Layos: Para los amantes del golf y la naturaleza

Layos es una población de la provincia de Toledo, en Castilla-La Mancha, que está situada a escasos kilómetros de la Ciudad de las Tres Culturas. A pesar de contar con apenas 400 habitantes, cualquiera que visite Layos quedará sorprendido ya que se trata del sitio perfecto a descansar y disfrutar de la tranquilidad. En ese contexto, el viajero tiene la posibilidad de practicar golf y realizar excursiones para disfrutar de la naturaleza.

En esta localidad, que está camino hacia Los Montes de Toledo, el visitante no puede dejar pasar la oportunidad de hospedarse en alguno de los alojamientos rurales del lugar durante su estancia.

Uno de sus principales atractivos es el Palacio de los Condes de Mora, un interesante edificio de estilo romántico.

La Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, es otro de los sitios que no deben faltar en el itinerario.

Ahora bien, los aficionados a la pesca pueden practicar esta actividad en el Pantano de Guajaraz, situado en las cercanías de Layos. Sin dudas, el sitio perfecto para pasar una jornada a puro deporte y naturaleza.

Las fiestas de San Isidro, El Cristo del Buen Camino y La Magdalena, son algunas de las que componen el calendario festivo local.

Aquellos que disponen de más tiempo, pueden aprovechar la posibilidad de recorrer los pueblos aledaños, como es el caso de Cuervas, Las Ventas con Peña Aguilera, Totanés o Gálvez, por mencionar sólo algunos.

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diputoledo.es

Turismo activo en Pallars Sobirà

Pallars Sobirà, comarca que forma parte del Parque Natural del Alto Pirineo, dispone de muchas opciones interesantes para poder disfrutar al máximo de su entorno durante el invierno. En la época invernal, la cumbre nevada de la Pica d’Estats, 3.143 metros de altitud, conforma el paisaje perfecto para practicar  esquí y muchas otras actividades, que permiten descubrir la naturaleza y el patrimonio artístico y cultural del lugar.
El paisaje blanco que ofrecen las laderas nevadas del Pirineo, se conjuga con la imagen que brindan los ríos de aguas rápidas, los lagos de origen glaciar y las angostas carreteras que conducen hacia pequeños asentamientos rurales. A ello, se le suman diversos sitios, como el pueblo de Tor, el Pla de Negua o els Plans de Boavi, dueños de un cierto halo de misterio.
Tampoco hay que dejar de mencionar a la atractiva arquitectura de montaña, que puede observarse en sus iglesias, construcciones románicas y ermitas, y demás estructuras pastoriles, que propician el turismo rural de montaña y turismo activo.
Debido a su orografía típica de montaña y la magnificencia de su paisaje, los pueblos del Pallars se encuentran entre los más elegidos por los aficionados al turismo de aventura, pues ofrecen el escenario perfecto para realizar descensos de rafting o de barrancos, rutas a caballo, etc. Pero además en invierno pueden realizarse otras actividades, más allá del clásico esquí alpino.
De este modo, Pallars Sobirá dispone de atractivos aunque improvisados senderos blancos, conformados por laderas, senderos y bosques, que permiten estar en contacto con la naturaleza de la cordillera pirenaica realizando senderismo, ascensiones, rutas en trineo impulsados por perros, excursiones con raquetas de nieve y esquí de fondo y de montaña.
En tal sentido, Bosc de Virós, es una estación de esquí muy concurrida para participar de las travesías en trineo con perros debidamente entrenados, con el apoyo de un guía experto.
Aquellos que se decanten por el esquí alpino, pueden hacerlo en Talascán, Port Ainé o Spot Esquí, que entre los tres suman unos 70 kilómetros de pistas, además de un gran número de cañones de nieve y 6 telesillas, entre otras atracciones.

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Valle de Guriezo

El Valle de Guriezo, la zona baja de la cuenca del río Agüera, se encuentra lindante con Vizcaya y Castro Urdiales, en  Cantabria. Desde el pueblo de Agüera, el río homónimo atravieza un encantador y amplio valle hasta su desembocadura en El Pontarrón, dando origen a la Ría de Oriñón.

Vale aclarar que Guriezo es un conjunto de 24 barrios que se hallan diseminados por la llana del valle y las laderas contiguas. Entre las entidades de población que más se destacan se hallan El Puente, la capital del municipio, y Trebuesto, uno de los barrios de mayor población que sirve de acceso al embalse del Juncal.

El patrimonio natural y cultural de Guriezo es muy variado. Uno de sus principales atractivos es el Pico las Nieves (778 metros), que alberga en su cima a la ermita del mismo nombre. En todo su entorno existen diferentes restos de monumentos megalíticos, como el menhir del Ilso de Lodos y un túmulo situado en las proximidades. Otro paraje de especial encanto es el Embalse del Juncal, ubicado en las elevaciones que existen al sur del valle. También pueden encontrarse diversos vestigios megalíticos en la divisoria con el municipio de Castro Urdiales.

En cuanto al patrimonio histórico-artístico, merece la pena destacar la iglesia de San Vicente de la Maza, construcción del siglo XVII que está ubicada en mitad del valle, circunscripta por un frondoso encinar. Otro sitio de especial interés es la Ferrería de Laiseca, aunque no puede visitarse debido a que es una propiedad particular. También, puede apreciarse la arquitectura popular de este valle, cuyas casas son de un estilo muy pintoresco y típico de la zona de Cantabria  más allá del Asón.

Una de las excursiones más recomendadas es la subida al Pico las Nieves (778 metros), la cima más alta del valle, a través de la ruta que comienza en el barrio de Landeral.

Otro itinerario interesante es el del Embalse del Juncal, paraje que sobresale por su gran belleza natural y absoluto sosiego. Para acceder a él, es necesario tomar la pista que sube desde Trebuesto y que discurre por bonitos parajes agrestes. Esta ruta, que recorre el trazado original del canal, es un tanto dificultosa debido a que hay que caminar por laderas peñascosas con precipicios de gran altitud y algún túnel que conduce a sitios un tanto peligrosos.

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Rincones turísticos de Rincón de Olivedo y alrededores

Rincón de Olivedo es un tranquilo y pequeño pueblo de La Rioja, poseedor de una rica historia que vale la pena conocer, cuyos primeros asentamientos datan de la época romana. Además, gracias a su excelente ubicación, desde esta localidad se puede llegar en muy poco tiempo a poblaciones grandes como Aragón, Soria, País Vasco y Navarra. Esto hace que Rincón de Olivedo sea la parada perfecta para continuar caminio hacia lugares de gran interés turístico.

De la arquitectura civil sobresalen las construcciones más antiguas, que se hallan vinculadas con la explotación del alumbre, así como los almacenes y bodegas.

Más allá de su proximidad con destinos que reciben una importante afluencia de turistas, en esta población hay sitios muy interesantes que pueden visitarse tanto a pie como en coche. A tan sólo uno 10 kilómetros del término municipal se erige Contevia de Leucade, una ciudad celtíbera, y constituye un sitio atractivo que vale la pena descubrir.

También, se puede optar por ir hasta el balneario de la Albotea, que se caracteriza por sus aguas con propiedades medicinales.

Por otro lado, en los alrededores de Rincón de Olivedo hay numerosas huellas de dinosaurio, por lo que los interesados pueden organizarse una excursión para poder conocer  las más importantes, como la de las Peñas de Can y las de Igea.

A 12 km de este pueblo se encuentra Cornago, una localidad que es conocida por su árbol petrificado y su castillo. Otra alternativa es visitar Fitero, en Navarra, donde además de ser popular por las rutas para montar a caballo que allí se organizan, se destaca por sus baños termales.

A su vez, existen diferentes fuentes minero-medicinales y parajes que por la belleza de su entorno son dignos de visitar, como por ejemplo la fuente del Borbullon, la fuente del Celemín, el monte Mirón y los riscos de las Peñas de Can, por mencionar algunos.

Lo del alojamiento no es un problema, ya que existen diversas casas rurales donde poder hacerlo.

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Alba del Campo

Alba del Campo es un pueblo lleno de encanto que está situado en la provincia de Teruel, en las inmediaciones del río Jiloca.

La villa se alza a los pies de una pronunciada loma, que se halla presidida por un castillo en estado ruinoso, del que sólo se conservan sus muros.

En dirección al sur y el oeste se encuentra la rambla de Las Atalayas, así como los cerros de San Ginés, San Cristóbal y Palomera, las mayores elevaciones de la zona.

Su patrimonio cultural, está compuesto por la Ermita de la Purísima Concepción, una construcción de estilo popular que data del siglo XVIII. Además de la originalidad de su interior, vale la pena apreciar los dos retablos  de estilo rococó que posee.

Otras ermitas que pueden visitarse son la Ermita de Santa Bárbara, declarada patrimonio histórico – artístico; la Ermita de la Virgen Mora, situada en la carretera que lleva a Almohaja, y la Ermita de San Cristóbal, ubicada en el cerro del mismo nombre.

Otra de las construcciones religiosas de especial interés es la Iglesia de la Invención de la Santa Cruz, un templo del siglo XVIII y de estilo barroco, cuyo edificio consta de tres naves. También, vale la pena conocer el Campanario de Alba, el cual constituye un vestigio de la antigua iglesia.

Del patrimonio natural de Alba del Campo se destacan la Fuente de la Umbría y su balsa, que están ubicadas en el camino de la ermia de la Virgen de Mora.

Además, pueden hacerse excursiones a El Hoyón, una magnífica depresión que se encuentra en el Alto de la Casilla, próxima a la ermita de los Santos de la Piedra. El acceso a este lugar sólo puede realizarse a pie o en vehículos 4X4.

Por último, resulta interesante hacer una visita al Museo Minero de Escucha, que funciona dentro de una mina. En él, se recrea cómo se trabajaba en la mina, a la vez que puede apreciarse la maquinaria real que era empleada.

Déjate embrujar por Zuheros

Una de las localidades por las que discurre la Vía Verde de la Subbética es Zuheros, un pueblo de Córdoba que se caracteriza por sus blancas calles y miradores que envuelven en una suerte de embrujo a todo aquél que pasa por aquí. No por nada se lo ha declarado Bien de Interés Cultural.
Zuheros puede ser tomado como punto de partida para llevar a cabo numerosas rutas de senderismo, así como excursiones por el entorno natural.
Si observamos desde el mirador, contiguo a la Cueva de los Murciélagos, apreciaremos el castillo-palacio, el cual forma parte del patrimonio monumental de la villa. Se trata de una construcción del siglo IX excavada en la roca, de origen árabe, que se halla situada sobre un imponente risco. Hoy el edificio alberga algunos vestigios de un palacio renacentista, desde donde se obtienen maravillosas vistas panorámicas de la localidad.
Adentrándonos en Zuheros, podemos visitar la Iglesia de los Remedios, una vieja mezquita en cuyo interior atesora un atractivo retablo, además de una talla de la Virgen datada en el siglo XIII.
También, vale la pena hacernos un tiempo para hacer una recorrida por los museos de la villa, comenzando por el museo arqueológico, donde se exhiben diversos materiales y utensillios hallados dentro de la Cueva de los Murciélagos; la Casa Muso y el Museo de Costumbres de Artes Populares “Juan Fernández”.
Pero, sin dudas, el plato principal de Zuheros es la visita a la Cueva de los Murciélagos, que se localiza en lo más alto de la montaña, aproximadamente a mil metros de altura sobre el nivel del mar; y sobresale por su interesante conjunto arqueológico. Este Monumento Natural, tal como ha sido declarada, llama la atención del viajero por sus atractivas formaciones calizas, pinturas y lagos. Aunque lo mejor de esta cavidad es, por cierto, el importante yacimiento arqueológico del Neolítico que alberga.
La cueva posee dos entradas: Cueva Grande, que conduce a una serie de corredores con estalactitas y estalagmitas de gran belleza, y Cueva Chica, por donde se encuentra la Sala de los Estratos. Si pensamos visitarla, es bueno que antes sepamos que esta cavidad posee unos 700 escalones en los 450 metros que están abiertos al público.

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