Turre

Turre es un municipio andaluz cuyos orígenes se remontan al siglo XVI, época en que Felipe II ordenó un plan de repoblación luego de la expulsión de los moriscos de estas tierras.
Uno de los principales monumentos de esta localidad de Almería es la iglesia parroquial de la Purísima, templo de estilo mudéjar que fue construido en el siglo XVI y remodelado dos siglos después. Otro edificio religioso de especial interés es la ermita de San Francisco de Asís, levantada en el siglo XVII.
Al visitar Turre, no hay plan mejor que hacer un recorrido por sus diversos yacimientos, como por ejemplo el de Cerro de Castellón, que contiene vestigios del poblado argárico de Gata; el de Los Gallardos, de carácter ibérico y romano; el del Poblado de Teresa, que conserva restos de los periodos Paleolítico Superior y Neolítico; y el de Poblados de Cabrera, de origen hispano-musulmán.
Otros de los tesoros que componen el patrimonio cultural de Turre son la fuente morisca, la Cueva de Los Murciélagos, un aljibe, la Cueva de la Palmera y los restos de una antigua  mezquita. 
En relación a la artesanía de este pueblo, se destacan los trabajos realizados con esparto y latón, además de toda clase de elementos decorativos confeccionados con encaje de bolillos.
La gastronomía típica de esta localidad de la comarca del levante almeriense sorprende al visitante con exquisitos platos, como las pelotas, la olla de trigo, la fritaílla, las migas con tropezones y los gurullos a base de conejo y perdiz.
Las principales festividades de Turre son las que se celebran en honor a San Francisco de Asís, las cuales tienen lugar entre el 3 y 6 de octubre. Durante las mismas, se realiza la tradicional corrida de cintas a caballos, que atrae a gente de toda la comarca.

Imagen:

Wikipedia

Comares: Balcón de la Axarquía

En lo alto de una imponente peña se halla Comares, una localidad que integra la Ruta de la Pasa, desde donde es posible apreciar estupendas panorámicas de sus alrededores. Razón por la cual, este antiguo pueblo vigía es conocido como el Balcón de la Axarquía.
Entre sus principales monumentos se encuentran los restos del Castillo de Comares, fortaleza de origen morisco que fue construida sobre un puesto militar romano y que supo ser una de las más destacadas de la Axarquía. Los lugareños, denominan a este lugar como La Tahona.
Continuando con el recorrido por los sitios de interés, hallamos los restos de la Meseta de Mazmúllar, destacándose entre ellos un aljibe, que está ubicado a escasos 2 kilómetros del núcleo poblacional y que por su gran valor ha merecido ser declarado Monumento Histórico Artístico.
De la arquitectura religiosa, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación. Se presenta como la edificación más importante. El templo, de estilo mudéjar, está ubicado en la zona más alta del poblado. Si bien fue construido en el siglo XVI, posee algunas partes, como es el caso de la Capilla del Sagrario, que fueron añadidas cuando corría el siglo XVIII.
Los platos típicos de la gastronomía local, que no podemos perdernos de probar, son el gazpachuelo, la cazuela de patatas y la sopa de tomates. Todas estas exquisiteces, pueden acompañarse con un poco del vino dulce de la tierra.
Si deseamos llevarnos un recuerdo de nuestro paso por este bello pueblo, nada mejor que comprar alguna artesanía o vestimenta típica de las pandas de verdiales.

Imagen:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/42/Comares.jpg/800px-Comares.jpg

Atractivos turísticos de Garrucha

Garrucha es un municipio costero situado en la provincia de Almería, cuyo atractivo turístico deviene de su interés histórico. Vale decir que cuando corría el siglo XVIII, esta localidad vivió su época de máximo esplendor pues era el puerto de las minas de Levante, gracias a lo cual se lo solía llamar como “la pequeña San Sebastián”. En ese entonces, Garrucha ya era un destino turístico elegido por las familias pudientes, e incluso llegó a ser residencia de vicecónsules de una decena de países.
Al dar un paseo por las calles del casco urbano, el viajero seguramente quedará gratamente sorprendido con su Paseo Marítimo, popularmente conocido como El Malecón, un magnífico balcón mirador ubicado en la playa de Garrucha, sitio en el que se halla el Castillo de Jesús de Nazareno, al cual también se lo suele designar como Castillo de San Ramón. El castillo es una fortificación militar que fue construida durante el siglo XVIII con fines defensivos, para evitar los permanentes ataques de los piratas. De todo el conjunto, sobresalen su plaza de armas y sus dos torreones. Es importante saber que esta fortaleza le ha valido a Garrucha la incorporación en la Ruta de los Castillos en Andalucía.
Otros edificios de especial interés son el del Ayuntamiento, que se encuentra erigido  sobre los restos de un antiguo depósito de sal de la época de la dominación árabe; y la Iglesia Parroquial de San Joaquín, el principal monumento religioso que data del siglo XIX. A ellos se les suman la Casa de Marina de la Torre, cuyos orígenes se remontan al siglo XX; la Torre de la Fundición de San Jacinto, situada sobre un promontorio desde donde se observan inmejorables vistas panorámicas de Garrucha y alrededores; y la lonja de pescado.
Asimismo, resulta interesante realizar un recorrido por sus tres puertos: el comercial, que antiguamente era usado para el transporte de minerales y hoy al del yeso de Sorbas; el deportivo, al que suelen concurrir los aficionados a los deportes náuticos; y el pesquero, el segundo en importancia de la provincia de Almería y a donde se recibe el pescado que cada atardecer es subastado en la lonja de Garrucha.
Los platos típicos de la gastronomía local son guisos marineros o arroces a base de caballa, gamba roja, el mero o el gallopedro, por mencionar sólo algunos. En fin, una delicia más que tentadora.

Imagen:

garrucha.es

La riqueza arqueológica de Lupión

Lupión es una atractiva localidad de la provincia de Jaén que se destaca principalmente por su vasta riqueza arqueológica, un claro ejemplo del rico legado histórico de esta población.
Un torreón defensivo constituye el yacimiento arqueológico más sobresaliente de su entorno. Se trata de una construcción del siglo XIII, que representa lo único que queda de lo que en su momento fue un castillo.
Además de estos restos de la época medieval, también se conservan diversos vestigios del periodo islámico.
Paseando por las calles de su casco urbano, es posible vislumbrar algunos de sus monumentos más destacados, como es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de Asunción, una pequeña edificación datada en el siglo XV que combina diferentes estilos. Su estructura consta de tres naves, las cuales están separadas por pilares. Su fachada es más bien sencilla.
También, vale la pena visitar el Ayuntamiento y la plaza sobre la que se asienta, en cuyo centro dispone de una fuente.
Si queremos apreciar mejor el entorno natural de la villa, no hay mejor lugar para hacerlo que la campiña de olivares de gran extención que la circunda, además del paraje conocido como Casa de Máquinas, un sitio al que es posible arribar tanto en auto como a pie, realizando senderismo. En ambas orillas del río Guadalimar, el visitante se impactará con el verde intenso de su vegetación.
De la gastronomía típica de Lupión, merece la pena destacar las tortas a la Carda, elaboradas con una fina masa de pan; y Morrococo, un plato realizado a base de tomate, garbanzos y cebolla.

Imagen:

http://2.bp.blogspot.com/_P3o2TYVMLzo/TR-1I3hXvMI/AAAAAAAAAOE/Rd1BAcDgwnI/s1600/LUPION.gif

La Tinença de Benifassá

La  Tinença de Benifassá, es una sub-comarca de la Comunidad Valenciana que está compuesta por los pueblos de Coratxá, La Pobla de Benifassá, El Boixar, Fredes, Castell de Cabres, El Ballestar y  Bel,  todos ellos de aspecto medieval. De manera que las opciones a las que puede acceder el visitante, sobre todo en materia de turismo cultural y turismo rural, son realmente muy diversas.
En lo que respecta a la gastronomía, La Tinença es famosa por su exquisita cocina autóctona, de la que se destacan los platos a base de carne de caza, guisos y diversos productos naturales.
El paisaje de La Tinença es propicio para la realización de numerosas actividades, como paseos a caballo, turismo activo, senderismo y travesías en 4×4.
Los tintes de la postal que arroja el entorno de esta zona van variando con cada estación del año. Se trata de un lugar lleno de contrastes, que incluye una importante área de  cotos de caza, cursos de ríos, frondosos  valles y elevaciones del terreno que denotan su paisaje limpio.
Su principal atractivo es, sin duda alguna, el Parque Natural de la Tinença de Benifassà, el cual abarca diferentes poblaciones. Posee una abundante fauna y flora, y es una zona que puede recorrerse gracias a las diversas rutas con las que cuenta, las cuales llevan a los visitantes a conocer sus diferentes embalses y bosques. La ruta roja, que se extiende desde el Portell de l’Infern hasta el Salt de Robert, es una de las más elegidas por los amantes del senderismo y del turismo activo.
No hace falta esgrimir más motivos para visitar La Tinença de Benifassá. ¡Anímate a descubrirla!

Imagen:

http://www.rutaslatinensa.com/wp-content/uploads/2012/06/la-pobla.jpg

Los Gallardos

Entre las sierras de Bédar, Filabres y Cabrera, se alza Los Gallardos, un pueblo pequeño pero con mucho encanto, ideal para pasar unos días a puro relax. Esta localidad se encuentra ubicada a unos 80 kilómetros de la ciudad de Almería, y se puede llegar a ella tomando la autovía A-7 en dirección a Granada, partiendo desde la Rambla de Belén.
Algunos de los monumentos que componen su patrimonio arquitectónico y cultural son el Molino de la Cueva, cuya estructura está construida en piedra de sillería, y el Horno de Leña, considerado el más antiguo de la comarca y donde aún hoy se puede adquirir pan.
Los Baños Árabes de Alfaíx, sumados a la iglesia parroquial de San José, que data de inicios del siglo XX; y a los yacimientos de Cadima, sitio donde son conservados los restos de una villa romana; son otros de sus principales atractivos turísticos.
Aquellos que quieran llevarse algún souvenir de recuerdo de su paso por este acogedor pueblo, seguramente no querrán dejar de llevarse una de las artesanías típicas del lugar, como platos y utensilios de barro, alpargatas o bolsas y espuertas con esparto, los cuales forman parte de una tradición que está desapareciendo.
En cuanto a la gastronomía de Los Gallardos, recomendamos probar la olla de trigo, el ajo colorao, las gachas de pimentón, la tortilla de collejas, las pelotas, entre muchas otras exquisiteces. 

Descubre la historia de Antas en primera persona

Antas, es un pueblo que forma parte de la Comarca del Levante Almeriense y que sobresale por su rica y vasta historia, muestra de ello son sus diversos restos de yacimientos arqueológicos que alberga, la mayoría de los cuales, por su enorme valor, fueron trasladados a museos de Europa.
En la zona de El Argar aún se conservan ciertos vestigios originarios de la Edad de Bronce, entre los que se encuentran cerámicas, objetos de cuarzo y pinturas.  En tanto que en El Cárcel y La Gerundia predominan restos pertenecientes al Neolítico y la Edad de Cobre, que se cree pertenecieron a una antigua población que todavía hoy conserva sus estructuras. Incluso, a orillas del río Antas se descubrieron además en un muro sepulturas de estas antiguas civilizaciones. Gracias a la existencia de tales yacimientos se ha podido conocer las características de lo que fue la cultura argárica.
En la zona del casco urbano de esta localidad pueden apreciarse diversos monumentos de especial interés, como por ejemplo el Templo Parroquial de la Virgen de la Cabeza, una construcción del siglo XVII que ha sido sometida a numerosas remodelaciones en el transcurso del tiempo.
Asimismo, pueden visitarse diversas ermitas, que se suman al acueducto del Real, como es el caso de la ermita La Milagrosa, la del Cabezo María y la ermita de la Era.
Aparte de adentrarse en la historia de esta localidad, Antas es el sitio ideal para realizar  turismo rural en pleno contacto con la naturaleza, practicando senderismo en las zonas del Cajete o del Charco de las Palomas.
De la artesanía local, predominan los objetos confeccionados en yeso, al igual que los tejidos.
Con respecto a la gastronomía típica del lugar, los visitantes pueden deleitarse probando los mantecados, las gachas y las pelotas.

Imagen:

grupos.emagister.com

El mágico entorno de Almargen

Almargen, es un pequeño y acogedor pueblo de Málaga que por su ambiente tranquilo y paisaje tipico de campiña resulta perfecto para realizar turismo rural y cultural. Se trata de un destino donde puede disfrutarse del ocio al aire libre, practicando senderismo u otras actividades deportivas, tanto en la Sierra de Almargen, el Manantial de Casas Blancas o en el entorno ofrecido por el Río Salado.
Las aguas del Manantial de Casas Blancas se caracterizan por sus altas concentraciones de yodo, por lo que poseen propiedades curativas, siendo apropiadas para el tratamiento de enfermedades de la piel y del aparato digestivo.
Los orígenes de esta localidad datan de la Edad del Cobre, tal como lo atestiguan los diversos yacimientos arqueológicos que fueron hallados en su término municipal, como es el caso de El Almirón, una necrópolis de cuevas artificiales de gran belleza. También pueden visitarse los restos de termas romanas que se sitúan en la zona del citado manantial.
Al recorrer el casco urbano, es posible apreciar la Iglesia de la Inmaculada Concepción, el principal monumento de Almargen. El templo, que fue construido en el siglo XVI y reformado aproximadamente un siglo después, sobresale por su fachada de estilo manierista y por los artesonados mudéjares de la nave central. 
Claro que no podemos irnos de esta bella ciudad sin llevarnos algunas de sus artesanías típicas de recuerdo, como pueden ser aperos de labranza y objetos de forja.
De su gastronomía, recomendamos probar las setas, las sopas de espárragos y sus embutidos y chacinas de elaboración artesanal.
Aquellos que deseen visitar este pueblo durante sus principales festividades, pueden hacerlo entre el 26 y 27 de septiembre, fecha en la que se celebran las fiestas en honor a San Cosme y San Damián, o durante la primera semana de agosto, cuando tiene lugar  la feria del pueblo.

Imagen:

esp.andalucia.com

Viajar a Espejo

Espejo es un municipio de la provincia de Córdoba, cuyos primeros pobladores datan de  los tiempos del Imperio Romano, tal como lo comprueban las inscripciones de esa época que fueron encontradas dentro de su término municipal.
Su patrimonio arquitectónico queda evidenciado en el Castillo de Alcalat, una construcción de estilo gótico mudéjar situada en lo más alto de la villa que fue levantada durante el siglo XIV. Actualmente, es la  residencia de los duques de Osuna, debido a lo cual no es posible acceder a visitarlo. En el centro del recinto está la torre del Homenaje. Desde el  torreón del Caballero, es posible bajar por las abruptas cuestas que conducen a la plaza principal, en torno a las cuales se disponen numerosas casas señoriales.
Otro de los principales edificios del municipio es la iglesia de San Bartolomé, que sobresale por sus hermosos y antiguos retablos, considerados verdaderas joyas artísticas. Su arquitectónica es fiel a la estructura tradicional de las iglesias parroquiales de la época.
En la zona más céntrica de Espejo se halla el colegio e iglesia de San Miguel, de claro estilo barroco.
Por otro lado, el aljibe romano junto con la ermita de Santa Rita, son otros de los sitios que no se pueden dejar de visitar.
Aquellos que gustan del buen comer, la gastronomía local les ofrece platos de los más variados, cuyos ingredientes principales son el chorizo y la morcilla en rama. Para el postre, vale la pena probar los bollos de leche, los roscos de vino, las perrunas y los mostachones, entre otros. En fin, todo lo necesario para satisfacer los gustos de los más golosos.

Imagen:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/95/Castillo_de_Alcalat_en_Espejo%2C_C%C3%B3rdoba.jpg/800px-Castillo_de_Alcalat_en_Espejo%2C_C%C3%B3rdoba.jpg