Torla, historia viva

La villa de Torla, situada en la provincia de Huesca, es poseedora de  una vasta historia y un patrimonio por demás singular.
Su casco antiguo, de origen medieval, se encuentra en perfecto estado de conservación, guardando auténticas muestras de la arquitectura tradicional altoaragonesa, como es el caso del Casón de los Viu, un palacio datado en el siglo XIV,  considerado una de las construcciones más importantes de todo el valle.
Otras construcciones interesantes son la Casa Ruba, Casa Bun y la Casa Lardiés, por mencionar algunas, las cuales se hallan construidas en piedra, y ostentan escudos nobiliarios en sus fachadas.
De la arquitectura religiosa, sobresale la iglesia parroquial, un templo del s. XVI, de estilo gótico tardío, que ha sido recientemente restaurado, admirado por su bella portada románica.           
Por otro lado, el magnífico escenario en el que se alza la villa posibilita la realización de diversas actividades deportivas, como rafting en el río Ara, considerado uno de los últimos ríos vírgenes del pirineo; hidroespeed y barranquismo.
El paraje montañés, durante el verano, es ideal para practicar senderismo, realizar ascensiones y escalada. Mientras que, en el invierno, se puede disfrutar del esquí de montaña, alpinismo y escalada en hielo.
Sin lugar a dudas, el principal lugar de interés de Torla es el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Monte Perdido, con sus 3355 metros de altitud, sobresale por ser el macizo calcáreo más alto del continente europeo, en cuyo relieve es posible encontrar una importante diversidad de ecosistemas.

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Actividades para hacer en Chulilla

Chulilla, perteneciente a la Comarca de La Serranía, es una ciudad de carácter montañoso que está ubicada en la cuenca alta del Río Turia.
La población se halla dominada por el Castillo árabe, que conserva del lado de la población torreones y murallas. La fortaleza posee, entre otras cosas, un recinto señorial con torre y restos de la residencia y cuatro aljibes. Mientras que, en la parte que da al río, está el  cañón denominado “Las Hoces del Turia”, de unos 6 kilómetros de longitud. Éste es, quizás, uno de los parajes más bellos y, a su vez, menos conocido de la Comunidad Valenciana. Sus paredes atraen por igual escaladores y naturistas.
Su rico patrimonio natural, transforma a esta localidad en el espacio perfecto para practicar senderismo, disfrutando de itinerarios por las zonas de mayor atractivo de la comarca, marcadas por la diversidad de paisajes fluviales, frondosas campiñas y abruptas zonas de montaña.
También, Chulilla es ideal para la práctica de escalada  deportiva y rutas en bici, para bicicleta de montaña y de carretera.
Junto al Río Turia, se dispone el Balneario de Fuencaliente., el cual sobresale por las propiedades  de sus aguas, perfectas para tratar afecciones reumáticas y respiratorias, así como trastornos de motricidad, celulitis, etc.
El Barranco de Falfiguera, por su parte, es otro de los grandes encantos de esta estupenda población. Este paraje, posee una zona de difícil acceso, descubierta en 1998,  que alberga pinturas rupestres de gran valor histórico.
Por otro lado, de la arquitectura religiosa puede visitarse la Iglesia de la Virgen de los Ángeles, construida sobre una antigua mezquita, y la Ermita de Santa Bárbara, un edificio originariamente gótico que dispone de una sola nave con pilastras y bóveda de crucería.
Otra de las cosas que sobresalen del paisaje de Chulilla son las numerosas fuentes, algunas de ellas  permanentes y otras que surgen en función de las lluvias. La principal y más grande de todas es la Fuente del Balneario, que abastece al balneario y al  pueblo en su totalidad. También, vale la pena mencionar a las fuentes de la Rinconá, Corachana,  Terrosa, Mortaina, Pelma, La Maza y El Lebrecillo, entre muchas otras.
De este modo, no es difícil afirmar que Chulilla es un buen lugar para descansar, disfrutando de la naturaleza de su entorno y de la amplia oferta de actividades deportivas y lúdicas.

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Senderismo y escalada en Peña Oroel

Huesca alberga numerosos paisajes y localidades de gran atractivo, como es el caso de Peña Oroel, una formación rocosa, cuya escalada a la cima forma parte de una de las rutas turísticas más desafiantes de la región.
Se trata de una de las atracciones naturales de Jaca que goza de mayor popularidad, sobre todo porque se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad.
Peña Oroel integra el sistema de rocas que se encuentran enclaustradas entre el Pre-Pirineo (Partacua) y las sierras exteriores de Guara. Gracias a sus  fáciles accesos, es el sitio perfecto para realizar senderismo y recorridos por la zona.
La ruta hasta las bases transcurre a través de ríos y caminos angostos, circunscriptos por tupidos bosques y siempre con la cima del monte como único punto de referencia.
La base norte, que se puede visitar en automóvil, ofrece un verdadero regalo para la vista por la belleza de sus paisajes, marcados por un muro de piedra rojiza con una pendiente pronunciada y repleta de pinos y abetos. En tanto que para acceder a la base sur es necesario contar con un vehículo 4×4.
Más allá de su belleza natural, Peña Oroel es el centro de numerosas leyendas e historias, según las cuales la reconquista de Aragón habría comenzado cuando unas hogueras en lo alto sirvieron de señal para empezar el ataque. Al mismo tiempo, hay leyendas que le confieren propiedades mágicas a este lugar, pues forma el vértice oriental de un triángulo integrado por San Adrian de Sasabe y San Juan de la Peña. Y hasta hay las que hablan de la existencia de un tesoro o una mina escondida que jamás ha sido hallada.
Lo real es que Peña Oroel representa una de las atracciones turísticas que no podemos ignorar en nuestro paso por Jaca. Sin dudas, ésta es una excursión perfecta para los seguidores del turismo activo.

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Aventura y descanso en Sierra Nevada

Sierra Nevada representa un sitio ideal para vacacionar, sobre todo para los adeptos al esquí ya que permanece cubierta de nieve durante todo el año. Situada a alrededor de 30 kilómetros de la ciudad de Granada, sobresale por la flora tan característica, la cual merece ser admirada en todo su fulgor.
En esta bella estación de esquí es posible practicar diversas actividades, siempre y cuando la nieve se haya derretido. De ese modo, senderos muy bien señalizados nos invitan a dar una caminata, andar a caballo o bicicleta por estas montañas.
En la época estival una telesilla y una telecabina son habilitadas para el  transporte de bicicletas para todos aquellos que prefieran emprender la bajada pedaleando.
Otra actividad que se puede llevar a cabo consiste en escalar las montañas y recorrer sus cumbres admirando el paisaje imponente del lugar. Este tipo de excursiones, pueden ser realizadas con guías que organizan travesías de dos y hasta cuatro días de duración.
Practicar parapente es otra de las opciones disponibles que permiten gozar del aire puro y fresco de Sierra Nevada. Para ello, no es necesario ser experto ya que hay guías especializados que acompañan a quien desee en esta aventura, lo cual te permitirá apreciar el paisaje compuesto de mar y tierra que se erige bajo tus pies.
Por su parte, en las excursiones que son efectuadas por el bosque es posible practicar tiro con arco mientras se disfruta del entorno maravilloso.
Al mismo tiempo, en Sierra Nevada vale la pena participar del programa que lleva a cabo el Instituto de Astrofísica de Andalucía, el cual recibe el nombre de “Un paseo por el Cosmos” y “Sierra Nevada mirador de estrellas”. Es preciso señalar que tanto las fechas y las características de dicho programa, como su costo, deben ser consultados con la debida anticipación.
En el paraje “Suerte de Fuente Alba” se encuentra un museo etnográfico, que permite conocer todo acerca de la vida y costumbres de los antiguos pobladores del lugar.
Otras alternativas para distenderse en Sierra Nevada incluyen vuelo en globo, puentes tibetanos, esquí náutico y descenso de barrancos por el Río Verde, todas ellas muy demandadas por los miles de turistas y aventureros que eligen este sitio para vacacionar aún cuando no hay nieve.
Por supuesto que aquellos que solo desean descansar y pasar una estadía tranquila, también encuentran aquí su lugar.
De esta manera, Sierra Nevada se presenta como el destino ideal para vivir esa experiencia que tanto deseabas, rodeado de naturaleza y mucha aventura.

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Navarra a puro deporte

La Comunidad Foral de Navarra les ofrece a sus visitantes un gran número de propuestas para disfrutar de la realización de actividades al aire libre, que incluyen desde senderismo en sus bosques, rutas en bicicleta por senderos de distintas dificultades y descensos de barrancos en el valle del Roncal.
Los adeptos a los deportes extremos pueden dejar fluir la adrenalina ya sea escalando o descendiendo alguno de los barrancos de Navarra. Los más osados pueden practicar escalada en el cañón de Artazul, situado dentro de los límites del Parque Natural de Urbasa-Andía, que invita a desafiar el vértigo en sus paredes de 40 metros. Por su parte, los principiantes pueden hacer lo suyo en el valle del Roncal.
Aquellos que desean conocer a fondo los paisajes de esta bella comunidad, el senderismo es la mejor opción. Pueden realizarse recorridos de entre 10 y 50 kilómetros, por senderos señalizados de acuerdo a su extensión, pudiendo acceder en total a unas 50 alternativas. Quienes prefieren andar en bicicleta, pueden recorrer las mismas rutas pero en tramos más prolongados.
Otra de las actividades que pueden realizarse es la caza, especialmente en la Zona Media, el coto de la Valdorba y La Ribera, donde es posible cazar jabalíes, conejos y perdices. También, se pueden pescar truchas en las aguas del Pirineo, mientras que el río Bidosa es ideal para la pesca de salmones.
Además, Navarra cuenta con diversos clubes de golf de Navarra, como por ejemplo el de Ulzama, Gorraiz o el de Zuasti, donde es posible disfrutar de este deporte en un entorno de gran belleza.

Deportes de aventura en el pueblo desolado de La Mussara

En el interior de la provincia de Tarragona, en el término municipal de Vila Plana, se ubica La Mussara, un pueblo desolado que ha sido abandonado en el año 1956 y que hasta el día de hoy continúa así. La Mussara destaca por la belleza de su entorno, sus vías de escalada y especialmente por los misterios que encierra.
Hoy en día, sólo se ven las ruinas de unas pocas casas y una iglesia, la cual conserva  muestras de que alguna clase de ritual que ha sido practicado en su interior.
A escasos metros del pueblo se encuentra un caserío junto al cual, según las creencias, existe una gran piedra que, tal como lo manifiesta el mito urbano, todo aquél que la sobrepasa va a parar a la Villa del Seis, un lugar de características siniestras que se halla en otra dimensión. Y es que aquí mismo tuvieron lugar misteriosas desapariciones, a las cuales no se les ha podido encontrar una explicación lógica. De todas maneras, éstas son sólo historias del imaginario popular que, lejos de cualquier misterio, sirven de condimento para visitar este atractivo pero desolado poblado.
Por otro lado, La Mussara dispone de un paisaje ideal para la práctica de deportes de aventura, tales como escalada, senderismo, espeleología, parapente o inclusive descenso de barrancos. Este tipo de actividades pueden ser llevadas a cabo en cualquier época del  año gracias a sus buenas condiciones climáticas dadas por su cercanía al mar.
Para apreciar la increíble belleza de este lugar, que comprende la Sierra de Monsant y las Montañas de Prades, es recomendable emprender La ruta dels Refugis, una ruta que a lo largo de sus 80 kilómetros, abarcando las poblaciones de Albarca, Mont-ral, Mussara y Siurana, ofrece un itinerario sensacional, que te llevará a incursionar por  el interior de bosques, barrancos, ríos de agua fresca y pueblos abandonados. Constituyendo, de este modo, una aventura imperdible.

Aventura en Tella-Sin

El pueblo de Tella y el caserío de Sin conforman uno de los más atractivos municipios del Pirineo. Si bien su origen se remonta al año 1960, existen ciertos vestigios de la antigua población que pertenecen a épocas prehistóricas, siendo un ejemplo de ello  el dolmen megalítico de Piedra del Vasar. Incluso, en diversas cuevas, situadas en las cercanías del municipio, se hallaron restos de osos de las cavernas, que han convivido con el hombre en tiempos remotos.
Tella, posee una excelente ubicación, pues se alza a los pies de un magnífico accidente geográfico, una muralla calcárea que divide los ríos Yaga y Cinca. Dicha muralla natural guarece al pueblo del viento del norte, sumamente frío, que durante la época invernal azota la comarca del Sobrarbe.
En los alrededores de Tella se pueden apreciar numerosos parajes naturales de singular belleza, como es el caso de la Sierra de las Sucas, que ofrece al visitante espectaculares vistas, así como Punta Suelza, Peña Montalesa y Cotiella, por mencionar algunos. Saliendo de Tella, camino a Revilla, se halla uno de los miradores de mayor atractivo de la región.
Para los amantes del turismo aventura, este el destino perfecto para disfrutar  de las numerosas actividades que la zona ofrece para hacer. De este modo, se puede realizar el descenso de los cañones que están ubicados en este sector de los Pirineos, además de participar de excursiones a parques naturales, como por ejemplo los Valles de Pineta, Gargantas de Escuaín, Valle de Ordesa, Valle de Añisclo,  Francia y la Sierra de Guara. También, los más osados pueden practicar escalada o esquí alpino.
En cuanto al patrimonio del casco urbano de Tella, se destaca la ermita de los Santos Juan y Pablo, de gran interés arquitectónico, cuya cripta data del siglo XI.
Al mismo tiempo, puede visitarse el centro de interpretación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el museo etnológico y la oficina de información turística.

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Finestrat, un destino con mucho encanto

Finestrat es un municipio de la provincia de Alicante, en cuyo término municipal se alza la popular montaña del “Puig Campana”, de unos 1.410 metros de altitud. Es considerado uno de los lugares de mayor encanto de la Costa Blanca, por lo que no podemos dejar de visitarlo.
En su casco histórico aún puede observarse casas, que poseen el Puig Campana de fondo, que respetan la estructura tradicional. Tales construcciones se encuentran literalmente colgadas en el cerro donde se sitúa el núcleo urbano de la población, lo que le confiere una impronta muy particular a todo el casco histórico.
En nuestro paso por la villa, podemos visitar la Iglesia de San Bartolomé, un templo de estilo barroco de fachada sencilla.
Continuando con el paseo, llegamos al Castillo, el cual está ubicado en la parte más alta de la población. Se trata de una fortificación cuya construcción data de la época almohade. Dentro del mismo recinto, se halla la Ermita del Santísimo Cristo del Remedio.
Próximo al núcleo urbano de Finestrat se alza la Torre, construida hacia el siglo XII y que fue declarada Bien de Interés Cultural.
En su entorno natural destaca La Font del Molí, la fuente principal del término municipal que consta de 15 caños. Sirve de punto de partida para el ascenso al Puig Campana, así como para diferentes excursiones.
Por su parte, el Puig Campana, debido a su proximidad a la línea de la costa y sus particulares formas, constituye uno de los puntos más representativos de la Costa Blanca. Es el espacio ideal para disfrutar de la naturaleza, por lo que es muy elegido por  senderistas, escaladores y aventureros.
Otro de los sitios de gran encanto es Castellets, una cresta rocosa que se extiende entre Finestrat y el Barranco “del Xarquer”, donde se puede practicar senderismo y escalada.
Además, el término municipal de Finestrat posee unos 300 metros de costa, donde se localiza la Cala de Finestrat.

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http://www.alicantevivo.org