Aventura y descanso en Sierra Nevada

Sierra Nevada representa un sitio ideal para vacacionar, sobre todo para los adeptos al esquí ya que permanece cubierta de nieve durante todo el año. Situada a alrededor de 30 kilómetros de la ciudad de Granada, sobresale por la flora tan característica, la cual merece ser admirada en todo su fulgor.
En esta bella estación de esquí es posible practicar diversas actividades, siempre y cuando la nieve se haya derretido. De ese modo, senderos muy bien señalizados nos invitan a dar una caminata, andar a caballo o bicicleta por estas montañas.
En la época estival una telesilla y una telecabina son habilitadas para el  transporte de bicicletas para todos aquellos que prefieran emprender la bajada pedaleando.
Otra actividad que se puede llevar a cabo consiste en escalar las montañas y recorrer sus cumbres admirando el paisaje imponente del lugar. Este tipo de excursiones, pueden ser realizadas con guías que organizan travesías de dos y hasta cuatro días de duración.
Practicar parapente es otra de las opciones disponibles que permiten gozar del aire puro y fresco de Sierra Nevada. Para ello, no es necesario ser experto ya que hay guías especializados que acompañan a quien desee en esta aventura, lo cual te permitirá apreciar el paisaje compuesto de mar y tierra que se erige bajo tus pies.
Por su parte, en las excursiones que son efectuadas por el bosque es posible practicar tiro con arco mientras se disfruta del entorno maravilloso.
Al mismo tiempo, en Sierra Nevada vale la pena participar del programa que lleva a cabo el Instituto de Astrofísica de Andalucía, el cual recibe el nombre de “Un paseo por el Cosmos” y “Sierra Nevada mirador de estrellas”. Es preciso señalar que tanto las fechas y las características de dicho programa, como su costo, deben ser consultados con la debida anticipación.
En el paraje “Suerte de Fuente Alba” se encuentra un museo etnográfico, que permite conocer todo acerca de la vida y costumbres de los antiguos pobladores del lugar.
Otras alternativas para distenderse en Sierra Nevada incluyen vuelo en globo, puentes tibetanos, esquí náutico y descenso de barrancos por el Río Verde, todas ellas muy demandadas por los miles de turistas y aventureros que eligen este sitio para vacacionar aún cuando no hay nieve.
Por supuesto que aquellos que solo desean descansar y pasar una estadía tranquila, también encuentran aquí su lugar.
De esta manera, Sierra Nevada se presenta como el destino ideal para vivir esa experiencia que tanto deseabas, rodeado de naturaleza y mucha aventura.

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Interesante excursión a Vielha

Viella o Vielha, capital del municipio de Vielha e Mijaran (en aranés) y  de la Comarca del Valle de Arán, ha sido desde tiempos inmemoriales, debido a su situación privilegiada, el punto de confluencia de las comunicaciones de la Val d’Aran en su totalidad. Incluso, sirve como punto de partida para arrojarse a conocer el resto del territorio.
Al mismo tiempo, Vielha constituye uno de los principales sitios de interés cultural de la Val d’Aran, con una actividad económica orientada en gran medida al turismo.
Debido a su localización montañosa, Viella es el sitio perfecto para poder realizar numerosas prácticas deportivas a lo largo de todo el año.
En la zona del centro urbano, Vielha dispone de una importante oferta de comercios y servicios, además de un abultado programa de actividades que pueden ser realizadas en su entorno, como turismo activo, excursiones en bicicleta de montaña, en coche o a caballo, senderismo rural y pesca. No hay que olvidarse del Palai de Gèu (Palacio de Hielo), un complejo lúdico deportivo que cuenta con piscinas climatizadas, pista de hielo, gimnasio y solárium, así como sauna y cafetería.
Para quienes visitan el pueblo durante el invierno, el esquí, conjuntamente con los deportes de nieve, posee una base perfecta dada la cercanía de las Estaciones de Esquí de Baqueira-Beret y La Bonaigua.
Inclusive, el montañismo, producto de su cercanía con el Parque Nacional de Aigües Tortes y Estany de Sant Maurici, es otra de las grandes actividades que se pueden emprender en el pueblo, ya sea en invierno como en verano.

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Bocairent, un municipio sin igual

Bocairent, es un municipio del sur de Valencia, que está ubicado a los pies de la Sierra de Mariola.            
Primero, podemos comenzar por dar un paseo por el casco antiguo, declarado conjunto histórico-artístico, que se caracteriza por el peculiar trazado de sus calles, empinadas y tranquilas, que guardan tesoros de singular belleza. Además, hay una ruta señalizada, que conduce por los extramuros del núcleo antiguo, permitiendo apreciar de cerca las casas que están asentadas en el borde del barranco.
En la parte norte del Barrio Medieval se encuentra la Cava de Sant Biai, que era utilizada para el almacenamiento de hielo y a la cual puede accederse mediante una galería subterránea excavada en la roca. Aquí, es posible apreciar 6 paneles ilustrativos que contienen la historia del hielo y la nieve desde sus inicios hasta la actualidad, además de un plano situacional de todos los neveros que existen en la zona.
Otro de los grandes atractivos de Bocairent es Covetes del Moros, un conjunto de cuevas artificiales, que poseen orificios en forma de ventana, ubicadas en mitad de una pared de roca vertical, próximas al núcleo urbano. El uso de estas cavidades ha dado lugar a distintas interpretaciones, pero lo que sí se sabe es que corresponderían a los siglos X-XI.
Continuando el periplo, podemos visitar la Plaza de Toros, considerada única en su tipo ya que se encuentra completamente excavada en la roca. Se trata de la más antigua de la Comunidad Valenciana y dispone de un aforo de 3.760 localidades.
De las construcciones religiosas se destacan el Monasterio Rupestre, un antiguo convento subterráneo de monjas de clausura, y la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, la cual ha sido levantada sobre el antiguo castillo árabe de Bekiren.
Para disfrutar de la naturaleza del lugar, qué mejor que acercarse al Parque Natural de la Sierra Mariola, que sobresale por su variedad de plantas aromáticas y medicinales. Es el sitio perfecto para  realizar excursiones a pie, a caballo o en bici, puesto que posee senderos señalizados que conducen al visitante por diversas ermitas, masías y cavas de nieve.

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Navarra a puro deporte

La Comunidad de Navarra es ideal para descansar y hacer mucho ejercicio en pleno contacto con la naturaleza, pues brinda numerosas  propuestas para hacer al aire libre, sobre todo en primavera. Así, aquí puede realizarse desde descensos de barrancos en el valle del Roncal hasta senderismo o rutas en bicicleta.
Los amantes del turismo activo pueden optar por escalar o realizar descensos en algunas de las paredes rocosas de Navarra. Los más expertos, pueden dirigirse al cañón de Artazul, situado en pleno Parque Natural de Urbasa-Andía. Mientras que los menos experimentados pueden optar por visitar el  valle del Roncal.
El senderismo es la mejor alternativa para descubrir cada trazo de esta comarca. Por aquí, hay recorridos que van desde 10 kilómetros hasta 50, todos ellos señalados de acuerdo a su prolongación (verde-blanco, amarillo-blanco y rojo-blanco).
Para los fanátivos de la caza, ésta es otra opción que puede practicarse en las llanuras de la Zona Media y La Ribera. También, se puede ir a pescar truchas en el Pirineo.
Al mismo tiempo, podemos visitar Ulzama, Gorraiz o Zuasti, los principales clubes de golf de Navarra donde los aficionados pueden concurrir para mejorar su swing rodeados de un entorno majestuoso, pues cada campo cuenta con su propio paisaje, el cual se prolonga por los 18 hoyos.

Expedición al Valle del Navía

En la zona accidental del Principado de Asturias acapara nuestra atención el curso del río Navía, el cual integra un paisaje maravilloso de naturaleza desbordante. Valles, montañas, zonas boscosas y barrancos conforman el espacio perfecto para el turismo aventura, con múltiples propuestas de excursiones y actividades al aire libre.
También, como alternativa se pueden conocer los vestigios de antiguos asentamientos que se alzan en la margen izquierda del Navía.  Mientras que en sentido contrario podemos visitar el Aula de la naturaleza de Villalón.
Otros lugares donde es interesante realizar una parada son la Cova del Demo con sus pinturas rupestres, el castro del Chao San Martín y el museo etnográfico de Grandas.
Aquellos que viajen en familia, pueden combinar sin problema alguno las actividades con los niños, ya que hay un servicio de guardería activa en la que los pequeños llevan a cabo diversas actividades de acuerdo a su edad mientras los padres dan un paseo por la zona. 
La expedición al río Navía constituye una auténtica aventura, en la que recorreremos todo su cauce en diferentes etapas. Así, por ejemplo, lograremos descubrir el encanto natural del entorno durante los días de navegación en canoa, accediendo a rincones recónditos, a los que de otra manera no podríamos llegar. Lo que más llama la atención de este imponente paraje, son las estructuras naturales permanentes que se han formado por la conjunción de la piedra y la madera y que persisten con el paso del tiempo.
Cada actividad comporta el hallazgo de las costumbres ancestrales de la gente de la zona, con sus leyendas e historias que le dan un tinte especial a nuestro viaje.
Esta aventura nos llevará por los rincones de mayor belleza de la geografía asturiana, que incluyen pueblos de gran historia y un paisaje realmente conmovedor. Todo esto es amenizado por las delicias que pueden degustarse de sus fogones.
Durante la excursión no podemos resistirnos a recoger las Piedras de la Suerte (Quiastolitas), para lo cual debemos acercarnos hasta la Cueva del Demonio, en los alrededores del río Urubio. Es preciso señalar que estas piedras, eran usadas por los peregrinos del Camino de Santiago como una sierte de amuletos y elementos de veneración pagana para ahuyentar la tentación del diablo y el “mal francés”.
La estancia en este bello medio natural configura, con certeza, una grata experiencia para el viajero.

El excepcional entorno natural de Allepuz

Entre el Maestrazgo y las altas sierras de Gúdar, y próximo a la estación de esquí de Valdelinares, se encuentran el pueblo de Allepuz. Esta municipio se caracteriza por su terreno montañoso, con un relieve de imponentes mesetas y profundos valles.
Además de su bonito paisaje escarpado, sobresale un casco urbano con diversos edificios construidos en piedra que nos transportan a épocas medievales. La Casa Grande, también conocida como “el Palacio”, es uno de sus principales sitios de interés, al igual que el edificio del Ayuntamiento.
En el núcleo urbano encontramos además la Iglesia parroquial de la Purificación, un templo originario del siglo XVII, en cuyo interior descolla su maravilloso retablo del siglo XIX. A su vez, no hay que dejar de visitar la ermita de Santa Isabel así como las ruinas de la  Virgen de Loreto.
Al mismo tiempo, se pueden apreciar las ruinas del castillo que protegía el territorio, que estaba situado a 1474 metros de altitud.
Desde aquí, podemos allegarnos hasta el Parque Cultural del Maestrazgo,  lugar que invita a realizar un recorrido por un territorio con grandes atractivos.
El Avellanar de Allepuz, ubicado a tan solo un kilómetro del pueblo camino a Valdelinares, es otro sitio digno de destacar. Se trata de un espeso bosque natural de avellanos, que se encuentra emplazado en las faldas de una cornisa rocosa que desciende hasta el río Sollavientos.
Al momento de pensar en realizar excursiones, podemos optar por la ruta del Valle del río Sollavientos, que nos llevará bordeando los estrechos del río hasta llegar al Molino del Tormagal, una ladera repleta de avellanos por la cual el río salta por entre las rocas.
Otra ruta que podemos tomar es la de Caños de Gúdar, con la que atravesaremos diversos lugares como es el caso de la fuente y área recreativa del Molino, el barranco de la Umbría y el aparcamiento de los Caños de Gúdar.
En fin, es bueno saber que si visitamos Allepuz tendremos acceso a un entorno natural increíble, con parajes de excepcional belleza. Realmente, imperdible.

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¡Ven a conocer Lérida!

Lérida es una ciudad de Cataluña que atrae a los visitantes por su interesante legado romano y musulmán, así como por su rico patrimonio religioso y cultural.
Su monumento religioso más significativo es el Catedral, a la cual popularmente se la conoce como la Seo Vella, que es considerada uno de los mayores claustros del continente europeo. Lo que más destaca del conjunto es su magnífica galería-mirador, desde la que pueden contemplarse estupendas vistas de la ciudad. Al mismo tiempo, Lérida posee una Catedral nueva, conocida como la Seo Nova, templo de estilo barroco donde se rinde homenaje a la Virgen de Montserrat y a la Virgen del Blau.
Prosiguiendo con nuestro recorrido por los principales edificios religiosos, visitamos la Iglesia de San Lorenzo, de estilo románico combinado con acabados góticos, el Convento de San Francisco, la Iglesia de San Martín y la Iglesia de San Antonio, por mencionar sólo algunas.
Por otro lado, la ciudad alberga atractivos castillos y palacios que no podemos dejar de ver. Así, por ejemplo, podemos ir al Castillo de Gardeny, una fortaleza construida por los Templarios que todavía conserva algunos restos de la muralla y las torres.  El Castillo de la Zuda, antigua construcción de estilo  mudéjar, y el Palacio de la Paeria, actual sede del ayuntamiento, son otros de los lugares a los que vale la pena realizar una visita.
La oferta museística está compuesta por el Museo Arqueológico, el Museo de Ciencia, el Museo Morera de Pintura y el Museo Diocesano de Escultura, entre otros.
Al pasear por la zona céntrica de la ciudad, es recomendable hacer una parada en el Centro de Arte de la Panera y el Auditorio Municipal Enric Granados. También, en esta zona podemos realizar una caminata por la calle peatonal conocida como Eje Comercial, que con sus tres kilómetros de extensión es considerada la más larga de Europa.
En cuanto a sus espacios verdes, se destacan el parque de la Mitjana y el parque de los Campos Eliseos, el más grande y el más antiguo de la ciudad respectivamente. También, podemos tomarnos un descanso en el parque de Santa Cecilia y Arborètum, un impactante jardín en el cual son representados el Pirineo y el desierto,  con una rambla mediterránea que no tiene desperdicio.
Si disponemos de tiempo, podemos aprovechar para realizar una excursión al Valle del Arán, situado en los Pirineos, y al Valle del Boí, donde se localizan diversas iglesias románicas.
En fin, Lérida es poseedora de tantos atractivos que es difícil que los visitantes se resistan a regresar.

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Jérica, ciudad famosa por sus fuentes

Jérica es una localidad situada en la Comarca del Alto Palancia, de la Comunidad Valenciana, que posee diversos lugares para visitar.
Uno de sus principales atractivos es la Torre Mudéjar de las Campanas, que se encuentra sobre un promontorio que domina la totalidad de  la población y que sobresale por su importante historia.
El Museo Municipal es otro de los sitios donde podremos deslumbrarnos con el pasado de Jérica, gracias a que atesora la Colección Epigráfica Romana, el Retablo de San Jorge y una colección de cerámica y azulejería digna de admiración.
En los alrededores de la Villa, se destacan diversos lugares realmente bellos, como es el caso de la Vuelta de la Hoz, donde el meandro del río Palencia dio lugar al Monte de la Torreta, cuyo nombre deviene del monumento que lo corona.
Además, a orillas del mismo río se localiza el Paseo de las Fuentes, donde podemos dar un paseo didáctico mientras admiramos sus fuentes: Randurías, El Consuelo y El Carmen. Aquí habitan más de cien especies, todas ellas rotuladas con su nombre para beneficio del visitante.
Por otro lado, en caso que optemos por dirigirnos camino a Viver, podemos hacer un alto en el camino para guarecernos del sol debajo de los nogales de la Fuente de Ula.
Otras fuentes con las que nos podemos topar son las de Santa Águeda, La Salud, la Garabaya, la Piedra, etc.
Si preferimos aprovechar las rutas de senderismo y realizar alguna excursión, los Picos de Yuste, los Montes del Frontón y Pantano del Regajo, son algunas de las sendas, aunque no las únicas, más recomendadas para pasar una jornada disfrutando de la naturaleza.

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Recorriendo las Rías Bajas de Galicia

Aquellos que buscan pasar unas vacaciones en las que prime el descanso y la tranquilidad cuentan con muchas opciones, como realizar senderismo en las islas que forman el Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas, realizar una excursión en barco por las Rías Bajas (o Baixas) o, simplemente, disfrutar de sus playas inmersas en un paisaje de belleza inigualable.
El Parque Nacional está situado en las costas de Galicia, zona popularmente conocida como las Rías Bajas. Está compuesto por  las Islas Cíes, Cortegada, Ons y Sálvora.
Durante el verano, la vertiente oriental de la cadena natural que integra estas islas, destaca por el atractivo de sus playas y clima apacible. Mientras que, mar adentro hay imponentes acantilados, donde anidan un sinnúmero de aves marinas de Europa. Además de disfrutar de sus playas, al pasear por estas islas es posible observar la riqueza  de la fauna y flora endémica.
No todas las islas son accesibles, pero a algunas se puede llegar en ciertas épocas del año a bordo de embarcaciones de recreo que parten desde los puertos de Vigo, Beu, Baiona y Sanxenxo. Lo ideal es poder recorrer la totalidad de este magnífico parque marítimo-terrestre, ya sea a pie, en barcos de pasaje ode trabajo o en planeadoras.
Muchas son las actividades que aquí pueden hacerse, como practicar snorkle para descubrir los singulares fondos marinos haciendo snorkle y degustar exquisitos platillos a base de frutos de mar, así como recorrer sus bodegas y los sitios de especial interés.
La isla de Cortegada está ubicada frente al pueblo pesquero de Carril, separado de está por un breve paseo.  Esta isla de frondosa vegetación, acoge el bosque de laurel más grande de Europa y un fondo marino de gran riqueza. Durante el paseo, es posible toparse con las ruinas de una pomposa casona, que data de fines del siglo XIX, y los restos de su antigua iglesia monasterial.
Los roquedos de las islas de Sálvora y Ons, en los que el oleaje es muy fuerte, es donde se crían los percebes de las Rías Baixas, por lo que aquí es muy común ver a los percebeiros en sus embarcaciones en busca de los mejores ejemplares.
Las Islas Cíes son tres, a saber: Faro, Monteagudo y San Martiño. Las dos primeras están conectadas por el enorme arenal de la Playa de Rodas y el Lago dos Nenos. En la
escarpada franja occidental, es posible apreciar numerosas cuevas que han sido formadas por efecto del intenso oleaje; en tanto que en su cara opuesta pueden disfrutarse de apacibles playas.
Vale la pena aprovechar la oportunidad para realizar una visita al poblado de As Hortas, donde son conservados diversos restos de viejas construcciones. Un poco más allá de la playa das Margaridas hay un observatorio de aves, desde donde se contemplan los abruptos acantilados de la franja oriental.
Además, hay cuatro rutas de senderismo, la del Monte Faro, Alto Príncipe, Faro da Porta y la de Monteagudo, que conducen al interior de la isla, mediante las cuales puede apreciarse de cerca el encanto del paisaje y ver increíbles panorámicas. Los senderos están correctamente señalizados y su duración no excede las dos horas.

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Tras el legado de Jérica

Jérica, ciudad situada en la  provincia de Castellón, es un destino que nos depara grandes sorpresas durante nuestro recorrido.
La Villa de Jérica está ubicada en las estribaciones de un promontorio rocoso, el cual es atravesado por el cauce del río, que ha formado un precipicio imponente. De manera que la población asciende gradualmente en semicírculos hacia esa área elevada desde la calle.
En Jérica es posible encontrar restos pertenecientes a diversas épocas, como es el caso de las lápidas del período romano que fueron halladas en el término municipal, convirtiéndola en una de las más destacadas del Alto Palancia.
De especial interés es el Castillo de Jérica, una fortaleza  que data de la era musulmana de la cual, a pesar de las reformas posteriores, se conservan importantes vestigios.
También, se puede apreciar el torreón, que está situado a los  pies de la actual Ermita de San Roque, aledaña al Castillo, que fue reutilizado como campanario al levantarse la iglesia. En definitiva, la Torre Mudéjar de las Campanas es el edificio más representativo de la villa, tanto por su historia como por su estilo arquitectónico.
Para aquellos que deseen adentrarse en el pasado de la ciudad es recomendable visitar el  Museo Municipal, en el que sobresalen la Colección Epigráfica Romana, el Pendón de la Reconquista, la colección de cerámica y azulejería, el Retablo de San Jorge y el Sepulcro de la familia Roque Ceverio.
Asimismo, vale destacar la conocida Vuelta de La Hoz, donde el recodo del Río Palancia ha creado, con el transcurso del tiempo, lo que hoy se conoce como el Monte de la Torreta, en honor al monumento que lo corona.
A orillas de este mismo río está el Paseo de las Fuentes, donde el turista puede dar un paseo por sus “calles” o, simplemente, beber de sus fuentes: Randurías, El Carmen o El Consuelo.
Si estamos con ganas de realizar excursiones y practicar senderismo.  podemos optar por ir a los Picos de Yuste, del Villar, de la Muela, a los Montes del Frontón, la Herbasana, del Alto Gafero, los Pelaos, entre otros.