales de la época.
En la zona más céntrica de Espejo se halla el colegio e iglesia de San Miguel, de claro estilo barroco.
Por otro lado, el aljibe romano junto con la ermita de Santa Rita, son otros de los sitios que no se pueden dejar de visitar.
Aquellos que gustan del buen comer, la gastronomía local les ofrece platos de los más variados, cuyos ingredientes principales son el chorizo y la morcilla en rama. Para el postre, vale la pena probar los bollos de leche, los roscos de vino, las perrunas y los mostachones, entre otros. En fin, todo lo necesario para satisfacer los gustos de los más golosos.

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Escapada a Talavera de la Reina

Talavera de la Reina, considerada por Cervantes como la mejor tierra de Castilla, es una ciudad que sobresale por la calidad de su cerámica perteneciente a los siglos XV y XVI. Aquí se han fabricado azulejos que actualmente se hallan en importantes edificaciones, como es el caso de la Catedral vieja de Salamanca y el Monasterio de San Lorenzo del  Escorial, por mencionar algunas.
La ciudad posee un gran número de monumentos que dan cuenta de su rica historia. De este modo, es posible apreciar conventos, iglesias, palacios, puentes y edificios muy importantes, como por ejemplo el Antiguo Ayuntamiento y la Basílica de Nuestra Señora del Prado.
Dado a que Talavera continúa siendo considerada la ciudad de la cerámica, la Ruta de la Cerámica es uno de los paseos obligados, durante el cual es posible conocer diferentes lugares de la ciudad, como la Ermita de Nuestra Señora del Prado, patrona de la villa, en la que puede apreciarse una magnífica colección de azulejos. El paseo prosigue por los jardines del Prado, sitio en el Continue reading

Propuestas para explorar el interior de Alicante

El paisaje compuesto por montañas y valles que encontramos al adentrarnos al norte de la provincia de Alicante conforma un increíble escenario natural, donde además es posible participar de numerosas propuestas de turismo activo o realizar algún deporte de aventura, para disfrutas de la vida al aire libre.
Dicho entorno contrasta visiblemente con el carácter masivo de los principales centros turísticos de la Costa Blanca, pues en el interior lo que más sobresale es su paisaje rural, de enorme riqueza ambiental y paisajística, motivo por el cual buena parte de este enclave ha sido declarado zona protegida e integra la red europea Natura 2000.
Además, por esta zona existe una gran cantidad de vestigios que pertenecieron a los antiguos pobladores y que atraen mucho al turismo cultural, como las fortalezas medievales, asentamientos moriscos, los pozos de nieve y excelentes muestras de arte rupestre.
Sin dudas, el interior de Alicante permite al visitante estar en contacto directo con la naturaleza, gracias a sus poco más de seiscientos kilómetros de senderos y la vía verde del Serpis que propicia el  cicloturismo. Para hacer más apacible el paseo, hay una amplia oferta de alojamientos rurales y exquisita gastronomía.
Alicante es una provincia que todavía tiene mucho por descubrir, por lo que explorar el interior de la misma es una experiencia gratificante. Aquí, se puede practicar espeleología, senderismo, escalada, bicicleta de montaña y barranquismo, entre muchas otras actividades de turismo activo. Además de numerosos senderos, hay diferentes rutas que pueden realizarse, así como 250 simas, 25 barrancos y atractivas vías verdes para explorar.
En contraste con otras zonas de España, su agradable clima es ideal para la práctica de deportes de aventura todo el año.

La Luisiana, un paseo por la campiña sevillana

La Luisiana es un municipio que forma parte de la campiña sevillana, en el cual son conservados los restos de baños romanos, su principal yacimiento arqueológico, que en el pasado fueron utilizados como balneario por las personas de clase acomodada.
Esta población, cuenta además con una gran cantidad de restos arqueológicos, muchos de los cuales pertenecen sobre todo al período íbero y a la Edad de Bronce, y pueden ser apreciados en el Museo Arqueológico de Sevilla.
Existe una gran variedad de monumentos, los cuales pueden ser contemplados por los visitantes en su paso por esta encantadora villa. Entre ellos, se destaca el edificio del Ayuntamiento, una construcción del siglo XVIII que fue utilizada como depósito de granos hasta bien entrado el siglo XX.
Otro de los sitios de interés de La Luisiana es la Casa de Postas, un edificio barroco que conserva su estructura original. Consta de dos partes: la primera compuesta por una panadería y una vivienda, en tanto que la segunda está representada por un patio con magníficas columnas toscanas.
El paseo se completa con la Fuente de los Barricos, así como con las Iglesias del Campillo y de la Inmaculada Concepción. Esta última constituye un claro ejemplo de la arquitectura barroca.
En sus alrededores, es posible contemplar los vestigios de antiguas explotaciones agrícolas, que hoy en día continúan utilizándose para el cultivo así como para la producción de aceite de oliva.

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Altea, la perla de la Costa Blanca

Altea, ciudad situada a unos 50 kilómetros al norte de Alicante, es un destino acogedor que se alza en medio de una bahía que se halla protegida por una cadena montañosa, representando uno de los enclaves más bonitos de la costa del mediterráneo.
En esta ciudad, es posible encontrar desde bellas playas hasta un importante patrimonio cultural, siendo la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo visita obligada.
Otro de los monumentos de gran interés es la Torre de la Galera, que ha sido declarada Bien de Interés Cultural y que representa una bella construcción, situada próxima  a la otra torre que fue adherida en la antigüedad a la muralla del casco antiguo, la cual no es otra sino que la de Bellaguarda, actualmente custodia por una plaza.
Para disfrutar del sol, nada mejor que hacerlo en las playas de lujo de Altea, circunscriptas por acantilados y llanos arenosos, que constituyen una de las joyas de la Costa Blanca. Entre las principales playas es posible mencionar: la Olla, Cap Negret y el Mascarat, así como Campomanes, La Roda y Cap Blanch.
El entorno de la ciudad de Altea es singularmente bello. Al norte, se divisa la punta de Mascarat y el cabo de Toix, al fondo la mole del Peñón de Ifach, y en la zona sur el Faro de Altea.
La parte moderna, que está ubicada junto al mar, dispone de un agradable paseo marítimo y un destacado puerto deportivo, donde se llevan a cabo actividades pesqueras. Se trata de una zona donde proliferan los restaurantes, en donde es posible degustar exquisitos platos a base de pescado y arroz.
Altea es ideal para la práctica de deportes marítimos, ya que hay numerosos amarres en diversos puertos cercanos. También, se practica mucho el golf.
En referencia a la gastronomía, Altea dispone de cocinas de todo el mundo aunque se especializa en los platos de mar, ya que se trata de un pueblo tradicionalmente pesquero. ¡No te lo pierdas!